sábado, 15 de julio de 2023

JAMES BOND CONTRA EL DR. BREXIT (2020), DE EDUARDO VALLS OYARZUN. NUEVOS CONTEXTOS IDEOLÓGICOS PARA 007.

James Bond es uno de los grandes mitos creados en el siglo XX, un personaje que ha sabido ir adaptándose a los tiempos sin perder jamás su esencia, una realidad que quizá jamás soñó Ian Fleming cuando concibió al espía en su forma literaria. Bond es una especie de idealización de sus actividades como espía en la Segunda Guerra Mundial: un tipo seductor y casi infalible en su peligroso trabajo y mucho más disciplinado de lo que aparecerá después en su versión cinematográfica. El personaje es también una representación idealizada de los valores británicos, con origen en la época victoriana: un hombre entrenado para ofrecer los mayores sacrificios por su país, aunque no renuncie jamás a las oportunidades de momentos de placer que se le van presentando en sus misiones. Valls recalca en más de una ocasión que Bond es un héroe de la estirpe de los que Thomas Caryle retrató en su famoso libro, un tipo inmortal cuyas hazañas sirven de inspiración a los demás.

Pero Bond no sería nadie sin su elaborada galería de villanos que normalmente pretenden distorsionar el sistema capitalista que él defiende. Frente a su perfección física, el antagonista suele tener alguna tara que lo hace llamativo y diferente. Suelen ser unos resentidos con el sistema, que aprovechan las debilidades y contradicciones del mismo para enriquecerse y cambiar el destino del mundo a su favor, aunque no siempre sus motivaciones últimas sean exactamente éstas:

"Todas estas hazañas denotan un reconocimiento del capitalismo como estructura económica fundamental, así como, en paralelo, una voluntad férrea por dominar dicho sistema. En la mayoría de casos se busca dañar la solvencia del sistema financiero en el contexto de una economía productiva (especulación clandestina, extorsión, coerción de la oferta y la demanda) o bien desafiar directamente la libre competencia del mercado bajo la amenaza de un monopolio sine die; pero jamás se renuncia a las estructuras que conforman el ciclo del capital y que, en puridad, dotan de sentido al objeto último del crimen, a saber, la concentración de capital en forma dineraria."

Con la excusa del Brexit, evento que acababa de suceder cuando fue publicado el libro, el autor reflexiona acerca de la identidad británica del héroe y aprovecha para apuntar que muchas de las características de los villanos de Bond se reúnen en la figura de Donald Trump, emergente en aquellos días. Una lectura muy estimulante para los seguidores del personaje, escrita por alguien que conoce perfectamente y ha reflexionado acerca de las vertientes literaria y cinematográfica del mismo y que además está repleto de citas sacadas de distintas películas - con preferencia en la etapa de Daniel Craig - que aluden directa o indirectamente a los asuntos tratados en cada uno de los capítulos.

ÚLTIMA NOCHE EN EL SOHO (2021), DE EDGAR WRIGHT.

Desde los primeros instantes de la cinta, Edgar Wright se propone seducir al espectador con un ejercicio de estilo visual apabullante, hasta el punto de que la historia que cuenta Última noche en el Soho está al servicio del mismo: se trata de acumular ocasiones con las que demostrar un indudable virtuosismo en la composición y planificación de escenas. Todo esto no quiere decir que el guion carezca de interés: se trata de un viaje entre onírico y terrorífico entre el presente y el pasado que aprovecha para mostrar una visión idealizada de la época de finales de los años sesenta en Londres, fantástico retrato de una ciudad festiva que poco a poco se va tornando siniestra y opresiva. Hay también en Última noche en el Soho una espléndida selección de temas musicales que acompañan a la acción casi como en un video-clip, pero sin caer en ese tipo de estética. Mención también a sus dos jóvenes protagonistas, que entablan una extraña relación basada en ese espacio entre el sueño y la realidad que visita Eloise todas las noches. Una película diferente y original en la que destacan estética y dirección.

P: 7

THE GAME (1997), DE DAVID FINCHER.

Recuerdo cuando fui al cine a ver The game, con la ilusión de poder ver otra obra al nivel de Seven y la enorme decepción que me llevé. Muchos años después vuelvo a darle una oportunidad a esta película y mis impresiones siguen siendo las mismas. Se trata de un guion enormemente artificioso, una trama repleta de trampas dirigidas a un espectador al que se le embelesa con la perfecta dirección de Fincher y la poderosa presencia de Michael Douglas como protagonista absoluto. Y es que no hay nada que reprocharle a Douglas, en un papel concebido a su medida, un hombre muy rico que poco a poco ha ido aislándose en una burbuja de misantropía. Una visita de su hermano menor, que quiere hacerle un regalo de cumpleaños muy especial, alterará por completo su existencia. La trama de The game, es muy entretenida - no paran de pasar cosas y muchas de ellas sorprendentes - pero a la vez inverosímil, sobre todo cuando todo respecto a la explicación final, ya que el procedimiento elegido respecto a los resultados que se quieren conseguir, son completamente absurdos. 

P: 5

sábado, 8 de julio de 2023

INDIANA JONES Y EL DIAL DEL DESTINO (2023), DE JAMES MANGOLD.

Aunque se conserva bien para su edad, en esta película Indiana Jones es presentado como un hombre de setenta años en plena decadencia física y vital. Aunque en la anterior entrega de la saga se casó con el amor de su vida, aquí lo encontramos divorciado - y atormentado - quince años después, un hombre que ha elegido la soledad y la bebida para olvidar sus fantasmas. Además, su éxito como profesor también parece haber pasado a mejor vida y el protagonista da clase en Nueva York ante un auditorio de un puñado de jóvenes que no parecen demasiado interesados por lo que el doctor Jones tiene que decirles, quizá porque él ya es un hombre de otro tiempo: los nuevos héroes son aquellos que acaban de conquistar la Luna y a los que la ciudad entera agasaja con un enorme desfile. Pese a todo, y como no podía ser de otra manera, el pasado siempre vuelve para este personaje y lo llama de nuevo a la aventura. Los primeros minutos de la película nos llevan al año 1944 y nos muestran a un protagonista rejuvenecido hasta los cuarenta y cinco años gracias a las nuevas técnicas digitales. La escena no está mal - aunque su fotografía es algo oscura - y tira de nostalgia para ver a un Indy en su plenitud, en una trama que va a conectar con el actual año 1969. Cuando Roger interpretó su última película de James Bond, Panorama para matar, se obvió el hecho de que el actor tenía ya casi sesenta años y se presentó como un personaje en plenitud de facultades físicas. Aquí no se comete ese error y se presenta a un hombre recién jubilado que no tiene ganas de embarcarse en aventuras. Como contraste, aparece Helena, una ahijada que parece que puede tomar el relevo en las historias del arqueólogo. Aunque el dibujo del personaje está cuidado e intenta alejarse en carácter e intenciones a los del protagonista, se ve un poco lastrado por la continua necesidad, casi en cada diálogo, de decirle a los demás lo genial y lo lista que es. Al final Indiana Jones y el dial del destino es un homenaje a la trilogía clásica del personaje, una película entretenida en casi todo su metraje, aunque un poco más larga de lo necesario. Un producto de nuestros días que intenta adaptar a viejas glorias a los tiempos actuales (con todo lo que eso conlleva) que funciona bien como entretenimiento sin más pretensiones, aunque para muchos críticos y aficionados se de dedique a mancillar a una leyenda. 

P: 6

YESTERDAY (2019), DE DANNY BOYLE.

Una película que parte de una premisa interesante: después de un extraño apagón global, el músico Jack Barth se da cuenta de un hecho sorprendente: él es el único que recuerda la existencia de un grupo llamado The Beatles. Jack ha sido siempre un tipo muy frustrado, por no haber podido triunfar en lo que le gusta. Atesorar de pronto esa música y poder lanzarla como novedad al mundo se le aparece como una tentación muy grande como para no aprovecharla. La gente que escucha por primera vez esa música maravillosa queda seducida al instante: Jack ha inventado un nuevo estilo y se va a convertir en el artista más influyente de todos los tiempos. Yesterday aprovecha este argumento para retratar la voracidad de la industria musical ante un evento tan insólito. Aunque muy bien dirigida y fotografiada, la película de Boyle se ve lastrada por una extraña historia de amor que no acaba de funcionar en su narrativa, quizá porque no está bien desarrollada y al espectador se le ocultan elementos importantes de la misma. En cualquier caso, lo importante es que logra transmitir el sentido de la maravilla que debería experimentar una persona que ha vivido la historia del rock sin los Beatles y sus canciones irrumpieran de pronto en el escenario.

P: 6

sábado, 1 de julio de 2023

LAZARILLO DE TORMES (1554). FORTUNAS Y ADVERSIDADES DE UN PÍCARO.

Siempre sorprende volver a acercarse al Lazarillo, puesto que ante todo es una novela social que pretende hacerse pasar por divertida, pero para el lector actual resulta tremendamente cruel, algo parecido a lo que sucede con el Quijote. Cuenta la historia, narrada en primera persona, de Lázaro de Tormes, un niño que debe sobrevivir, desde sus humíldismos orígenes, acompañando a una serie de amos que, ante todo, le hacen pasar un hambre atroz. Hay que tener en cuenta que la biografía de Lázaro transcurre en los tiempos esplendorosos de expansión del Imperio hispano con Carlos V y describe una sociedad repleta de desheredados que dependen de la caridad o de su ingenio para salir adelante día a día. Las enseñanzas del ciego, personaje cruel, pero que en el fondo intenta mostrar a Lázaro lecciones prácticas acerca de las verdades de la existencia, le hacen perder completamente la inocencia, hasta el punto de que el alumno acaba venciendo al maestro a través de una venganza brutal.

Luego Lázaro pasará al servicio de otros amos, empezando por un clérigo que mantiene un arcón lleno de panecillos que el protagonista no puede ni oler. En este episodio Lázaro tiene que sobrevivir a una necesidad de comer que casi lo lleva a la tumba a través del ingenio aprendido con el amo anterior. La iglesia aparece aquí como una institución acaparadora e hipócrita, lo que acentúa la denuncia social de la novela. Lo más sorprendente viene con el tercer amo, un hidalgo arruinado que se fue de su tierra por complicadas cuestiones de honra que tenían su sentido en la España del siglo XVI, un tipo que prefiere morir de hambre antes que manchar sus nobles manos deshonrándose en un vil trabajo:

"—Eres mochacho —me respondió— y no sientes las cosas de la honra, en que el día de hoy está todo el cabdal de los hombres de bien. Pues hágote saber que yo soy, como ves, un escudero; mas, ¡vótote a Dios! Si al conde topo en la calle y no me quita muy bien quitado del todo el bonete, que otra vez que venga me sepa yo entrar en una casa, fingiendo yo en ella algún negocio, o atravesar otra calle, si la hay, antes que llegue a mí, por no quitárselo. Que un hidalgo no debe a otro que a Dios y al rey nada, ni es justo, siendo hombre de bien, se descuide un punto de tener en mucho su persona."

Sin embargo, Lázaro se apiadará de este hombre que es capaz de fallecer solitario antes que poner en riesgo su honra y será capaz de conseguir que coman los dos, aunque el hidalgo jamás admitirá directamente que pasa hambre. Mucho mejor, respecto a condiciones materiales, le irá con otro amo, que se dedica al noble arte de estafar al pueblo vendiendo bulas, aprovechándose del miedo popular a ir al Infierno y de la necesidad de ayudar a las almas de familiares que estén en el Purgatorio. Sin embargo, el protagonista prefiere encaminar su ascenso social a trabajos más honrados, algo que irá consiguiendo poco a poco, aunque sea finalmente a costa de su honra matrimonial (la excusa para contar su vida tiene que ver con los rumores de que el arcipreste que lo favorece se acuesta con su mujer). Finalmente no hay que dejar de hacer alusión al prodigioso lenguaje que despliega el anónimo autor de la novela, algo que solo será superado posteriormente por Cervantes. Las ricas descripciones de una sociedad ya desaparecida - aunque siempre algo queda de aquello - siguen deleitando a generaciones y generaciones de lectores.

THE SOUVENIR (2019), DE JOANNA HOGG.

Historias de amor tan poco convencionales como la que nos cuenta The souvenir se han filmado anteriormente en el cine, pero la directora Joanna Hogg trata de añadirle todo el realismo posible, quizá porque la historia se basa en parte en su propia biografía. El personaje de Julie está estupendamente dibujado. Se trata de una estudiante de cine procedente de una familia de dinero en la cual ella siempre ha sido la niña mimada. Aunque no tenga nada que ver con su experiencia vital, pretende rodar cine social, por lo que necesita documentarse ampliamente al respecto. Cuando conoce a Anthony queda deslumbrado por su carácter misterioso y la elegancia impostada que exhibe. Anthony pretende obstentar un importante cargo en el ámbito de las relaciones internacionales del que no puede hablar mucho. Poco a poco, cuando ya se encuentra plenamente enamorada de él, Julie irá descubriendo al auténtico Anthony, todo fachada, uno de esos tipos que viste bien, come en los mejores lugares, pero con la cuenta corriente a cero. Además, tiene un problema con las drogas que pronto no va a poder ocultar. Anthony no es un maltratador, pero sí un tipo que se cree con derecho de aprovecharse de la ingenuidad de una Julie que, a pesar de todo, no puede dejar de quererlo. The souvenir parte de una premisa muy interesante, pero se ve lastrada por unas formas narrativas extrañas y un tanto incómodas, porque nos ofrece información insuficiente, aunque se nota que todo es consecuencia de una elección consciente de su directora. Cuenta con algunas escenas realmente duras y arrebatadoras, sobre todo porque la burbuja de inocencia en la que vivía hasta el momento la protagonista se ve paulatinamente invadida por algunos horrores de la existencia que ella solo había conocido a través de la literatura o el cine.

P: 6