domingo, 27 de septiembre de 2026

SUFRO, LUEGO EXISTO (2024), DE PASCAL BRUCKNER. LA VÍCTIMA COMO HÉROE.

Al mundo hemos venido a sufrir, así lo han enseñado desde hace siglos diferentes religiones. Solo a partir del siglo XIX, con el auge de la ciencia se ha conseguido que el nivel de vida de numerosas personas mejore. Los espectaculares avances de la medicina han frenado la letalidad de un gran número de enfermedades y llevado la esperanza de vida a niveles nunca vistos. Aunque está poniéndose en cuestión, el Estado de bienestar presente en las sociedades occidentales intenta compensar a los más desfavorecidos y proporcionar al menos los bienes más básicos a los mismos. Pero todo esto ha tenido un precio y Bruckner ya lo había advertido en los años noventa a través de un libro de argumento muy parecido al que nos ocupa. La tentación de la inocencia analizaba la tendencia de numerosos individuos a presentarse como víctimas y declararse inocentes de cualquier mal que ellos mismos hubieran provocado. Sufro, luego existo, va un paso más allá y denuncia la transformación del sufrimiento y de la condición de víctima en una especie de identidad social, que debe ser reconocida por el Estado y por el resto de los ciudadanos:

"¿Qué es la victimización? Una identidad narrativa que nosotros nos atribuimos y que esperamos que los otros nos confirmen. Constituye una patología del reconocimiento, la voluntad de ser identificado sin tener que presentarse."

El mensaje principal de Brucker es que cuando una sociedad alcanza niveles razonables de bienestar, las víctimas se multiplican. Cualquier pequeña molestia es motivo de queja y victimizarse, al contrario de lo que sucedía siglos atrás, otorga prestigio, por lo que ya no interesa tanto una reparación puntual del agravio recibido, sino que esto constituya una especie de identidad permanente que exija continua atención. Pertenecer a un grupo social presuntamente agraviado otorga la legitimidad suficiente para presentarse como víctima, aunque este grupo abarque a la mitad del género humano, como sucede con las mujeres. Lo hemos visto en el auge de un feminismo cada vez más surrealista, en el Me too o en el Black lives matters. Reivindicaciones muy justas e incluso históricas se acaban convirtiendo en excusas para visibilizar de manera permanente unos movimientos que pueden derivar en acusaciones o violencia contra inocentes y cuyos réditos son recogidos casi siempre por los más avispados de quienes los conforman. Las auténticas víctimas suelen ser invisibles, sobre todo porque suelen carecer de los poderosos altavoces que caracterizan a las víctimas profesionales.

Entonces los héroes, según Bruckner ya no son los que se sobreponen a las dificultades, sino quienes eternizan sus problemas, reales o presuntos, y los publicitan con más fuerza. Incluso los males de los antepasados son utilizados con estos fines y el pueblo judío es envidiado por haber sido víctima del Holocausto, la mayor de todas las tragedias, una posición que quiere ser ocupada por la competencia de numerosos colectivos. Todo esto implica que se abandonen las luchas tradicionales, la sindical sobre todo y sean sustituidas por movimientos que son apoyados por los Estados, pues sus reivindicaciones son en muchos casos tan etéreas que los gobiernos se sienten mucho más cómodos dándoles voz que resolviendo problemas reales. "El sufrimiento vende más que el sexo", asegura el autor. Y, pese a algunas exageraciones presentes en un ensayo que ante todo quiere ser polémico, muchas de sus afirmaciones merecen profundas reflexiones en unos tiempos tan líquidos como los que nos han tocado vivir.

ESTÁN VIVOS (1988), DE JOHN CARPENTER.

La idea es tremendamente simple, pero muy eficaz desde un punto de vista cinematográfico: hay una invasión extraterrestre en curso, los alienígenas están infiltrados entre nosotros y solo puede verlos quien consiga unas gafas especiales. Con esta premisa, Carpenter consigue una certera crítica al ultracapitalismo de los ochenta puesto que la invasión oculta no tiene como finalidad acabar con nuestra forma de vida consumista, sino estimularla al máximo para que los recursos acaben en manos de unos pocos (parece como si hoy día estuviéramos sufriendo un fenómeno similar). Hay que decir que existe una gran diferencia entre la primera mitad y la segunda en esta película. Están vivos comienza con un retrato muy acertado de las víctimas de una crisis económica y de los contrastes entre los más desfavorecidos y los más ricos. Los mejores momentos llegan cuando el protagonista encuentra las gafas y puede contemplar - junto al espectador - la realidad. La publicidad aparece sin filtros, desvelando sus auténticos mensajes: "Consume", "obedece", "no pienses", palabras que se repiten en periódicos y revistas. Además, también se puede descubrir que la gente acomodada, los ganadores en la batalla económica son extraterrestres de aspecto horrible. A partir de este descubrimiento la película no opta por el camino de llevar este argumento hasta sus últimas consecuencias y apuesta por encadenar escenas de acción en las que el protagonista, junto a algunos aliados, se dedica a matar extraterrestres con la misma credibilidad que podían tener las películas imitadoras de Rambo que surgieron como rosquillas por esa misma época. Están vivos ha quedado como una película mítica, no por sus mediocres escenas de acción, sino por el ataque a la línea de flotación al capitalismo más inhumano que contiene.

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sábado, 26 de septiembre de 2026

¿QUIEN TEME A VIRGINIA WOOLF? (1962), DE EDWARD ALBEE Y DE MIKE NICHOLS (1966). LA INTIMIDAD DE NUESTRO INFIERNO.

Nos encontramos ante una obra mítica, tanto en su versión teatral como en la cinematográfica. Edward Albee escandalizó en su momento al público con este retrato de un matrimonio maduro cuya relación solo puede calificarse como autodestructiva. Una pareja en guerra permanente que se odian y a la vez se necesitan. Conocemos a George y Martha cuando acaban de volver a casa de madrugada después de asistir a una fiesta en la Universidad donde él es profesor. Ya han bebido mucho, pero siguen haciéndolo cuando traspasan el umbral, sobre todo cuando ella le dice a él que tienen invitados: una joven pareja formada por un nuevo profesor y su esposa, una joven que se describe desde el principio como no muy agraciada.

A partir de ahí la pareja protagonista van a actuar como unos anfitriones un tanto peculiares, porque van a dedicarse a exhibir sus radicales desavenencias ante sus invitados, intentando a su vez éstos exhiban el lado más sombrío de su relación. Es como una invitación a vivir por una noche en el pequeño infierno que han creado, cuyo calor a la vez les quema y les da la vida. Martha es una mujer cuyo lenguaje va más allá de la definición de no tener pelos en la lengua. Cada frase que pronuncia es como un punzón afilado dirigido al corazón de su marido, un hombre desgraciado que ha aprendido a defenderse con todo tipo de respuestas sarcásticas y malintencionadas. Contemplar este espectáculo es tan fascinante como desalentador, ya que se trata de una pareja que se ha dedicado a aprender a convivir en una realidad paralela que solo ellos comprenden y en la que se dedican a herirse mutuamente. 

La herida que más supura es la de George, el profesor prometedor que finalmente no llegó a ascender en la escala universitaria debido a su falta de carácter, el hombre que no supo estar a la altura de lo que se pedía de él y que fue despreciado pronto por el padre de ella (el rector de la universidad), desprecio que ella alimentó de manera íntima a partir de entonces. Lo más alucinante en esta obra es que resulta indudable que, a pesar de todo, existe un enorme amor en la pareja. Así lo manifiesta Martha en este sincero monólogo:

"En toda mi vida, solo un hombre... me ha hecho feliz (...) George, mi marido (...) George que anda por ahí, en la oscuridad... George que es bueno conmigo, y a quien trato a patadas; que me comprende y a quien rechazo; que sabe hacerme reir pero me contengo; que me abraza, por la noche, para darme calor, y a quien muerdo hasta hacer sangrar; el que siempre aprende nuestros juegos tan deprisa como yo cambio las reglas; George, que quiere hacerme feliz y yo no quiero ser feliz, y también sí, quiero ser feliz."

La versión cinematográfica de Mike Nichols - a la vez su debut como director y la cumbre de su carrera - recrea a la perfección el ambiente malsano de la obra que se desarrolla en la casa de George y Martha, un espacio oscuro y sucio, repleto de botellas y vasos gastados que están por todas partes, aunque siga manteniendo cierto aire de hogar burgués. La película se aprovecha de la presencia de los dos únicos actores que podían interpretar a esta pareja en el medio cinematográfico: unos Elizabeth Taylor y Richard Burton que en la vida real formaban una de las parejas más tormentosas de la historia de Hollywood, por lo que no sabemos exactamente qué hay de real y qué de fingido en su sublime interpretación. Para el espectador, que se convierte en un testigo casi al mismo nivel que la pareja invitada, supone toda una experiencia contemplar como se va desnudando la intimidad de los personajes de una manera tan violenta como obscena.

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LA CHICA DEL CORO (2025), DE URSKA DJUKIC.

Lucia es una adolescente que se ha unido a un coro católico. El coro viaja unos días a un convento para realizar ensayos con una Lucia que se encuentra en pleno despertar sexual. Djukic mezcla diversos elementos - el despertar sexual ya nombrado, la presencia de obreros en el convento, la religión y la ambigua relación con su nueva amiga Ana María - para realizar un retrato complejo de una edad muy difícil, consiguiendo algo tan complicado como filmar sentimientos sutiles. Porque la protagonista se mueve en esos días en los que no se encuentra bajo la presencia a la vez protectora y opresora de su madre entre la culpa y la tentación. La prédica religiosa le dice una cosa y a la vez su cuerpo le está enviado señales contradictorias que no sabe gestionar y todo se hace más confuso ante la actitud de otras chicas que le llevan ventaja en ese terreno. Quizá su vía de escape son los momentos en los que forma parte del coro, cuando se fusiona con las demás y todo se vuelve armónico por unos momentos, aunque finalmente también esta parte comenzará a fallarle. La chica del coro sabe cómo retratar en cada momento lo que sienten las muchachas a través de gestos, rostros y respiraciones para que el espectador comprenda en todo momento las pequeñas represiones cotidianas que nos afectan desde las edades más tempranas.

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domingo, 20 de septiembre de 2026

YO NO MORIRÉ DE AMOR (2026), DE MARTA MATUTE.

Hace bastantes años vi un documental que se llama La teoría sueca del amor. En él se criticaba, entre otras muchas cosas, que en Suecia el Estado se hiciera cargo de la atención de las personas mayores cuando éstas se volvían dependientes. Venía a decir que todo sería más humano si fueran las familias las que se ocuparan de esta labor, algo casi imposible en un país de ciudadanos egoístas e individualistas, por lo que en naciones mucho más pobres, en la que no existía esta capacidad asistencial por parte del Estado, la gente era mucho más feliz. Yo no moriré de amor viene a negar esta falacia, pues transcurre en una nación como España en la que existe una Ley de dependencia - reformada hace pocos días - que en la práctica es papel mojado y no cuenta, ni de lejos, con dotación económica suficiente para las necesidades de un país cada vez más envejecido. La familia protagonista de la película de Matute se enfrenta a la tesitura de enfrentarse al diagnóstico de enfermedad de alzheimer de la madre. Y deben hacerlo solos, sin ningún tipo de ayuda más que las visitas al médico para que se le receten unas pastillas que apenas pueden contener el río de olvido que acecha la mente de una mujer todavía joven. Yo no moriré de amor muestra con realismo y con la necesaria crudeza la crueldad de esta situación, tanto para la enferma como para quienes se ven obligados a alterar de forma drástica su existencia cotidiana para atenderla. Durante algunos años la cotidianidad de esta familia va a estar marcada por la frustración y el conflicto permanente, mientras deben esperar una ayuda a domicilio que nunca llega, por encontrarse el servicio saturado. Lo que estremece de esta película es que muchos espectadores van a verse reflejados en estas situaciones, que no son propias de un país que presume de ser de los más avanzados del mundo en materia sanitaria. La dependencia es uno de esos grandes elefantes en la habitación que España tendrá que abordar en los próximos años, y Matute denuncia esta realidad de una manera muy meritoria, mostrando el día a día de una familia con la que todos podemos sentirnos identificados.

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sábado, 19 de septiembre de 2026

EL DRAMA (2026), DE KRISTOFFER BORGLI.

Contemplando el cartel de esta película y a sus protagonistas, podría pensarse que nos encontramos ante una comedia romántica al uso. Nada más lejos de la realidad. Borgli, que ya entregó la muy interesante Dream Scenario, nos ofrece una historia de amor que poco a poco se va convirtiendo en otra cosa. El punto de inflexión es una revelación del pasado de ella que desata mil dudas en la mente de él. Sucede, para que todo sea más dramático, cuando ya está organizada la boda, y la semilla de la duda va creciendo de forma dramática, aunque con muchos puntos de tragicomedia. Es difícil hablar de El drama sin desvelar puntos muy importantes de la trama que no deben ser conocidos por quien no ha visto todavía, pero sí que se puede decir que la película se sostiene muy bien gracias al buen trabajo de sus dos interprétes (contra lo que se suele decir, Zendaya puede ser buena actriz si tiene un buen director detrás), sobre todo de una Pattinson que es capaz de transmitir diversos estados de ánimos que su personaje debe esforzarse en disimular. Y es que el fondo El drama habla de temas muy de nuestro tiempo. De reputación social o de la imagen que ofrecemos a los demás frente a una realidad íntima mucho más oscura. En este sentido, a partir de la revelación, la trama se vuelve turbia, ambigua y, en algunos momentos, casi de película de terror. Que se juegue con elementos tan ambivalentes y se salga airoso - con un final abierto a todo tipo de interpretaciones - es muestra del talento de un director que seguramente nos dará más alegrías en el futuro.

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CARA DE ÁNGEL (1952), DE OTTO PREMINGER

Frank Jessup, ex combatiente y conductor de ambulancias ambiciona ahorrar para abrir un taller de vehìculos de carreras. Una noche acude a una urgencia en una mansión y conoce a Diane, una joven por la que se siente atraído desde el principio. Diane tiene un carácter ambiguo, es una mujer muy dulce y delicada en la superficie, pero en el fondo es un ser maquiavélico y manipulador. Frank, como hombre cínico y experimentado, lo intuye y aún así se deja llevar por el juego de esta peligrosa mujer. Cara de ángel es uno de los grandes clásicos del cine negro que juega con los tópicos del género. La mujer fatal no es en este caso una chica llamativa, sino alguien que se muestra a sí misma como vulnerable y necesitada de cariño, lo que la hace irresistible para el personaje que interpreta magistralmente Robert Mitchum. Así pues, Cara de ángel es una película que cuida especialmente el retrato de la psicología de sus personajes, destacando también el de la primera novia de Jessup, una mujer que representa la esperanza de una vida normal para éste y que es capaz de contemplar a la autèntica Diane de un solo vistazo, como si la rica heredera fuera alguien transparente ante ella. Sabe que es alguien atormentado por la soledad, pero incapaz de amar de una manera convencional. El final de la película es inolvidable, de esos que quedan para siempre en la retina del espectador, pero conocerlo no excluye la necesidad de nuevos visionados de esta obra cumbre del cine negro que el genio de Preminger supo dotar de un aura especial.

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domingo, 13 de septiembre de 2026

LOS PERDONADOS (2021), DE JOHN MICHAEL McDONAGH.

David y Jo componen un matrimonio ya maduro que viajan en coche al Marruecos profundo invitados a la fiesta de unos amigos. Su relación con el mundo (y entre ellos) se conduce a través del desdén y la ironía. Al principio de la película son seres superiores introduciéndose en un territorio salvaje a la búsqueda del trocito de civilización que representa el palacio de la pareja gay que los han invitado. David intenta superar su vacío vital bebiendo abundantes dosis de alcohol, lo que puede ser un factor decisivo en el accidente nocturno que sufren, en el que atropellan y matan a un menor. A partir de aquí, y una vez llegados a la fortaleza de sus amigos, Los perdonados transmite con bastante acierto el contraste entre dos mundos: uno lujoso, libidinoso y decadente y el otro pobre de solemnidad aferrado a las costumbres religiosas. Destaca la evolución, muy bien retratada, del personaje que interpreta Ralph Fiennes, que se va interesando paulatinamente por esas formas de vida consideradas por él inferiores, aunque sin abandonar jamás el deseo de salir corriendo y volver a la seguridad de su vida tan opulenta como insustancial. Mientras tanto asistimos al inmenso egoísmo de Jo, un ser que solo busca el placer inmediato sin preocuparse lo más mínimo por lo que le pueda estar sucediendo al que presuntamente es su ser más cercano. La película de McDonagh es arriesgada, ya que juega casi en todo momento con la incomodidad del espectador, que no puede reflejarse en las acciones inmorales de cada uno de los personajes, incluídos los más oprimidos. Ayuda a ese desasosiego el retrato del brutal contraste entre la vida de los extranjeros que habitan en aquella región remota casi como señores feudales y la miseria absoluta y sin esperanzas de unos marroquíes que solo pueden esperar algo positivo de la vida si logran introducirse en occidente.

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RESURRECTION (2025), DE BI GAN.

Nos encontramos en un mundo distópico en el que el ser humano ha perdido la capacidad de soñar. Solo existe un llamado delirante que sigue inmerso en el mundo de los sueños y es perturbado por una mujer que tiene la capacidad de introducirse en los mismos. El espectador conoce esta premisa porque se la describen en rótulos al principio de la película, pero esto no tiene demasiada importancia, ya que Resurrection es una mastodóntica producción de casi tres horas dedicada casi en exclusiva a que el director se recree en sus preciosistas imágenes, las cuales evocan leventemente diferentes momentos de la historia del cine. El mismo Bi Gan ha declarado que su película el espectador no tiene por qué encontrar un hilo argumental, lo cual hace que enfrentarse a ella sea un ejercicio muy duro para que los que entienden que el buen cine tiene que ser un entretenimiento de calidad y no meramente una exhibición de las excelentes capacidades técnicas de un realizador. En resumen, Resurrection es una producción que puede fascinar en sus primeros instantes pero que va pesando como una losa para el espectador mientras transcurren sus lentos minutos y en pantalla no sucede nada medianamente comprensible.

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sábado, 12 de septiembre de 2026

EL MOVIMIENTO SITUACIONISTA (2013), DE PATRICK MARCOLINI. LA FASCINANTE HISTORIA DE UNA DE LAS CORRIENTES MÁS RADICALES DEL SIGLO XX.

El Movimento Situacionista fue una de las tendencias ideológicas más influyentes del siglo XX. Encabezados por Guy Debord, el famoso autor de La sociedad del espectáculo, sus postulados se basaban ante todo en una crítica radical a un capitalismo que estaba convirteindo a occidente en una enorme sociedad de consumo. El ciudadano se convertía en un trabajador alienado que deseaba comprar los mismos bienes que producía, aunque no los necesitara. Frente a esto, los situacionistas proponían una serie de recetas que se movían entre la lucidez del diagnóstico y el absurdo de muchas de sus soluciones. Ser radical significaba ser provocativo en una sociedad, la de los años cincuenta y sesenta, mucho más tradicional en muchos sentidos que la actual. Había que ganarse la fama con escándalos, blasfemias retransmitidas por televisión y experiencias lúdicas y liberadoras. Por eso la idea de arte debe trasladarse a la vida cotidiana, provocando así paulatinamente una transformación social practicando, por ejemplo, paseos aleatorios por la propia ciudad para descubrir rincones insospechados de la misma y dejándose llevar por las sensaciones que producen. Se trata de ir más allá de la idea funcional de la urbe y llevar la relación con la misma a una situación diferente a las habituales que se relacionan con el trabajo o el consumo. Estas eran las semillas de una ruptura del orden burgués que influirían poderosamente en asuntos mucho más serios como el levantamiento de mayo del 68.

Es evidente que esta influencia permanece en nuestros días en muchos movimientos de izquierda que quieren ser imaginativos y provocadores (aunque la provocación ya no es lo que era) y que deben utilizar las redes sociales para darse a conocer, así como la organización de acciones lo más llamativas posible:

"La revelación de los efectos alienantes del capitalismo, no solo en el plano de la producción, sino también en el del consumo, la crítica de la mercantilización de la cultura en los circuitos de la producción comercial, la denuncia de la consolidación de las estructuras dominantes en el seno de la vida cotidiana, la crítica del activismo tradicional y el énfasis en la dimensión subjetiva de los cambios sociales: todas estas aportaciones que en gran medida fueron obra de los situacionistas se incorporaron después a la reflexión política de los movimientos anticapitalistas. Asimismo, en el plano práctico, las campañas destinadas a alterar el orden público (acciones directas, escándalos, perturbaciones, etc.), el uso del desvío y de una iconografía procedente de la cultura popular, el renacer de la canción subversiva, así como cierta tendencia a la creatividad gráfica y lingüística en las revistas y panfletos, hoy están a la orden del día en la extrema izquierda bajo la influencia del movimiento situacionista."

La paradoja es que, como sucede con tantos movimientos ideológicos, culturales o incluso religiosos, el capitalismo acaba devorándolos, asimilándolos y utilizando posteriormente para sus propios fines. Las ideas de rebelión, de autenticidad, de escape de lo cotidiano fueron recicladas y utilizadas sin complejos por diversas marcas para ofrecer sus productos a un público presuntamente no conformista. Incluso las relaciones laborales se transformaron por influencia del situacionismo. Ahora los trabajadores no deben ser unos meros ejecutores de órdenes, deben ser personas imaginativas, resolutivas y constantemente adaptadas a las nuevas situaciones del mercado, lo cual implica un compromiso más estrecho con su empresa e incluso la posibilidad de cambios constantes en el puesto de trabajo y en la ubicación geográfica del mismo. El libro de Marcolini es un buen resumen, escrito por alguien que simpatiza con el movimiento, pero algo indigesto por su voluntad más teórica que narrativa, quizá por no querer ser excesivamente crítico con una ideología que podía moverse con gran facilidad de lo sublime a lo ridículo.

martes, 8 de septiembre de 2026

LA SANGRE HELADA (2021), DE ANDREW HAIGH.

El universo de las series en este siglo XXI es tan amplio que no es raro que joyas como esta pasen desapercibidas a cualquier aficionado a las narraciones históricas realizadas con rigor. La sangre helada cuenta la historia de Patrick Sumner, un médico que a mediados del siglo XIX se embarca en un ballenero para olvidar su traumática experiencia como cirujano del ejército en la India colonial británica, del que fue despedido con deshonor después de un oscuro episodio durante una acción bélica. El viaje se va a convertir en un auténtico calvario cuando se ejecute el plan del propietario del buque: hundir el barco para cobrar el seguro, puesto que la tripulación va a quedar varada en el Ártico y debe sobrevivir a un terrible invierno. La sangre helada no es una serie que describa a héroes, sino a personas normales de una época mucho más dura que ésta, que ejecutan un oficio muy complicado y peligroso. Como contraste al doctor Sumner tenemos a Henry Drax, el arponero de la tripulación, magistralmente interpretado por Colin Farrell. Drax es un hombre sin moral, que no tiene problemas en convertirse en un asesino cuando esta acción favorece a sus intereses, representando a una especie de fuerza de la naturaleza despiadada y capaz de sobrevivir a cualquier situación. Lo mejor de la serie de Haigh, aparte de este contraste entre civilización y barbarie, es su perfecta ambientación, capaz de transportar al espectador a las entrañas del siglo XIX, reflejando tanto la opresiva vida en unas ciudades muy poco higiénicas como los primeros estragos que el hombre realiza en la naturaleza con la caza masiva de cetáceos. El Ártico está filmado de manera magistral, como un lugar tan hermoso como hostil en el que solo pueden sobrevivir los que se han adaptado al entorno, como esos esquimales que son retratados desde un punto de vista antropológico. La sangre helada sabe moverse entre Melville y London para realizar un retrato magistral de la naturaleza humana.

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CALLE MÁLAGA (2025), DE MARYAM TOUZANI.

María Ángeles es una española que lleva prácticamente toda su vida habitando en Tánger. La ciudad marroquí es su hogar y, aunque vive sola, se siente arropada por sus vecinos y la película se toma su tiempo en mostrarnos que las rutinas de su protagonista tienen lugar en unas calles en las que todos se conocen y se ayudan mutuamente con gran amabilidad. La amenaza se cierne sobre esta vida idílica cuando un día se presenta su hija, que es la propietaria del piso en el que habita, con intención de vender el inmueble y trasladar a su madre a Madrid. Calle Málaga narra una especie de conflicto entre tradición y necesidad. Madre e hija se enfrentan en defensa de sus propios intereses, sin ser capaces de llegar a un acuerdo frente a una situación límite, por lo que María Ángeles traza un plan (que puede convertirse en un callejón sin salida) para volver a su plácida existencia. Película realizada a mayor gloria de la magnífica interpretación de Carmen Maura, Calle Málaga contiene un mensaje de tolerancia y apelación a la vida sencilla que se vuelve más oscuro en su tramo final. Contiene también un hermoso retrato de una ciudad tan de contrastes como es Tánger, un lugar en el que se puede ser plenamente feliz.

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domingo, 6 de septiembre de 2026

EL SER QUERIDO (2026), DE RODRIGO SOROGOYEN.

Al igual que en la reciente Valor sentimental, en El ser querido se nos narra la conflictiva relación entre un padre (un afamado director, ganador del Oscar) y una hija con la que lleva años distanciado. Para congraciarse con ella, le ofrece el papel protagonista de su próxima película, una historia que transcurre en el Sahara español en tiempos de la República. Sorogoyen aprovecha para realizar un buen ejercicio de cine dentro del cine, aunque el argumento de la ficción que está rodando Esteban Martín no importa demasiado. Lo que verdaderamente interesa a Sorogoyen es mostrar la tensión entre los dos protagonistas que deben decidir si se aman o se odian. Por eso es importante que exista química entre dos actores tan solventes como Javier Bardem y Victoria Luengo. Dicha química está presente, aunque algunos de sus diálogos se encuentran un poco forzados, se aprecian como un tanto artificiales, sin esa naturalidad que sería tan necesaria en una historia de estas características, una historia que se estira demasiado y en la que a Javier Bardem le da tiempo a lucirse con la interpretación de un enfado en una escena que será seguramente muy recordada en el futuro. Rodrigo Sorogoyen es un gran director y su película mantiene el interés en todo momento, pero se encuentra muy lejos de la calidad de otras obras suyas como Antidisturbios o As bestas, quizá porque en esta ocasión ha mostrado una historia poco original que se sostiene gracias a a la calidad interpretativa de sus dos protagonistas.

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LAS GUERRAS DE LUCAS (2023), DE LAURENT HOPMAN Y RENAUD ROCHE.

Aunque se ha convertido en la gran mitología contemporánea y todo el mundo conoce el mundo de Star Wars, hace solo cincuenta años esta era una historia que tan solo se encontraba en la cabeza de George Lucas. Lucas había sido un mal estudiante con mucha imaginación que quería realizar una película de Flash Gordon. Al no poder conseguir los derechos, inventó su propio mundo situado en una galaxia muy muy lejana, un mundo que nadie podía entender cuando él lo explicaba, por lo que tuvo que ponerse prácticamente solo a la tarea de crearlo desde la nada. Las guerras de Lucas es la crónica de un proceso creativo tortuoso que en muchos aspectos fue un calvario para su principal protagonista, hasta el punto de que estuvo a punto de costarle un infarto. El joven George no solo debía defender su proyecto ante la Fox, sino que debía hacer frente a una producción muy ambiciosa con un presupuesto muy limitado, filmando una historia que nadie comprendía muy bien y que se parecía más en aquel momento a los delirios de una persona extravagante que se encontraba abocada al fracaso. Nosotros podemos leer este magnífico cómic cinco décadas después y comprender bien al personaje, a su genialidad creativa, pero el trabajo de Hopman y Roche nos hace comprender que todo podía muy bien acabado en un proyecto fallido del que nadie se acordara hoy día en vez de en esa película que cambió la historia del cine.

sábado, 5 de septiembre de 2026

LAS TEMPESTÁLIDAS (2020), DE GUEORGUI GOSPODINOV. EL TIEMPO RECOBRADO.

"Cualquier tiempo pasado fue mejor", escribió Jorge Manrique. Gospodinov lleva esta idea al extremo a través de esta narración tan filosófica como humorística, una reflexión acerca de los miedos del presente y la idealización de los años pasados, que para muchos pueden ser una especie de refugio en el que acumulan recuerdos felices y certezas que no existen hoy. Las tempestálidas parte de una premisa sencilla. El protagonista comienza una amistad con Gaustín, un psiquiátra búlgaro que pretende revolucionar la terapia para los enfermos de alzhéimer. Su idea es recrear en una clínica diferentes décadas en las que los pacientes puedan recobrar sus recuerdos perdidos y sentirse confortados. Poco a poco la idea se va comercializando a gente que no está enferma y que quiere recrear sus tiempos felices. El protagonista debe dedicarse a investigar los detalles de cada época para evocarla con todo detalle, incluso proporcionado cada día las noticias correspondientes, que vuelven a ser novedosas para sus destinatarios. 

La experiencia llega a hacerse tan popular que los Estados se interesan por ella. Empiezan a concebir que quizá sus ciudadanos serían más felices volviendo a momentos de la historia en los que el país fue grandioso y que la gente recuerda con nostalgia frente a las grisuras e incertidumbres del presente. Se organizan referendums en toda la Unión Europea y los votantes eligen la década que quieren recrear. La nueva escisión del continente se convierte en una realidad, pero la separación de los países ya no solo es geográfica, sino también temporal. Los Estados se afanan a que todo vuelva a ser como antes y se ponen de moda las recreaciones históricas que reproducen hechos del pasado con todo detalle, hasta el punto de que la representación en Sarajevo del asesinato del archiduque Francisco Fernando consigue comenzar una segunda Primera Guerra Mundial.

Las tempestálidas analiza con cinismo, pero también de un modo inquietante, qué pasaría si la mayoría de la gente optara por abandonar el tiempo presente, como en una especie de revolución en la que se abandona la idea de optar a un futuro brillante para conformarse con los recuerdos nostálgicos de un pasado absolutamente idealizado. Se trata de una especie de reacción colectiva frente a lo desconocido, frente a la incertidumbre absoluta (ciertamente, están sucediendo cosas en los últimos años que eran inimaginables hasta no hace mucho) respecto al futuro más inmediato. Solo que evitar la dictadura del futuro nos aboca a soportar la dictura del pasado, un tiempo cuya realidad no es tan brillante como en nuestras evocaciones. Quizá la novela de Gospodinov nos invita a poner los pies en la tierra y afrontar con serenidad los complejos retos que tenemos por delante sin escondernos en soluciones lastradas por el idealismo. Bien es cierto que la nostalgia se ha convertido en una fuerza política poderosa que vende falsas seguridades basadas en tiempos pretéritos presuntamente dotados de una pureza que se ha ido perdiendo con el paso de las décadas. Pero hay que tener siempre presente que el pasado no puede cambiarse y lo que suceda en el futuro depende en gran medida de las soluciones valientes que adoptemos respecto a los problemas que nos inquietan.

domingo, 30 de agosto de 2026

LA PIEL SUAVE (1964), DE FRANÇOIS TRUFFAUT.

Pierre Lachenai es un escritor de éxito. Casado y con una hija, vive una existencia burguesa convencional en París, pero su fama le precede en ciertos círculos. Esto es precisamente lo que facilita que pueda comenzar un romance con una joven azafata a la que conoce en un vuelo con destino a Lisboa. Lo curioso es que esta historia de amor no llega a desvelar sus cartas de manera clara en ningún momento, pues el espectador no conoce plenamente las verdaderas intenciones de cada uno de ellos al respecto. Para Pierre es una especie de emocionante regreso a la juventud sin ser muy consciente de que su decisión puede tambalear su cómoda estabilidad familiar. Para Nicole, la azafata, tampoco parece ser una historia de amor absoluta, sino una experiencia con una persona madura, prestigiosa y atenta, pero intuimos que sus verdaderos gustos se orientan hacia tipos más rudos. La película de Truffaut no está tan interesada en explorar estos sentimientos sino en las consecuencias derivadas de esta relación prohibida. En cualquier caso muchas partes de la misma son narradas con ligereza y humor, como esa crítica nada velada crítica a la vida cultural en provincias en la Francia de los años sesenta. La manera de filmar de Truffaut y su interés por el costumbrismo hacen que La piel suave siga viéndose con inmenso placer, a pesar de que su final no esté a la altura del resto de la cinta.

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sábado, 29 de agosto de 2026

PARÍS EN RUINAS (2024), DE SEBASTIAN SMEE. AMOR, GUERRA Y EL NACIMIENTO DEL IMPRESIONISMO.

Una visita al museo de Orsay puede dar una idea de lo que fue el movimiento impresionista, esa revolución artística que fue tan polémica en su tiempo. Pero para acercarse al relato íntimo de cómo se forjó y el contexto histórico en el que lo hizo, nada mejor que acercarse a un ensayo tan magistralmente como el de Sebastian Smee. Tomando como eje la relación entre los pintores Édouard Manet y Berthe Morisot, París en ruinas narra los acontecimientos que desembocaron en uno de los episodios más negros de la historia de Francia: la invasión prusiana que desembocó en la Comuna de París, un enfrentamiento civil que duró meses y causó daños irreparables a la capital. Este fue un golpe inesperado para la gran potencia europea del momento. Fue Napoleón III el que declaró la guerra a Prusia y nada hacía presagiar en aquel momento el desastre que se avecinaba, provocado por el enfrentamiento contra un ejército, el prusiano, mucho más moderno y mejor organizado.

Pero unos años antes de que esto sucediera, París se había convertido en la capital mundial del lujo y del placer, gracias a las radicales y polémicas reformas urbanísticas del barón Haussmann, que convirtieron a la capital de Francia en la ciudad que es hoy, un impresionante conjunto de boulevares que conjugan monumentalidad y elegancia, mientras se expulsaba a la gente más humilde a vivir en la periferia. París en la época de Napoleón III era también la capital cultural de Europa. Entre otros muchos atractivos, el Salón se había convertido en el escaparate oficial de los artistas franceses, aunque era controlado de manera estricta por la Academia de Bellas Artes y era poco propenso a permitir exhibir un arte tan revolucionario como el de los futuros impresionistas, aunque Manet consiguió presentar en el mismo cuadros tan polémicos como Olympia. Finalmente, en 1874 los impresionistas organizaron por su cuenta su propia muestra.

Pero antes de que esto sucediera París tuvo que pasar por su "año terrible" que abarcó la segunda mitad de 1870 y la primera de 1871. La capital francesa hubo de soportar dos asedios, el primero por parte de los prusianos y el segundo organizado por el ejército francés una vez que se declaró la República. Manet y Morisot permanecieron en París durante estos acontecimientos y esto acabó influyendo en su carácter y en su pintura posterior. También les impresionó la muerte en combate contra los prusianos de Frédéric Bazille, uno de los pintores más prometedores del movimiento impresionista. La resistencia durante el sitio de 1870 fue notable y, entre otras cosas, fue sostenida por los vuelos en globo que comunicaban a la capital con el exterior y también por la utilización de numerosas palomas mensajeras. En cualquier caso, la situación terminó siendo insostenible y la falta de víveres terminó decidiendo al gobierno a capitular, siendo una derrota especialmente amarga, pues a la pérdida de territorios y la idemnización económica al vencedor se unió la unificación definitiva de alemania, que se convirtió a partir de entonces en la gran potencia continental.

Frente a estos acontecimientos, numerosos miembros de la guardia nacional parisina no aceptaron la derrota y proclamaron la Comuna de París frente al gobierno de Thiers. Francia se vio abocada a una dolorosa guerra civil mientras los prusianos presionaban para que los combates se resolvieran pronto, ya que querían cobrarse lo antes posible los frutos de su victoria:

"No es fácil explicar qué fue la Comuna. Al igual que un cuadro impresionista visto desde muy cerca, nunca llegó a cuajar. En esencia, era un gobierno urbano improvisado, paralizado desde el principio por unos recursos limitados y una seguridad muy precaria, pero con grandes ambiciones. Era radical, en el sentido de que, si se promulgaba lo que proponía, el cambio sería drástico. Pero en otros aspectos era sorprendentemente prosaico. Más que una revolución global, sus partidarios querían la autonomía municipal."

La Comuna fue un periodo terrible, conducido por un idealismo suicida, que dejó una honda huella y que influyó poderosamente en los movimientos de izquierda. Después de unos acontecimientos tan atroces, la pintura impresionista terminó de eclosionar como la explosión de la luz, de la naturaleza, como si fuera una respuesta vital frente a la negrura del año terrible. Numerosos museos del mundo contienen el testimonio de estos artistas, cuya génesis es tan estupendamente narrada por Sebastian Smee.

domingo, 23 de agosto de 2026

LA ANTÁRTICA EMPIEZA AQUÍ (2010), DE BENJAMÍN LABATUT. AL CRUZAR EL LÍMITE.

Antes de emprender la lectura de MANIAC, he visto conveniente introducirme en el universo de este autor chileno con esta colección de relatos escritos originariamente en el año 2010 y que han sido revisados para esta edición. Se trata de unos cuentos protagonizados por tipos muy singulares. En La Antártica empieza aquí se narra una investigación periodística sobre un poeta desconocido que va a absorbiendo poco a poco la existencia de alguien que necesita un buen reportaje para sobrevivir en el periódico. Contactará con un anciano que le remitirá a la historia de una expedición a la Antártida liderada por este hombre misterioso, un escritor y militar que lleva a sus miembros al límite de la locura. Se trata de una parábola en la que el fascismo aparece como un elemento deshumanizador en pos de un objetivo, de un proyecto que va más allá de los límites de resistencia de quienes lo emprenden, hasta el punto de que el periodista queda marcado por la historia que investiga.

La cura de Ana es un relato que podría definirse casi de terror psicológico, pues muestra una comunidad de enfermos de la piel que se organiza como un mundo aparte, con sus propias leyes y sus propias reglas. Países Bajos cuenta la perturbadora historia de un futbolista estrella que, después de una lesión, no vuelve a ser el mismo y termina llevando una vida casi de ermitaño, dedicándose a las prácticas más extremas de prostitución. Club de campo comienza de forma muy original, con las biografías separadas de los protagonistas hasta que los personajes se unen en la misma historia. Por supuesto, no falta en ella un final terrible. Deseo narra la historia de un travesti, del que se dice que hace milagros, desde dos puntos de vista diferentes. El protagonista de Alfredo en cama es otro personaje absolutamente decadente, un músico de jazz de éxito que ha terminado exiliado en su propia habitación recordando su pasado mientras espera un desastre inminente.

Más que relatos convencionales, los de Labatur son relatos atmosféricos, dedicados a narrar la existencia de gente poco común, gente que emprende cambios radicales en sus vidas con propósitos oscuros. Historias que funcionan como un engranaje perfecto para asombrar - y perturbar - al lector y que prometen al gran autor que se va a consagrar en obras posteriores de gran calado. Lo mejor de Labatur, en esta primera aproximación, es que se trata de un escritor con un lenguaje universal y que ha modernizado la herencia clásica de autores como Poe, Borges o Bolaño.

sábado, 22 de agosto de 2026

ANNIVERSARY (2025), DE JAN KOMASA.

Estados Unidos se encuentra más dividido que nunca. Incluso hay analistas que hablan de síntomas de Guerra Civil. Lo que está claro es que es insólito que se haya llegado al punto de que el país más poderoso del mundo haya elegido como presidente a un fantoche peligroso como Donald Trump. Esto consigue que el ambiente familiar que nos muestra Anniversary sea plenamente creíble, sobre todo por el exagerado enfrentamiento entre Elle, que celebra los veinticinco años de su matrimonio y la nueva novia de su hijo. Liz no es una desconocida para Elle. Fue estudiante suya hace algunos años, una alumna tan brillante como radical en sus planteamientos políticos. La joven ha escrito un libro que va a convertirse en un best-seller gracias al apoyo de una multinacional. Se trata de expandir un movimiento llamado "el cambio", que con la idea de superar el enfrentamiento político que lastra a la nación, propone una unión de todos los ciudadanos en un proyecto común. Tan bonitas palabras esconden el germen de un Estado fascista que aplaste las libertades, empezando por la de expresión, en pos de una especie de renacer americano. Precisamente este es uno de los aspectos más interesantes de una película como Anniversary, los límites de la libertad de expresión. Aquí Elle es una especie de representante de la intolerancia de la izquierda a quienes presentan ideas diferentes. ¿Pero es esta intolerancia necesaria en ciertas ocasiones, para parar los pies a movimientos que intentan lastrar la democracia? Lo cierto es que Anniversary juega muy bien sus cartas y desarrolla muy bien unos personajes (no solo las dos protagonistas del enfrentamiento, sino también todos los hijos de Elle y su sufrido marido, un hombre ajeno a todas estas disputas políticas) que pueden representar perfectamente el devenir de una nación totalmente desorientada y que está dejando de lado su papel tradicional de faro de la libertades de occidente. Una metáfora muy angustiosa, por lo actual de su planteamiento, que nos habla del abismo al que podría verse abocado Estados Unidos si sigue dando pasos en la mala dirección.

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KAMCHATKA (2002), DE MARCELO PIÑEYRO.

La película comienza con la disrrupción en la vida cotidina de un niño, que es sacado precipitadamente de clase por sus padres. Los padres necesitan esconderese y Harry va a terminar, junto con su hermano pequeño, viviendo en una finca apartada, intentando ocultarse de una amenaza invisible que no comprende bien. Dicha amenaza es la dictadura argentina de los años setenta, el equivalente para el cine argentino al franquismo en el de España. Kamchatka quiere ser una película simbólica, una especie de fábula en la que Houdini es símbolo de libertad y el territorio de Kamchatka en el juego del Risk es símbolo de resistencia, pero acaba convirtiéndose en una historia costumbrista, protagonizada por la visión de unos niños a los que no se les entiende lo que dicen. Una vez establecidos estos elementos, la película no da mucho más de sí. Se introduce en una especie de bucle (quizá este sea el sentimiento de sus protagonistas) en el que el tiempo se dilata frente al que transcurría en la existencia anterior. En este sentido puede decirse que Kamchatka es una película tan sentimental como fallida, puesto que solo contiene un planteamiento interesante, un desarrollo plano y un final muy previsible. Quizá si nos hubieran hablado un poco más de quiénes son los miembros de esta familia antes que describir de manera cansina su vida cotidiana mientras permanecen apartados de la sociedad, el guion hubiera sido mucho más interesante.

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viernes, 21 de agosto de 2026

LIBERTAD DE EXPRESIÓN (2024), DE JACOB McHANGAMA. UNA HISTORIA GLOBAL DESDE SÓCRATES A LAS REDES SOCIALES.

La libertad de expresión constituye la piedra de toque de cualquier sistema político que quiera definirse como democrático. Es la libertad más importante de todas. Sin ella, las demás quedan lastradas, porque ésta es la que las personas se sientan ciudadanas, parte del sistema, confiadas en que su voz se puede escuchar o, al menos, que no va a ser censurada. Por ello, gobiernos de toda índole han intentado siempre imponer límites, basándose en valores presuntamente superiores, como la seguridad nacional, los valores religiosos, la igualdad o la protección de la dignidad de colectivos vulnerables.

El libro de McHangama no es un ensayo de teoría política, sino una obra muy densa dedicada a exponer la historia de la libertad de expresión, una historia que arranca en la Grecia clásica. Se trataba de un derecho a la palabra muy parecido al que concebimos hoy, pero restringido a los ciudadanos varones, por lo que esclavos y mujeres quedaban excluídos del mismo, así como los extranjeros residentes en Atenas. Hay que recordar también que no se trataba de un derecho absoluto ya que Sócrates, por ejemplo, fue condenado a muerte por impiedad. En cualquier caso, el precedente griego demuestra que la libertad de expresión se encontraba limitada por los mismos problemas que seguimos teniendo hoy: la necesidad de protección frente a ideas que van en contra de la misma o en contra de los valores fundamentales del Estado.

El libro relata una lucha de siglos entre intolerancia y tolerancia. Se puede decir que el péndulo se decantó a favor de esta última con el desarrollo de las ideas del Siglo de la Luces, que culminaron con la imposición violenta de un nuevo régimen a través de la Revolución Francesa. Pero fue el invento de la imprenta el que ayudó a difundir todo tipo de ideas unos siglos antes. Y esta difusión de ideas sin control la que suele poner nerviosos a los gobiernos. Al igual que hoy día en que los contenidos de internet son inabarcables y caben todo tipo de teorías de la conspiración e ideas delirantes, en siglos precedentes Europa se inundó de todo tipo de panfletos que podían expresar las ideas más peregrinas. Los Estados, que tienden a considerar el orden interno como el más importante de los valores, han intentado reprimir las ideas disidentes, considerándolas peligrosas, hasta que el ideal democrático se consolidó en numerosos países.

Pero aquí surge uno de los dilemas más importantes entre los que plantea el libro. ¿Cómo se defiende de manera más eficaz a una democracia? ¿deben establecerse restricciones a la libertad de expresión con la finalidad de no dar voz a los enemigos de la misma? Tenemos un ejemplo reciente en la Alemania de Weimar. Las leyes que intentaban frenar la libertad de expresión frente a los totalitarios no hicieron más que victimizarlos y además pudieron aprovecharlas en su beneficio una vez se instalaron en el poder. Esto nos recuerda que nuestras libertades, que creemos inamovibles, son frágiles y pueden ser limitadas, cuando no destruídas, si se dan las circunstancias adecuadas. 

Por eso Mchangama es partidario de un desarrollo lo más extenso posible de la libertad de expresión, que evite periodos oscuros en las democracias más consolidadas como la caza de brujas del senador McCarthy en los Estados Unidos, pero que también proteja a los ciudadanos frente a propaganda hostil, bulos o ataques concretos a personas o colectivos. La libertad de expresión no puede ser un derecho absoluto, pero tampoco puede ser un sistema que acalle voces incómodas. Las restricciones a la misma deben ser excepcionales y bien argumentadas:

"La verdadera tolerancia exige comprensión. La comprensión surge de la escucha. Escuchar presupone conversar. Relacionando las controversias del pasado con las más apremiantes del presente, espero demostrar lo mucho que la humanidad ha ganado con la difusión gradual del derecho a la libertad de expresión, y lo mucho que podemos perder si permitimos que continúe erosionándose durante esta nueva fase digital del viejo conflicto que mantiene con la autoridad."

Los retos del futuro resultan mucho más complejos, con la irrupción de la Inteligencia artificial y la posibilidad de elaborar mentiras cada vez más sofisticadas a través de la misma. También se van a seguir desarrollando amenazas clásicas, como la intolerancia religiosa, la influencia de regímenes antidemocráticos como Rusia y China y la llegada de personajes cada vez más estrambóticos a la cima del poder con el favor de unos ciudadanos cada vez más desencantados con un sistema democrático que no parece abogar por los derechos de las personas más desfavorecidas. La tentación totalitaria, aunque se quiera enmascarar con diversas denominaciones, va a seguir presente, amenazando siempre a las libertades humanas más íntimas: aquellas que tienen que ver con la elección de las propias ideas, de las propias lecturas o la manera de expresar a los demás las mismas. Solo una apuesta por una formación crítica de la ciudadanía puede salvaguardar estas libertades en las próximas décadas.

lunes, 17 de agosto de 2026

LA ODISEA (S. VIII A.C.), DE HOMERO Y DE CHRISTOPHER NOLAN (2026). REGRESO A ÍTACA.

Que un poema escrito hace casi treinta siglos siga siendo objeto de fascinación por parte de millones de lectores y sea capaz de engendrar uno de los éxitos cinematográficos del año, nos habla de la atemporalidad de los versos de Homero y del carácter de su héroe Odiseo, que ante todo es descrito como un hombre con sentimientos reconocibles universalmente por cualquier ser humano. Si la Iliada era la narración épica de la guerra de Troya, la Odisea se dedica a contar el regreso a casa de uno de los vencedores. Odiseo lleva ausente diez años y va a tardar otros diez años en culminar su viaje, un viaje que en muchos pasajes se convierte en una especie de precedente de nuestras novelas de aventuras (el enfrentamiento con el Cíclope o el encuentro con los monstruosos Escila y Caribdis), aunque hay que tener en cuenta que este mundo pueden intervenir los dioses de manera caprichosa y manejar el destino de los hombres a su voluntad.

Odiseo es presentado como un hombre valiente cuya principal cualidad es la astucia. No resuelve todos sus conflictos usando la fuerza (aunque en este aspecto es un hombre muy por encima de la media), sino que es capaz de mentir, disfrazarse o elaborar los discursos que más convienen a las circunstancias. Durante su viaje pasa mil penalidades y va perdiendo a sus numerosos compañeros por el camino. Pasa ocho años retenido en la isla de Calipso, una diosa con la que mantiene relaciones sexuales y que le ofrece la inmortalidad, el bien supremo al que puede aspirar un hombre, dado que el destino que espera a los héroes después de la muerte es terrible. Odiseo llega a visitar, aunque de una manera un tanto extraña, el inframundo, donde puede conversar con sus compañeros caídos en la guerra de Troya y con Agamenón, el rey traicionado a su regreso. Aquiles llega a decirle que preferiría ser el último esclavo en el mundo de los vivos antes que ser rey de los muertos.

Pero el anhelo de regresar es el principal motor de Odiseo y son los dioses (siendo Atenea su principal protectora) los que dictaminan que ya es hora de que vuelva a casa y pueda reunirse con su fiel esposa. Pero todavía le queda al héroe presentarse en su casa y acabar con la infamia de los pretendientes que llevan años comiéndose su hacienda. Quizá este sea el episodio más oscuro para los valores de nuestro tiempo. El protagonista no muestra ningún tipo de piedad y no establece distinciones, respecto a sus sirvientes, respecto a quien colaboró con los pretendientes por miedo y quien lo hizo por voluntad propia. Una sangrienta venganza que podría haber seguido alimentándose a través de los familiares de los fallecidos, pero que paran los dioses de manera directa, en un extraño y forzado final feliz. 

Leer hoy la Odisea es acercarse a un relato sorprendentemente moderno que habla de tú a tú al lector actual y que, si obviamos las intervenciones de los dioses, precede de forma magistral a esas narraciones que hoy llamamos novelas. Odiseo es un personaje plenamente humano, del que conocemos sus sufrimientos y sus anhelos, así como los de su hijo Telémaco y los de su esposa Penélope. Christopher Nolan ha realizado una versión ciertamente espectacular de estas aventuras, obviando la presencia de los dioses, pero no la parte mágica y fantástica de la historia. En cierto sentido casa con su forma de narrar y ver el cine, puesto que también en esta narración hay una lucha contra el tiempo, puesto que a Penélope se le acaba el plazo por el cual debe elegir a un pretendiente y Odiseo debe llegar lo antes posible a Ítaca para evitar perder para siempre la existencia a la que anhela regresar. Todos los actores están correctos en sus papeles (aunque la presencia de rostros tan conocidos nos refuerza en la idea de estar contemplando una gran producción de Hollywood), destacando Anne Hathaway en el papel de una muy sufrida Penélope casi tan rica en ardides como su propio marido.

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lunes, 10 de agosto de 2026

THE MANDALORIAN AND GROGU (2026), DE JON FAVREAU

La última trilogía de Star Wars fue un verdadero desastre. Películas que copiaban la estructura de la anterior, pero sin pies ni cabeza, ofreciendo unos bandazos creativos que casi destruyen uno de los universos más rentables de los que ha creado el medio cinematográfico. A los creadores de la serie de la que proviene esta película les bastó presentar a dos personajes carismáticos, distintos como el día y la noche, pero que se complementan perfectamente para indicar cual es el camino correcto de la franquicia. The mandalorian and Grogu no es más que un capítulo alargado de la serie, sin mayor afán que ofrecer una magnífica película de aventuras que no altera en nada la rutina a la que los seguidores están acostumbrados. Bien es cierto que esto significa que no se está arriesgando nada, se apuesta sobre seguro, pero se hace desde la ambición de ofrecer un producto de calidad que no traiciona los principios que han cimentado el éxito de estos personajes. 

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domingo, 9 de agosto de 2026

LE WEEK-END (2013), DE ROGER MICHELL.

Presentada como una comedia acerca del amor en la edad madura, Le week-end reviste más bien las características de un drama. Nos presenta a un matrimonio que vuelve a la ciudad en la que pasaron su luna de miel, París, treinta años después para intentar revitalizar su relación. Pronto el espectador va a poder contemplar una dinámica de pareja realmente malsana: Meg trata a Nick con un tremendo desprecio, hasta el punto de humillarlo prácticamente en cada conversación e incluso lo maltrata físicamente sin mayores consecuencias (muchos se escandalizarían con la película si el maltrato fuera de él a ella). Nick parece prestarse a ese juego por el amor que siente por su mujer y acepta su papel de eterno humillado a cambio de la promesa de un sexo que nunca llega. La evidente belleza de París contrasta con el mal humor de una Meg que ya no es la joven idealista que llegó a la capital francesa tres décadas atrás. Vuelven al hotel de aquellos días, pero ella propone abandonarlo, ya que la habitación es muy pequeña y no le gusta el color de las paredes. Van a otro mucho más caro, tanto que no pueden pagarlo, dado que su precaria situación económica no se lo permite. Pero el fin de semana parisino va a contemplar otras travesuras de la pareja, como largarse de un lujoso restaurante sin pagar la cuenta. La presencia del personaje que interpreta Jeff Goldblum, un tanto forzada, sirve para mostrar esa tragicómica escena en la que Nick confiesa sus miseras frente a un grupo de desconocidos. En este sentido, Le week-end es una película valiente que trata sobre un infeliz enamorado que todavía cree que puede cambiar el carácter de su mujer treinta años después.

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sábado, 8 de agosto de 2026

SCARAMOUCHE (1952), DE GEORGE SIDNEY.

Basada en la novela homónima de Rafael Sabatini, Scaramouche es un prodigio cinematográfico en cuanto a ritmo narrativo, una de esas películas que atrapa al espectador de principo fin. Gran parte de su encanto reside en la composición de su protagonista, un hombre nacido "con el don de la risa" que necesita indagar acerca de sus orígenes. Mel Ferrer interpreta a un villano a su altura: un pérfido marqués de modales exquisitos que usa sin piedad sus habilidades como espadachín contra sus enemigos. Todo ello enmarcado en el periodo histórico inmediatamente anterior a la Revolución francesa y que muestra también, como parte de un gran espectáculo, el funcionamiento de la commedia dell´arte, paso previo al duelo final en un teatro, uno de los más recordados de la historia del cine. Scaramouche es una de esas películas irrepetibles, una obra absolutamente artesana que no podría ser reproducida hoy día. Una perfecta exaltación del espíritu de aventura y de la existencia despreocupada en la que no existen ambigüedades morales y en la que los acontecimientos que contemplamos son placenteramente novelescos: el espectador participa de ellos porque se encuentra absolutamente hechizado por la imágenes que contempla en la pantalla.

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sábado, 1 de agosto de 2026

SIN RELATO (2024), DE LOLA PÉREZ MONDÉJAR. ATROFIA DE LA CAPACIDAD NARRATIVA Y CRISIS DE LA SUBJETIVIDAD.

El concepto de atrofia de la capacidad narrativa es uno de los que más aparece en este estimulante ensayo, que analiza de manera certera uno de los grandes males de nuestro tiempo: la incapacidad, sobre todo en las nuevas generaciones, de contar relatos autobiográficos que tengan algún sentido más allá de lo anecdótico. Cuenta Pérez Mondéjar que advirtió este fenómeno cuando empezó a recibir en su consulta a jóvenes que eran incapaces de establecer un relato coherente que enlazara sus síntomas con su propia biografía. Es como si las redes sociales hubieran atrofiado una parte muy importante de lo que nos hace humanos (la capacidad narrativa) y la hubiera sustituido por una especie de presente eterno que es estimulado por la atención fragmentada que es característica de las redes sociales. Los jóvenes - y a veces no tan jóvenes - se encuentran sometidos diariamente a miles de estímulos a los que deben reaccionar para no quedarse atrás, pero se trata de estímulos que serán borrados por el siguiente contenido al que tienen acceso. Así, sus recuerdos adquieren más bien forma de meme antes que el de un relato coherente que dé sentido a sus existencias:

"Si ha disminuido nuestra capacidad de conversar, a pesar de la hiperproducción de textos que pueblan nuestro entorno, es también porque tenemos dificultad para pensar, y esta dificultad para pensar la vinculamos a un vaciamiento de nuestro mundo interno, a una incapacidad creciente para transformar lo que nos acontece en una experiencia subjetiva, propia, comunicable."

El gran culpable de este alarmante fenómeno es el nuevo capitalismo de vigilancia, basado en la producción de un tipo de individualidad en el que la propia experiencia no existe si no es mostrada a los demás como algo tan estimulante como efímero. La vida privada se convierte en una continua representación que debe ser aprobada por los demás. La experiencia ya no es simplemente un instante más o menos placentero que pasa a ser parte de la biografía de cada cual, sino que se convierte en una representación, algo que deriva en conceptos tan actuales como el cultivo de una marca personal, que al final deriva en venderse a uno mismo como un producto más. Es cierto que en la vida cotidiana todos siempre hemos actuado como si estuvieramos en un escenario, que cambia según el contexto. No es similar nuestra actuación en el ámbito laboral que en el familiar o ante las amistades, en cada uno de ellos representamos un papel diferente. Pero esto se ha traducido hoy día en una especie de presión constante por exponer todas estas experiencias en las redes sociales. Aquí el peligro evidente es que el yo vivido quede subordinado al yo mostrado.

¿Se está creando entonces un hombre nuevo, moldeado por los requerimientos del sistema? La autora enlaza todo esto con el nazismo, pues quizá se esté estimulando un pensamiento muy simple por parte de individuos muy manipulables emocionalmente. Esto entronca con Arendt y sus conclusiones acerca de gente normal y corriente que acepta relatos prefabricados, sin cuestionarse la moralidad de los mismos, y sigue su vida adaptándose a lo que se requiera de él. La pérdida de nuestra capacidad de relatar es también pérdida de nuestra capacidad de juicio, ya que estamos creando individuos incapaces de retener la atención sobre un discurso o una lectura más allá de unos minutos. El gran vencedor, por el momento, es el capitalismo, que convierte todos estos estímulos en ideales de consumo, un consumo vacío que pronto produce ansiedad que debe ser calmada con nuevos productos. Es como si una gran distopía estuviera logrando sus objetivos de manera silenciosa pero muy efectiva. Internet y las redes sociales, unos instrumentos que nacieron como apoyo al conocimiento, son los grandes instrumentos de esta revolución soterrada que está impulsando un cambio social sin precedentes.

sábado, 25 de julio de 2026

EL CASO DE LAURA STERN (2026), DE AKIM ISKER

Laura Stern es una farmaceútica que lidera una asociación de mujeres maltratadas. Cuando presencia el asesinato de una de sus compañeras decide que el Estado no está haciendo lo suficiente para proteger a las víctimas, por lo que decide tomarse la justicia por su mano. El caso de Laura Stern es una de esas series que pueden dar lugar a larguísimos debates, puesto que plantea un problema moral de primer orden: ¿puede una persona saltarse las garantías del Estado de derecho y la presunción de inocencia y erigirse como jurado, juez y verdugo? Lo cierto es que la protagonista sufre una crisis de conciencia y acude a la policía a confesar sus crímenes. Su juicio se convierte en un gran espectáculo a nivel nacional, puesto que hay interés por parte de algunos sectores de presentar a Laura Stern como una heroína que ha salvado la vida de dos mujeres. Sucede que el personaje es un poco ambiguo, se trata de alguien que pasa sus horas libres ocupándose de su asociación, dando en muchas ocasiones la espalda a su propia familia. Su marido es un ejemplo de hombre deconstruido, se ocupa del hogar, es comprensivo con su esposa y jamás dice una palabra más alta que otra. La recompensa que ofrece Laura a tanta devoción marital es buscarse un amante. En este sentido la serie toca, sin profundizar lo más mínimo en ello, el tema de la atracción que ejercen en muchas mujeres los hombres de comportamiento más deplorable frente a los que ejercen una conducta igualitaria y respetuosa en el día a día. La protagonista acaba arruinando su vida familiar en pos de un ideal que su abogada intenta politizar, entre otras cosas porque su misión es sensibilizar al jurado y, de paso, al resto de la sociedad. Pero todos estos asuntos son retratados con trazo grueso, existiendo un discurso de fondo que dice que el asesinato preventivo no es algo tan malo, que la protagonista es simplemente una mujer idealista a la que se la ha ido un poco la mano en un mundo en el que gran parte de los hombres someten a un maltrato insoportable a sus parejas.

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domingo, 19 de julio de 2026

EL EXTRANJERO (2025), DE FRANÇOIS OZON.

Lo primero que hay que decir de esta película de François Ozon es que se trata de un trabajo muy valiente. Adaptar en estos tiempos a la pantalla grande un texto como el de Albert Camus, una historia en la que prima mucho más la psicología que la acción, es una hazaña en estos tiempos, sobre todo si se quiere que el resultado sea rentable en taquilla. Porque El extranjero es ante todo la historia de un hombre aparentemente integrado en la sociedad, pero que vive íntimamente al margen de ella, por lo que no le da demasiada importancia al hecho de haber cometido un crimen. Meursault es un trabajador eficiente, pero sin ambiciones, un buen amante pero sin cariño y además un hijo que no siente emoción alguna ante la muerte de su madre. Filmar todo esto en un exquisito blanco y negro que capta estupendamente la esencia del Argel colonial es toda una hazaña, ya que el espíritu de Camus se encuentra presente en la película. Benjamin Voisin compone a un perfecto Meursault, un hombre atractivo por dentro, pero vacío por fuera, un tipo que vive en una rutina sin más ambición que llegar al día siguiente. Si bien es difícil conectar como espectador con el protagonista, eso mismo es lo que se proponen libro y película: Meursault pertenece al género humano, se integra en la sociedad, pero no es sociable. No le interesan los demás si no es cómo vehículo para proseguir su existencia anodina con el único objetivo de calmar las necesidades básicas para la supervivencia. Por eso su relación fría con Marie no es una pose, sino su ausencia de personalidad como elemento seductor ante su amante. Quizá al personaje solo se le despierten sus anhelos vitales cuando está encerrado en una celda esperando que se ejecute su sentencia en la guillotina, después de no haberse esforzado los más mínimo para defenderse en el juicio. Pero no anhelará vivir para reencontrarse con sus seres queridos y ser mejor persona, sino volver a su rutina y seguir con su supervivencia básica. Todo esto está reflejado de forma muy inteligente por un Ozon que ha filmado una película que no es para todos los públicos.

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CALMA TOTAL (1989), DE PHILLIP NOYCE.

Los ingredientes de esta película resultan perfectos para la historia que se quiere contar. Se trata de una pareja que acaba de perder a su hijo en un trágico accidente y se embarcan en su velero para una travesía solitaria que consiga interiorizar el duelo. En un determinado momento encuentran a otro barco a la deriva que se está hundiendo y acogen al único superviviente. A partir de aquí, teniendo en cuenta que al marido se le ocurre explorar el barco siniestrado mientras el naúfrago duerme, empieza un verdadero thriller cuando el tipo despierte y se dé cuenta de que se ha quedado solo con ella. Mientras tanto, en montaje paralelo, asistimos a la odisea de John mientras intenta revivir el barco moribundo. Calma total es una película que no ofrece respiro al espectador. Billy Zane ofrece un buen papel como villano psicópata, aunque al final resulta un poco cargante, ya que el actor aquí solo parece contar con un registro. Más interesante resulta contemplar a Nicole Kidman y al recientemente fallecido Sam Neill antes de convertirse en estrellas absolutas de Hollywood. Si hay algo que termina desvirtuando bastante a esta película es el final, tan tópico como difícilmente creíble, solo destinado a sorprender al espectador en el peor sentido del término. A destacar la formidable fotografía que imprme Noyce a sus imágenes, haciendo presente en todo momento el ambiente solitario de alta mar.

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sábado, 18 de julio de 2026

MITOLOGÍA CLÁSICA (2015), DE DAVID HERNÁNDEZ DE LA FUENTE. DIOSES Y MONSTRUOS.

Solo hay que darse una vuelta por alguno de nuestros museos para comprobar el impacto que las historias de mitología grecoromana ha ejercido en el mundo occidental. La mitología es religión, es un intento de explicar el mundo y los fenómenos naturales a través de historias que apelan a lo sobrenatural y que son un precedente de lo que llamamos literatura. Uno lee estas historias y reconoce un legado cultural inmenso que a nosotros nos ha llegado en forma escrita, pero que originariamente se transmitía de generación en generación. Después de todo, eran narraciones que ordenaban un mundo que primigeniamente había sido un caos. Los dioses eran los garantes del orden, pero también figuras de una moralidad dudosa a los que había que honrar y temer. La actuación de los héroes, que se asemejaban ya a los humanos, eran ejemplos de cómo había que transitar por el mundo, pero sus historias solían tener un final trágico, ya que el sino de los dioses era comúnmente caprichoso. En realidad todo esto daba lugar a una religión muy compleja, que exigía el cumplimento de determinados ritos para mantener la fortaleza del Estado. Convenía no enfadar a los volubles dioses.

Lo mejor de estas historias es que no son dogmáticas, sino flexibles, por lo que los mitos admiten variantes. Se trata de unas creencias religiosas muy imaginativas a las que se les pueden ir añadiendo nuevos personajes y que pueden ser adoptadas por otros pueblos. Esto sucedió con los romanos que, fascinados por la fuerza de la mitología griega, adoptaron a sus dioses como propios, añadiendo ligeras variantes. Luego recogieron la historia de Troya y se proclamaron los sucesores de la heroica ciudad a través del personaje de Eneas. Roma iba a ser la destinataria de un legado milenario, por lo que su destino era conquistar el mundo conocido. En este sentido, el mito da prestigio a los pueblos que lo adoptan, puesto que los dioses que forman parte del mismo lo favorecen, los héroes son un ejemplo para los ciudadanos y los monstruos a los que se enfrentan representan los retos que hay que superar en pos de la grandeza. 

Después de establecer en el primer capítulo una definición de mito, David Hernández ofrece en este libro una estupenda recopilación de los mismos, mitos ya conocidos, universalmente nombrados, pero que conviene recordar en toda su complejidad y simbolismo, ya que se trata de narraciones tan especiales que son capaces de moverse entre la fábula y el intento de explicación de la configuración del mundo. Es sorprendente que en algunas cosas, la intuición del hombre antiguo acierte, como en el caos primigenio que precedió al orden natural de las cosas que hace posible que exista la vida. Pero sobre todo es bueno volver a acercarse a estas historias porque representan las raíces vivas de nuestra cultura, creencias que se mantuvieron vivas durantes siglos que llegan a nosotros con una actualidad realmente sorprendente, pues siempre podemos seguir aprendiendo de las mismas.