domingo, 14 de junio de 2026

THE DAMNED UNITED (2009), DE TOM HOOPER.

El del fútbol y el cine siempre ha sido un matrimonio mal avenido. No debería ser así, pues la historia del deporte rey contiene numerosos episodios de épica e historias de superación, pero parece ser que rodar un partido resulta tarea harto complicada y encontrar actores que se desenvuelvan medianamente bien en el campo de juego a la vez sepan interpretar debe serlo aun más. La solución que adopta The damned united es contar la historia de un entrenador. Y no se trata de un entrenador cualquiera. En los años setenta Brian Clough se convirtió en uno de los preparadores más geniales y a la vez más polémicos de la historia del fútbol británico. Aquí se narra su descenso a los infiernos cuando fue designado para hacerse cargo del gran club del momento, el Leeds, una vez que Don Revie aceptó dirigir a la selección inglesa. Desde el principio los métodos de Clough, que acababa de conseguir el sorprendente ascenso a primera del muy modesto Derby Country, fueron cuestionables. Clough se dedicó a menospreciar el trabajo de su predecesor achacando sus éxitos a la imposición de un modelo de juego duro con el rival y poco vistoso. Nuestro protagonista duró cuarenta y cuatro días en el cargo, periodo que estuvo marcado por un intenso enfrentamiento con sus propios jugadores. La película recoge de manera muy efectiva el retrato de un hombre de carácter contradictorio, que desprecia y a la vez admira a su némesis Revie y que es capaz de traicionar la más bella de las amistades por pura ambición profesional. Lo malo de The damned united es que se queda un poco corta. Sabe reflejar muy bien el ambiente de los estadios en una época futbolísticamente menos refinada que la nuestra, pero Hooper apenas se atreve a filmar escenas de partidos y cuando lo hace, el resultado no es brillante. En cualquier caso la película sí que consigue un retrato muy preciso de un hombre genial y a la vez soberbio hasta el extremo.

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sábado, 13 de junio de 2026

LA HIJA PEQUEÑA (2025), DE HAFSIA HERZI.

Viendo las imágenes de los últimos días, con las multitudes de ciudadanos y políticos rendidos ante la figura del Papa, se podría decir que estamos asistiendo a un renacimiento religioso, si no fuera porque esto es algo que se ha anunciado muchas veces, pero apenas acaba calando en la vida cotidiana. Sobre todo en cuestión de sexo. Prácticamente nadie - salvo los muy cafeteros - sigue estrictamente la doctrina católica, porque eso supondría que solo está permitido el sexo entre hombre y mujer, sin anticonceptivos y solo en el ámbito del matrimonio. En unas comunidades más cerradas como pueden ser a veces las musulmanas, el hecho de que una adolescente despierte a su sexualidad y descubra que le gustan las mujeres, puede ser bastante más problemático. Y este es el conflicto que aborda La hija pequeña, en el que su protagonista se debate entre la fidelidad a su religión (algo que va indisolublemente vinculado a la fidelidad a su familia) y la tentación de materializar sus instintos sexuales. Lo cierto es que observamos que Fátima disfruta de una existencia cotidiana bastante libre, lo cual le permite bajarse la aplicación Tinder y tener encuentros esporádicos con otras mujeres. Como su familia parece ajena a todo esto, la verdadera batalla se libra en su conciencia y también frente a sus amigos, a los cuales también debe ocultar su doble vida. Con esta premisa se podría haber construido una película muy interesante, pero el resultado final de La hija pequeña resulta bastante insulso, puesto que no se desarrollan los conflictos hasta sus últimas consecuencias y el interés de su directora parece centrarse más bien en la extraña relación que la protagonista entabla con una muchacha coreana. Así pues, la película se deja ver, pero deja el regusto levemente amargo de las posibilidades desaprovechadas.

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domingo, 7 de junio de 2026

EL AGENTE SECRETO (2025), DE KLEBER MENDOÇA FILHO.

El agente secreto es, ante todo, un retrato muy preciso del ambiente de un país que sufre una dictadura, como fue la de Ernesto Geisel en el Brasil de los años setenta del pasado siglo. El protagonista es un profesor que debe esconderse por haberse enfrentado a una trama de corrupción. Perseguido por la policía del Régimen, recala en Recife, la ciudad donde dejó a su hijo al cuidado de unos familiares. El director se toma su tiempo para ir mostrando todos los detalles de la trama que afecta al protagonista, mientras contemplamos al estrato social de los perseguidos, que esconden como pueden sus pecados políticos frente a un gobierno altamente represivo. Aunque le sobra bastante metraje - un mal endémico del cine de nuestros días - la película de Mendoça resulta muy interesante por la perfecta ambientación que consigue del Brasil de los setenta, un país en permanente crisis que sigue celebrando el carnaval casi como una religión. La textura de las imágenes que se ofrece en cada plano está muy cuidada, pero es el resultado final lo que se resiente, ya que todo avanza a un ritmo muy lento e incluso tedioso por momentos, dando la impresión de que la trama podría condensarse en menos minutos, aunque hay que decir que la memorable interpretación de Wagner Moura arregla casi por sí sola estos defectos. 

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TODOS LOS HOMBRES DE SÁNCHEZ (2026), DE KETTY GARAT. CÓMO SE ORGANIZÓ LA MAYOR TRAMA DE CORRUPCIÓN DE LA HISTORIA DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA.

Este es un libro acerca de una historia todavía no concluida. Una historia que nos mantiene atentos a los titulares de los periódicos ante las preocupantes novedades que van publicándose día tras día acerca de las distintas ramificaciones de los diferentes casos que afectan al presidente del gobierno. Un gobierno que llegó después de la primera moción de censura exitosa de nuestra democracia, comenzó a ejercer sus funciones haciendo bandera de su rechazo a la corrupción. Nada más lejos de la realidad, puesto que desde el primer día se organizó la trama Ábalos (que fue cesado como ministro en 2021 por oscuras razones que poco a poco se van aclarando) y fueron sustanciándose otras menos claras, como la del enchufe del hermano de Pedro Sánchez en la diputación de Badajoz o la cátedra en la Complutense de la esposa del presidente.

Con la aparición de las primeras noticias al respecto a cargo de medios como The objetive o El Confidencial, la táctica gubernamental fue negarlo todo, atribuirlo al fango producido por las campañas de la ultraderecha. Muchos ciudadanos creyeron esta versión al principio, pero poco a poco lo abrumador de las evidencias (reforzadas por numerosos informes de la UCO) han hecho sospechar que las cosas son mucho más siniestras de lo que se creía en un principio, ya que se han unido nuevos actores a estas intrigas, incluyendo a todo un expresidente del gobierno como Rodríguez Zapatero. Pero es que además muchos de estos episodios no solo tienen que ver con contratos públicos y mordidas, sino con sórdidas historias de prostitución protagonizadas por importantes miembros del gobierno más feminista de la historia. Todo esto ha derivado en la actualidad en la bunkerización de Moncloa. No hay ruedas de prensa y la única declaración relevante de las últimas semanas ha consistido en unas breves palabras del presidente negando todo conocimiento acerca del caso Fontanera.

Ketty Garat ha escrito acerca de unos hechos apasionantes y, aunque no lo hace de forma brillante, su conocimiento después de años de investigación, muchos de ellos siendo desacreditada, es lo hace verdaderamente interesante la lectura de este libro. Paralelamente a los hechos que todos conocemos, Garat va contando su propia historia, los problemas personales en los que derivaron horas y horas de investigación para hilvanar todos los hilos que componen las distintas tramas que el presidente dice no conocer. Cuando todo esto termine y culminen todas las investigaciones judiciales, dentro de algunos años, se podrá escribir un análisis mucho más sereno y claro de cómo ha sido posible todo esto, de cómo un presidente de gobierno que decía querer ser modélico se rodeó de gente de tan baja estofa para asumir muy importantes responsabilidades. Estos van a ser años muy estudiados, no solo por la corrupción, sino por la reacción del gobierno y la gestión de sucesos muy dramáticos: la pandemia, la tragedia del AVE, la dana de Valencia... Mucha de la historia reciente y presente está por escribir.

sábado, 6 de junio de 2026

CUATRO DE INFANTERIA (1930), DE GEORG WILHELM PABST.

Hay que contemplar esta película con los ojos de un espectador alemán de 1930, un espectador que mantedría plenamente vigentes los recuerdos de un conflicto que había sucedido apenas una década atrás. Cuatro de infantería intenta ser un retrato realista de lo que significó la guerra de las trincheras a través de las experiencias de un pequeño grupo de soldados que es enviado al frente como carne de cañón. Las escenas de combate pueden ser ingenuas un siglo después, pero debían ser muy impactantes para los espectadores de la época. Aquí no hay heroísmo en la batalla, porque tampoco hay oportunidad de ello. La guerra moderna consiste en defender trincheras frente a bombardeos indiscriminados y asaltos frontales a las mismas. Todo es sucio y caótico y el soldado tampoco tiene descanso cuando vuelve de permiso a un hogar donde se está pasando hambre. Estamos ya en 1918 y la derrota de Alemania es inminente. Todo el esfuerzo, todos los muertos solo van a servir para que el país se hunda en la más honda de las depresiones. Es lógico que pocos años después, con la llegada de los nazis al poder, esta película se prohibiera y se fomentara una visión mucho más idealizada de lo que supone ser soldado en un frente de batalla, para que las nuevas generaciones se lanzaran a la conquista de Europa obviando los horrores de la Gran Guerra.

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domingo, 31 de mayo de 2026

AQUELLOS HOMBRES GRISES (1992), DE CHRISTOPHER R. BROWNING. EL BATALLÓN 101 Y LA SOLUCIÓN FINAL EN POLONIA.

Uno de los capítulos más terribles del Holocausto judío en Polonia es la implicación de hombres corrientes en su ejecución. Este libro cuenta con detalle la historia del Batallón 101, desplegado en el Este con labores de custodia de transportes de la muerte y, un poco más adelante, designados directamente como ejecutores de miles de personas inocentes. La mayoría de sus integrantes eran hombres corrientes de mediana edad que jamás habían entrado en combate, aunque contaban con la excepción de algún veterano de la Primera Guerra Mundial. Aunque ya habían sido aleccionados a través de una formación de carácter político, enfrentarse a la matanza de inocentes, incluídos ancianos, mujeres y niños, fue un golpe psicológico devastador para gran parte de ellos. Una cosa es estar convencidos de que la supervivencia de Alemania depende del exterminio de los judíos y razas inferiores y otra muy distinta es pasar una larga jornada disparando por la espalda a decenas de inocentes. Algunos pedían ser dispensados de esta labor y otros muchos la realizaban por fidelidad al grupo.

Porque estudios posteriores han determinado que este factor es determinante para que gente ordinaria realice actos de barbarie que en cualquier otro contexto serían inimaginables. Negarse significaba ser asocial respecto a los compañeros, aislarse en un entorno hostil en el que solo podían apoyarse unos a otros. Para la ideología nazi, ser débil ante un deber desagradable era una muestra de debilidad frente al deber colectivo. Muchos que no se sentían capaces de disparar, al menos lo hicieron en alguna ocasión para luego declarar ante sus superiores que no se sentían capaces de seguir haciéndolo, lo cual los podía calificar como débiles, pero los hacía librarse de la acusación de cobardía. Hay que decir que Aquellos hombres grises narra de manera muy gráfica cómo se desarrollaban esas matanzas, como los hombres que sostenían el fúsil eran muchas veces alcanzados por sangre y restos orgánicos de sus víctimas, algunas de las cuales ni siquiera morían con el primer disparo. Algo psicológicamente devastador para cualquier persona que sabe que se está ensañando con inocentes, por mucho que estos hayan sido declarados enemigos por un Estado omniprensente.

El libro de Browning se divide en dos partes muy diferenciadas. En la primera se expone el contexto histórico y las características de las diferentes masacres. En la segunda, mucho más interesante si cabe, se abordan los experimentos psicológicos que se realizaron más tarde y que confirman las razones por las que personas corrientes pueden convertirse casi de la noche a la mañana en los asesinos más terribles, aunque psicológicamente esto no salga gratis:

"Un sesgo evolutivo favorece la supervivencia de las personas que se adaptan a las situaciones jerárquicas y a la actividad social organizada. La socialización a través de la familia, la escuela y el servicio militar, así como toda una serie de recompensas y castigos en el seno de la sociedad en general reafirman e interiorizan una tendencia hacia la obediencia. El ingreso aparentemente voluntario dentro de un sistema de autoridad que se «percibe» como legítimo crea un fuerte sentido de la obligación. Aquéllos que están dentro de la jerarquía adoptan la perspectiva o la «definición de la situación» de la autoridad (en este caso, como un importante experimento científico más que como la aplicación de una tortura física). Los conceptos de «lealtad, deber, disciplina», al requerir un desempeño competente ante la autoridad, se convierten en imperativos morales que anulan cualquier identificación con la víctima. Los individuos normales entran en un «estado de agente» en el que son el instrumento de los deseos de otro. En tal estado ya no se sienten personalmente responsables del contenido de sus acciones, sino sólo de lo bien que lo hacen."

sábado, 30 de mayo de 2026

MASPALOMAS (2025), DE JOSÉ MARI GOENAGA Y AITOR ARREGI.

A Vicente, el protagonista de Maspalomas, lo encontramos llevando la existencia que siempre había querido, pero nunca se había atrevido a llevar. Es un hombre homosexual que salió muy tardiamente del armario que ahora, a los setenta y seis años, se dedica a recuperar el tiempo perdido y a experimentar la libertad que nunca tuvo. Es un hombre feliz, pero también una persona mayor que puede tener problemas de salud. Y un día su vida cambia por completo cuando sufre un ictus y debe volver a la sombría San Sebastián para recuperarse a una residencia. Para él es un paso atrás, volver a ser dependiente y tener que ocultar su condición sexual. En este sentido Maspalomas es una película de aprendizaje. Vicente debe esforzarse en recuperar su condición anterior, pero también en reconciliarse con su hija y, por extensión, con el resto del mundo que está más allá de su burbuja paradisiaca de Maspalomas. Porque por mucho que haya conquistado su libertad, intuimos que el protagonista ha sido un poco egoísta abandonando por completo su vida anterior y le ha dado por completo la espalda. Por eso el regreso tiene algo de hostil, de vuelta a un pasado del que no ha querido saber nada durante más de dos décadas. Es de agradecer que los directores hayan optado por la contención a la hora de contar esta historia, cuando se podían haber dejado llevar por un excesivo sentimentalismo. Esto lleva a que el espectador pueda identificarse con el protagonista (no en el sentido de opción sexual, sino en el más amplio de conquista de la felicidad) y pueda seguir todo el metraje con interés.

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sábado, 23 de mayo de 2026

TURNO DE GUARDIA (2025), DE PETRA BIONDINA VOLPE.

Desde hace mucho tiempo la Sanidad pública es un mundo de profesionales saturados y sobrepasados. Es algo que sucede actualmente en muchos ámbitos de la economía, pero que es especialmente sangrante en los hospitales y centros de salud. Turno de guardia (titulada originariamente y con mucho más acierto Heroína) sigue los pasos de una enfermera en su asfixiante turno de trabajo. Floria es una gran profesional con años de experiencia, una persona que sabe cómo tratar a los pacientes, pero que se enfrenta a un hospital saturado en el que la mayor parte del tiempo debe actuar sola ante unos enfermos que exigen atención constante. La película consigue que el espectador se implique y sienta las tensiones y frustraciones de una protagonista a la que le exige que esté en varios lugares al mismo tiempo para ser eficaz en su trabajo. A pesar de no serlo en absoluto (la culpa es del sistema y de sus recortes) Floria se siente responsable de sus lógicos errores en una labor en la que es responsable del bienestar e incluso de la vida de los pacientes que tiene a su cargo, siempre demasiados para una sola persona. Turno de guardia retrata con gran minuciosidad uno de esos días infernales que pueden darse en cualquier puesto de trabajo, pero que son especialmente problemáticos en un ámbito tan sensible como el sanitario y de los que son víctimas igualmente profesionales y pacientes. Hay que decir también que el alma de la película es la gran actuación de Leonie Benesch.

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LA VENUS RUBIA (1932), DE JOSEF VON STERNBERG.

Resulta muy curioso el comienzo de esta película, pues ofrece imágenes de un grupo de jóvenes bañándose desnudas en un lago en Alemania. No son imágenes muy explícitas, más bien eróticas y sugerentes, pero sirven para que reflexionemos acerca de cómo habría sido la historia del cine de no haberse impuesto poco después el tristemente famoso Código Hays. Pero el resto de la cinta no tiene intención de ser tan pícaro, a excepción de algunos números musicales protagonizados por Dietrich, que en el fondo tienen intención de reforzar el conflicto dramático de fondo. Aquí la alemana interpreta a una mujer con pasado que se redime con su matrimonio con un joven norteamericano, con el que tiene un hijo. Con él comienza una existencia humilde pero honrada que se pone en peligro ante una enfermedad del marido, que necesita una gran cantidad de dinero para curarse. La única solución es que ella vuelva temporalmente a su antigua vida como estrella en espectáculos de dudosa moral que pueden derivar en desviaciones aún más graves. Aquí vemos que el personaje de Helen tiene dos almas: la de madre de familia entregada al bienestar de su marido y su hijo y el alma de artista seductora capaz de revolucionar a una ciudad entera en su papel de Venus rubia. Una vida a la que el ambiguo personaje de Cary Grant, un hombre elegante y muy adinerado, ofrece una salida diferente. Aunque su final sea poco creíble, La Venus rubia es un ejemplo de cine que todavía en esa época era capaz de tocar los temas más sórdidos (con clara influencia del expresionismo en algunos tramos) sin miedo a los reproches morales.

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domingo, 17 de mayo de 2026

LA VIDA ES SUEÑO (1635), DE PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. LA ENSOÑACIÓN DE LA REALIDAD.

La vida es sueño está dominada por la situación en la que encontramos a su protagonista. Se trata de Segismundo, un príncipe que ha sido encerrado por su padre en una oscura prisión, ya que ha sido advertido por una profecía que su hijo (que ha matado a su madre en su terrible nacimiento) va a ser un rey déspota y cruel. Esto remite directamente al mito de Zeus y Cronos. A Segismundo lo encontramos pronunciando su famoso soliloquio, una de las piezas clave del teatro mundial. En él el protagonista se lamenta y se pregunta acerca del sentido de su castigo, pues no conoce nada sobre sus orígenes, así que atribuye su desgracia simplemente al hecho de haber nacido. Pero pronto se le va a dar una oportunidad de probar su valía siendo libre, aunque fallará estrepitosamente, probando ser, tal y como dice la profecía, un dirigente cruel al matar sin razón alguna a un criado, comportándose como un auténtico animal. Entonces le devuelven a la celda haciéndole creer que todo ha sido un sueño.

Precisamente la confusión entre sueño y realidad (¿no podría nuestra vida un mero sueño del que podemos despertar en cualquier momento?) es uno de los grandes temas de la obra. Es un dilema que ya trataron los filósofos más antiguos y que sigue presente en nuestros días a través de la popularización de películas como Matrix, pero no por eso deja de ser un dilema apasionante. También puede ser un argumento religioso, muy propio de la época, puesto que el mundo que habitamos no sería más que una prueba para alcanzar la verdadera realidad de la vida eterna. Además, La vida es sueño es una reflexión acerca del libre albedrío. Seguismundo puede elegir su comportamiento cuando es liberado y, de hecho, cuando tiene una segunda oportunidad empieza a gobernarse como un rey justo.

El personaje de Segismundo y la historia que protagoniza es tan poderosa, que prácticamente eclipsa al resto de personajes de la obra, cuyas tramas son apenas recordadas. Aquí lo que queda al lector-espectador son esas reflexiones tan profundas que bien podrían haber sido firmadas por Shakespeare, esa dualidad entre verdad y ficción que tan bien casa con nuestras propias experiencias vitales y con nuestro sentido de la libertad. Porque, lo queramos o no, igual que la Segismundo, nuestras vidas están repletas de incertidumbres y de decisiones arriesgadas que la circunstancias van poniendo en nuestro camino.

sábado, 16 de mayo de 2026

NOUVELLE VAGUE (2025), DE RICHARD LINKLATER.

Después de haber visto de nuevo recientemente la emblemática película de Godard, me acerco con mucho interés a este homenaje a uno de los cineastas más prolíficos de la nueva ola, ese movimiento rupturista con las reglas clásicas establecidas por las producciones de Hollywood. En Nouvelle Vague Godard se ve a sí mismo como el genio capaz de cambiar la historia del cine con una sola película. Una película que va a filmar con grandes dosis de improvisación, lo que provoca una indudable tensión con todo su equipo, sobre todo con una Jean Seberg acostumbrada a estar a las órdenes de todo tipo de profesionales. Belmondo se toma todo esto con mucha más filosofía y consigue finalmente una química con la actriz que se va a ver reflejada en el resultado final en pantalla. Linklater rueda todo esto con un gran amor al cine, pero también en un tono casi documental que no hace mucho bien a la cinta, sobre todo por la apabullante presentación de los famosos cineastas y críticos que rodean al protagonista (no paran de salir nombres en todo momento), lo que da idea del clima creativo de la época en la capital francesa. Aunque en algunos aspectos resulta una película demasiado fría, Nouvelle Vague remite a un tiempo en el que los cineastas gozaban del don de la creatividad pura y podían experimentar nuevas formas narrativas en un clima de apoyo mutuo, frente al encorsetamiento creativo actual.

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FIN DE SEMANA AL DESNUDO (1974), DE MARIANO OZORES.

Una de las comedias más populares del cine español, que se estrena en un momento muy concreto, cuando todavía no ha muerto Franco, pero empieza a tolerarse el destape, pero sin llegar al desnudo que promete el título de la película. La trama se desarrolla en forma de un vodevil enloquecido en el que brillan Alfredo Landa y Lina Morgan haciendo lo que mejor sabían hacer en aquella época. Landa interpreta un hombre de negocios muy rico (con una peculiar forma de vestir) que consigue llevarse a su secretaria unos días de vacaciones a un lugar muy discreto de la Costa del Sol. Pero el sitio elegido resultará también el de unos ladrones que quieren hacerse con las joyas de una viuda, a la que uno de ellos ha seducido. Aquí encontramos todos los tópicos de la comedia española de los setenta: el macho ibérico (Landa) que ve frustrados todos sus intentos de consumar sexualmente su conquista y la chica decente pero enloquecida (Morgan) que aspira a un matrimonio como Dios manda. Hay que decir que Fin de semana al desnudo se beneficia de un ritmo enloquecido que consigue que el espectador apenas reflexione acerca de lo tontos que son todos los personajes. Aquí lo que importa es la risa fácil y el chiste de trazo grueso (aunque nada que ver con los niveles de chabacanería a la que se llegaría una década más tarde), aunque para ello se tenga que recurrir incluso a escenas rodadas a cámara rápida que han envejecido muy mal. Así pues Fin de semana al desnudo es una comedia que se ve con agrado como testimonio de la España de la época.

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domingo, 10 de mayo de 2026

TESIS (1996), DE ALEJANDRO AMENÁBAR.

Todavía recuerdo el impacto que produjo el estreno de esta película hace ahora treinta años. En primer lugar porque la dirigía un tipo desconocido y jovencísimo, pero sobre todo porque suponía una auténtica revolución en el estilo imperante en el cine español hasta la fecha. Tesis ofrecía una trama inquietante y morbosa que hubiera hecho las delicias de Alfred Hitchcock, teniendo como argumento una leyenda urbana que no lo era tanto: la presunta existencia de un mercado negro de películas snuff, es decir de la grabación de aberrantes crímenes reales. Amenábar se acerca al ambiente que conoce, al de la Facultad de Periodismo de Madrid para recrear un escenario opresivo que perturba al espectador desde el primer momento. También juega Amenábar con nuestro deseo de mirar, de contemplar lo prohibido a la vez que queremos reivindicarnos como seres civilizados. Más que hacernos pasar miedo, el director juega con nosotros a través de un concepto malsano de curiosidad, una curiosidad que puede perder a su protagonista, una joven estudiante que poco a poco se va metiendo en la boca del lobo. Tesis contiene todo el atrevimiento y osadía de la juventud y también es sorprendentemente madura en cuanto al uso de la cámara, cuando se decide lo que se muestra, cómo se muestra y cuando, componiendo un ritmo narrativo muy elaborado, pues el espectador no obtiene respiro durante todo su metraje y todo el tiempo quiere saber más. Aunque existen algunos lógicos errores propios del principiante, la película tiene una resolución impecable y consagró a su director como una de las más precoces estrellas del cine español.

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sábado, 9 de mayo de 2026

CRONOFOBIA (2025), DE SERGIO C. FANJUL. EL MIEDO AL PASO DEL TIEMPO, LA ACELERACIÓN, LA NOSTALGIA, LA EDAD O LA MUERTE.

Conforme uno va cumpliendo años, la percepción del paso del tiempo se va a acelerando de una manera cada vez más vertiginosa. Puede uno recordar las tardes interminables de la infancia, los periodos de vacaciones infinitos y siente nostalgia y a la vez envidia de esa sensación que ya nunca va a volver. Ahora todo pasa demasiado rápido, incluso las jornadas laborales y a esto contribuyen decisivamente las nuevas tecnologías de la comunicación que te hacen estar conectados en todo momento y exigen atención constante. No recuerdo cuando fue la última vez que me aburrí, aunque en mi caso, el acceso que proporcionan estas tecnologías a miles y miles de libros ayuda mucho. Estas sensaciones las describe perfectamente Sergio C. Fanjul en Cronofobia, un ensayo que tiene mucho de autobiográfico, puesto que el escritor se pone a sí mismo de ejemplo de cómo afecta esa materia tan misteriosa que es el tiempo a nuestras propias biografías.

Pero Fanjul no hace esto desde una posición cualquiera. Desde el principio habla de sus estudios de Ciencias Físicas, una vocación que surgió en parte por su obsesión por el paso del tiempo. Pensar en el futuro quiere decir asomarse al abismo de la incertidumbre. La cronofobia produce ansiedad, puesto que implica cálculos continuos: cuánto nos queda de vacaciones, cuanto falta para que llegue el temido momento de una operación, cuánto puede faltar para nuestra muerte... Es la angustia vital que atenaza a todo el mundo, pero acrecentada, porque quien padece esta fobia tiene dificultades para vivir en el presente, porque lo siente como algo se le escapa continuamente de las manos. Además, vivimos en un momento histórico que no hace sino fomentar esta neurosis, unos años llenos de sobresaltos que incluso hacen pensar en el fin del mundo, un tema al que al autor dedica un magnífico capítulo en el libro.

No importa cuántas definiciones científicas o filosóficas podamos hacer del concepto de tiempo. Sigue siendo un fenómeno que nos gobierna y que nos mantiene en el presente con un paso cada vez más acelerado en el futuro. ¿Sería posible entonces, domesticarlo alguna vez? Muchos escritores han fantaseado con historias de viajes en el tiempo o con personajes inmortales. Casi nunca acaban bien, como si el mismo Cronos castigara a quienes osan rebelarse contra su destino. Y este destino final, sí, es la muerte, la madre de todas las angustias, ese viaje sin retorno que tantas incertidumbres produce a seres programados por la evolución a aferrarse a la vida. La única certeza es algo que ya sabían los antiguos: tempus fugit. Aceptar esta realidad y gestionarla lo mejor posible, por muy complicado que parezca, es la piedra de toque de nuestra felicidad, ya que estamos hechos de materia, pero también de tiempo y ambos materiales tienen fecha de caducidad, aunque desconozcamos con exactitud (y esto es una suerte) cuál es.

domingo, 3 de mayo de 2026

STONER (1965), DE JOHN WILLIAMS. LITERATURA Y VIDA.

El protagonista de esta magnífica novela nace en un entorno muy duro. De padres campesinos, el joven William Stoner debe ayudar desde muy pequeño en las duras labores del campo. Pero un día surge la oportunidad: es enviado a la Universidad de Misuri a estudiar Agricultura, unos conocimientos que serán muy útiles cuando herede la humilde explotación familiar. Pero en una clase de literatura, que tiene que recibir como complemento obligatorio, Stoner tiene una revelación. Su profesor le pregunta acerca del sentido de un poema. Él no puede contestar, pero a la vez siente una especie de epifanía que lo vuelca por completo a los estudios literarios. Su vocación se materializa tan rápida y profundamente que decide lo impensable: traicionar el deseo de sus padres y matricularse en la especialidad de Humanidades. A partir de aquí su existencia se consagra al estudio de los clásicos y logra ser nombrado profesor de esa misma Universidad.

Para Stoner la literatura es una puerta insospechada a otros mundos, un escape a la triste realidad de trabajo duro que ha sido su existencia hasta el momento. Por eso se toma su trabajo tan sistemáticamente como el que hacía en la granja. Prepara sus clases a conciencia e intenta transmitir su modesto entusiasmo a sus estudiantes, aunque nunca logra ser un profesor demasiado popular. El problema de Stoner, algo que se repetirá durante toda su vida, es su humildad, tanto en el amor como en las intrigas universitarias en las que se verá envuelto. Se casa con la muchacha con la que se ha enamorado, pero pronto se da cuenta del error que ha cometido, puesto que su esposa es alguien incapaz de amar. Sus reacciones son siempre las de un estoico, las de alguien que se adapta a las situaciones más que intentar cambiarlas, aunque sea capaz de aprender profundamente de sus experiencias:

"En su año cuarenta y tres de vida, William Stoner aprendió lo que otros, mucho más jóvenes, habían aprendido antes que él: que la persona que uno ama al principio no es la persona que uno ama al final, y que el amor no es un fin sino un proceso a través del cual una persona intenta conocer a otra."

Stoner es un verdadero goce para el lector, porque no retrata a un héroe, sino a un tipo corriente que intenta gestionar una vida vocacional y tranquila. Aunque fracase en el intento, sentimos que el protagonista también ha sido alguien feliz, alguien que ha podido dedicarse con pasión a lo que le gusta (algo de lo que no mucha gente puede presumir) y que se ha acercado a la auténtica dicha en el breve periodo en el que una estudiante se convierte en su amante. Pero hasta en este episodio Stoner termina siendo un ser racional y renuncia a la felicidad en pos de la tranquilidad, aunque pague un alto precio por ello. Destaca ante todo en esta novela la capacidad de Jonh Williams para enseñarnos el alma de su personaje, un ser con unas debilidades muy humanas que son inevitablemente entendidas y compartidas por el lector.

sábado, 2 de mayo de 2026

FRANZ KAFKA (2025), DE AGNIESZKA HOLLAND.

Resulta muy difícil adaptar cinematográficamente la vida de Franz Kafka, ya que, en realidad, fue una existencia anodina (a pesar de sus numerosos amores) y el verdadero interés, lo que hacía de él una persona singunlar, se encontraba en su interior. Las opciones entonces son filmar una película tradicional y lineal en tono biográfico y realizar algo parecido a lo que ha rodado Holland: una especie de collage con distintos momentos de la vida de Kafka no necesariamente ordenados cronológicamente. Además, se añaden imagénes de la Praga actual en las que se muestra la repercusión que sigue teniendo el escritor en la actualidad, siendo su recuerdo uno de los grandes activos turísticos de la capital checa. Entonces tenemos a un Kafka con varias vertientes: la íntima, la literaria y la popular, la que lleva a miles de turistas a hacerse las mismas fotos en los mismos lugares, ya que el autor de La metamorfosis es un personaje famoso y reconocible. Lo mejor de la película es la interpretación de Idan Weiss, quien físicamente da perfectamente el papel y transmite la angustia vital que define al personaje. Pero, en cualquier caso, la película es un experimento que a veces se mueve hacia el documental y que no acaba de funcionar del todo. Hay que conocer un poco de la biografía de Kafka para darle sentido a muchos de sus momentos y eso resulta muy arriesgado cuando estamos hablando del medio cinematográfico.

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viernes, 1 de mayo de 2026

EL DIARIO DE LA SEÑORITA LITGI (2025), DE KIM AUBERT.

Esta historia, como otras muchas, surge de un hallazgo fortuito, en este caso el autor cuenta que encontró un diario escrito a mano en los Encantes barcelonés, un mercadillo de trastos viejos. Se trata de las confesiones íntimas de una joven perteneciente a la burguesía catalana que se mantuvo durante toda su vida fiel a un amor prohibido. El amor a un hombre bastante mayor que ella, casado y que se mantuvo alejado de ella durante la mayor parte de su existencia. He aquí, entre otras muchas cosas, un canto al actualmente tan denostado amor romántico imbuido de una estremecedora realidad, pues el autor usa su imaginación únicamente para interpretar con imágenes las palabras del diario, que son ofrecidas en su totalidad al lector. Podemos contemplar a una joven que estudia la carrera de Medicina y se deliga de su familia para emprender su propio camino, que en su caso será una vida consagrada a esperar pasar algún momento con su amor prohibido. Mientras tanto podemos atisbar una sorprendente panorámica de la vida cotidiana en los últimos años de la Guerra Civil y en la inmediata postguerra desde el punto de vista de una clase social que siguió conservando sus privilegios, aunque hablara catalán en la intimidad. El diario de la señorita Litgi es una de las obras más insólitas publicadas en los últimos años, ya que es una ventana a la más estricta intimidad de un ser humano real, ilustrada por el exquisito trazo de Kim. Un autor que no se conforma con llevar el diario a imágenes, sino que también realiza investigaciones acerca de la escritora y nos ofrece los resultados de las mismas.

domingo, 26 de abril de 2026

CUENTOS COMPLETOS (1833-1849), DE EDGAR ALLAN POE. RELATOS DE LO GROTESCO Y LO ARABESCO.

Acercarse a los cuentos de Edgar Allan Poe no solo supone leer una de las obras más perturbadoras de la historia de la literatura, sino también a la de un auténtico innovador, pues Poe fue introductor de varios géneros que han hecho fortuna en numerosos autores posteriores. Su influencia es indudable en maestros como Borges (del que apreciamos numerosos homenajes a relatos de Poe que comienzan con citas bibliográficas presuntamente eruditas), Cortázar (su mejor traductor), Lovecraft, Baudelaire, Wilde, Quiroga... La lista sería interminable y da idea de la genialidad de un autor que no fue suficientemente exitoso en su tormentosa y corta existencia. Sus relatos más famosos nos llegan a lo más profundo porque están extraídos del fondo de una mente muy perturbadora y exploran los miedos inconscientes del ser humano: la muerte, con todas sus manifestaciones de horror, sufrimiento e incluso malos olores, el miedo a ser enterrado vivo, la enfermedad que nos aisla de los semejantes, la decadencia de linajes malditos... Todo lo que nos parece horrible pero a la vez atrayente está expresado por Poe con una prosa admirable que incide en lo ambiguo, en esa fina línea que existe entre lo sobrenatural y lo cotidinao y que nos inquieta especialmente, porque en el fondo sabemos que nuestro destino final puede estar poblado de todas estas pesadillas.

Pero no solo de horror vive Poe. También es el creador del relato policiaco moderno, con esos admirables relatos protagonizados por ese predecesor de Sherlock Holmes que es Auguste Dupin. Especialmente brillante en este sentido es La carta robada, en el que la resolución del misterio es tan simple como admirable. También hay cuentos fundamentados en la ciencia ficción más primitiva y otros que preceden a las aventuras de autores como Julio Verne (aunque en este caso la remisión más obvia sería a su novela Las aventuras de Arthur Gordon Pym). Es justo comentar también que buena parte de su producción en este tipo de literatura no es tan brillante. Hay relatos mal ejecutados, aburridos o paródicos de su propia producción, otros que quieren ser excesivamente científicos o simbólicos respecto a la política estadounidense de su época, que han quedado anticuados. Pero es bueno leerlos todos para advertir que los genios no siempre están acertados y que las obras maestras pueden tener como precio otras que no lo son tanto. 

Pero al final el lector se queda con los grandes clásicos, con ese perturbador diálogo con el moribundo Valdemar, con la intriga de El pozo y el péndulo, con el terror absoluto de El entierro prematuro o incluso con uno de mis favoritos, que describe el horror que es capaz de engendrar la propia naturaleza. Se trata de El descenso al Maelström, en el que el protagonista no se salva por azar, sino por la fria observación del fenómeno que está a punto de acabar con su vida, aunque dicha salvación tiene un alto precio. Cuentos a los que uno se puede acercar en diferentes ocasiones a través de los años y que siempre estarán ahí provocando profundas sensaciones en el lector. Especialmente recomendable es acercarse a la edición de Páginas de espuma, puesto que cada cuento aparece con el comentario de un escritor diferente.

sábado, 25 de abril de 2026

MIERDIFICACIÓN (2025), DE CORY DOCTOROW. QUÉ HACER ANTE LA APROPIACIÓN DE INTERNET POR LAS GRANDES TECNOLÓGICAS.

Hace veintincinco años internet era un medio de comunicación novedoso que podría definirse como la tierra de la gran promesa. Porque todo eran augurios de felicidad ante una red que parecía un sueño de libertad hecho realidad. Y al principio internet tenía algo de eso. Navegar era una experiencia excitante, como explorar un continente nuevo y peligroso que ofrecía infinitas posibilidades. La comunicación entre personas era mucho más sencilla y las páginas eran artesanales y no contaminadas por publicidad. Entre otras cosas, que hoy producen algo de sonrojo, muchos analistas prometían que internet reforzaría los vínculos democráticos entre el Estado y sus ciudadanos y también serviría, entre otras muchas cosas, para que cada persona pudiera ser un pequeño periodista que contara las noticias de las que fuera testigo en tiempo real. La red iba a ser un espacio de libertades presidido por la veracidad de sus contenidos que nadie iba a poder gobernar y que se autorregularía a través de la calidad de las propuestas que cualquier persona con talento podía difundir sin censuras de ningún tipo.

Todos sabemos en lo que han derivado todas estas ingenuas promesas. Ahora internet es un espacio dominado por un pequeño puñado de empresas cuyo máximo interés es la explotación económica de los datos que consigue de los comportamientos en la red de millones y millones de usuarios. Mientras la oferta sigue siendo aparentemente infinita, los contenidos se degradan y no se premia la calidad sino la capacidad de suscitar emociones rápidas, de usar y tirar. Se estimula ante todo la adicción de los navegantes a aplicaciones y páginas sin utilidad práctica, pero que pueden otorgar sorprendentes réditos económicos a unos pocos. 

Como no podía ser de otra manera Mierdificación pone su foco en los grandes villanos de esta historia, en esas multinacionales que ya no solo son dueñas de inmensas riquezas económicas, sino que cuentan con el poder de manipular las emociones del mundo. Se trata de empresas como Google, Amazon o Facebook, que poco a poco se han hecho imprescindibles para millones de personas que quedan atrapadas por unas reglas que no las favorecen en absoluto. A cambio de servicios que pueden parecer gratuítos la gente ofrece información acerca de sus más íntimos deseos a unas empresas que pueden ir personalizando sus ofertas publicitarias de manera cada vez más eficaz mientras van destruyendo sistemáticamente cualquier posible competencia. Pero eso no quiere decir que estos servicios sean cada vez mejores, sino todo lo contrario. Su principal interés no es la satisfacción de sus usuarios, sino la de sus clientes, que son las empresas que se van a beneficiar del comercio de datos. Como no hay alternativas, la gente queda atrapada por unos servicios que una vez funcionaron bien, pero cada vez son peores. 

Frente a la tendencia a la colaboración que se establecía como fundamental en el internet viejo y querido, ahora lo preponderante es la idea de dominación y esto no solo afecta a los consumidores, sino también a los empleados de estas multinacionales que ven empeorar año tras año sus condiciones de trabajo, ya que no hay alternativas al mismo y su esfuerzo es fácilmente reemplazable. Todo se resume en un texto de Doctorow publicado hace un mes en el suplemento Ideas de El País:

"La mierdificación describe el proceso de degradación caracterísitco de las plataformas: al principio, se portan bien con los usarios, al mismo tiempo que buscan la forma de fidelizarlos. En cuanto los responsables de una plataforma saben que los usuarios están fidelizados y no pueden irse así como así, empiezan a tratarlos peor (los espían, los manipulan, los bombardean con anuncios) para atraer a clientes del mundo de la empresa, que también acaban fidelizados, porque necesitan a los usuarios cautivos. Por último, la plataforma elimina el valor que aportaba y no deja más que un valor residual que es el mínimo necesario para mantener a los usarios atrapados en la platafomra y a las empresas atrapadas en los usuarios. Este valor se transfiere a los directivos y los accionistas y la plataforma se convierte en un montón de mierda."

Como puede observarse, se trata de un panorama verdaderamente desolador del que todos formamos parte de manera más o menos voluntaria. Que millones de ciudadanos hayan sido capaces de votar a un individuo tan transparentemente siniestro como Donald Trump, dice mucho de la capacidad de manipular con la que cuentan estas empresas que dominan el mundo actual de maneras absolutamente insospechadas.

SIEMPRE ES INVIERNO (2025), DE DAVID TRUEBA.

Al principio el personaje protagonista de Siempre es invierno aparece como un perdedor, que participa sin esperanzas de triunfo en un concurso internacional de arquitectura y experimenta en ese mismo viaje la ruptura con su pareja. Miguel parece tomarse todas estas desgracias con filosofía y se queda unos días en la ciudad belga a la que ha acudido para la competición. Entonces es cuando toma protagonismo un personaje que aparece al principio y creíamos que iba a ser circunstancial: se trata de Olga, una mujer muy madura que ha servido como acompañante de la pareja a su llegada a Bélgica. Entonces comienza un extraño romance marcado por una gran diferencia de edad en el que ambos protagonistas intentan no sentirse incómodos. El resto de la película sigue los siguientes meses de la vida de un Miguel que parece ir resolviendo todos sus problemas poco a poco, excepto el amoroso. ¿Ha dejado en él un poso sentimental la breve relación con Olga? Siempre es invierno es una película muy irregular, un tanto falta de ritmo y de mensaje un tanto confuso (aunque finalmente aprueba la relación entre Miguel y Olga lo hace de una forma incómoda para los protagonistas, incomodidad que se acaba transmitiendo al espectador), algo que puede remitir al panorama amoroso tan nebuloso al que se enfrenta tanta gente en la actualidad.

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