domingo, 27 de septiembre de 2026
SUFRO, LUEGO EXISTO (2024), DE PASCAL BRUCKNER. LA VÍCTIMA COMO HÉROE.
ESTÁN VIVOS (1988), DE JOHN CARPENTER.
P: 7
sábado, 26 de septiembre de 2026
¿QUIEN TEME A VIRGINIA WOOLF? (1962), DE EDWARD ALBEE Y DE MIKE NICHOLS (1966). LA INTIMIDAD DE NUESTRO INFIERNO.
A partir de ahí la pareja protagonista van a actuar como unos anfitriones un tanto peculiares, porque van a dedicarse a exhibir sus radicales desavenencias ante sus invitados, intentando a su vez éstos exhiban el lado más sombrío de su relación. Es como una invitación a vivir por una noche en el pequeño infierno que han creado, cuyo calor a la vez les quema y les da la vida. Martha es una mujer cuyo lenguaje va más allá de la definición de no tener pelos en la lengua. Cada frase que pronuncia es como un punzón afilado dirigido al corazón de su marido, un hombre desgraciado que ha aprendido a defenderse con todo tipo de respuestas sarcásticas y malintencionadas. Contemplar este espectáculo es tan fascinante como desalentador, ya que se trata de una pareja que se ha dedicado a aprender a convivir en una realidad paralela que solo ellos comprenden y en la que se dedican a herirse mutuamente.
La herida que más supura es la de George, el profesor prometedor que finalmente no llegó a ascender en la escala universitaria debido a su falta de carácter, el hombre que no supo estar a la altura de lo que se pedía de él y que fue despreciado pronto por el padre de ella (el rector de la universidad), desprecio que ella alimentó de manera íntima a partir de entonces. Lo más alucinante en esta obra es que resulta indudable que, a pesar de todo, existe un enorme amor en la pareja. Así lo manifiesta Martha en este sincero monólogo:
"En toda mi vida, solo un hombre... me ha hecho feliz (...) George, mi marido (...) George que anda por ahí, en la oscuridad... George que es bueno conmigo, y a quien trato a patadas; que me comprende y a quien rechazo; que sabe hacerme reir pero me contengo; que me abraza, por la noche, para darme calor, y a quien muerdo hasta hacer sangrar; el que siempre aprende nuestros juegos tan deprisa como yo cambio las reglas; George, que quiere hacerme feliz y yo no quiero ser feliz, y también sí, quiero ser feliz."
La versión cinematográfica de Mike Nichols - a la vez su debut como director y la cumbre de su carrera - recrea a la perfección el ambiente malsano de la obra que se desarrolla en la casa de George y Martha, un espacio oscuro y sucio, repleto de botellas y vasos gastados que están por todas partes, aunque siga manteniendo cierto aire de hogar burgués. La película se aprovecha de la presencia de los dos únicos actores que podían interpretar a esta pareja en el medio cinematográfico: unos Elizabeth Taylor y Richard Burton que en la vida real formaban una de las parejas más tormentosas de la historia de Hollywood, por lo que no sabemos exactamente qué hay de real y qué de fingido en su sublime interpretación. Para el espectador, que se convierte en un testigo casi al mismo nivel que la pareja invitada, supone toda una experiencia contemplar como se va desnudando la intimidad de los personajes de una manera tan violenta como obscena.
P: 8
LA CHICA DEL CORO (2025), DE URSKA DJUKIC.
P: 6
domingo, 20 de septiembre de 2026
YO NO MORIRÉ DE AMOR (2026), DE MARTA MATUTE.
P: 6
sábado, 19 de septiembre de 2026
EL DRAMA (2026), DE KRISTOFFER BORGLI.
P: 7
CARA DE ÁNGEL (1952), DE OTTO PREMINGER
P: 9
domingo, 13 de septiembre de 2026
LOS PERDONADOS (2021), DE JOHN MICHAEL McDONAGH.
P: 7
RESURRECTION (2025), DE BI GAN.
P: 3
sábado, 12 de septiembre de 2026
EL MOVIMIENTO SITUACIONISTA (2013), DE PATRICK MARCOLINI. LA FASCINANTE HISTORIA DE UNA DE LAS CORRIENTES MÁS RADICALES DEL SIGLO XX.
Es evidente que esta influencia permanece en nuestros días en muchos movimientos de izquierda que quieren ser imaginativos y provocadores (aunque la provocación ya no es lo que era) y que deben utilizar las redes sociales para darse a conocer, así como la organización de acciones lo más llamativas posible:
"La revelación de los efectos alienantes del capitalismo, no solo en el plano de la producción, sino también en el del consumo, la crítica de la mercantilización de la cultura en los circuitos de la producción comercial, la denuncia de la consolidación de las estructuras dominantes en el seno de la vida cotidiana, la crítica del activismo tradicional y el énfasis en la dimensión subjetiva de los cambios sociales: todas estas aportaciones que en gran medida fueron obra de los situacionistas se incorporaron después a la reflexión política de los movimientos anticapitalistas. Asimismo, en el plano práctico, las campañas destinadas a alterar el orden público (acciones directas, escándalos, perturbaciones, etc.), el uso del desvío y de una iconografía procedente de la cultura popular, el renacer de la canción subversiva, así como cierta tendencia a la creatividad gráfica y lingüística en las revistas y panfletos, hoy están a la orden del día en la extrema izquierda bajo la influencia del movimiento situacionista."
La paradoja es que, como sucede con tantos movimientos ideológicos, culturales o incluso religiosos, el capitalismo acaba devorándolos, asimilándolos y utilizando posteriormente para sus propios fines. Las ideas de rebelión, de autenticidad, de escape de lo cotidiano fueron recicladas y utilizadas sin complejos por diversas marcas para ofrecer sus productos a un público presuntamente no conformista. Incluso las relaciones laborales se transformaron por influencia del situacionismo. Ahora los trabajadores no deben ser unos meros ejecutores de órdenes, deben ser personas imaginativas, resolutivas y constantemente adaptadas a las nuevas situaciones del mercado, lo cual implica un compromiso más estrecho con su empresa e incluso la posibilidad de cambios constantes en el puesto de trabajo y en la ubicación geográfica del mismo. El libro de Marcolini es un buen resumen, escrito por alguien que simpatiza con el movimiento, pero algo indigesto por su voluntad más teórica que narrativa, quizá por no querer ser excesivamente crítico con una ideología que podía moverse con gran facilidad de lo sublime a lo ridículo.
martes, 8 de septiembre de 2026
LA SANGRE HELADA (2021), DE ANDREW HAIGH.
P: 9
CALLE MÁLAGA (2025), DE MARYAM TOUZANI.
P: 6
domingo, 6 de septiembre de 2026
EL SER QUERIDO (2026), DE RODRIGO SOROGOYEN.
P: 6
LAS GUERRAS DE LUCAS (2023), DE LAURENT HOPMAN Y RENAUD ROCHE.
sábado, 5 de septiembre de 2026
LAS TEMPESTÁLIDAS (2020), DE GUEORGUI GOSPODINOV. EL TIEMPO RECOBRADO.
La experiencia llega a hacerse tan popular que los Estados se interesan por ella. Empiezan a concebir que quizá sus ciudadanos serían más felices volviendo a momentos de la historia en los que el país fue grandioso y que la gente recuerda con nostalgia frente a las grisuras e incertidumbres del presente. Se organizan referendums en toda la Unión Europea y los votantes eligen la década que quieren recrear. La nueva escisión del continente se convierte en una realidad, pero la separación de los países ya no solo es geográfica, sino también temporal. Los Estados se afanan a que todo vuelva a ser como antes y se ponen de moda las recreaciones históricas que reproducen hechos del pasado con todo detalle, hasta el punto de que la representación en Sarajevo del asesinato del archiduque Francisco Fernando consigue comenzar una segunda Primera Guerra Mundial.
Las tempestálidas analiza con cinismo, pero también de un modo inquietante, qué pasaría si la mayoría de la gente optara por abandonar el tiempo presente, como en una especie de revolución en la que se abandona la idea de optar a un futuro brillante para conformarse con los recuerdos nostálgicos de un pasado absolutamente idealizado. Se trata de una especie de reacción colectiva frente a lo desconocido, frente a la incertidumbre absoluta (ciertamente, están sucediendo cosas en los últimos años que eran inimaginables hasta no hace mucho) respecto al futuro más inmediato. Solo que evitar la dictadura del futuro nos aboca a soportar la dictura del pasado, un tiempo cuya realidad no es tan brillante como en nuestras evocaciones. Quizá la novela de Gospodinov nos invita a poner los pies en la tierra y afrontar con serenidad los complejos retos que tenemos por delante sin escondernos en soluciones lastradas por el idealismo. Bien es cierto que la nostalgia se ha convertido en una fuerza política poderosa que vende falsas seguridades basadas en tiempos pretéritos presuntamente dotados de una pureza que se ha ido perdiendo con el paso de las décadas. Pero hay que tener siempre presente que el pasado no puede cambiarse y lo que suceda en el futuro depende en gran medida de las soluciones valientes que adoptemos respecto a los problemas que nos inquietan.














