jueves, 25 de noviembre de 2021

LA ÚLTIMA PELÍCULA (1971), DE PETER BOGDANOVICH,

Desde sus primeras imágenes, La última película destila un poderoso aroma a decadencia. El pequeño pueblo donde se ambienta parece que ha pasado por mejores épocas y está siendo abandonado poco a poco por sus habitantes. Estamos a principios de la década de los cincuenta y los jóvenes del lugar intentan divertirse en un lugar tan deprimente, azotado por un viento persistente que llena de arena unas calles en las que quedan pocos comercios en pie: lo habitual es contemplar carteles a los que le faltan letras. El cine del pueblo va a ser el último en sumarse a este declive con la simbólica proyección de Río Rojo. En este ambiente los jóvenes protagonistas van a descubrir la vida adulta y la mujer casada que se convierte en amante de uno de ellos no va a encontrar descanso a su angustia existencial en estos breves escarceos sexuales. De hecho, toda la película está aderezada por escenas de desnudos y sexo un tanto decadente. Considerado uno de los mejores debuts de la historia del cine, la interesante propuesta de Bogdanovich, un director que también es uno de los mejores críticos que ha dado el cine, esta lastrada, a mi parecer, por el retrato de unos personajes excesivamente estereotipados. 

P: 6

PATERSON (2016), DE JIM JARMUSCH.

Paterson es una ciudad pequeña de Estados Unidos y también es el nombre del protagonista de esta hermosa película. La vida de Paterson es pura rutina y de hecho Jarmusch nos va a mostrar una semana de su existencia en la que descubrimos que al protagonista le gusta que sus jornadas sean idénticas unas a otras: ese es el secreto de su tranquilidad, de su vida serena y sin sobresaltos. Paterson madruga - sin necesidad de despertador - y conduce un autobús urbano, siempre por la misma ruta. Por las noches le gusta tomarse una copa siempre en el mismo bar, manteniendo conversaciones con los mismos parroquianos. Pero la verdadera vocación del protagonista es la poesía. De manera casi secreta y siguiendo los pasos de su admirado William Carlos Wiliams, escribe cada día un poema en su cuaderno, alentado también por su pareja, que espera que algún día se decida a publicarlos. Paterson es un elogio a la vida tranquila y sin excesivas ambiciones, al disfrute de las cosas pequeñas que son al final las que construyen la felicidad de las personas más sabias.

P: 7

jueves, 18 de noviembre de 2021

KENTUKIS (2018), DE SAMANTA SCHWEBLIN. ABSURDA DEPENDENCIA.

Desde hace ya algunos años asistimos a un escenario social en el que la gente, consciente o inconscientemente, va renunciando a parcelas de privacidad que hasta hace poco se consideraban sagradas. Hay personas que exponen regularmente aspectos íntimos de su vida a través de las redes sociales, esperando admiración por parte de sus seguidores. Otros muchos navegamos habitualmente por internet mientas unos algoritmos invisibles y sofisticados van aprendiendo cada vez más de nosotros para después tener la oportunidad de sorprendernos con ofertas cada más personalizadas y, por lo tanto, irresistibles. Las nuevas tecnologías nos conocen mejor que nuestros propios seres cercanos y nos hemos acostumbrado a convivir con esta realidad sin otorgarle demasiada importancia.

Lo que hace Samanta Schweblin en Kentukis es atreverse a dar un paso más allá y plantear un futuro distópico en el que se han puesto de moda unos muñecos-robot que la gente adopta como mascotas. La peculiaridad de estos juguetes es que una persona totalmente desconocida para el comprador tiene acceso al kentuki y puede acceder su existencia más íntima. Los kentukis hacen furor, son una moda inexplicable y adictiva y los pocos que advierten de sus evidentes peligros son ignorados. Hay jóvenes que no salen de su habitación, mientras hacen que estudian, para poder pasar más tiempo manejando su kentuki y asistir a los episodios de la vida de su amo que, aunque sean anodinos, son mucho más interesantes que la propia existencia. Otros intentan aprovecharse económicamente del fenómeno y la mayoría los integra como una oferta más de la sociedad capitalista que acaba recortando de manera voluntaria la intimidad de sus compradores, sintiendo muchos de estos un cariño fuerte y adictivo por tan peculiares mascotas.

Si hubiera leído la novela de Samanta Schweblin hace solo una década, su planteamiento me habría parecido bastante absurdo, irreal. ¿Por qué querría alguien exponer su intimidad de esa manera a un completo desconocido? Pero hoy estoy convencido que si alguna vez aparece algún artefacto parecido al kentuki, la gente se abrazará a ellos con entusiasmo. Al igual que en muchos episodios históricos la gente se ha abrazado con devoción a las cadenas que les imponía el poder, ahora aceptamos con total naturalidad exponer parte de nuestras vidas a cambio de algunas presuntas comodidades. Lo que expone Schweblin no sería más que la consecuencia lógica del tiempo que estamos viviendo. El hecho de que la novela se estructure en distintos episodios protagonizados por personajes diferentes facilita que podamos asomarnos a distintas perspectivas de lo que significaría relacionarse con esta novedad tecnológica tan peculiar, aunque también difumina un poco las posibilidades de una idea tan brillante, que podían haberse desarrollado a través de una narración más potente y sólida. Un libro que merece mucho la pena a los que nos gusta asomarnos en las cada vez más inquietantes posibilidades del futuro inmediato.

domingo, 14 de noviembre de 2021

NO SERÁS UN EXTRAÑO (1955), DE STANLEY KRAMER.

Estupendo melodrama que supuso el debut de Stanley Kramer como director. Y lo hace analizando una profesión muy cinematográfica, pero que pocas veces se ha tratado con tanto realismo: la medicina. El personaje de Lucas Marsh, interpretado con solvencia por Robert Mitchum, es un tipo muy complejo: apasionado estudiante de medicina, hijo de padre alcohólico y pobre de solemnidad que decide casarse con una enfermera que está enamorado de él con tal de pagarse las cuotas de la Facultad. Así, la película muestra en paralelo los comienzos de la carrera como doctor de Marsh y la difícil relación con su esposa, que abandona su profesión de enfermera ilusionada con la idea de formar una familia, algo en lo que no parece estar muy interesado su esposo. Marsh es apasionado, inteligente, pero a la vez rudo e impulsivo, lo que le hace tomar de vez en cuando decisiones equivocadas fundamentadas en su enorme y frágil vanidad. Un carácter tan volcánico solo puede ser aplacado por la bondad de carácter de su mujer y de su mejor amigo, otro médico recién licenciado interpretado por un secundario de lujo, Frank Sinatra. La profesión médica es tratada con gran respeto y realismo y algunas de las escenas de quirófano que se muestran quizá causaron sensación en la época en la que fue estrenada la película.

          P: 8 

 

viernes, 12 de noviembre de 2021

UNA MUJER DE PARIS (1923), DE CHARLES CHAPLIN.

Una película adelantada a su tiempo, el primer drama del gran genio de la comedia, que causó escándalo y rechazo por lo escabroso de la historia que presenta. La chica de pueblo que se traslada a la gran ciudad después de un presunto desengaño amoroso y vende su alma a la vida lujosa que le ofrece París. El genial personaje del millonario frívolo de vuelta de todo, incapaz de enamorarse de mujer alguna, pero sí de jugar con varias a la vez gracias a su sofisticación social y a su dinero. Y el primer enamorado de la protagonista, el inocente Jean que asiste estupefacto a la profunda transformación de la muchacha de la que se había enamorado. El demonio de una vida de lujo, pero vacía, se enfrenta a la posibilidad de llevar una existencia familiar y humilde, repleta de dificultades, pero también de profundas satisfacciones. Una genial película de Chaplin en la que se refleja como en pocas lo que significaba vivir los locos años veinte parisinos. 

P: 8 

jueves, 11 de noviembre de 2021

CULPABLE (2021), DE ANTOINE FUQUA

Aunque las primeras imágenes nos remiten a los terribles incendios que últimamente han asediado la ciudad de Los Ángeles, Culpable es una película que cuenta prácticamente con un solo protagonista, el policía Joe Bayler, que ha sido relegado a operador de emergencias después de lo que parece ser una actuación desafortunada en una patrulla. Durante noventa minutos seguimos la actuación de Bayler durante una llamada de emergencias en la que no todo es lo que parece. En filmes como éste, que transcurren en un solo escenario, es imprescindible mantener la atención del espectador mediante giros inesperados del guion, aderezados con vistazos puntuales a la vida personal del protagonista (que, como suele suceder en estos casos, se encuentra en proceso de divorcio). Con todos estos ingredientes, las posibilidades de que Bayler vuelva a provocar una tragedia por una actuación poco profesional, son altas. Culpable juega bien sus bazas, pero al final resulta una propuesta llena de tópicos. Habría que echar un vistazo a la película original, para ver si es mejor que ésta. 

P: 5