domingo, 7 de junio de 2026

EL AGENTE SECRETO (2025), DE KLEBER MENDOÇA FILHO.

El agente secreto es, ante todo, un retrato muy preciso del ambiente de un país que sufre una dictadura, como fue la de Ernesto Geisel en el Brasil de los años setenta del pasado siglo. El protagonista es un profesor que debe esconderse por haberse enfrentado a una trama de corrupción. Perseguido por la policía del Régimen, recala en Recife, la ciudad donde dejó a su hijo al cuidado de unos familiares. El director se toma su tiempo para ir mostrando todos los detalles de la trama que afecta al protagonista, mientras contemplamos al estrato social de los perseguidos, que esconden como pueden sus pecados políticos frente a un gobierno altamente represivo. Aunque le sobra bastante metraje - un mal endémico del cine de nuestros días - la película de Mendoça resulta muy interesante por la perfecta ambientación que consigue del Brasil de los setenta, un país en permanente crisis que sigue celebrando el carnaval casi como una religión. La textura de las imágenes que se ofrece en cada plano está muy cuidada, pero es el resultado final lo que se resiente, ya que todo avanza a un ritmo muy lento e incluso tedioso por momentos, dando la impresión de que la trama podría condensarse en menos minutos, aunque hay que decir que la memorable interpretación de Wagner Moura arregla casi por sí sola estos defectos. 

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TODOS LOS HOMBRES DE SÁNCHEZ (2026), DE KETTY GARAT. CÓMO SE ORGANIZÓ LA MAYOR TRAMA DE CORRUPCIÓN DE LA HISTORIA DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA.

Este es un libro acerca de una historia todavía no concluida. Una historia que nos mantiene atentos a los titulares de los periódicos ante las preocupantes novedades que van publicándose día tras día acerca de las distintas ramificaciones de los diferentes casos que afectan al presidente del gobierno. Un gobierno que llegó después de la primera moción de censura exitosa de nuestra democracia, comenzó a ejercer sus funciones haciendo bandera de su rechazo a la corrupción. Nada más lejos de la realidad, puesto que desde el primer día se organizó la trama Ábalos (que fue cesado como ministro en 2021 por oscuras razones que poco a poco se van aclarando) y fueron sustanciándose otras menos claras, como la del enchufe del hermano de Pedro Sánchez en la diputación de Badajoz o la cátedra en la Complutense de la esposa del presidente.

Con la aparición de las primeras noticias al respecto a cargo de medios como The objetive o El Confidencial, la táctica gubernamental fue negarlo todo, atribuirlo al fango producido por las campañas de la ultraderecha. Muchos ciudadanos creyeron esta versión al principio, pero poco a poco lo abrumador de las evidencias (reforzadas por numerosos informes de la UCO) han hecho sospechar que las cosas son mucho más siniestras de lo que se creía en un principio, ya que se han unido nuevos actores a estas intrigas, incluyendo a todo un expresidente del gobierno como Rodríguez Zapatero. Pero es que además muchos de estos episodios no solo tienen que ver con contratos públicos y mordidas, sino con sórdidas historias de prostitución protagonizadas por importantes miembros del gobierno más feminista de la historia. Todo esto ha derivado en la actualidad en la bunkerización de Moncloa. No hay ruedas de prensa y la única declaración relevante de las últimas semanas ha consistido en unas breves palabras del presidente negando todo conocimiento acerca del caso Fontanera.

Ketty Garat ha escrito acerca de unos hechos apasionantes y, aunque no lo hace de forma brillante, su conocimiento después de años de investigación, muchos de ellos siendo desacreditada, es lo hace verdaderamente interesante la lectura de este libro. Paralelamente a los hechos que todos conocemos, Garat va contando su propia historia, los problemas personales en los que derivaron horas y horas de investigación para hilvanar todos los hilos que componen las distintas tramas que el presidente dice no conocer. Cuando todo esto termine y culminen todas las investigaciones judiciales, dentro de algunos años, se podrá escribir un análisis mucho más sereno y claro de cómo ha sido posible todo esto, de cómo un presidente de gobierno que decía querer ser modélico se rodeó de gente de tan baja estofa para asumir muy importantes responsabilidades. Estos van a ser años muy estudiados, no solo por la corrupción, sino por la reacción del gobierno y la gestión de sucesos muy dramáticos: la pandemia, la tragedia del AVE, la dana de Valencia... Mucha de la historia reciente y presente está por escribir.

sábado, 6 de junio de 2026

CUATRO DE INFANTERIA (1930), DE GEORG WILHELM PABST.

Hay que contemplar esta película con los ojos de un espectador alemán de 1930, un espectador que mantedría plenamente vigentes los recuerdos de un conflicto que había sucedido apenas una década atrás. Cuatro de infantería intenta ser un retrato realista de lo que significó la guerra de las trincheras a través de las experiencias de un pequeño grupo de soldados que es enviado al frente como carne de cañón. Las escenas de combate pueden ser ingenuas un siglo después, pero debían ser muy impactantes para los espectadores de la época. Aquí no hay heroísmo en la batalla, porque tampoco hay oportunidad de ello. La guerra moderna consiste en defender trincheras frente a bombardeos indiscriminados y asaltos frontales a las mismas. Todo es sucio y caótico y el soldado tampoco tiene descanso cuando vuelve de permiso a un hogar donde se está pasando hambre. Estamos ya en 1918 y la derrota de Alemania es inminente. Todo el esfuerzo, todos los muertos solo van a servir para que el país se hunda en la más honda de las depresiones. Es lógico que pocos años después, con la llegada de los nazis al poder, esta película se prohibiera y se fomentara una visión mucho más idealizada de lo que supone ser soldado en un frente de batalla, para que las nuevas generaciones se lanzaran a la conquista de Europa obviando los horrores de la Gran Guerra.

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domingo, 31 de mayo de 2026

AQUELLOS HOMBRES GRISES (1992), DE CHRISTOPHER R. BROWNING. EL BATALLÓN 101 Y LA SOLUCIÓN FINAL EN POLONIA.

Uno de los capítulos más terribles del Holocausto judío en Polonia es la implicación de hombres corrientes en su ejecución. Este libro cuenta con detalle la historia del Batallón 101, desplegado en el Este con labores de custodia de transportes de la muerte y, un poco más adelante, designados directamente como ejecutores de miles de personas inocentes. La mayoría de sus integrantes eran hombres corrientes de mediana edad que jamás habían entrado en combate, aunque contaban con la excepción de algún veterano de la Primera Guerra Mundial. Aunque ya habían sido aleccionados a través de una formación de carácter político, enfrentarse a la matanza de inocentes, incluídos ancianos, mujeres y niños, fue un golpe psicológico devastador para gran parte de ellos. Una cosa es estar convencidos de que la supervivencia de Alemania depende del exterminio de los judíos y razas inferiores y otra muy distinta es pasar una larga jornada disparando por la espalda a decenas de inocentes. Algunos pedían ser dispensados de esta labor y otros muchos la realizaban por fidelidad al grupo.

Porque estudios posteriores han determinado que este factor es determinante para que gente ordinaria realice actos de barbarie que en cualquier otro contexto serían inimaginables. Negarse significaba ser asocial respecto a los compañeros, aislarse en un entorno hostil en el que solo podían apoyarse unos a otros. Para la ideología nazi, ser débil ante un deber desagradable era una muestra de debilidad frente al deber colectivo. Muchos que no se sentían capaces de disparar, al menos lo hicieron en alguna ocasión para luego declarar ante sus superiores que no se sentían capaces de seguir haciéndolo, lo cual los podía calificar como débiles, pero los hacía librarse de la acusación de cobardía. Hay que decir que Aquellos hombres grises narra de manera muy gráfica cómo se desarrollaban esas matanzas, como los hombres que sostenían el fúsil eran muchas veces alcanzados por sangre y restos orgánicos de sus víctimas, algunas de las cuales ni siquiera morían con el primer disparo. Algo psicológicamente devastador para cualquier persona que sabe que se está ensañando con inocentes, por mucho que estos hayan sido declarados enemigos por un Estado omniprensente.

El libro de Browning se divide en dos partes muy diferenciadas. En la primera se expone el contexto histórico y las características de las diferentes masacres. En la segunda, mucho más interesante si cabe, se abordan los experimentos psicológicos que se realizaron más tarde y que confirman las razones por las que personas corrientes pueden convertirse casi de la noche a la mañana en los asesinos más terribles, aunque psicológicamente esto no salga gratis:

"Un sesgo evolutivo favorece la supervivencia de las personas que se adaptan a las situaciones jerárquicas y a la actividad social organizada. La socialización a través de la familia, la escuela y el servicio militar, así como toda una serie de recompensas y castigos en el seno de la sociedad en general reafirman e interiorizan una tendencia hacia la obediencia. El ingreso aparentemente voluntario dentro de un sistema de autoridad que se «percibe» como legítimo crea un fuerte sentido de la obligación. Aquéllos que están dentro de la jerarquía adoptan la perspectiva o la «definición de la situación» de la autoridad (en este caso, como un importante experimento científico más que como la aplicación de una tortura física). Los conceptos de «lealtad, deber, disciplina», al requerir un desempeño competente ante la autoridad, se convierten en imperativos morales que anulan cualquier identificación con la víctima. Los individuos normales entran en un «estado de agente» en el que son el instrumento de los deseos de otro. En tal estado ya no se sienten personalmente responsables del contenido de sus acciones, sino sólo de lo bien que lo hacen."

sábado, 30 de mayo de 2026

MASPALOMAS (2025), DE JOSÉ MARI GOENAGA Y AITOR ARREGI.

A Vicente, el protagonista de Maspalomas, lo encontramos llevando la existencia que siempre había querido, pero nunca se había atrevido a llevar. Es un hombre homosexual que salió muy tardiamente del armario que ahora, a los setenta y seis años, se dedica a recuperar el tiempo perdido y a experimentar la libertad que nunca tuvo. Es un hombre feliz, pero también una persona mayor que puede tener problemas de salud. Y un día su vida cambia por completo cuando sufre un ictus y debe volver a la sombría San Sebastián para recuperarse a una residencia. Para él es un paso atrás, volver a ser dependiente y tener que ocultar su condición sexual. En este sentido Maspalomas es una película de aprendizaje. Vicente debe esforzarse en recuperar su condición anterior, pero también en reconciliarse con su hija y, por extensión, con el resto del mundo que está más allá de su burbuja paradisiaca de Maspalomas. Porque por mucho que haya conquistado su libertad, intuimos que el protagonista ha sido un poco egoísta abandonando por completo su vida anterior y le ha dado por completo la espalda. Por eso el regreso tiene algo de hostil, de vuelta a un pasado del que no ha querido saber nada durante más de dos décadas. Es de agradecer que los directores hayan optado por la contención a la hora de contar esta historia, cuando se podían haber dejado llevar por un excesivo sentimentalismo. Esto lleva a que el espectador pueda identificarse con el protagonista (no en el sentido de opción sexual, sino en el más amplio de conquista de la felicidad) y pueda seguir todo el metraje con interés.

P: 6

sábado, 23 de mayo de 2026

TURNO DE GUARDIA (2025), DE PETRA BIONDINA VOLPE.

Desde hace mucho tiempo la Sanidad pública es un mundo de profesionales saturados y sobrepasados. Es algo que sucede actualmente en muchos ámbitos de la economía, pero que es especialmente sangrante en los hospitales y centros de salud. Turno de guardia (titulada originariamente y con mucho más acierto Heroína) sigue los pasos de una enfermera en su asfixiante turno de trabajo. Floria es una gran profesional con años de experiencia, una persona que sabe cómo tratar a los pacientes, pero que se enfrenta a un hospital saturado en el que la mayor parte del tiempo debe actuar sola ante unos enfermos que exigen atención constante. La película consigue que el espectador se implique y sienta las tensiones y frustraciones de una protagonista a la que le exige que esté en varios lugares al mismo tiempo para ser eficaz en su trabajo. A pesar de no serlo en absoluto (la culpa es del sistema y de sus recortes) Floria se siente responsable de sus lógicos errores en una labor en la que es responsable del bienestar e incluso de la vida de los pacientes que tiene a su cargo, siempre demasiados para una sola persona. Turno de guardia retrata con gran minuciosidad uno de esos días infernales que pueden darse en cualquier puesto de trabajo, pero que son especialmente problemáticos en un ámbito tan sensible como el sanitario y de los que son víctimas igualmente profesionales y pacientes. Hay que decir también que el alma de la película es la gran actuación de Leonie Benesch.

P: 7

LA VENUS RUBIA (1932), DE JOSEF VON STERNBERG.

Resulta muy curioso el comienzo de esta película, pues ofrece imágenes de un grupo de jóvenes bañándose desnudas en un lago en Alemania. No son imágenes muy explícitas, más bien eróticas y sugerentes, pero sirven para que reflexionemos acerca de cómo habría sido la historia del cine de no haberse impuesto poco después el tristemente famoso Código Hays. Pero el resto de la cinta no tiene intención de ser tan pícaro, a excepción de algunos números musicales protagonizados por Dietrich, que en el fondo tienen intención de reforzar el conflicto dramático de fondo. Aquí la alemana interpreta a una mujer con pasado que se redime con su matrimonio con un joven norteamericano, con el que tiene un hijo. Con él comienza una existencia humilde pero honrada que se pone en peligro ante una enfermedad del marido, que necesita una gran cantidad de dinero para curarse. La única solución es que ella vuelva temporalmente a su antigua vida como estrella en espectáculos de dudosa moral que pueden derivar en desviaciones aún más graves. Aquí vemos que el personaje de Helen tiene dos almas: la de madre de familia entregada al bienestar de su marido y su hijo y el alma de artista seductora capaz de revolucionar a una ciudad entera en su papel de Venus rubia. Una vida a la que el ambiguo personaje de Cary Grant, un hombre elegante y muy adinerado, ofrece una salida diferente. Aunque su final sea poco creíble, La Venus rubia es un ejemplo de cine que todavía en esa época era capaz de tocar los temas más sórdidos (con clara influencia del expresionismo en algunos tramos) sin miedo a los reproches morales.

P: 8