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sábado, 5 de septiembre de 2026

LAS TEMPESTÁLIDAS (2020), DE GUEORGUI GOSPODINOV. EL TIEMPO RECOBRADO.

"Cualquier tiempo pasado fue mejor", escribió Jorge Manrique. Gospodinov lleva esta idea al extremo a través de esta narración tan filosófica como humorística, una reflexión acerca de los miedos del presente y la idealización de los años pasados, que para muchos pueden ser una especie de refugio en el que acumulan recuerdos felices y certezas que no existen hoy. Las tempestálidas parte de una premisa sencilla. El protagonista comienza una amistad con Gaustín, un psiquiátra búlgaro que pretende revolucionar la terapia para los enfermos de alzhéimer. Su idea es recrear en una clínica diferentes décadas en las que los pacientes puedan recobrar sus recuerdos perdidos y sentirse confortados. Poco a poco la idea se va comercializando a gente que no está enferma y que quiere recrear sus tiempos felices. El protagonista debe dedicarse a investigar los detalles de cada época para evocarla con todo detalle, incluso proporcionado cada día las noticias correspondientes, que vuelven a ser novedosas para sus destinatarios. 

La experiencia llega a hacerse tan popular que los Estados se interesan por ella. Empiezan a concebir que quizá sus ciudadanos serían más felices volviendo a momentos de la historia en los que el país fue grandioso y que la gente recuerda con nostalgia frente a las grisuras e incertidumbres del presente. Se organizan referendums en toda la Unión Europea y los votantes eligen la década que quieren recrear. La nueva escisión del continente se convierte en una realidad, pero la separación de los países ya no solo es geográfica, sino también temporal. Los Estados se afanan a que todo vuelva a ser como antes y se ponen de moda las recreaciones históricas que reproducen hechos del pasado con todo detalle, hasta el punto de que la representación en Sarajevo del asesinato del archiduque Francisco Fernando consigue comenzar una segunda Primera Guerra Mundial.

Las tempestálidas analiza con cinismo, pero también de un modo inquietante, qué pasaría si la mayoría de la gente optara por abandonar el tiempo presente, como en una especie de revolución en la que se abandona la idea de optar a un futuro brillante para conformarse con los recuerdos nostálgicos de un pasado absolutamente idealizado. Se trata de una especie de reacción colectiva frente a lo desconocido, frente a la incertidumbre absoluta (ciertamente, están sucediendo cosas en los últimos años que eran inimaginables hasta no hace mucho) respecto al futuro más inmediato. Solo que evitar la dictadura del futuro nos aboca a soportar la dictura del pasado, un tiempo cuya realidad no es tan brillante como en nuestras evocaciones. Quizá la novela de Gospodinov nos invita a poner los pies en la tierra y afrontar con serenidad los complejos retos que tenemos por delante sin escondernos en soluciones lastradas por el idealismo. Bien es cierto que la nostalgia se ha convertido en una fuerza política poderosa que vende falsas seguridades basadas en tiempos pretéritos presuntamente dotados de una pureza que se ha ido perdiendo con el paso de las décadas. Pero hay que tener siempre presente que el pasado no puede cambiarse y lo que suceda en el futuro depende en gran medida de las soluciones valientes que adoptemos respecto a los problemas que nos inquietan.

domingo, 23 de agosto de 2026

LA ANTÁRTICA EMPIEZA AQUÍ (2010), DE BENJAMÍN LABATUT. AL CRUZAR EL LÍMITE.

Antes de emprender la lectura de MANIAC, he visto conveniente introducirme en el universo de este autor chileno con esta colección de relatos escritos originariamente en el año 2010 y que han sido revisados para esta edición. Se trata de unos cuentos protagonizados por tipos muy singulares. En La Antártica empieza aquí se narra una investigación periodística sobre un poeta desconocido que va a absorbiendo poco a poco la existencia de alguien que necesita un buen reportaje para sobrevivir en el periódico. Contactará con un anciano que le remitirá a la historia de una expedición a la Antártida liderada por este hombre misterioso, un escritor y militar que lleva a sus miembros al límite de la locura. Se trata de una parábola en la que el fascismo aparece como un elemento deshumanizador en pos de un objetivo, de un proyecto que va más allá de los límites de resistencia de quienes lo emprenden, hasta el punto de que el periodista queda marcado por la historia que investiga.

La cura de Ana es un relato que podría definirse casi de terror psicológico, pues muestra una comunidad de enfermos de la piel que se organiza como un mundo aparte, con sus propias leyes y sus propias reglas. Países Bajos cuenta la perturbadora historia de un futbolista estrella que, después de una lesión, no vuelve a ser el mismo y termina llevando una vida casi de ermitaño, dedicándose a las prácticas más extremas de prostitución. Club de campo comienza de forma muy original, con las biografías separadas de los protagonistas hasta que los personajes se unen en la misma historia. Por supuesto, no falta en ella un final terrible. Deseo narra la historia de un travesti, del que se dice que hace milagros, desde dos puntos de vista diferentes. El protagonista de Alfredo en cama es otro personaje absolutamente decadente, un músico de jazz de éxito que ha terminado exiliado en su propia habitación recordando su pasado mientras espera un desastre inminente.

Más que relatos convencionales, los de Labatur son relatos atmosféricos, dedicados a narrar la existencia de gente poco común, gente que emprende cambios radicales en sus vidas con propósitos oscuros. Historias que funcionan como un engranaje perfecto para asombrar - y perturbar - al lector y que prometen al gran autor que se va a consagrar en obras posteriores de gran calado. Lo mejor de Labatur, en esta primera aproximación, es que se trata de un escritor con un lenguaje universal y que ha modernizado la herencia clásica de autores como Poe, Borges o Bolaño.

domingo, 12 de julio de 2026

CIUDAD ABIERTA (2011), DE TEJU COLE. LAS ENSOÑACIONES DEL PASEANTE SOLITARIO.

El narrador de este libro es un inmigrante procedente de Nigeria. Se encuentra realizando el último año de prácticas psiquiatría en un hospital de Harlem y es muy aficionado a emprender largas caminatas solitarias por la ciudad de New York. Estos paseos le ayudan a desconectar con la dureza de su labor cotidiana y a volver a encontrarse consigo mismo. Cole no describe los espectaculares edificios que encuentra en su camino, sino que se detiene en detalles mucho más nimios, aquellos que pasan desapercibidos para la mayoría de gente apresurada que transita las calles de la ciudad. Es como si la realidad fuera un objeto extraño que el paseante se encarga de traducir a través de sus pensamientos. El lector percibe una urbe desangelada, pues la mayoría de sus ciudadanos todavía no ha superado el trauma del 11 de septiembre, simbolizado en esa inmensa brecha al que escritor también hace referencia en un determinado momento.

Julius, que así se llama el protagonista, también tiene encuentros con amigos y conocidos e incluso es víctima de un atraco en una escena descrita magistralmente por su autor, pues describe perfectamente la sensación de irrealidad que embarga a quien le sucede una circunstancia tan inesperada que, en su caso, también contiene dosis de violencia gratuita. Pero se puede decir que la auténtica protagonista de Ciudad abierta es Nueva York, que aparece como una urbe un tanto siniestra, pero también acogedora al fin y al cabo, un lugar enorme donde tiene lugar lo mejor y lo peor del ser humano. También hay espacio para traumáticos recuerdos del pasado nigeriano de Julius, recuerdos realistas que reconstruyen un pasado fragmentado:

"Experimentamos la vida como un continuo y sólo una vez que declina, una vez que se vuelve pasado, vemos las discontinuidades. El pasado, si existe, es sobre todo espacio vacío, grandes extensiones de nada en las cuales flotan personas y acontecimientos significativos."

Pero en Ciudad abierta cabe mucho más, pues hay una serie de capítulos en los que el protagonista viaja a Bruselas y puede reflexionar acerca de la vida europea en contraste con la estadounidense y además se asoma al siniestro capítulo del Holocausto cuando conoce a la doctora Maillote, que huyó en su momento a Estados Unidos huyendo de la persecución a los judíos. Casi todos los personajes de esta novela son gente que ha debido abandonar sus raíces en pos de una vida mejor, víctimas de las circunstancias de la historia y beneficiarios de una capacidad de acogida que actualmente se está poniendo en cuestión en muchas naciones. Así pues, Ciudad abierta nos habla también de identidades heridas y fragmentadas, que buscan recomponerse en escenarios hospitalarios que en cualquier momento pueden volverse hostiles. La escritura armoniosa de Teju Cole ayuda que todas éstas y muchas más reflexiones se aposenten plenamente en el lector.

domingo, 29 de marzo de 2026

COMERÁS FLORES (2025), DE LUCÍA SOBRAL. LOS DÍAS IMPERFECTOS.

Además de ser una primera novela muy bien escrita, Lucía Sobral ha convencido a millares de lectores gracias a la temática que aborda: el maltrato psicológico en una pareja en la que existe una gran diferencia de edad. Desde el primer momento en el que Marina, de veinticinco años, conoce a Jaime, veinte años mayor que él, se siente absolutamente deslumbrada. Jaime es un tipo que se conserva muy bien y es un empresario de éxito que concede a su joven novia todo tipo de caprichos, ya sean solicitados o no. Poco a poco se va volviendo una presencia constante en su vida: necesita tener el control sobre Marina, haciéndole ver que el maduro de la pareja es él: ella debe ser moldeada, en cierto modo, en la idea narcisista que él tiene de la esposa perfecta, por lo que necesita castigarla psicológicamente cada vez que considera que ella incurre en un error.

Para culminar sus deseos, Jaime necesita apartar a Marina de su entorno, conseguir que él sea la única figura de referencia en su vida frente a su familia y amigos. Poco a poco el lector irá asistiendo al deterioro vital de la protagonista, con la paradoja de gozar de una existencia de lujos que jamás había soñado teñida con un sentimiento constante de miedo, porque los estallidos de furia de su pareja son terribles, por mucho que jamás llegue a agredirla físicamente. Nos encontramos ante un caso claro de violencia de género según las definiciones jurídicas actuales, pero también ante una relación tóxica en la que ella también padece problemas de autoestima, pues es una persona joven que todavía no ha superado la reciente muerte de su padre, por lo que se encuentra en un momento especialmente vulnerable. También es cierto que este tipo de maltrato también se da en sentido contrario. Muchas mujeres pueden aprovecharse de espíritus débiles para imponer su reinado de terror a su pareja. ¿Hubiera sido una novela más rompedora si se hubiera abordado de esta manera?

Comerás flores describe de una manera muy efectiva cómo es todo este proceso de imposición moral frente a la pareja indefensa. Cómo el maltratador sabe utilizar máscaras en las que se muestra ante los demás como un ser encantador, consiguiendo así dejar sin argumentos cualquier comentario de ella a sus íntimos. Desde luego Jaime consigue que Marina goce de días muy felices, pero estos siempre están bajo la sombra de un estallido que puede surgir con el menor pretexto. En este sentido la narración está diseñada para que el lector sufra junto a la protagonista y se sienta solidario con ella. Quizá el final es lo menos conseguido de la misma, pero el viaje previo al que nos ha invitado Lucía Sobral sí que merece la pena.

domingo, 15 de febrero de 2026

HAMNET (2020), DE MAGGIE O´FARRELL. SHAKESPEARE IN MOURNING.

Aunque no se pronuncie su nombre en la novela, es indudable que es sabido que la protagonista de esta novela es la mujer de Shakespeare, aquí nombrada como Agnes. Hamnet no pretende ser una visión del genio literario, sino que emprende un camino bastante más complicado y meritorio: asomarse a la vida cotidiana de un matrimonio en la Inglaterra de finales del siglo XVI. Claro que el marido era especial. Su talento debía desarrollarse en Londres, gestionando una compañía teatral que estrenara las obras maestras que bullían en su mente, aunque para lograrlo debiera abandonar a su familia durante casi todo el año.

Como decía, la protagonista de la obra es Agnes y lo que más interesa a O´Farrell es la descripción de su mundo doméstico, labor para la que la autora se nota que se ha documentado ampliamente. El lector es conducido a las alegrías y las penas de la vida cotidiana de una familia de aquel tiempo, aunque en este caso se trata de una familia poco convencional, dada la profesión de él y el comportamiento heterodoxo de ella. Porque Agnes es una especie de curandera que entiende de plantas medicinales, a la que visitan los vecinos en busca de remedios naturales a sus males. Pero cuando la peste asalte su domicilio, sus conocimientos no van a poder impedir que la cruel enfermedad le arrebate a su hijo Hamnet, gemelo de Judith, la hermana que se salva. En este sentido, la detallada descripción de cómo el bacilo va desplazándose lentamente desde tierras muy lejanas, saltando de animales a humanos, resulta ser de las mejores páginas de la novela.

A partir de aquí, comienza el tremendo duelo que atraviesa toda la novela y que - supuestamente - inspira al padre la elaboración de su obra maestra Hamlet. Aunque la obra de O´Farrell va realizando saltos temporales en su narración (desde que la pareja se conoce hasta el estreno de Hamlet) no es difícil seguir una trama que se centra más en las viviencias humanas que pueden dar lugar a una de las mejores obras de la literatura universal, algo que palidece ante el dolor absoluto de la pérdida del joven ser querido. Así pues, esta obra podría haber narrado las vicisitudes de cualquier otro matrimonio de la época y su fuerza y su mensaje seguirían siendo los mismos.

También es cierto que, teniendo en cuenta todas sus virtudes, como lector Hamnet me parece una obra que se alarga demasiado y a la que es difícil encontrar un sentido respecto a esa presunta revelación final de la conexión de la muerte del hijo con la gran obra maestra que su padre escribe inmediatamente después de la misma, sobre todo porque no se explora lo suficiente la relación matrimonial, más allá de que Shakespeare sea una figura ausente. Quizá hubiera sido una narración más redonda y más condensada si su autora la hubiera escrito en forma de cuento largo, ya que en algunas partes de la novela uno siente que O´Farrell se repite, aunque la calidad de su escritura palie en gran parte este defecto. 

domingo, 25 de enero de 2026

SUEÑOS DE TRENES (2002), DE DENIS JOHNSON Y DE CLINT BENTLEY (2025). LAS MANOS QUE HICIERON AMÉRICA.

Vaya por delante que la lectura de Sueños de trenes me ha servido para acercarme a un autor muy publicado en España, pero bastante desconocido todavía, cuyo estilo de escritura me ha parecido magistral. Sueños de trenes relata la vida de un tipo corriente que nace a finales del siglo XIX y es capaz de contemplar su vida con el asombro y la inocencia de un niño. Robert Grainier dedica su existencia al trabajo duro, tanto en la construcción de vías de ferrocarriles como en la tala de bosques. Su mayor motivación es el bienestar de una familia que va a ser efímera, puesto que su mujer y su pequeño hijo desaparecen en un devastador incendio forestal que sucede cuando él volvía de un periodo de largos meses como jornalero. 

Este hecho terrible va a marcar el resto de la existencia de Grainier, que se convertirá en un tipo solitario que seguirá viviendo en su remota cabaña, quizá esperando a que su familia pueda volver algún día con él. En este sentido el libro de Johnson expresa de manera muy convincente cuáles son los sentimientos de su personaje que, a la vez que se resigna poco a poco ante la tragedia, vive su día a día en comunión con la naturaleza. Además, de vez en cuando se describen sus alucionaciones, con leves toques de realismo mágico. En resumen, Grainier es un personaje absolutamente limpio, un tipo simple pero que a la vez es capaz de reflexionar acerca de las experiencias que va acumulando. Y las más importantes tienen que ver, como no podía ser de otra manera, con el duro mundo laboral de la época, compuesto por unos trabajos físicos muy exigentes sometidos a la continua posibilidad de accidentes mortales y que derivan inevitablemente en el deterioro físico del trabajador sometido a esfuerzos tan brutales.

La película de Bentley traslada a imágenes de modo muy poético la vida del protagonista en una pelicula que a ratos tiene un tono casi onírico muy adecuado a lo que se está contando. Vemos aquí a un Joel Edgerton que sabe encontrar el tono perfecto para que un personaje como este funcione en pantalla. Su Grainier es un hombre consagrado a su familia, absolutamente enamorado de su mujer y de su hija, un hombre simple que sabe que su vida debe consistir en largos periodos de trabajo duro para poder disfrutar de pequeños oasis junto a sus seres queridos. La devastación del fuego es una metáfora de la devastación que sufre en su interior después de la muerte de su familia, pues queda transformado en alguien que quiere seguir viviendo pero con lo mínimo para poder seguir esperando un milagro que nunca llega. Al final, como en libro, Sueños de trenes es una crónica detallada del paso de Robert Grainier por el mundo y de su modesto legado, el de uno de los millones de hombres que trabajaron duro para dar a Estados Unidos su configuración actual.

P: 8

miércoles, 31 de diciembre de 2025

CANCIÓN DULCE (2016), DE LEILA SLIMANI. LA MANO QUE MECE LA CUNA.

No es ningún secreto: desde las primeras páginas de esta fascinante novela que es Canción dulce sabemos que la niñera que una joven pareja ha contratado para que se haga cargo de sus dos hijos en las numerosas horas en las que están ausentes del hogar los va a asesinar de una manera horrible. Entonces el interés de la trama no reside en descubrir quien es la asesina, sino en ofrecer un retrato psicológico de la misma e intentar adivinar sus motivaciones. Y el resultado que ofrece Slimani es francamente desolador.

Louise, la niñera, es una mujer de cuarenta años pero de aspecto juvenil y rostro muy agradable. Es una persona discreta, entregada a su trabajo y - aparentemente - enamorada de los niños que tiene a su cargo, que pronto la consideran su segunda madre. Mientras tanto Myriam y Paul, los padres biológicos están entregados en cuerpo y alma al desarrollo de sus respectivas carreras profesionales, ella como abogada y él como productor musical. Están tan ocupados que no saben y ni siquiera les interesa cómo es la vida de Louise cuando termina su jornada laboral. En realidad esta vida es inexistente, el vacío más absoluto. Louise vive en un pequeño estudio que se cae a pedazos y apenas tiene relaciones sociales. Su verdadera existencia se encuentra junto a los niños que cuida, dentro de los muros del hogar de sus empleadores, que considera también que es el suyo.

Lo que hace a Canción dulce una gran novela es que no se recrea en el crimen, sino en las circunstancias que lo han hecho posible. Slimani desliza constamente una tensión latente en la diferenciación de clases sociales entre la niñera y una Louise que no comprende como Myriam no asume sus responsabilidades como madre y abandona cada día un hogar que para ella constituye un paraíso. Porque la protagonista es alguien sin identidad, cuya vida solo tiene sentido cuando se entrega a los demás, ya que su labor va más allá de lo meramente contractual. Su existencia fuera de la casa de sus patrones es tan oscura que ha construído un relato mental en el que ella es la que sostiene el desarrollo vital de ambos hermanos. Y en parte dicho relato es cierto. Los padres biológicos se sienten algo culpables de no atender como debieran sus deberes familares, pero han desarrollado una relación de dependiencia absoluta con el papel de Louise en su vida. Tanto es así que cuando la niñera empieza a manifestar algunos comportamientos inquietantes, le restan importancia para no tener que enfrentarse a la tesitura de prescindir de sus imprescindibles servicios.

En conclusión, en la novela de Slimani nos encontramos una historia psicológicamente muy compleja, pues describe a un personaje que depende de la familia a la que sirve, pero a la vez va desarrollando un profundo odio hacia ellos, puesto que ella jamás alcanzará el bienestar material y espiritual del que gozan. Se trata de un personaje profundamente humano y, por ello, profundamente incómodo para un lector que es tan capaz de entender sus motivaciones como de horrorizarse ante las mismas.

sábado, 25 de octubre de 2025

MIL COSAS (2025), DE JUAN TALLÓN. LA CARRERA HACIA NINGUNA PARTE.

Vivimos en una época en la que las exigencias laborales son cada vez más acuciantes, no solo por el ambiente de competitividad existente en muchas empresas, sino porque las innovaciones tecnológicas de los últimos años exigen inmediatez en la respuesta a las distintas situaciones inesperadas que van surgiendo durante la jornada laboral, además de no permitirnos desconectar nunca, obligando al Estado a desarrollar una legislación de desconexión laboral que hubiera sido impensable en otros tiempos. 

La pareja protagonista de Mil cosas aborda su última jornada antes de sus vacaciones como un día repleto de obstáculos que deberán ir salvando para llegar al oasis prometido de dos semanas, precisamente en el día más caluroso del año. Travis trabaja como subdirector de una revista y debe afrontar el día de cierre de contenidos de la misma. Anne se dedica a la atención al cliente y pasa sus jornadas en un cubículo en el que se enfrenta a las quejas de diferentes consumidores. Son una pareja feliz, pero agotada, ya que también tienen un hijo pequeño que reclama una atención constante durante sus horas en casa. Para ellos la vida es una carrera de obstáculos repleta de llamadas, pequeñas obligaciones e incapacidad de organización, ni siquiera para tener algo de cenar en casa.

Muchos lectores podrán sentirse identificados con las peripecias de esta pareja en un mundo en el que los móviles no dejan de sonar, el correo electrónico reclama atención constante, hay que resolver pequeñas obligaciones administrativas, hacer la compra y atender a las necesidades de un bebé sabiendo que lo inesperado está a la vuelta de la esquina en forma de email o llamada telefónica con la capacidad de ser catastrófica. Lo peculiar de Mil cosas es que es un libro que obliga a volver a capítulos anteriores una vez lo has terminado, por una característica del mismo que no se puede desvelar aquí. Buena literatura que refleja a una sociedad consagrada a una carrera hacia ninguna parte, repleta de hombres y mujeres autoesclavizados que habitan un mundo de angustias y ansiedades que no se acaban nunca.

domingo, 12 de octubre de 2025

EL ANIVERSARIO (2025), DE ANDREA BAJANI. DEJAR UN MUNDO ATRÁS.

En las sociedades mediterráneas como la italiana, la idea de familia es sagrada. El grupo familiar es para toda la vida y se supone que sus miembros están para apoyarse mutuamente en la dificultades y compartir los momentos de celebración. Por eso la novela de Andrea Bajani es tan insólita, porque narra la ruptura de su protagonista con sus padres, la decisión radical de abandonar para siempre las visitas al nido familiar y cortar en lo posible la comunicación con ellos. Así comienza la novela, con la despedida después de una cena cotidiana y la intuición de la madre de que su hijo no piensa volver a verlos.

Pero esta decisión tiene su motivación. Los siguientes capítulos serán una descripción pormenorizada de los años precedentes, los de una infancia y adolescencia marcadas por la de un padre absolutamente autoritario y una madre sometida al poder de éste. Un machismo en grado extremo que, contra lo que se pudiera pensar, no se describe de forma especialmente violenta, sino de un modo, si acaso, más cruel: como el de una convivencia día tras día con un monstruo que ofrece dosis cada vez más enormes de desamor y sometimiento. El hijo es un testigo impotente de esta realidad y, cuando es un hombre, decide que su única forma de reacción es la ruptura, dado que a él le ha afectado psicológicamente esta forma de existencia y necesita separarse de un pasado que va a condicionar el resto de sus días.

Quizá el personaje más interesante de El aniversario sea el de la madre. Se trata de alguien sin personalidad, con su autonomía absolutamente anulada primero por su familia paterna y después por su marido, pero que, aunque sea de forma inconsciente, busca tímidamente espacios de libertad personal en los que pueda experimentar pequeños momentos de libre albedrío. En la sociedad italiana de los años setenta y ochenta, esta no va a ser tarea fácil, pues no va a poder encontrar ayuda en este anhelo secreto, salvo el aliento esporádico de alguna amistad efímera. Con una escritura muy precisa, El aniversario narra una historia tan cruel como cotidiana, uno de esos dramas que están ante nuestros ojos, pero que no suelen advertirse como tales.

sábado, 20 de septiembre de 2025

BAD HOMBRE (2024), DE POLA OLOIXARAC. LOS EXCESOS DEL METOO.

Según la autora, este es un libro de ficción pero que se basa en hechos reales. Todo lo que cuenta es perfectamente verosímil, pues su intención no es otra que denunciar los excesos que se produjeron en la reciente era del metoo, como muchos hombres fueron destruídos socialmente por comentarios de mujeres que, en estas historias, son personas despechadas y vengativas. Los hombres son representados como machos alfa latinos (también hay un profesor francés casado), que han conocido a la mujer equivocada en las circunstancias equivocada. Bad hombre constituye una crítica a una época de excesos - que afortunadamente está remitiendo - en la que se desató una auténtica caza de brujas que tenía como objetivo la cancelación de aquellos hombres señalados, un término que equivalía a una muerte social, algunas veces merecida y otras basada en denuncias sin fundamento.

Para escribir este libro, la autora tuvo primero que recibir una denuncia injusta en sus propias carnes, la de una amiga que le pedía participar en el escrache digital de alguien a quien ella consideraba inocente. Al no obtener su apoyo, la amiga difundió que Olaixarac era negacionista de la represión de la dictadura argentina, algo sin fundamento, pero que repercutió en su carrera. Eso le llevó a investigar los mecanismos que llevan a mujeres despechadas a denunciar a hombres que han tenido conductas no ejemplares en sus relaciones, conductas que distan mucho de ser delito. Aquí cuenta mucho la visión subjetiva de hechos que pueden ser interpretados a través de prismas muy distintos, pero cuyo resultado es la muerte social del sujeto señalado, alguien que tiene muy difícil su defensa en un clima que criminaliza al hombre por sistema:

"(...) ya no podía mirar el conflicto de género como un deporte de espectadores, como una temática de la sociología contemporánea, porque había experimentado de primera mano el sistema de la venganza: cómo ciertos discursos tienen propiedades máginas para dejarte del lado del mal a erradicar, cómo una historia puede activar los mecanismos mediante los cuales la civilización de protege de los indeseables."

Entonces, a través de unos ideales puros, como son el feminismo y la defensa de los derechos de las mujeres, se producen excesos, a veces fundamentados en buenas intenciones, a veces por puro despecho. Lo cierto es que en este ambiente, las denunciadoras contaron con un poderoso altavoz  que podían destrozar casi al instante las trayectorias de hombres muy admirados, algunas veces por hechos que se remontaban a décadas atrás. Que sea una mujer la que denuncie estos excesos es una buena noticia. Bad hombre es una lectura apasionante y aunque no sabemos dónde acaba la realidad y empieza la ficción, las historias que cuenta son perfectamente verosímiles.

sábado, 12 de julio de 2025

LITERATURA INFANTIL (2023), DE ALEJANDRO ZAMBRA. PADRES E HIJOS.

Este es un libro muy íntimo que narra la experiencia de ser padre desde la propia realidad del autor y también a través de los recuerdos de su relación con su propio progenitor. Su propia paternidad hace replantearse a Zambra una serie de episodios vividos como un hijo adolescente y poco comunicativo frente a los esfuerzos de un padre sin las herramientas actuales para mostrar los propios sentimientos. El mundo era muy diferente hace cuarenta años y los roles de la pareja se encontraban mucho más definidos, por lo que el padre podía tener un papel más frio y nadie se lo iba a reprochar. Desde luego, como aquí se refleja, las relaciones son más sencillas cuanto menor es el hijo. El crecimiento es una pérdida progresiva de la conexión hasta que el muchacho se vuelve un extraño con unos intereses misteriosos.

Literatura infantil consigue que el lector se convierta en un auténtico voyeur de los sentimientos más íntimos del autor, asistiendo de igual manera a conflictos familiares y a episodios amorosos. La sombra del propio padre siempre está presente ("Nuestros padres intentaron, a su manera, enseñarnos a ser hombres, pero no nos enseñaron a ser padres. Y sus padres tampoco les enseñaron a ellos. Y así."), pero tampoco su abrazo a las nuevas masculinidades para establecer una relación más profunda con el hijo garantiza el éxito. Milenios de evolución posiblemente sean más poderosos que los intentos más bienintencionados de hacerlo mejor que los predecesores. Desde luego en este libro Zambra no tiene miedo de ser acusado de sentimental e incluso de cursi y su escritura sale airosa del reto que se impone a sí mismo. Porque, como nos dice en un determinado momento, en el fondo, toda literatura es infantil, hija del asombro:

"La expresión literatura infantil es condescendiente y ofensiva y a mí me parece también redundante, porque toda la literatura es, en el fondo, infantil. Por más que nos esforcemos en disimularlo, quienes nos dedicamos a escribir lo hacemos porque deseamos recuperar percepciones borradas por el presunto aprendizaje que nos volvió tan frecuentemente infelices."

sábado, 31 de mayo de 2025

PLATAFORMA (2001), DE MICHEL HOUELLEBECQ. INFIERNO EN EL PARAÍSO.

Michel es un hombre gris y desencantado, aunque goza de características vitales para no serlo. Se trata de un funcionario del Ministerio de Cultura francés con un buen sueldo, con un trabajo nada estresante y que acaba de heredar una importante cantidad de dinero tras la muerte de su padre. Intentado cambiar un poco de aires y, sobre todo, en busca de sexo fácil con jóvenes prostitutas tailandesas, emprende un viaje organizado a aquel país. Todo el primer tercio de la novela es una especie de disección de las características del turismo organizado (cuando ya era, hace veinticinco años, un fenómeno de masas). A través de su personaje Houellebecq analiza los microgrupos y la sociedad efímera que se organiza entre los participantes en el viaje y se aventura a imaginarse la vida de todos ellos. Resulta curioso que, después de utilizar los servicios de prostitutas de manera absolutamente indiscreta, Michel acabe en una relación amorosa con otra viajera. Y además, Valérie le va a regalar el mejor sexo de su vida.

A partir de aqui comienza el periodo feliz en la vida del protagonista. Ha conseguido lo que nunca se atrevió a soñar, una mujer complaciente a la que le gusta el sexo tanto o más que a él y que además es una alta ejecutiva del sector del turismo. A partir de aquí, Michel ofrecerá su sabiduría para ayudar a Valérie y a su compañero de fatigas, el también ejecutivo Jean-Yves, a planificar una auténtica revolución en el sector. No teniendo ninguna duda de que lo que en el fondo buscan la mayoría de los turistas solitarios son aventuras sexuales, Michel les propone, medio en broma, medio en serio, que la multinacional para la que trabajan se plantee atender esta demanda oculta sin complejos de ningún tipo: permitiendo que las prostitutas locales que rodean los centros vacacionales puedan acceder a los mismos. Aquí Houellebecq se muestra absolutamente cínico, puesto que está retratando a un capitalismo que es capaz de corromperse cada vez un poco más en busca de cantidades de dinero cada vez más obscenas. Y todo aprovechando un declive sexual en occidente que no ha ido más que acrecentándose en las últimas décadas:

"Lo que los occidentales ya no saben hacer es precisamente eso: ofrecer su cuerpo como objeto agradable, dar placer de manera gratuita. Han perdido por completo el sentido de la entrega. Por mucho que se esfuercen, no consiguen que el sexo sea algo natural. No solo se avergüenzan de su propio cuerpo, que no está a la altura de las exigencias del porno, sino que, por los mismos motivos, no sienten la menor atracción hacia el cuerpo de los demás. Es imposible hacer el amor sin un cierto abandono, sin la aceptación, al menos temporal, de un cierto estado de dependencia y de debilidad. La exaltación sentimental y la obsesión sexual tienen el mismo origen, las dos proceden del olvido parcial de uno mismo; no es un terreno en el que podamos realizarnos sin perdernos. Nos hemos vuelto fríos, racionales, extremadamente conscientes de nuestra existencia individual y de nuestros derechos; ante todo, queremos evitar la alienación y la dependencia; para colmo estamos obsesionados con la salud y con la higiene: esas no son las condiciones ideales para hacer el amor. En Occidente hemos llegado a un punto en que la profesionalización de la sexualidad se ha vuelto inevitable."

El final de Plataforma deja al lector helado, ya que irrumpe lo inesperado de la forma más cruel posible. Entonces se vuelve a un mundo sin esperanzas que en buena parte estaba presente al principio de la novela. Como todos los libros del autor francés, su fuerza radica en que su narrador no tiene pelos en la lengua y utiliza un lenguaje directo, sin filtros, para describir la realidad de un mundo que no ha hecho más que ahondar, desde que el libro se publicó, en todos los males que están presentes en su trama.

domingo, 6 de abril de 2025

NELA 1979 (2024), DE JUAN TREJO. HIJAS DE LA DROGA.

Este libro se configura como una especie de investigación detectivesca en la que el autor indaga acerca de la muerte de su propia hermana, una adicta a la heroína que falleció en 1979. Esta excusa le sirve a Juan Trejo para remontarse a una época ya remota, la que transcurre entre la muerte de Franco y los primeros años de la Transición, en la que muchos jóvenes se dejaron seducir por el camino de la rebeldía fácil que les ofrecía la droga sin ser conscientes (ellos fueron prácticamente pioneros de esta práctica en España) de los peligros a los que se exponían. Trejo describe los ambientes alternativos de la Barcelona de finales de los años sesenta (una época en la que él todavía no había alcanzado siquiera su primera década de vida) y cómo muchos jóvenes provenientes de diversos lugares y de todas las clases sociales vivían a salto de mata experimentando una libertad desconocida a la vez que - muchos de ellos - se adentraban en un abismo del que era muy difícil salir.

Nela fue una de esas jóvenes víctimas de su propia ansia infinita de libertad. Fue una joven muy rebelde que desde muy temprana edad protagonizó tremendos enfrentamientos con sus padres, unos humildes inmigrantes procedentes de Extremadura, en busca de su propio espacio, algo que culminó con su salida del hogar familiar con solo diecisiete años y sin medios de vida para una supervivencia digna. Nela había descubierto ya las formas de vida alternativas que ofrecían estas reuniones de jóvenes en torno a la plaza Sant Felip Neri, en el casco histórico de Barcelona, y seguramente intuía en ellas una vaga forma de utopía que en el algún momento se podría consumar. Desde luego hubo supervivientes que posteriormente sacaron réditos de todo esto, pero no fue el caso de Nela, que fue un personaje muy secundario en este movimento y apenas dejó huellas. Esto es precisamente lo que el autor quiere rescatar:

"A estas alturas, tengo claro que lo que deseo, más que desenterrar a Nela es darle la sepultura que merece, no dejarla tirada, apartada, en un rincón de la historia, sino precisamente cerrar su tumba y colocar encima una lápida en la que pueda leerse su verdadero nombre y el año de su muerte. Quiero que se sepa que existió, que vivió en un momento y en un lugar concretos, y que compartió su suerte, o su infortunio, con un montón de jóvenes que, al igual que le ocurrió a ella, han sido borrados injustamente de la versión oficial, pero merecen ocupar su propio lugar en el pasado; aunque se trate, si es que es así, de un discreto rincón que ya no le interese a nadie.

Y quiero, por encima de todas las cosas, encontrar algo de luz y calidez en toda esa oscura y fría corriente de olvido, una chispa o un simple atisbo que certifique que el paso por esta tierra de Nela, y de esos compañeros suyos de generación, no fue prescindible y doloroso."

Así pues Nela 1979 se configura como todo un homenaje a la hermana perdida, a ese ser que el autor nunca pudo conocer más que con retazos de recuerdos y que al final pudo recomponer gracias a su constancia en la búsqueda de testimonios de esos años oscuros de su vida. Un libro que nos habla de lo seductora y a la vez tenebrosa que puede ser la idea de libertad cuando una persona joven se lanza hacia ella sin experiencias vitales previas, pero que resulta muy hermosa por el afán en rescatar una presencia ya perdida décadas atrás.

jueves, 20 de marzo de 2025

OPOSICIÓN (2025), DE SARA MESA. RUIDO ADMINISTRATIVO.

Ser funcionario es el gran sueño de un gran número de trabajadores y de empleados en España. Y no solo le sucede a los más jóvenes. Mucha gente muy madura sigue opositando en busca de una plaza que le otorgue estabilidad y un trabajo menos estresante en sus últimos años de vida laboral. La protagonista de Oposición llega a una Consejería como interina para cubrir temporalmente un puesto vacante. Parece ser, por lo que se intuye en una de las conversaciones que mantiene con sus compañeros que ha llegado allí con cierta facilidad, recién terminada su carrera, porque alguien ha movido los hilos adecuados. Quizá este es un fenómeno que tristemente se sigue produciendo. Pero lo más sangrante es que Sara, que así se llama la protagonista, carece de funciones en sus primeros meses como empleada pública. Sus aburridos días transcurren a la espera de que se ponga en funcionamiento un nuevo sistema de reclamaciones a la Consejería que ella deberá gestionar. Pero, mientras tanto, puede dedicar su tiempo a reflexionar acerca del lugar donde ha ido a parar y sobre las motivaciones de sus compañeros. Pero tampoco la carga de trabajo de Sara se incrementa demasiado cuando por fin se pone en marcha la aplicación. Apenas llegan reclamaciones de ciudadanos por esa vía, pese al dinero gastado en una campaña de promoción y a ella se le ocurre, de puro aburrimiento, empezar a inventarse reclamaciones, que envía desde su propio ordenador, a cual más grotesca. 

Oposición describe muy bien el ambiente funcionarial, tal y como se lo puede imaginar alguien que se encuentra fuera del mismo. Los fichajes en nombre del compañero, los largos desayunos, las escapadas para fumar en la prohibida terraza del último piso y las intrigas entre funcionarios por los más variados asuntos, que suele ser el tema de conversación estrella entre ellos. A nadie se le ocurriría renunciar a su cómoda situación y aunque se describe a gente muy trabajadora e implicada en mejorar la existencia de los ciudadanos, también abundan los expertos en el arte del escaqueo y los que directamente no parecen contar con función alguna, como el jefe de negociado que llega todas las mañanas y se encierra en su despacho misteriosamente sin relacionarse con nadie. La novela cuenta con un tono kafkiano muy apropiado a los ambientes que se están describiendo y la protagonista critica íntimamente los complejos procedimientos administrativos que podrían resolverse por vías más sencillas.

Lo único malo de Oposición es que se trata de una novela cuyo asunto principal se estira demasiado, aunque su último tercio resulta interesante por la intriga de saber cuál va a ser el destino de la protagonista. Una protagonista a la que todos los que la rodean no paran de repetir que tiene mucha suerte de haber ido a parar a esas oficinas, que debe consolidar su futuro aprobando una oposición para poder llevar esa vida sosegada - y aburrida, piensa ella - hasta su jubilación, evitando la crueldad del mundo laboral de fuera. Lo que sucede es que Sara no es una persona que no sabe integrarse (salvo la amistad que consigue con una compañera informática) y tampoco le entusiasma la idea de pasar el resto de sus días con esa rutina, por lo que, sin tener mucha conciencia de ello, se dedica a autosabotearse. Es de agradecer que aparezca una novela que describe el mundo laboral desde el punto de vista de los afortunados, de quienes poco tienen que temer a despidos, impagos u horas extras no retribuidas.

sábado, 22 de febrero de 2025

LA VEGETARIANA (2007), DE HAN KANG. MEAT IS MURDER.

La vegetariana parece una narración fruto de la sociedad surcoreana, una sociedad que sigue siendo esencialmente patriarcal, dominada por una tradición que deja a las mujeres en segundo plano aunque, supongo que el progreso del país habrá cambiado muchas cosas. Yeonghye, la protagonista, solo puede rebelarse contra su pasado negándose a tomar carne, aunque la iniciativa la toma después de sufrir una serie de pesadillas. No solo está en juego aqui su salud física, sino también la mental, puesto que la reacción de su entorno, empezando por la de su marido, no hace más que agravar la situación.

La novela de la última Premio Nobel, escrita desde varios puntos de vista, parece escrita para trasladar la angustia de la protagonista (y de los que la rodean) al lector. Su marido se casó con ella por considerarla una mujer sin nada especial, alguien insulso que no le iba a causar problemas al asumir el papel servil que él esperaba. Por eso la rebelión es tan inesperada y causa tanto impacto. La comida es algo muy importante en la sociedad coreana y renunciar así a buena parte de ella (al final ella no parece necesitar nada, su postura es casi la de una huelguista de hambre), resulta un verdadero escándalo y una vergüenza familiar. Ahí es cuando entra en escena la figura del padre, alguien que maltrató a a Yeonghye desde muy pequeña y que no tiene problemas en seguir haciéndolo si así puede hacer entrar en razón a su hija.

Tampoco falta aquí el personaje perturbado - al menos desde el punto de vista occidental - de las novelas procedentes de estas culturas. El cuñado de Yeonghye está enamorado de ella, pero de una forma muy peculiar y enferma. Una tercio de la novela está dedicado al desarrollo de su ceremonioso amor, que él trata de presentarse a sí mismo como algo artístico, y cómo se aprovecha del estado cada vez más vegetativo de ella. Porque la protagonista vive cada vez más en su propia realidad:

"Cosa sorprendente, ella no parecía sentir curiosidad alguna, por eso podía mantener la calma en cualquier situación. No había explorado el espacio desconocido donde se encontraba ni tampoco había expresado inquietudes que hubieran sido naturales en estas circunstancias. Parecía contentarse con presenciar como una espectadora las cosas que le sucedían a su persona. O quizás en su interior ocurrían cosas tan terribles, cosas tan inimaginables que ya tenía más que suficiente con tener que convivir con ellas en la vida diaria y por eso no le quedaban energías para mostrar curiosidad, explorar o reaccionar a lo que ocurría a su alrededor."

El final de la novela es verdaderamente terrible, en consonancia con el tono de los capítulos precedentes. El punto de vista que se adopta es el de la hermana de Yeonghye, la única persona que no se separa de ella e intenta ayudarla hasta el final, cuando la protagonista casi ha dejado de ser un ser humano y se ha transformado en algo más parecido a un vegetal. La rebeldía hasta sus últimas consecuencias, no por una idea humanista o ecológica de la alimentación, sino como protesta frente a un mundo que jamás ha contado con ella más que como mero instrumento derivado de su supuesto papel social.

martes, 26 de marzo de 2024

LAS COSAS QUE PERDIMOS EN EL FUEGO (2016), DE MARIANA ENRÍQUEZ. POBRES CRIATURAS.

Mariana Enríquez es un auténtico fenómeno literario. En su última visita a Málaga, para presentar su último libro, Un lugar soleado para gente sombría, mucha gente tuvo que quedarse fuera por la enorme asistencia de público y algunos la comparan con una estrella de rock de gira por todo el país. Las cosas que perdimos en el fuego es un libro de cuentos muy brillante, repleto de relatos inquietantes protagonizados por seres oscuros y marginales que se mueven entre la ficción y la realidad. Comúnmente en sus relatos una persona de vida acomodada o al menos más o menos normal se encuentra con lo singular, con seres perturbadores a los que tiene un impulso de ayudar, a pesar de no conocer las reglas del lugar en el que se está metiendo.

Pero aquí lo terrorífico tiene que ver con lo marginal, con seres que viven en la zona pobre de la sociedad, por lo habitan un submundo con el que pocos querrían contactar. En este sentido los cuentos de Las cosas que perdimos con el fuego también tienen un componente social y de denuncia de las desigualdades en Argentina. Aquí están presentes todos los males que nos aquejan como sociedad pasados por un prisma que los hacen todavía más inquietantes: la violencia de género, los barrios marginales, las enfermedades que afectan a los más pobres, las adicciones... Pero todo ello narrado de una manera tan personal que consigue que el lector se revuelva incómodo en su asiento mientras está leyendo, unas sensaciones que pocos escritores son capaces de conseguir.

Es difícil quedarse con un solo relato, pues todos son de altísima calidad. Especialmente inquietante me ha parecido Bajo el agua negra, en el que la protagonista, una fiscal, se adentra en una zona marginal de Buenos Aires descrita con la misma textura que algunos de esos sueños que no llegan a pesadilla, pero resultan enormemente angustiosos. O La casa de Adela, un original acercamiento al tema de las casas encantadas. Cualquier amante del terror o simplemente de la buena literatura debe acercarse a los cuentos de Mariana Enríquez.

miércoles, 13 de marzo de 2024

NO TE VERÉ MORIR (2023), DE ANTONIO MUÑOZ MOLINA. AMOR MÁS PODEROSO QUE LA MUERTE.

Lo primero que llama la atención cuando se emprende la lectura de la nueva novela de Antonio Muñoz Molina es la enorme extensión de su primera frase, una frase que nos va poniendo en situación acerca de una historia de amor trágica. Un romance que comenzó siendo ambos jóvenes en la España franquista. No se trata de una relación prohibida, pero es vista con malos ojos por los padres de él, unos padres que pretenden que el protagonista estudie y se vaya al extranjero a comenzar una carrera laboral que lo aleje de la negrura de una España en la que no se atisba la posibilidad de un futuro democrático, puesto que la experiencia de la Guerra Civil los dejó traumatizados. Como él es obediente a la voluntad de sus progenitores, dejará que ella se case y seguirá adelante con sus planes - los planes de sus padres - aunque vivirá una última tarde inolvidable con ella el día antes de partir a Estados Unidos, estando ausente el marido de ella.

Gabriel Aristu se convertirá en un triunfador a los ojos del resto del mundo. Directivo de un gran banco, viajará por todo el mundo y establecerá una vida y una familia que cumplen todos los tópicos del sueño americano, aunque siempre llevará dentro la espina de su amor perdido, de lo que pudo ser y no fue si él hubiera sido un joven más decidido y menos sometido a la voluntad de su familia. Aristu termina moviéndose como pez en el agua en una cultura ajena. Es interesante - y esto muy propio de Muñoz Molina, pues se trata de vivencias de carácter autobiográfico - la continua descripción de los contrastes entre la forma de vida en Estados Unidos y en España. Nuestro país aparece como algo anacrónico en los años del franquismo, como una estampa congelada en el tiempo, mientras Estados Unidos es la tierra de las oportunidades y de la abundancia, un país siempre cambiante y repleto de contrastes brutales, sobre todo respecto a las obras del hombre y las de la naturaleza.

A mitad de la novela conoceremos a otro personaje, Julio Márquez, que en muchos aspectos es la antítesis de Aristu. Especialista en arte barroco español y recién salido de un divorcio traumático, Márquez ha ido a pasar un semestre a una Universidad de Estados Unidos en la que conocerá al protagonista. Incapaz de adaptarse a las costumbres de su nuevo país, Márquez servirá como guía al lector para que conozcamos algunos aspectos de la vida cotidiana de Aristu y completemos algunos huecos de su biografía. El final de No te veré morir es tan dramático como consecuente con todo lo que hemos leído antes y a la vez Muñoz Molina nos coloca como lectores ante una difícil tesitura moral. Una novela estupenda, como nos tiene acostumbrado el autor. que se lee casi de un tirón debido al gran interés que suscita su historia en el lector.

sábado, 6 de enero de 2024

A CADA PASO DEL INVIERNO (2O23), DE D. LOZANO CAPITÁN. AMOR Y TIEMPO.

Los poemas recogidos en este libro excepcional sirven a su autora, entre muchas otras cosas, para intentar retener los instantes más importantes de una existencia, que comúnmente tienen que ver con el amor. El tiempo es la gran obsesión temática de A cada paso del invierno, el anhelo por un pasado idealizado frente a un presente que transcurre en un tono grisáceo frente a la búsqueda del momento perfecto que nunca llega o quizá se remueve en un pasado más o menos remoto. Lo que deleita al lector de estos poemas es su esmerado tono filosófico o incluso sorprendentemente aforístico, como en este ejemplo paradójico:

Créeme cuando te miento

y digo que no te quiero.

En cualquier caso, la poesía no solo sirve para evocar, sino también para retener los momentos anhelados. La perfecta definición de su literatura aparece en Un poema de amor:

Un poema de amor

es la eternidad del sentimiento

de aquellos que amamos

y nos amaron.

Desconoce la fugacidad del tiempo,

mantiene los latidos

allí donde fue la vida.

Y en éste también, siempre con reflexiones filosóficas sobre el transcurrir del tiempo. La felicidad efímera y el océano de tiempo gris que la rodea:

Al final solo quedará

el breve tiempo compartido

frente a la inmensidad

de todo el tiempo sin ti.

Pero mi favorito es esta evocación muy personal de la muerte. De la muerte sentida como propia y la demora, que provoca el tiempo, de la noticia de la misma al ser amado, puesto que mientras ésta llega, la persona fallecida sigue estando viva para los demás:

Si yo muero mañana

¿en qué hora sabrás que ya no existo?,

¿qué minuto exacto matará mi presente

en un pretérito eterno

que desconocerá si me has llorado?

Con la certeza de llegar tarde a mi epitafio,

ensayo palabras que me cubrirán como tierra;

mis ojos, que no te vieron,

sabían que los tuyos

eran el principio de cada respuesta

a la que nunca preguntaste.

sábado, 4 de noviembre de 2023

FERIA (2020), DE ANA IRIS SIMON. EL PASADO IDEALIZADO.

El comienzo de Feria expresa las mismas ideas que hicieron famosa a su autora cuando pronunció su célebre discurso cuando fue invitada al palacio de la Moncloa con motivo de la presentación de un plan gubernamental para recuperar entornos rurales depauperados y progresivamente despoblados. Ana Iris Simón evoca la vida de sus padres a su misma edad y dice envidiarla, ya que ellos tenían los medios para comprar una casa y fundar una familia, posibilidad que está vetada a la mayoría de los miembros de su generación. El discurso de la escritora toca teclas sensibles y hurga en la herida de unos jóvenes que deben sobrevivir con trabajos precarios, compartiendo vivienda de alquiler y consolándose con pequeños lujos tecnológicos o con viajes exóticos de fin de semana, pero que jamás contemplan un horizonte de estabilidad del que sí disfrutaron sus padres. 

Estas palabras, con las que se puede estar más o menos de acuerdo, se han intentado enmarcar en un determinado discurso político, como sucede con todo en este país, apelando a la lógica de que las personas que abogan por anhelar una familia tradicional son sin duda de derechas. Que ninguno de los partidos que nos ha gobernado hasta ahora haya sido capaz de abordar con eficacia el problema del paro juvenil, de los bajos sueldos, de la subida incesante de los precios de la vivienda y de la inestabilidad laboral, parece no tener importancia. Lo verdaderamente relevante es ser fiel a unas siglas y tomar posición en las lamentables guerras culturales que desde hace años monopolizan la batalla política frente a los problemas cotidianos de la gente común. Así se expresa al respecto la autora en una entrevista recientemente publicada en El Cultural:

"Yo creo que hay verdades que están más allá del paquete ideológico que se supone que uno ha de comprar si es de izquierdas o de derechas, y eso no tiene que ver con posicionarse en el centro o ser equidistante, sino con comprometerte tanto con la realidad como para cuestionarte incluso tus propias ideas. Lo que sucede es que tenemos una derecha y una izquierda política y mediática del todo despegadas de lo que pasa en la calle."

A pesar de su potente comienzo, tan reivindicativo, al final Feria no toma ese camino, sino que se dedica a evocar tiempos pasados - los de la infancia y juventud de la autora, sobre los años noventa - y a narrar anécdotas familiares a través de una novela costumbrista, bien escrita pero, después de todo, poco original respecto a los temas más tratados de nuestra literatura actual. Feria se lee con agrado, pero cuando uno la termina siente que es mucho más interesante la faceta periodística y polemista, siempre nadando contra la corriente de lo políticamente correcto y la lectura de esos artículos que actualmente publica en El País, tan provocadores y libres.

sábado, 30 de septiembre de 2023

MÁQUINAS COMO YO (2019), DE IAN McEWAN. LA INGLATERRA DE TURING.

Máquinas como yo empieza describiendo una realidad alternativa ligeramente distópica (la nuestra también lo es), en la que Alan Turing no se ha suicidado a las cuarenta y un años, sino que ha desarrollado una próspera carrera que ha desembocado en el hecho de que en la década de los ochenta ya existen prototipos humanoides con inteligencia artificial. Aunque es un hombre que sobrevive económicamente a duras penas con sus inversiones en bolsa, Charlie, el protagonista, se permite el capricho de comprar uno de estos primeros adanes. Esta decisión conlleva muchos riesgos, porque la convivencia con un ser cuya mente ha sido condicionada a base de algoritmos puede llegar a ser conflictiva, ya que el humano y el robótico son seres muy distintos, con capacidades que pueden ser complementarias a la vez que antagónicas:

"Pero cuando le estaba mirando a los ojos, empecé a sentirme alterado, inseguro. Pese a la clara línea divisoria entre lo viviente y lo inanimado, no era menos cierto que él y yo estábamos unidos por las mismas leyes físicas. Quizá la biología no me otorgaba un estatus especial, y tenía poco sentido decir que la figura que se hallaba de pie ante mí no estaba enteramente viva. En mi extenuación, me sentía sin amarras, y me dejaba llevar al océano azul y negro, y emprendía dos direcciones a la vez: rumbo al futuro incontrolable que nos estábamos forjando, donde podríamos disolver al fin nuestras identidades biológicas, y al mismo tiempo rumbo al pasado remoto de un universo naciente, donde la herencia común, en orden decreciente, eran las rocas, los gases, los compuestos, los elementos, las fuerzas, los campos energéticos; para nosotros dos, el semillero de la conciencia, fuera cual fuese la forma que adoptara."

El conflicto llega cuando Adán se enamora de la novia de su dueño. En muchas cosas el ser artificial es como un niño, con unos valores morales que no han sido forjados en la experiencia cotidiana sino en un laboratorio. Él no comprende las sutilezas habituales que utiliza el ser humano para sobrevivir ni relativiza valores como la verdad o la ley. Esto lo convierte en un juez implacable de las acciones de Charlie y Miranda, considerándose a sí mismo una especie de adalid del bien absoluto aunque esto conlleve la perdición de quienes considera sus amigos.

Máquinas como yo no es de las mejores novelas de McEwan, pero es valiosa en cuanto a reflexión intelectual acerca del mundo que se nos viene encima, un mundo en el que quizá los humanos se conviertan en "esclavos de un tiempo vacío, sin meta alguna" o quizá la liberación de muchos trabajos que hoy nos ocupan la mayor parte del día pueda llevar a una potenciación de las capacidades intelectuales (al menos en ciertos individuos, no en la mayoría), que establezca al fin esa utopía siempre anhelada. En cualquier caso, la narración advierte del peligro que engendran ciertos paraísos artificiales que están a la vuelta de la esquina. Quizá el destino del protagonista sea una especie de profecía de lo que le espera a la humanidad.