miércoles, 1 de abril de 2026

LA DEUDA (2025), DE DANIEL GUZMÁN.

En una casa de un barrio céntrico de Madrid conviven una mujer muy mayor y un hombre que casi está llegando ya a los cincuenta. Pronto advertimos que no son madre e hijo, sino que él es un perdedor que tuvo la suerte de que Antonia le dejara vivir en su casa a cambio de compañía. El detonante de la trama es un drama social muy de nuestro tiempo: una deuda bancaria sobre el inmueble que quiere aprovechar un fondo buitre para convertir el domicilio de Antonia en uno más de esos malditos pisos turísticos que están echando de nuestras ciudades a los vecinos de siempre. Aquí entonces existen dos deudas: la que exige el banco y la que Lucas siente que tiene con Antonia, que quiere pagar acercándose a un grupo criminal que le ofrece un trabajo aparentemente fácil y bien retribuido, pero muy peligroso. Aunque a veces adolezca de falta de ritmo, La deuda es una película de género muy bien construída y que aprovecha muy bien sus limitaciones para ofrecer un producto correcto sin excesivas ambiciones. Hay personajes poco creíbles y no muy bien construídos, como el de la enfermera, pero en conjunto la película de Guzmán deja buen sabor de boca al espectador, ya que muestra una historia muy en consonancia con los problemas de una España que desde instancias oficiales dicen que va bien, mientras numerosas personas luchan cada día para conservar ese precario techo que tienen sobre sus cabezas. 

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lunes, 30 de marzo de 2026

AMARGA NAVIDAD (2026), DE PEDRO ALMODÓVAR.

Pedro Almodóvar elige de nuevo a sus propias experiencias como material de su guión y entrega una historia repleta de personajes guapos y que gozan de una envidiable riqueza material, pero que están amargados por diversas causas. El principal problema de Amarga Navidad es que ni las actuaciones ni los diálogos de sus actores son en absoluto creíbles, ni en la ficción que está inventando el director protagonista para su próxima película ni en su propia realidad, de la que extrae su inspiración como si fuera un vampiro para la gente que lo rodea. Y este es precisamente el tema que quiere plantear Almodóvar, los difusos límites entre realidad y ficción y el derecho del creador para apropiarse de las historias que lo rodean, por muy privadas que sean éstas, para poder verterlas en su arte cinematográfico, como ya hicieron antes directores como Fellini. Aunque al principio se sigue la historia con interés, el espectador pronto empieza a aburrirse ante esa colección de dramas sin sustancia, muy impostados y tremendos. Bien es cierto que la estética de la película y su dirección son impecables, pero eso no basta para mantener el interés en una narración que se va diluyendo poco a poco hasta provocar el desinterés más absoluto. Una obra tremendamente fallida que no desmerece en absoluto el legado de este gran director.

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ÉRASE UNA VEZ EL OESTE (2025), DE PETER BERG.

La historia del origen de Estados Unidos está teñida de sangre. Durante décadas el cine del oeste idealizó este periodo como unos años injustos para los indígenos, pero épicos. Érase una vez el oeste quiere hacer un retrato diferente, más realista y mucho más violento y sórdido. Para ello se parte de un episodio especialmente desconcertante, el ataque encubierto de los mormones - que querían hacerse con el control de Utah a toda costa - a una caravana de pioneros, provocando una auténtica masacre. A partir de ahí se derivan varias historias, aunque la de las intrigas de los mormones (quizá la más interesante) se diluye para dar más importancia a la huida de una fugitiva de la justicia a la que ayuda Isaac, un tipo huraño y violento que tiene un pasado de relaciones con los indios. Peter Berg muestra imágenes de violencia descarnada cada vez que tiene ocasión, ayudándose de un ángulo de cámara muy bajo para este tipo de escenas. Aquí no se es condescendiente con ninguno de los bandos en conflicto: tanto el ejército mormón como el de Estados Unidos están conformados por gente deplorable que ha conocido una vida de violencia. Los indios son tratados con algo más de respeto, aunque también son gente capaz de asesinar a sus cautivas a sangre fría, aunque a la que dejan sobrevivir tratan de integrarla en su tribu. En resumen, Érase una vez el oeste ofrece un retrato muy interesante, aunque algo lastrado en sus episodios finales, de cómo se conformó América realmente. Y esta realidad no es nada bonita.

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domingo, 29 de marzo de 2026

COMERÁS FLORES (2025), DE LUCÍA SOBRAL. LOS DÍAS IMPERFECTOS.

Además de ser una primera novela muy bien escrita, Lucía Sobral ha convencido a millares de lectores gracias a la temática que aborda: el maltrato psicológico en una pareja en la que existe una gran diferencia de edad. Desde el primer momento en el que Marina, de veinticinco años, conoce a Jaime, veinte años mayor que él, se siente absolutamente deslumbrada. Jaime es un tipo que se conserva muy bien y es un empresario de éxito que concede a su joven novia todo tipo de caprichos, ya sean solicitados o no. Poco a poco se va volviendo una presencia constante en su vida: necesita tener el control sobre Marina, haciéndole ver que el maduro de la pareja es él: ella debe ser moldeada, en cierto modo, en la idea narcisista que él tiene de la esposa perfecta, por lo que necesita castigarla psicológicamente cada vez que considera que ella incurre en un error.

Para culminar sus deseos, Jaime necesita apartar a Marina de su entorno, conseguir que él sea la única figura de referencia en su vida frente a su familia y amigos. Poco a poco el lector irá asistiendo al deterioro vital de la protagonista, con la paradoja de gozar de una existencia de lujos que jamás había soñado teñida con un sentimiento constante de miedo, porque los estallidos de furia de su pareja son terribles, por mucho que jamás llegue a agredirla físicamente. Nos encontramos ante un caso claro de violencia de género según las definiciones jurídicas actuales, pero también ante una relación tóxica en la que ella también padece problemas de autoestima, pues es una persona joven que todavía no ha superado la reciente muerte de su padre, por lo que se encuentra en un momento especialmente vulnerable. También es cierto que este tipo de maltrato también se da en sentido contrario. Muchas mujeres pueden aprovecharse de espíritus débiles para imponer su reinado de terror a su pareja. ¿Hubiera sido una novela más rompedora si se hubiera abordado de esta manera?

Comerás flores describe de una manera muy efectiva cómo es todo este proceso de imposición moral frente a la pareja indefensa. Cómo el maltratador sabe utilizar máscaras en las que se muestra ante los demás como un ser encantador, consiguiendo así dejar sin argumentos cualquier comentario de ella a sus íntimos. Desde luego Jaime consigue que Marina goce de días muy felices, pero estos siempre están bajo la sombra de un estallido que puede surgir con el menor pretexto. En este sentido la narración está diseñada para que el lector sufra junto a la protagonista y se sienta solidario con ella. Quizá el final es lo menos conseguido de la misma, pero el viaje previo al que nos ha invitado Lucía Sobral sí que merece la pena.

domingo, 22 de marzo de 2026

ALIMENTAR A LOS FANTASMAS (2024), DE TESSA HULLS.

El siglo XX fue una época tan terrible en algunos lugares del planeta que generaciones enteras de personas traumatizadas, traumas que pueden herederase de padres a hijos. El caso de China es especialmente sangrante, puesto que el país tuvo que interrumpir temporalmente su guerra civil para hacer frente a la invasión japonesa, reanudándola después de la Segunda Guerra Mundial. Pero lo que vino después fue el gobierno comunista enloquecido liderado por Mao, que produjo millones de muertos y el hundimiento de la economía del país. La abuela de la autora, Sun Yi, se vio obligada a abandonar el país al ser considerada enemiga del Régimen y la progresiva enfermedad mental que adquirió poco después afectó profundamente a la madre de la autora, que a su vez a la crianza de su hija, la propia Tessa Hulls. El cómic de Hulls, ganador del premio Pulitzer, es un análisis a la vez frío y apasionado de las repercusiones que ha tenido en su vida todo este drama familiar. Apelando a la siniestra historia de China en el siglo XX, la autora coloca a su familia en un verdadero torbellino de sufrimiento que debe ir siendo descifrado, por lo que la narración se va volviendo más y más compleja por momentos. Alimentar a los fantasmas no es un cómic complaciente, ya que muestra un dolor muy cercano sin filtros, apelando en muchas viñetas a representaciones pesadillescas a través de un dibujo muy denso y alegórico, que en ocasiones puede resultar incluso abrumador para el lector.

sábado, 21 de marzo de 2026

PERSONAJE SECUNDARIO (2025), DE ENRIQUE MURILLO. LA OSCURA TRASTIENDA DE LA EDICIÓN.

Cuando uno lleva toda una vida como lector, acercarse a un libro como éste resulta toda una revelación, ya que Enrique Murillo no ha sido un cualquiera en el mundo de la edición en España - aunque él insista en calificarse como personaje secundario - sino uno de los personajes más influyentes de los que han pasado por las principales editoriales de nuestro país. Murillo comenzó como lector de manuscritos para Carlos Barral y después de un periodo en Inglaterra, empezó a trabajar en la editorial Anagrama, la empresa que revolucionaría para siempre el sector en España. Antes que nada, después de su paso por el extranjero, el autor ya se había convertido en un hombre escéptico acerca de los niveles de lectura en nuestro país:

"Cada vez que veo los datos de las encuestas de lectura españolas me revuelco de risa y rabio de dolor. Primero, porque esas encuestas no son nada fiables. Y porque, en cualquier caso, cincuenta años más tarde seguimos más o menos igual. Aquí leer se considera «cultura» y lindezas semejantes, en lugar de pasión, entretenimiento y alimento cerebral cotidiano. La gente en España responde a las encuestas lo que cada uno piensa que queda bien. Y leer queda bien. Otra cosa es ponerse a leer un libro. Resulta claro que en nuestro país no se lee prácticamente nada si lo comparamos con lo que ocurre en el Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos o Escandinavia."

Para Anagrama Murillo empezó como traductor externo y terminó siéndolo todo para la editorial, con la paradoja de que jamás fue contratado como empleado por la misma. Fueron años apasionantes en los que se descubrieron autores que luego se convertirían en auténticos clásicos como Javier Marías, Álvaro Pombo o Vila-Matas, mientras se ofrecía a los lectores españoles traducciones de libros que se convertirían en auténticos éxitos, como La conjura de los necios, de Kennedy Toole, Bella del señor, de Albert Cohen o La hoguera de las vanidades, de Tom Wolfe. Si por algo se ha caracterizado la labor de Murillo en el mundo editorial es por su capacidad para descubrir nuevos valores que luego vendían decenas de miles de ejemplares.

Pero su paso por Anagrama, tan excitante, tuvo un lado oscuro. Buena parte de Personaje secundario está dedicado a ofrecer un retrato ciertamente negativo de Jorge Herralde, el fundador de la editorial. Descrito como alguien con muy poca empatía y escasos conocimientos literarios, terminó provocando que Murillo dejara la editorial ante la reiterada negativa de obtener un contrato laboral por parte de la misma. Además, el conflicto con Javier Marías, que discrepaba con las cifras de royalties que cobraba respecto a las ventas de sus libros, provocó que este autor también diera un portazo a Anagrama y terminara publicando en Alfaguara. Estos episodios están descritos con todo detalle. Herralde no volvió a dirigir la palabra a Murillo y - según palabras del autor - siempre temió que se dedicara a quitarle autores de Anagrama desde su trabajo en otras editoriales.

Personaje secundario, que es un libro muy extenso, continua con su paso por grandes grupos editoriales como Plaza & Janés, Alfaguara o Planeta. Pero antes cuenta un episodio muy interesante, referido a su paso por el diario El País y la fundación del famoso suplemento cultural Babelia, que sigue publicándose a día de hoy y sigue siendo una de las referencias en cuanto a crítica cultural de nuestro tiempo, una experiencia agridulce y un tanto surrealista, que reforzó su impresión de que las más altas instancias de los grandes grupos empresariales dedican más tiempo a las intrigas y navajazos internos que a mejorar sus productos escuchando los consejos de los profesionales que trabajan para ellos. También hay episodios muy jugosos referidos a la publicación de los libros de conversaciones del rey y de la reina, que vendieron en su momento cientos de miles de ejemplares o el vergonzoso caso del plagio en la novela firmada (que no escrita) por Ana Rosa Quintana.

En sus últimos años Murillo fundó una editorial de prestigio, Libros del lince, que no tuvo suerte, debido, entre otros factores, al impacto de la pandemia en sus ventas. Pero otras editoriales pequeñas y con vocación de ser prestigiosas sí han conseguido consolidarse frente a los grandes grupos que dominan la edición en España. El Acantilado, Gatopardo, Capitán Swing y muchas otras que han revolucionado el mundo del libro en un país en el que sigue leyéndose poco, pero en el que se lanzan más novedades que nunca. Cualquier interesado en la intrahistoria de la edición en España tiene como lectura obligatoria este Personaje secundario, una autobiografía escrita sin filtros por alguien que seguramente ya está de vuelta de todo y no teme ser criticado por la visión tan realista y cruda - entre otras cosas por la sistemática explotación laboral a la que se somete a numerosos trabajadores - de un mundo que es idealizado por muchos.

lunes, 16 de marzo de 2026

HOMICIDIO EN PRIMER GRADO (1995), DE MARC ROCCO.

Homicidio en primer grado comienza informando al espectador de que se trata de una película basada en hechos reales, pero cuando uno accede a la información real acerca de Henri Young, el preso en el que se inspira la historia, advierte que el guión ha edulcadorado en exceso su historia. Young no fue encarcelado en Alcatraz por robar cinco dólares para dar de comer a su hermana, sino por ser un ladrón de bancos y haber asesinado a una persona. Tampoco se corresponde con la realidad que pasara tres años en una celda de aislamiento en condiciones medievales. Y el asesinato del compañero que lo delató en su intento de fuga fue mucho más premeditado que lo sugiere la película. Dicho esto, Homicidio en primer grado es un drama carcelario que se sostiene sobre todo por el trabajo de un inmenso Kevin Bacon, que hace creíble a un personaje totalmente roto por el trato recibido en prisión. El resto consiste en un trama convencional protagonizada por un joven abogado que pelea contra los abusos del sistema e intenta probar que, lejos contener un programa de rehabilitación, la cárcel de Alcatraz empeora la conducta de los criminales debido al trato que reciben en la misma. La descripción de este ambiente carcelario y estremece al espectador, pues la película consigue mostrar a sus presos como víctimas. En cualquier caso, Homicidio en primer grado podría haber sido mucho mejor si se hubiera amoldado más a la realidad de los hechos que cuenta.

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domingo, 15 de marzo de 2026

QUIENES SE MARCHAN DE OMELAS (1973), DE URSULA K. LE GUIN. EL PRECIO DE LA PROSPERIDAD.

Quizá es éste el relato más famoso de Ursula K. Le Guin. Se describe al lector la ciudad de Omelas, un lugar en el que no existe la infelicidad, donde todos sus habitantes viven en armonía, sin violencia de ningún tipo y se celebran permanentemente festividades. La autora incita a cada lector a imaginarse cuál es su utopía perfecta y a aplicarla a Omelas. Vivir allí sería el fin de la angustia y la prosperidad absoluta, dado que las cosechas siempre son abundantes. Según parece, cada cual puede llevar la forma de vida que le apetezca aunque, según se describe, hay una propensión a lo festivo, quizá porque la mayoría de la gente imagina así su existencia ideal: en un desmadre permanente.

Pero esta felicidad se sostiene de una manera muy retorcida. En uno de los sótanos de la ciudad está encerrado un niño inocente. El chiquillo ha intentado en muchas ocasiones hablar con sus captores para ser liberado, pero estos nunca contestan. Vive en la penumbra, entre la suciedad y el abandono, completamente solo. Todos los ciudadanos lo visitan alguna vez y comprenden el precio de su felicidad. Si el niño fuera liberado, se dice, la sociedad se desmoronaría. ¿Hasta qué grado? No lo sabemos con exactitud, ni siquiera si dicha afirmación es tan solo una leyenda, una superstición que intenta explicar la extraña fortuna de Omelas. El caso es que el niño jamás es liberado y mucha gente reacciona a su sentimento de culpa abandonando para siempre la ciudad.

Como ya había hecho Dostoievski en Los hermanos Kamarazov, Le Guin plantea un dilema moral que incomoda profundamente al lector. Se trata de la doctrina utilitarista llevada al extremo, puesto que el sufrimiento intolerable de un ser inocente es la base de la felicidad de la inmensa mayoría. ¿Es un precio razonable a pagar? Quizá es esta una fábula acerca de cómo están construídas nuestras sociedades, cómo nuestra prosperidad se basa en el trabajo invisible de muchos desheredados y cómo preferimos mirar hacia otro lado pensando que el sistema es así y que sus consecuencias negativas para algunos son inevitables. Lo cierto es que Quienes se marchan de Omelas sigue fascinando a generaciones de lectores, entre otras cosas debido a la ambigüedad de su mensaje moral, dado que la narradora no se pronuncia en ningún momento acerca de lo que habría que hacer en esta situación, únicamente se limita a describir las vergüenzas ocultas de una sociedad utópica.

sábado, 14 de marzo de 2026

LA ÚLTIMA SESIÓN DE FREUD (2023), DE MATT BROWN.

La última sesión de Freud narra el presunto encuentro entre el creador del psicoanálisis y C.S. Lewis, el autor de Una pena en observación (papel que ya interpretó Anthony Hopkins muchos años antes, ahora es Freud). Se trata de una visita a casa de Freud de pocas horas, además en un momento muy concreto: cuando está comenzando la Segunda Guerra Mundial y cuando Freud, ya muy enfermo, se había trasladado a vivir a Londres, debido a la ocupación nazi de Viena. La conversación entre estos dos genios tiene momentos de gran interés, pero nunca acaba de arrancar del todo, debido a las constantes interrupciones - una alarma aérea, visitas, llamadas telefónicas - que cortan el hilo de la misma. La principal contradicción entre ambos interlocutores estriba en que Lewis es creyente y Freud es ateo, pero luego la conversación deriva en otros muchos asuntos sin profundizar en ninguno, quizá porque las conversaciones reales son así, no se preparan previamente y se pasa de un tema a otro continuamente. Hay también varios vistazos al pasado: los traumas de la infancia de Freud, los traumas de la Primera Guerra Mundial de Lewis... pero todo está dominado por la enfermedad del autor de La interpretación de los sueños. Ante todo es un hombre ya moribundo que necesita sus dosis de narcóticos para luchar contra un dolor constante en su mandíbula. Freud es un hombre que rie todo el tiempo, pero la suya es una risa amarga, la del hombre derrotado que sabe que le queda muy poco y que, cuando muera, no le va a estar esperando ningún Dios. Lewis es un tipo muy serio y reflexivo que contempla a Freud con la veneración de quien sabe que está ante un mito viviente. Una película muy curiosa, que podía haber sido mejor si hubiera llevado un poco más lejos sus interesantes premisas.

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jueves, 12 de marzo de 2026

EL AMANECER DE TODO (2021), DE DAVID GRAEBER Y DAVID WENGROW. UNA NUEVA HISTORIA DE LA HUMANIDAD.

En cierto modo, El amanecer de todo es un libro revolucionario, que viene a poner patas arriba todo lo que nos habían contado sobre los orígenes de la civilización autores tan consagrados como Steven Pinker o Yuval Noah Harari. Partiendo de las teorías clásicas - y antagónicas -  de Rosseau (que estimaba que el hombre era bueno por naturaleza y la sociedad lo corrompía) y Hobbes (que aseguraba que el estado natural del hombre era una especie de guerra de todos contra todos y la única manera de controlarlo es un Estado autoritario), se describía un proceso lineal en el paso del estado de naturaleza a la civilización, siendo la invención de la agricultura el factor determinante de este proceso. La amplia investigación emprendida por Graeber y Wengrow concluye que las cosas no son tan sencillas, puesto que hay numerosas evidencias de sociedades que no se corresponden con ese relato: ciudades basadas en la igualdad de todos sus habitantes, comunidades que cambiaban su autoridad dependiendo de la estación del año y sobre todo gente que vivía con grados insospechados de libertad y tiempo libre:

"En primer lugar, es muy raro imaginar que durante los 10.000 años (hay quien diría que, más bien, 20.000) durante los cuales se pintaron las paredes en Altamira, nadie —no solo en Altamira, sino en cualquier lugar del planeta— experimentara con formas alternativas de organización social. ¿Cuántas probabilidades hay de que haya sido así? En segundo lugar, ¿no es la capacidad de experimentar con diferentes formas de organización social, en sí misma, parte esencial de lo que nos convierte en humanos, es decir, seres con la capacidad de autocreación, incluso de libertad? La cuestión fundamental en la historia de la humanidad no es nuestro acceso igualitario a recursos materiales (tierra, calorías, medios de producción), si bien estas cosas son, obviamente, importantes, sino nuestra igual capacidad para contribuir a decisiones acerca de cómo vivir juntos. Evidentemente, ejercer esa capacidad implica que debería haber algo importante que decidir, en primer lugar.

Si, como muchos sugieren, el futuro de nuestra especie gira ahora en nuestra capacidad para crear algo diferente (digamos, por ejemplo, un sistema en el que la riqueza no pueda convertirse libremente en poder, o en el que no se les diga a algunas personas que sus necesidades son irrelevantes, ni que sus vidas carecen de valor), entonces lo que definitivamente importa es si podemos redescubrir las libertades que nos convierten, en primer lugar, en seres humanos. Ya en 1936 el prehistoriador V. Gordon Childe escribió un libro titulado Man Makes Himself. Más allá del machismo del título (que se traduce del inglés como «hombre se hace a sí mismo»), ese es el espíritu que queremos invocar. Somos proyectos de autocreación colectiva. ¿Qué tal si nos acercamos así a la historia de la humanidad? ¿Y si tratamos a la gente, desde el principio, como criaturas inteligentes, imaginativas y lúdicas que merecen ser comprendidas como tales? ¿Qué tal si, en lugar de contar una historia acerca de cómo nuestra especie cayó en desgracia desde algún idílico estado de igualdad, nos preguntamos cómo acabamos atrapados en grilletes conceptuales tan pesados que no somos capaces siquiera de imaginar la capacidad de reinventarnos?"

Estas evidencias de vida en libertad chocaron a los primeros colonizadores de occidente que llegaron a norteamérica, puesto que los seres que allí habitaban no se consideraban inferiores, ni siquiera intelectualmente, a los europeos recién llegados. Vivían de una forma alternativa en la que daban menos importancia a los bienes materiales, pero ellos decían contar con activos mucho más importantes: tranquilidad, comodidad y tiempo. Hay numerosos testimonios de la época de europeos que, por unas circunstancias u otras terminaban viviendo entre los indígenas y, más tarde, se negaban a volver a la civilización. Mientras tanto, nuestras sociedades son prósperas, pero la mayoría de los ciudadanos que emplea la mayor parte de su tiempo en empleos que no le aportan otra cosa que los medios de supervivencia, siente que las cosas podrían ser de otro modo, que el hecho de que un reducido porcentaje de la población controle la riqueza y el destino de todos los demás es una anomalía que quizá algún día se corrija.

Parece ser que numerosas comunidades vivían bajo la sombra de tres libertades: la libertad de abandonar la propia comunidad sabiendo que será bienvenido en tierras lejanas, la libertad de pasar de unas estructuras sociales a otras y la libertad de desobedecer a las autoridades sin consecuencias graves. Son postulados inconcebibles hoy en día, pero algo común, parece ser, en épocas pretéritas. Y esto podía funcionar así incluso en aglomeraciones importantes de personas, que no necesitaban una autoridad dictatorial para organizarse como sociedad, algo que empezó a ser frecuente mucho más tarde, con la creación de los primeros imperios en el área de Oriente Medio. Evidentemente no todas las sociedades del Neolítico fueron paradisiacas, aunque la guerra era una actividad menos frecuente de lo que se cree. Simplemente existían formas alternativas de organización social que parecen insólitas a nuestros ojos acostumbrados a Estados férreos que controlan mediante leyes cualquier aspecto de la vida social y sancionan, a veces duramente, a los que incumplen. El libro de Graber y Wengrow nos abre los ojos a formas alternativas de vida social y nos hace pensar en cómo serían las cosas si la historia hubiera avanzado de un modo alternativo.

MI AMIGA EVA (2025), DE CESC GAY.

Eva, la protagonista, tiene cincuenta años y se puede decir que su vida es envidiable, con unos niveles de estabilidad económica y amorosa que serían la envidia de muchos espectadores. Vive en Barcelona, habita un piso de aspecto prohibitivo en las actuales circunstancias inmobiliarias y está casado con un hombre muy guapo que la adora. Además tiene dos hijas sanas. Pero en un viaje de trabajo a Roma se da cuenta de que algo falta en su vida: quiere volver a sentir esas mariposas en el estómago que caracterizan la fase de enamoramiento incial en una relación. Aunque no quiera admitirlo durante el metraje, el deseo se lo ha activado un breve encuentro con un guionista argentino, lo que será el detonante de que se separe de su pareja y emprenda un nuevo camino en solitario en busca de nuevas emociones. El resto de la película sigue un esquema mil veces visto, con situaciones de comedia ligera en las que Eva va quedando con pretendientes con rasgos ridículos hasta que un encuentro casual nos lleve al final feliz. Lo mejor de Mi amiga Eva, como en otras películas de Gay es el retrato de la Barcelona que habita gente acomodada, cuyos problemas tienen mucho más que ver con lo espiritual que con lo material.

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martes, 10 de marzo de 2026

AL FINAL DE LA ESCAPADA (1960), DE JEAN-LUC GODARD.

La nueva película de Richard Linklater ha vuelto a poner de actualidad a la que es considerada como la impulsora de la nouvelle vague francesa, un movimiento que quería ir más allá del cine clásico rompiendo sus reglas. Lo mejor de Al final de la escapada es que se trata de un experimento que sale bien, tan bien que se ha convertido en una obra mítica y la imagen de Jean Seberg vendiendo periódicos junto a Jean Paul Belmondo en una de las más icónicas de la historia del cine. El espectador debe entrar en el juego para disfrutar plenamente de la obra, debe comprender que se trata de una película con rodaje realizado al natural, improvisando, en el que hay numerosas personas que miran directamente a la cámara y no hay planificación de planos y secuencias. El guión sigue las andanzas de Michel, un criminal de poca monta que regresa a París buscando refugio después de haber cometido un asesinato. Michel cuenta con un buen puñado de mujeres dispuestas a prestarle dinero, pero su interés principal se centra en Patricia, una joven americana de no muchas luces, pero con la que existe una química indudable. Al final de la escapada se debate entre lo cómico y lo trágico. No hay duda de que es puro cine, aunque sea por el retrato naturalista y auténtico que ofrece de las calles de un París muy diferente al de hoy día, el de finales de los cincuenta, un París repleto de vida que es el escenario ideal para rodar esta historia de amor loco protagonizada por unos personajes sin propósito, que solo quieren vivir un poco más sin saber lo que va a pasar mañana. Un rodaje caótico, que podría haber dado como resultado un auténtico desastre, dio lugar a una obra que puede gustar más o menos, pero que ha influido en el cine posterior como pocas lo han conseguido.

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lunes, 9 de marzo de 2026

ODIO ENTRE HERMANOS (1949), DE JOSEPH L. MANKIEWICZ.

Odio entre hermanos es un estupendo retrato de una familia de origen italiano que prospera en Nueva York. No se trata de los Corleone, sino de los Monetti, cuyo patriarca, después de regentar una humilde peluquería funda una casa de créditos muy próspera, pero que llega a tener problemas con la Hacienda estadounidense. Aquí Mankiewicz es capaz de reflejar en pocos trazos la personalidad del padre y de los cuatro hermanos que heredarán el negocio y sus conflictos presentes y futuros. Destaca ante todo la estupenda interpretación de Edward G. Robinson, al que se le ve disfrutar con un papel que le va como anillo al dedo, pues pone toda la carne en el asador para reflejar la pasión de un italiano que ha prosperado rápidamente a base de trabajo duro. Entre los hijos hay de todo: el aficionado al boxeo que se deja manipular por sus hermanos, el abogado inteligente que debe elegir entre una buena chica italiana y otra con una personalidad más ambigua y el que está casado con una dama de la alta sociedad que le exige un salario más alto a su esposo. La trama va derivando poco a poco desde el drama familiar al cine negro, sin llegar a ser una película pura del género. La trama, bastante compleja en realidad, es condensada de manera magistral en poco más de hora y media por su director, un guión que quizá hoy día podría justificar una serie de varias temporadas.

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sábado, 7 de marzo de 2026

EL PADRINO: EPÍLOGO, LA MUERTE DE MICHAEL CORLEONE (1990), DE FRANCIS FORD COPPOLA.

Una vez que ha llegado a la cima de su poder, Michael Corleone es un hombre roto y enfermo, asediado por los remordimientos por la muerte de su hermano Fredo y todos los asesinatos que se ha visto obligado a realizar para consolidar su posición. Lo encontramos en un momento en el que intenta recomponer la relación con su esposa e hijos. Su última esperanza de alcanzar la respetabilidad y dejar el oscuro pasado atrás es pactar con la Iglesia católica a través de la compra de parte de una de las mayores inmobiliarias de Europa. Mientras tanto, sopesa si debe dejar los antiguos negocios a manos de su impulsivo sobrino Vincent, el hijo bastardo de su hermano Sonny, ya que sus antiguos socios del hampa quieren participar de sus nuevos negocios, lo que haría de anhelada legalización de los mismos algo imposible. Este mismo Vincent podría traer otro tipo de problemas a Michael, ya que inicia un romance con su hija. El último de los Padrinos es un digno final a una de las mejores sagas de la historia del cine e introducir en la trama los negocios oscuros de una Iglesia católica repleta de personajes tan indeseables como los de la Mafia. Una de las mejores escenas es la de la confesión de los pecados del protagonista ante un cardenal, un personaje que parece limpio y que podría guiar la redención de Michael, algo que le es negado al final de la película, donde el personaje recibe el peor de los castigos. Los cambios que realizó Coppola en esta nueva versión son bastante irrelevantes y la fuerza de la historia sigue siendo la misma, la de una tragedia absoluta que cruza unas cuantas décadas hasta llegar a su punto culminante en las escaleras de la ópera de Palermo. El impresionante grito de horror de Michael es solo un pálido reflejo de lo que está sucediendo en su interior.

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viernes, 6 de marzo de 2026

BUGONIA (2025), DE YORGOS LANTHIMOS.

Es innegable que desde comienzos de su carrera Yorgos Lanthimos ha triunfado imprimiendo un estilo muy personal a sus películas, contando las historias que le apetece, pues por muy locas que sean éstas, siempre va a obtener una notable respuesta del público. Bugonia apela a miedos muy contemporáneos, a teorías de la conspiración que aseguran que estamos gobernados por extraterrestres que organizan en la sombra nuestras desgraciadas jornadas laborales y nuestra existencia dedicada al consumo. Dos jóvenes iluminados quieren desenmascarar este gran engaño que están seguros rige nuestras vidas y ponen su foco en una empresaria muy exitosa, que identifican como una malvada extraterrestre andromedana que ha adoptado forma humana. A partir de aquí Bugonia se transforma en un filme del género de secuestros, pero muy peculiar, puesto que se establece una lucha dialéctica entre Teddy, el cerebro de los dos secuestradores y la presunta extraterrestre, mientras el primo autista de aquel contempla la situación sin conseguir decantarse de un lado u otro. Se trata, aparentemente, de un diálogo entre la locura y la razón, aunque siendo Lanthimos el director, las cosas no son tan evidentes. Poco a poco la trama se va volviendo más incómoda, porque el guión va plantando semillas de dudas al espectador y el tercer acto resulta realmente apoteósico, digno de una trama de este calibre. Versión de una película surcoreana de hace veinte años, Bugonia no va a decepcionar a los seguidores del director griego: está muy bien dirigida y su trama, aunque absurda, cuenta con la suficiente coherencia interna como para resultar interesante en todo momento.

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jueves, 5 de marzo de 2026

EL PADRINO. PARTE II (1974), DE FRANCIS FORD COPPOLA.

Michael Corleone ha aceptado plenamente el envenenado legado de su padre y se pone como objetivo legalizar los negocios de su familia. Pero esta meta no es nada fácil y el protagonista debe huir hacia delante todo el tiempo dejándose en el proceso la poca humanidad que le quedaba. Porque Michael es el personaje trágico por antonomasia. Un joven culto que quería desarrollar su vida lejos de los negocios de su familia, al que las circunstancias le han colocado en el centro de los mismos. Comprender el funcionamiento de los Corleone supone un proceso complicado, de años, pero planificar y ejecutar el blanqueamiento de los negocios de la familia resulta casi imposible, porque el pasado siempre vuelve, ya que los antiguos socios siempre van a estar reclamando trozos de los nuevos pasteles que consigue Michael. Los Corleone han conseguido establecerse en Las Vegas, dejando los negocios de Nueva York a un antiguo colaborador, pero cuando la violencia irrumpe en su propio dormitorio, en forma de intento de asesinato, Michael debe poner toda la carne en el asador para recomponer la situación. Esto supone viajar a Cuba para negociar un casino con su futuro socio, el veterano mafioso Hyman Roth, precisamente cuando está a punto de triunfar la revolución de Fidel Castro. Además, deberá lidiar con el hecho de que su hermano Fredo parece haber traicionado a la familia. A la vez que sucede todo esto en pantalla, Coppola nos narra los comienzos de un Vito Corleone que llega a Nueva York a principios del siglo XX, como un niño que huye de una venganza familiar en Sicilia, convertido posteriormente en un joven que prospera en el mundo del crimen organizado gracias a su inteligencia y falta de escrúpulos. Aquí Vito Corleone es interpretado por un Robert de Niro que pone todo su talento actoral al servicio de un papel que nos recuerda al de Brando en la película anterior, ayudado por una ambientación magistral, puesto que la saga de El padrino no es solo un drama ambientado en la mafia, sino que es historia viva de los Estados Unidos. Lo más prodigioso de esta obra es que sostiene el nivel de la primera y es capaz de ampliar el universo que presenta la misma en forma de saga familiar que completa el cuadro ofrecido por la anterior. 

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LA MUJER DE AL LADO (1981), DE FRANÇOIS TRUFFAUT.

Título menor en la filmografía de Truffaut, La mujer de al lado cuenta la historia de una tentación y posterior adulterio, puesto que el protagonista tiene que gestionar el hecho de que a la casa de al lado de donde vive se muda una antigua amante junto a su pareja. Ambos no tardarán en reanudar su antigua pasión, en un juego del gato y del ratón en el que deben engañar a sus respectivos cónyuges. Lo que podría ser una buena película de suspense e incluso un buen estudio sobre el matrimonio burgués en aquella época se queda un poco en tierra de nadie. Buenos momentos se alternan con algunos un poco ridículos y la poca química que existe entre Depardieu y Ardant no contribuye a mejorar un conjunto que se ve con bastante agrado, pero sintiendo que a la obra le falta algo importante. El personaje de Depardieu, que termina siendo insólitamente indiscreto se beneficia de que está casado con una mujer que parece rozar la santidad, frente a la tentación carnal que simboliza su vecina, por lo que falta de credibilidad se acentúa.

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miércoles, 4 de marzo de 2026

NUREMBERG (2025), DE JAMES VANDERBILT.

La figura de Adolf Hitler impregna de tal modo el imaginario popular, que ha eclipsado casi totalmente a la de sus numerosos lugartenientes, salvo quizá a la de Goebbels. Muchos de estos colaboradores de primera línea fueron juzgados en el principal de los juicios que se celebraron en Nuremberg una vez acabado el conflicto. Se trataba de un movimiento muy arriesgado, puesto que la acusación de crímenes contra la humanidad procedente de las potencias vencedoras carecía de precedentes jurídicos. El pez más gordo que se pudo capturar vivo fue nada menos que Hermann Goering, el número dos del Régimen nazi. Un hombre corrupto hasta la médula que utilizó su poder, no solo para cimentar la prisión y el exterminio de millones de seres humanos, sino para procurarse una existencia repleta de lujos desmedidos entre los que no faltaban fabulosas mansiones y cuadros procedentes de los principales museos de la Europa ocupada. Goering es una figura que no se ha prodigado mucho en el cine y menos a través del retrato psicológico que se ofrece aquí de la misma, interpretado por un Russell Crowe en estado de gracia. El dirigente nazi era un tipo muy hábil e inteligente y, una vez sometido a una enérgica cura de su adicción a las drogas, apareció como un contendiente formidable para los acusadores de Nuremberg. En la película se relata el acercamiento del psiquiatra Douglas Kelley, encargado de evaluar si los dirigentes nazis prisioneros eran psicológicamente aptos para ser juzgados, a Goering, un criminal que acaba abriéndose a su interrogador, estableciendo con él una especie de relación de amistad mal entendida. En este sentido la pelicula resulta a ratos fascinante, ya que el jerarca nazi podía ser un tipo realmente encantador en las distancias cortas y esta capacidad de seducción podía ser un arma de doble filo para su evaluador. Nuremberg ofrece una visión lo suficientemente atractiva de los juicios celebrados en 1946 como para ser un brillante complemento a ese clásico llamado en España Vencedores o vencidos en la que, debemos recordarlo, no se retrataba exactamente este proceso, sino uno posterior dirigido contra los responsables de la política nazi de esterilización y política étnica.

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NUESTROS SILENCIOS (2025), DE LAURENCE JOSEPH. POR QUÉ CALLAMOS.

El silencio generalmente es una bendición. En un mundo tan acelerado como el que habitamos, poder tener un espacio de reflexión sin el ruido ambiente que nos acompaña a todas partes es un lujo del que debe prescindir mucha gente, demasiado ocupada para siquiera aspirar a eso. En uno de los países más ruidosos del mundo, poder aspirar al silencio se convierte en demasiadas ocasiones en todo un reto, porque da la impresión de que no goza de prestigio en la sociedad actual, un mundo que nos insta a mantenernos ocupados y que reclama nuestra atención de mil maneras diferentes. Pero el silencio también puede tener un lado negativo. Se trata del silencio de las víctimas que no se atreven a acusar a su verdugo, del silencio forzado al que se ven sometidos los que viven involuntariamente solos o incluso de la famosa omertá, aunque uno de los vehículos principales de este silencio es el miedo a las consecuencias de pronunciar ciertas palabras:

"Todo lo que no os dijimos, las palabras que no supe pronunciar, que no me salían de los labios, que no me llegaban a la voz, que no logré arrancar de mi interior. Ni por timidez ni por torpeza, sino tal vez por temor a que esas palabras te duelan primero a ti y luego a mí. Eso sigue siendo un relato paralelo, abstracto, en perpetuo proceso, que flota, son las cartas nunca escritas, los gritos nunca proferidos, las confesiones postergadas. Imposible llegar a esas palabras."

Nuestros silencios parte de la experiencia de su autora como psicóloga clínica, una labor en el la que el silencio de la escucha tiene una importancia fundamental. Este ambiente clínico propicia que se pronuncien las palabras nunca dichas. Pasamos a ser dueños de nuestro silencia ser, voluntariamente, dueños de esas palabras que por fin salen al exterior ante alguien que manifiesta una escucha activa. Todo se reduce a saber cuando elegir hablar y cuando elegir callar. No poder elegir, por motivos psicológicos o por puro miedo es una restricción de la libertad intolerable, una circunstancia que no siempre se puede superar. A veces son las instituciones de poder - Estado, familia o el propio ambiente cultural en el que se mueve el individuo - las que propician esos silencios incómodos o incluso devastadores que solo pueden ser superados, si hay suerte, con el paso del tiempo. El libro de Joseph constituye una muy interesante reflexión sobre nuestra idea de silencio, que tiene mucho que ver con la de nuestra libertad como seres humanos.

martes, 3 de marzo de 2026

EL PADRINO (1969), DE MARIO PUZO Y DE FRANCIS FORD COPPOLA (1972). EL PODER DE LA FAMILIA.

Aunque no se trate de una obra de un excelso nivel literario, la novela de Mario Puzo tiene la suficiente fuerza como para haber sido la semilla de una de las obras maestras definitivas del cine. Es imposible resistirse a esta historia que describe el funcionamiento de una familia mafiosa en el seno de Estados Unidos, una familia, que junto a algunos otras constituyen a la vez un cáncer dentro del sistema, ya que corrompen a políticos, jueces y empresarios en pos de intereses particulares. En el centro de este ecosistema se encuentra don Vito Corleone, un hombre hecho a sí mismo que ha adaptado los métodos sicilianos a Estados Unidos hasta convertirse en uno de los hombres más poderosos en la sombra del país. El método de Corleone es sencillo: concede favores a quienes van a verle, quedando estos en deuda con él. Ha montado su imperio de un modo minucioso y procurando mantener la paz entre las familias en lo posible. Aparentemente se trata de un hombre razonable y pacífico, que solo exige a los demás el repeto debido, pero si la ocasión lo merece, puede ser sanguinario y despiadado.

La auténtica tragedia de El padrino se encuentra en su hijo Michael. Al comienzo se nos muestra como alguien que sigue teniendo vínculos con su familia, pero absolutamente ajeno a los negocios de ésta, hasta el punto de que ha luchado en la Segunda Guerra Mundial con la desaprobación del Don. Lo cierto es que Michael tiene varias posibilidades de ser feliz, primero junto a Kay (que luego se convertirá en su esposa) y después en su breve estancia en Sicilia junto a la joven e inocente Apolonia, que será asesinada por una bomba destinada a él. Cuando don Vito sufre un atentado que casi acaba con su vida, algo cambia dentro de Michael y se desarrolla en él un profundo amor por su padre y por su familia, convirtiéndolo en un asesino despiadado. Y lo más prodigioso de todo es que este cambio radical se desarrolla de un modo muy coherente con la narración. La interpretación de Al Pacino en este sentido es prodigiosa: su mirada helada, cuando comienza su tortuoso camino hacia la herencia de su padre es la de las que no se olvidan.

El padrino es también un discurso sobre el poder, sobre su ejercicio, mantenimiento y sus ceremonias. Uno de los aspectos más destacables de la película es cómo muestra los usos y costumbres de la Mafia siciliana, que curiosamente fueron adoptados por la Mafia real del momento. Aquí la Familia aparece como algo elegante, aunque pronto se le muestra al espectador lo que esconde tanta pompa y opulencia: las traiciones y la violencia se encuentran siempre agazapadas esperando el momento de salir a la superficie, cimentando el poder con la argamasa de litros y libros de sangre derramada. Para poder conseguirlo Michael es capaz de vender su alma al diablo. Su idea de poder absoluto está mucho más allá de las lealtades familiares: se convierte en un auténtico monstruo para los suyos, pero él estima que esa es la única manera de asegurar su alimentación. El Don debe proveer a numerosas personas, aunque sea a costa de perder todo rasgo de humanidad. En este sentido El padrino se alza como la tragedia griega perfecta, la de aquel que se convierte en un ser repulsivo por puro amor al legado de su padre.

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lunes, 2 de marzo de 2026

LOS DOMINGOS (2025), DE ALAUDA RUIZ DE AZÚA.

La relación con la religión de muchos de los llamados creyentes resulta bastante curiosa. Inscriben a sus hijos en colegios católicos y van a misa todos los domingos, pero cuando una hija, como sucede en esta película, anuncia a la familia su irresistible vocación de ser monja, lo que debería ser motivo de gran alegría, se vuelve absoluta incertidumbre. Y es que Los domingos nos presenta a Ainara como una joven de diecisiete años muy inteligente y llamada a hacer carrera a través de sus estudios universitarios. Pero ella quiere seguir un camino insólito. Se siente absolutamente fascinada con la idea de dedicar el resto de sus días dedicada a la vida contemplativa como monja de clausura. A partir de aquí asistimos a un debate moral en el seno de una familia no estructurada del todo en el que se suceden las conversaciones desagradables y tensas, sobre todo porque la tía de Ainara cree que su sobrina va a tirar su existencia a la basura si se va a vivir con unas monjas que cree que han manipulado su joven mente, mientras el padre confía en la madurez de su hija para tomar sus propias decisiones. Los domingos está concebida para hacer partícipe al espectador de este insólito debate entre los que creen que la muchacha se va a arrepentir pronto de una decisión tan radical y los que piensan que se trata de una resolución valiente, sobre todo si se toma en nuestros días, en una sociedad repleta de toda clase de tentaciones. Lo único malo de la película es que tarda en arrancar y, una vez lo hace, termina sin haber explorado todas las posibilidades que ofrece una historia tan atractiva. Casi que todo el metraje está dedicado al conflicto entre el padre y su hermana (añadiendo temas económicos de herencia en el mismo) y la presencia de Ainara, cuya alma está en disputa, es la de un ser casi metafísico que también puede caer en la tentación de besarse con el chico que le gusta. A pesar de que ahora esté de moda, no creo que Los domingos vaya a suscitar un debate permanente acerca del significado de la religión en este país, un fenómeno que seguirá siendo una tradición instrumental para muchas familias.

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UNA HISTORIA DE VIOLENCIA (2005), DE DAVID CRONENBERG.

Con Una historia de violencia, David Cronenberg se unía a la mejor tradición del cine negro. En ella, el protagonista es un padre de familia ejemplar que regenta un restaurante en un idílico pueblo de Indiana. Un día debe evitar un atraco en su establecimiento y por unos segundos vuelve a ser el tipo violento y sin escrúpulos que fue en su oculto pasado. La noticia aparece en los medios. Esto basta para que sus antiguos compañeros vuelvan a visitarlo, desatando una espiral de tensiones que solo puede terminar en un baño de sangre. Una de las reacciones más curiosas a esta revelación es la de la esposa del protagonista, que, cuando conoce quién es realmente su marido, lo rechaza y lo echa de casa, no sin antes haber tenido con él el mejor sexo de su vida, pues parece que tener a un antiguo delincuente en casa la excita de manera absolutamente irracional. Posiblemente Una historia de violencia sea la mejor película de Cronenberg, mucho mejor que sus enfermizas fábulas de ciencia ficción. Aquí el guión está al servicio de una narración seca y sin concesiones, con unas escenas de violencia realistas, cuyas consecuencias impregnan todo el relato. Quizá tampoco nunca Viggo Mortensen haya tenido un personaje tan rico en matices, un tipo que no sería capaz de interpretar cualquiera, ya que se mueve constantemente entre la lealtad a la familia que le ha dado paz y la llamada a ese pasado en el que las cosas eran más fáciles y contundentes. 

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domingo, 1 de marzo de 2026

LOS TIGRES (2025), DE ALBERTO RODRÍGUEZ.

Los hermanos protagonistas de Los tigres poseen un halo de perdedores visible desde la primera vez que aparecen en escena. Se dedican a un oficio muy duro que desgasta cuerpo y alma: a la reparación submarina de buques, una actividad peligrosa que ya ha quebrado la salud de Antonio, un tipo ya muy veterano a quien todas las señales le dicen que debería retirarse del oficio. Pero Antonio tiene un problema: ha tenido un divorcio traumático y apenas puede afrontar las obligaciones económicas que conlleva frente a una ex-esposa hostil. En un determinado momento aparece la posibilidad de acabar con este naufragio vital permanente por la vía rápida, al detectar la posibilidad de quedarse con parte de la droga con la que trafica un barco del que realiza un mantenimiento habitual. A partir de aquí Antonio y su hermana se las tienen que ver con un mundo del que apenas conocen las reglas y que les puede dejar mucho más vapuleados de lo que ya se encuentran. Como es costumbre en él, Alberto Rodríguez es capaz de asomarse con sumo realismo a la parte más oscura de la sociedad y ofrecer un retrato de la misma muy verosímil para el espectador. Los tigres dibuja las características de esa otra España que vive al margen del discurso triunfalista de los distintos gobiernos, poblada por seres que viven a salto de mata y que son prácticamente esclavos de su trabajo, ya que se atrevieron a a pensar que fundar una familia era una buena idea y tuvieron mala suerte al respecto. Aunque quizá Los tigres no está a la altura de sus mejores obras, Rodríguez sigue siendo de los cineastas españoles más auténticos y sus estrenos siguen siendo garantía de calidad.

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sábado, 28 de febrero de 2026

UN SIMPLE ACCIDENTE (2025), DE JAFAR PANAHI.

Como ya sabemos por obras como La muerte y la doncella, de Roman Polanski, los torturadores de la vida real no suelen dejar que sus víctimas los vean, por lo que les vendan los ojos durante largos periodos de tiempo. Pero para éstas, la voz de sus verdugos y otros rasgos que puedan ser escuchados durante las largas horas de cautiverio quedan grabados a fuego en su memoria y en el futuro, si sobreviven, quizá podrán reconocer a su torturador de la forma más insospechada. Esto es lo que sucede al comienzo de Un simple accidente, en el que el empleado de un taller mecánico reconoce al responsable de su tormento por el ruido de su pierna metálica. A partir de aquí la película se convierte en una fábula sobre el pasado (y presente) traumático de Irán, una sociedad represiva que no duda en considerar rehenes a sus propios ciudadanos, sobre todo si no cumplen con las estrictas normas del Régimen. Es curioso que Un simple accidente se convierta a ratos en tragicomedia, como si su director no quisiera llevar demasiado la sangre al río y optar por la opción de la reconciliación y el perdón, aunque con el matiz de que llevar a cabo una muerte en frío no es tarea fácil para cualquiera. Si bien Hannah Arendt nos demostró que cualquier persona puede convertirse en un verdugo si se dan las circunstancias organizativas y estatales adecuadas, eso no quiere decir que cualquiera puede convertirse de repente en un asesino, por mucho que le mueva un afán irresistible de venganza. Precisamente hoy Irán protagoniza otro capítulo de su negra historia, un país que cuenta con mucha gente de talento, también en el mundo del cine y que debe huir de allí para poder expresarse con libertad. Tan avanzado el siglo XXI, estas circunstancias deberían tan solo ser un triste recuerdo del pasado.

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domingo, 22 de febrero de 2026

LA CENA (2025), DE MANUEL GÓMEZ PEREIRA.

Si La cena es candidata a mejor película en los premios Goya de este año, quiere decir que es una de las grandes producciones españolas de 2025, pero lo que yo veo es una película muy convencional, una comedia que nace del reciclaje del argumento de otras muchas que la han precedido. La película de Gómez Pereira tiene un componente político que no pasa desapercibido a pesar de haber transcurrido casi un siglo desde los hechos que se narran. Se trata de un grupo de condenados a muerte republicanos que son salvados en el último momento del pelotón de ejecución para que se encarguen de preparar una cena en el hotel Palace. El invitado de honor de la misma es nada menos que el Caudillo que acaba de vencer en la Guerra Civil (esa que perdimos todos) y los cocineros son los mejores en su oficio, por lo que deben preparar una comida de gala con el tiempo en contra, mientras planifican su fuga, un poco como Evasión o victoria llevado al Madrid recién conquistado por los fachas. Como comedia La cena no resulta nada original, pues su planteamiento consiste en reirse de los vencedores mientras dignifica a los vencidos. Esto estaría muy bien si se hiciera de forma más sutil, no con ese trazo grueso que da la impresión al espectador de que ha visto mil veces esta película y que sus chistes no son ya tan eficaces a estas alturas, salvo alguna escasa excepción. En su favor hay que decir que cuenta con un ritmo muy adecuado, ya que su guion va al grano y que es un acierto el protagonismo que se le otorga al personaje que interpreta Alberto San Juan, el responsable del hotel que quiere representar a la tercera España, a aquella que abogaba por una reconciliación imposible entre ambas partes contendientes. El final de la película es inversosímil e innecesario, reforzando más si cabe la sensación de poco realismo que ha transmitido durante todo su metraje.

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domingo, 15 de febrero de 2026

HAMNET (2020), DE MAGGIE O´FARRELL. SHAKESPEARE IN MOURNING.

Aunque no se pronuncie su nombre en la novela, es indudable que es sabido que la protagonista de esta novela es la mujer de Shakespeare, aquí nombrada como Agnes. Hamnet no pretende ser una visión del genio literario, sino que emprende un camino bastante más complicado y meritorio: asomarse a la vida cotidiana de un matrimonio en la Inglaterra de finales del siglo XVI. Claro que el marido era especial. Su talento debía desarrollarse en Londres, gestionando una compañía teatral que estrenara las obras maestras que bullían en su mente, aunque para lograrlo debiera abandonar a su familia durante casi todo el año.

Como decía, la protagonista de la obra es Agnes y lo que más interesa a O´Farrell es la descripción de su mundo doméstico, labor para la que la autora se nota que se ha documentado ampliamente. El lector es conducido a las alegrías y las penas de la vida cotidiana de una familia de aquel tiempo, aunque en este caso se trata de una familia poco convencional, dada la profesión de él y el comportamiento heterodoxo de ella. Porque Agnes es una especie de curandera que entiende de plantas medicinales, a la que visitan los vecinos en busca de remedios naturales a sus males. Pero cuando la peste asalte su domicilio, sus conocimientos no van a poder impedir que la cruel enfermedad le arrebate a su hijo Hamnet, gemelo de Judith, la hermana que se salva. En este sentido, la detallada descripción de cómo el bacilo va desplazándose lentamente desde tierras muy lejanas, saltando de animales a humanos, resulta ser de las mejores páginas de la novela.

A partir de aquí, comienza el tremendo duelo que atraviesa toda la novela y que - supuestamente - inspira al padre la elaboración de su obra maestra Hamlet. Aunque la obra de O´Farrell va realizando saltos temporales en su narración (desde que la pareja se conoce hasta el estreno de Hamlet) no es difícil seguir una trama que se centra más en las viviencias humanas que pueden dar lugar a una de las mejores obras de la literatura universal, algo que palidece ante el dolor absoluto de la pérdida del joven ser querido. Así pues, esta obra podría haber narrado las vicisitudes de cualquier otro matrimonio de la época y su fuerza y su mensaje seguirían siendo los mismos.

También es cierto que, teniendo en cuenta todas sus virtudes, como lector Hamnet me parece una obra que se alarga demasiado y a la que es difícil encontrar un sentido respecto a esa presunta revelación final de la conexión de la muerte del hijo con la gran obra maestra que su padre escribe inmediatamente después de la misma, sobre todo porque no se explora lo suficiente la relación matrimonial, más allá de que Shakespeare sea una figura ausente. Quizá hubiera sido una narración más redonda y más condensada si su autora la hubiera escrito en forma de cuento largo, ya que en algunas partes de la novela uno siente que O´Farrell se repite, aunque la calidad de su escritura palie en gran parte este defecto. 

sábado, 14 de febrero de 2026

EL ÚLTIMO VERANO (2023), DE CATHERINE BREILLAT.

Hasta en las vidas más perfectas de la alta burguesía francesa pueden aflorar los bajos instintos por los que se cometen los mayores errores. Anne vive una existencia plácida con su esposo Pierre. Practican un sexo esporádico, convencional y aburrido dentro de una existencia previsible y sin grandes emociones. Por eso, cuando llegue el hijo de él, fruto de un matrimonio anterior, algo se va a despertar en ella. De un modo absolutamente imprudente empezará a acercarse a él y a filtrear, aunque de forma inconsciente. El joven es un postadolescente que tiene un comportamiento absolutamente irresponsable, como si todo le resbalara y también es un seductor natural, lo cual deslumbra poco a poco a Anne, que se deja caer en una relación prohibida, más movida por el sexo y el morbo que por el amor. Para más inri, ella es una abogada que se dedica a la protección de menores. Sabe lo que está haciendo, pero lo institivo gana la batalla a lo racional. En el último tercio de la película se desatará el auténtico conflicto, cuando todos los personajes tengan que poner sus cartas sobre la mesa y ella deba utilizar sus grandes habilidades como abogada para defender su honorabilidad. El último verano, que es una adaptación de una película danesa de pocos años antes, sabe cómo mantener el interés del espectador en una historia que se vuelve más sórdida e incómoda por momentos. Su mayor defecto se encuentra en las escenas sexuales, ya que no hay diferencia alguna en las que ella protagoniza con su marido y con su hijastro: estas últimas no son creíbles porque no transmiten la presunta pasión que las ha desatado. En cualquier caso, la película es interesante en cuanto no tiene filtros a la hora de mostrar cómo los instintos más bajos pueden derrotar con facilidad a las convenciones sociales más arraigadas.

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LOS PECADORES (2025), DE RYAN COOGLER.

Se quiera o no, Los pecadores es una película que ya ha entrado en la historia del cine, dado que es la que mayor número de nominaciones al Oscar ha recibido. Este hecho es una prueba de que vivimos un tiempo extraño, en el que obras como Todo a la vez en todas partes o ésta misma son elogiadas por críticos de todo el mundo, mientras buena parte de los espectadores miran con suspicacia. Es indudable que la película de Ryan Coogler goza de buen aspecto visual y buena dirección, pero su trama no hay por donde cogerla. Se trata de una mezcla de géneros (musical, drama, terror, negro) cuyo fin es más reivindicativo que coherente con la historia que se intenta narrar. Ni siquiera se trata de una película entretenida. Es una de estas producciones en las que puede suceder cualquier cosa, pero todo sucede porque sí. Además, Los pecadores se hace larguísima. Tarda casi una hora en arrancar y, cuando lo hace, es para mostrar una acción desenfrenada protagonizada por unos vampiros que aparecen de la nada, sin ninguna lógica interna. A partir de ahí el único afán de la cinta es impactar como sea a un espectador que acaba harto de escenas presuntamente impactante. Es posible que la película de Coogler se lleve todos los Oscars habidos y por haber, pero si esto sucede, se acentuará más la nostalgia por esa época clásica en la que auténticas obras maestras se disputaban las estatuillas.

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domingo, 8 de febrero de 2026

PLURIBUS TEMPORADA 1 (2025), DE VINCE GILLIGAN.

La premisa de la que parte Pluribus es sencilla y compleja al mismo tiempo. La totalidad de la Humanidad es poseída por una especie de mente-colmena presuntamente extraterrestre que crea un sentimiento de paz y bondad a todos los poseídos, lo cual los impulsa a cooperar para hacer del planeta un lugar mejor, una utopía en la que no exista el hambre y a la vez se salvaguarde la naturaleza. Pero a una docena de seres humanos no le ha afectado el virus y entre ellos está Carol, una exitosa escritora de novela romántica que acaba de perder a su pareja en el ataque (hay muchas personas que no sobreviven al virus) e intenta consagrar su existencia a revertir la situación. Lo curioso es que los nuevos seres humanos se acercan amistosamente a ella para hacerle ver que la situación que se ha creado es irreversible y absolutamente ideal respecto a las aspiraciones más idealistas del pensamiento humano. El conflicto aquí es entre libertad e igualdad. Los seres humanos parecen haberse vuelto unos utilitaristas que no conciben otra cosa que expandir la mayor dosis de felicidad para el mayor número de personas, aunque a estos seres humanos poseídos es dudoso se les pueda denominar como personas. Aunque la Humanidad entera esté al servicio del bienestar de Carol y los otros once que conservan su individualidad, la protagonista no parece aprovechar bien las ventajas que le otorga poder dirigirse a unos seres que aparentemente no pueden mentir. Simplemente no hace las preguntas adecuadas, quizá porque deben ser respondidas en las próximas temporadas de una serie cuyos primeros capítulos parecen ser un mero andamiaje para lo que ha de venir después. Quizá esta primera temporada acabe ganando puntos cuando se complemente con las siguientes, pero de momento la serie ha ofrecido algunos capítulos que no aportan demasiado y a una protagonista que es más irritante que interesante. No obstante, la curiosidad por lo que va a pasar luego me hace esperar con buena disposición los capítulos que vendrán.

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sábado, 7 de febrero de 2026

ESCRITO BAJO EL SOL (1957), DE JOHN FORD.

Escrito bajo el Sol comienza como una comedia, con el personaje principal - piloto de la Marina - realizando unas acrobacias prohibidas con una avión que ha cogido sin permiso, pero pronto se va a convertir en una obra mucho más sombría. En la primera mitad de la película el personaje al que da vida de forma magistral John Wayne es un brillante piloto, pero también alguien amante de la juerga con sus compañeros del estamento militar y que fomenta la rivalidad con el cuerpo de infanteria, hasta el punto de verse involucrado en varias peleas multitudinarias que no son sino una especie de ritual simbólico en espera de que surja un enemigo común que una a ambos cuerpos en un mismo objetivo. Poco a poco se nos irá mostrando que esa vida consagrada al ejército afecta a su matrimonio, hasta el punto de llegar a la separación. Posteriormente existirá una reconciliación, pero casi inmediatamente sucederá el faltal accidente. Wead no queda inválido protagonizando una gloriosa acción militar, algo que quizá hubiera aceptado, sino a través de un estúpido accidente doméstico cuando cae por unas escaleras. Pero lo verdaderamente trágico es que ella la abandona cuando él más lo necesita, una escena concebida para incomodar la moralidad del espectador. La lealtad femenina está muy lejos de ser idealizada en esta película, a pesar del presunto final feliz. Desde mi punto de vista Escrito bajo el Sol hubiera sido mucho mejor obra si Ford se hubiera centrado más en las interioridades de la conflictiva relación de pareja y un poco menos en las anécdotas de la Marina protagonizadas por Wead. Así la separación hubiera dolido más, pero también podría haber sido más comprensible. Pero lo que al director le interesa ante todo es centrarse casi de manera absoluta en el personaje de John Wayne, en su psicología y en su estrepitosa caída como futuro mito militar, que se hubiera sentido en su elemento combatiendo en la Segunda Guerra Mundial. Que termine como asesor militar, asistiendo a las batallas casi como un espectador, es un sucedáneo de la verdadera gloria que él estaba destinado a disfrutar. 

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SEXO EN OSLO (2024), DE DAG JOHAN HAUGERUD.

La película comienza con la conversación de dos amigos y compañeros de trabajo que se confiesan lo inconfesable. Uno de ellos tiene fantasías con David Bowie. El otro ha llegado más lejos y ha practicado sexo casual con otro hombre. Sexo en Oslo se va a centrar sobre todo en el segundo de ellos y en la reacción de su mujer cuando le confiese lo que ha hecho. Pero su confesión no es la de un hombre arrepentido, sino la de alguien que habla sin el tono emocional que sería preciso cuando se cuenta algo así. Jay simplemente le resta importancia a un acto sexual que para él ha sido más una experiencia curiosa que un adulterio. Su mujer intenta racionalizar, como hace él, pero no puede. Aunque no reacciona con escándalo, los fundamentos de la relación con su marido se vienen abajo en un instante. Aquí ella considera que su marido está siendo honesto de una manera brutal, limpiando su conciencia y esperando que ella asuma aquello con la misma frialdad que él. Aunque el planteamiento de Sexo en Oslo parte de una premisa muy interesante, finalmente resulta una película larguísima y poco creíble. Los diálogos intentan ser naturales, pero consiguen ser todo lo contrario, sobre todo porque al espectador le cuesta digerir la extrema ingenuidad del protagonista respecto a la reacción comprensiva que espera de su esposa. Una película curiosa que podría haber sido muy original - el tema de las fantasías que todos guardamos en nuestro interior puede dar para mucho cinematográficamente - si se hubiera planteado con un poco más de realismo.

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sábado, 31 de enero de 2026

UN PUEBLO EN EL TERCER REICH (2022), DE JULIA BOYD Y ANGELIKA PATEL. CÓMO EL AUGE DEL NAZISMO IMPACTÓ EN LA VIDA DE LA GENTE CORRIENTE.

Como bien sabemos, el nazismo fue un movimiento totalitario, lo cual quería decir que aspiraba a inflitarse en todos los aspectos de la vida pública o privada de los ciudadanos alemanes, por lo que nadie podia escapar a su asfixiante influencia. La originalidad de un libro como Un pueblo en el Tercer Reich es que ofrece un profundo análisis de cómo impactó la llegada de Hitler al poder en un pequeño pueblo del sur de Alemania, fronterizo con Austria. Oberstdorf se convierte aquí en una especie de laboratorio social en el que podemos contemplar las reacciones de sus distintos habitantes a las nuevas costumbres y credos impuestos por los nazis casi de un día para otro. Y esto es posible gracias al exhausitivo análisis realizado por sus autoras de archivos (Oberstdorf es un pueblo que tradicionalmente se ha esforzado en conservar sus testimonios históricos), así como el acercamiento a los recuerdos conservados por sus habitantes, transmitidos en muchos casos por sus familiares.

Aunque Oberstdorf no recibió los terribles ataques aéreos que atormentaron a las grandes ciudades de Alemania ni fue ocupada por los rusos al final de la guerra, su población sufrió en gran medida los rigores del gobierno nazi y la guerra posterior, empezando por los programas de eutanasia destinados a ciudadanos que vivían, desde la óptica nazi, existencias no dignas hasta los numerosos jóvenes del pueblo que cayeron en combate, jóvenes que preferentemente se alistaron en divisiones de montaña de la Wehrmacht y que gozaron de su momento de gloria con el ascenso al monte Elbrus, en plena conquista del Caúcaso, la última ofensiva importante del Tercer Reich.

Una de las paradojas de esta historia es la actuación de Ludwig Fink, el alcalde, un nazi convencido, que sin embargo trabajó activamente para proteger a judíos y otros enemigos del régimen de manera discreta y eficaz. Porque si algo estremece en la narración de Boyd y Patel es la diferenciación social que se estableció de manera brutal entre distintos grupos de ciudadanos. Todo esto no quiere decir que una base importante de habitantes del pueblo no apoyara al nazismo y se entusiasmara con los éxitos militares iniciales de Hitler. El recuerdo de la derrota en la Primera Guerra Mundial se encontraba todavía presente y la idea de revancha era atractiva para muchos, mientras otros recordaban los horrores del combate que habían sufrido en su propia piel y se preocupaban por los jóvenes que estaban siendo sometidos a las mismas terribles experiencias. Lo cierto es que solo a principios de 1945, ante la presencia de las tropas aliadas a pocos kilómetros de la población se organizó un movimiento de resistencia que logró hacerse con el control de Oberstdorf y evitó que se combatiera en sus calles. Un final digno para un lugar en el que se cometieron los mismos pecados que en el resto de Alemania, cuya crónica nos ofrece este libro con sumo detalle.