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sábado, 4 de abril de 2026

VALOR SENTIMENTAL (2025), DE JOACHIM TRIER.

Como suele ser habitual en muchos triunfadores, en la última etapa de sus vidas advierten que su gran asignatura pendiente fue siempre su propia familia. Gustav Borg, un prestigioso director de cine, siente esta carencia e intenta compensarla con una última película, ofreciendo a una de sus dos hijas el papel principal. Nora es una actriz de teatro a la que conocemos sufriendo una tremenda crisis de ansiedad antes de salir al escenario. Su hermana Agnes lleva una vida más convencional y parece haberse reconciliado mejor con un pasado complicado. Ante la negativa de Nora a protagonizar su película, Borg debe recurrir a una estrella de Hollywood, una actriz muy profesional que hace todo lo que pueda por asumir el papel que se le está ofreciendo, pero el director siente que solo su hija podría comprenderlo con la necesaria profundidad, puesto que mucho del guión se basa en sus propias experiencias. Con este planteamiento, Valor sentimental intenta ofrecer un drama familiar de gran profundidad, pero pecando de tremendismo frente a unos problemas que son comunes en muchas familias y que la película retrata como excepcionales y traumáticos. Otro de los grandes problemas de la película de Trier es su extensa duración. Lo que podría haberse contado perfectamente en hora y media - obviando tramas que no llevan a ninguna parte, como la de la actriz de Hollywood - se estira hasta las dos horas y cuarto, un mal del que adolece mucho del cine de hoy. Al final Valor sentimental deja la sensación de algo mil veces visto, pero muy bien filmado e interpretado, pero sin una historia bien armada que deje enteramente satisfecho al espectador.

P: 6

sábado, 7 de febrero de 2026

SEXO EN OSLO (2024), DE DAG JOHAN HAUGERUD.

La película comienza con la conversación de dos amigos y compañeros de trabajo que se confiesan lo inconfesable. Uno de ellos tiene fantasías con David Bowie. El otro ha llegado más lejos y ha practicado sexo casual con otro hombre. Sexo en Oslo se va a centrar sobre todo en el segundo de ellos y en la reacción de su mujer cuando le confiese lo que ha hecho. Pero su confesión no es la de un hombre arrepentido, sino la de alguien que habla sin el tono emocional que sería preciso cuando se cuenta algo así. Jay simplemente le resta importancia a un acto sexual que para él ha sido más una experiencia curiosa que un adulterio. Su mujer intenta racionalizar, como hace él, pero no puede. Aunque no reacciona con escándalo, los fundamentos de la relación con su marido se vienen abajo en un instante. Aquí ella considera que su marido está siendo honesto de una manera brutal, limpiando su conciencia y esperando que ella asuma aquello con la misma frialdad que él. Aunque el planteamiento de Sexo en Oslo parte de una premisa muy interesante, finalmente resulta una película larguísima y poco creíble. Los diálogos intentan ser naturales, pero consiguen ser todo lo contrario, sobre todo porque al espectador le cuesta digerir la extrema ingenuidad del protagonista respecto a la reacción comprensiva que espera de su esposa. Una película curiosa que podría haber sido muy original - el tema de las fantasías que todos guardamos en nuestro interior puede dar para mucho cinematográficamente - si se hubiera planteado con un poco más de realismo.

P: 5

domingo, 17 de septiembre de 2023

LA PEOR PERSONA DEL MUNDO (2021), DE JOACHIM TRIER.

La nueva película de Joachim Trier se nos presenta casi desde un punto de vista antropológico de los cambios enormes de Occidente en los últimos años respecto a los ideales de trabajo y familia. Si lo lógico hace un par de décadas era pelear por un puesto estable y de prestigio en la sociedad junto con un matrimonio - también estable - con hijos, Julie, la protagonista absoluta del filme, representa la inestabilidad actual de los jóvenes. Unos jóvenes que, por una parte se sienten mimados por unos padres que sí consiguieron - al menos en parte - hacer realidad estos tramposos sueños pero que por otra saben que ellos no van a conseguirlos, aunque la situación de Noruega diste mucho de la de los jóvenes de los países del Sur de Europa. La existencia amorosa y profesional de Julie se basa en una montaña rusa emocional que va desde lo caprichoso y egoísta a lo impulsivo. La relación que establece con un exitoso autor de cómics un poco mayor que ella parece otorgarle la estabilidad que anhela, pero pronto se verá impulsada a nuevas aventuras que le permitan experiencias que presuntamente le permitan sentirse viva. La peor persona del mundo puede leerse entonces como una especie de manifiesto generacional en el que no faltan escenas que reflejan algunos de los males actuales, como el intento de cancelación - muy reveladora la entrevista televisiva que le realizan, tachando su obra, fundamentalmente cómic underground pleno de libertad salvaje, como un ataque a las mujeres. Una película que hubiera sido más interesante si se hubiera atrevido a ir un paso más allá en el retrato de la sociedad actual.

P: 6