miércoles 28 de septiembre de 2011

JOHNNY COGIÓ SU FUSIL (1939), DE DALTON TRUMBO. EL INFIERNO DEL SOLDADO.


Nunca había leído esta novela. Es más, había visto un par de veces la película de Dalton Trumbo, y creía que lo que estaba publicado era el guión. Pero no, la novela es muy anterior, de 1939. Desde luego es la historia más terrible que se pueda concebir. Queda advertido cualquiera que se acerque a una de estas dos joyas, de las que hablo en el artículo:

http://miguel-angel-jimenez-guerra.suite101.net/johnny-cogio-su-fusil-una-novela-y-pelicula-de-dalton-trumbo-a67995

TERRORISMO ECONÓMICO.


Ayer saltó la noticia: un joven broker, entrevistado por la BBC, declaraba lo que todos ya sabemos: que los gobiernos no pintan nada, que Goldman Sachs es la que tiene el toro por los cuernos y que sueña con una gran depresión económica para enriquecerse. Luego se ha sabido que el joven ni siquiera tiene licencia para operar en los mercados, solo es alguien ávido de llamar la atención que tiene una cuenta corriente tan modesta como la nuestra, aunque suponemos que le gustaría mucho estar en el papel de sus ídolos, los que se levantan cada mañana pensando qué país toca arruinar.

Lo que más me llama la atención de estas palabras es que, si llegan a ser pronunciadas por un terrorista islámico que amenazara a occidente con provocar una crisis económica y llevar a la pobreza a millones de personas, seguramente nuestros gobernantes se llevarían las manos a la cabeza y emitirían órdenes de busca y captura contra el peligroso individuo. Pero si lo dice uno de los nuestros, no pasa nada. El liberalismo, el juego de los mercados está por encima de todo, incluso de la seguridad de unos ciudadanos a los que cada día los medios de comunicación inyectan una nueva dosis de miedo. Por si no lo supieramos ya, este individuo nos viene a recordar en manos de quien estamos. De una siniestra mano invisible.

Por si sirve de algo, yo propondría por enésima vez recuperar el papel del Estado como garante, regulador y redistribuidor de la economía: crearía un pequeño impuesto a las transacciones económicas, prohibiría las operaciones especulativas a corto plazo, dejaría de regalar dinero a la iglesia católica, suprimiría televisiones autonómicas, altos cargos y privilegios diversos, acabaría con las diputaciones provinciales, investigaría los grandes patrimonios que operan a través de las SICAV y, sobre todo, legalizaría para controlar dos de las actividades que mueven más dinero en el mundo: la droga y la prostitución. ¿No volvería con estas medidas el Estado a tener el control? Piénselo, antes de que sea tarde.

Y traigo aquí a colación un fragmento de "La rebelión de Atlas", de Ayn Rand:

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo y que las leyes no le protegen contra ellos, sino por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada."

viernes 23 de septiembre de 2011

EL PARAÍSO EN LA OTRA ESQUINA (2003), DE MARIO VARGAS LLOSA. LA TENTACIÓN DE LA UTOPÍA.

Siempre me ha interesado el concepto de utopía, esas sociedades perfectas imaginadas y que en demasiadas ocasiones se transforman en pesadillas. El siglo XIX fue el momento culminante de estas formulaciones teóricas, que vinieron acompañadas de revoluciones y lucha obrera. El siglo XX fue el de su utilización en forma de totalitarismos. Desde mi humilde opinión, la mejor y más realista utopía es la socialdemócrata.

En "El Paraíso en la otra esquina", novela que me ha parecido maravillosa, Vargas Llosa disecciona estos conceptos social e individual de utopía a través de dos figuras históricas: la revolucionaria Flora Tristán y su nieto, el pintor Paul Gauguin. ¿Y quién mejor que el escritor peruano para asumir la tarea de instruir deleitando? Aquí el artículo:

http://miguel-angel-jimenez-guerra.suite101.net/el-paraiso-en-la-otra-esquina-una-novela-de-mario-vargas-llosa-a67524

LA DEUDA (2011), DE JOHN MADDEN. VOGEL EN BERLÍN.


La reciente lectura que realicé del ensayo de Hannah Arendt "Eichmann en Jerusalén" ha conseguido que el visionado de esta película me haya resultado especialmente estimulante, porque los temas que trata entroncan, aunque sea de pasada, con los planteados en el libro.

"La deuda" cuenta la historia de un comando del Mossad que es mandado al Berlín dividido de los años sesenta con la misión de capturar a un antiguo criminal nazi, el carnicero de Birkenau, que se gana la vida en la parte oriental como respetable ginecólogo. El comando lo forman dos hombres y una mujer, que pronto formarán un extraño triángulo amoroso, alimentado por la tensión y las muchas horas de convivencia.

La película se mueve entre el presente y el pasado. Al espectador se le da a entender que aquella misión dejó heridas abiertas en los tres protagonistas, pero la información va llegando acertadamente dosificada. Muchas son los momentos a destacar de esta película: los primeros encuentros de la muchacha con el doctor, haciéndose pasar por paciente, la captura de Vogel, una escena que logra captar toda la atmósfera de las antiguas novelas sobre la guerra fría y, sobre todo, las tensas relaciones entre el viejo nazi y sus captores, que han de refugiarse en un piso esperando el mejor momento para llevarlo a juicio en Israel. El personaje que compone Jesper Christensen va a resultar verdaderamente diabólico. Una vez descubierto como nazi va a actuar como tal, tratando de provocar en todo momento a los judíos, acusándolos de debilidad, de ser un pueblo indefenso, cuyos componentes se encaminaban a la cámara de gas sin rechistar.

Aquí me surge la misma pregunta que hacía Arendt en su ensayo: ¿Tenían derecho los israelitas a capturar nazis para enjuiciarlos en su país? Quizá moralmente sí, puesto que en el juicio de Nuremberg se habló mucho de guerra de agresión, pero muy poco del holocausto y ellos se sentían un pueblo especialmente agredido, que había sido condenado al exterminio por los alemanes cuando no contaban con medios para defenderse ni un territorio propio y querían demostrar al mundo su fortaleza enjuiciando a sus verdugos. También es cierto que Israel ha usado en muchas ocasiones esa fuerza para aplastar a los pueblos vecinos, especialmente al palestino, al que asfixia todo lo que puede.

Al margen de polémicas acerca de los israelitas y el Mossad, "La deuda" es una película absolutamente recomendable, con una historia interesante y bien contada, que utiliza muy bien los dos ámbitos temporales en los que se mueve y mantiene al espectador interesado en todo momento con lo que sucede en pantalla. Además, muchas de sus escenas están dotadas de un clasicismo que cada vez es más escaso en el cine actual. Es posible que sea una de las mejores películas entre los estrenos de este año.

LAS LUNAS DE JÚPITER (1982), DE ALICE MUNRO. DE LA VIDA ÍNTIMA DE LOS CANADIENSES.


Alice Munro está considerada como una de las mejores autoras de narrativa breve de la actualidad. Si leemos su biografía resulta de lo más anodina: infancia pobre pero feliz en Ontario, en contacto con la naturaleza que termina como ama de casa, aunque felizmente con un marido librero. El matrimonio y los hijos le habían obligado a abandonar prematuramente una incipiente carrera literaria que comenzó en la universidad. De todos modos, su vida cotidiana y lo que iba conociendo a través de sus vecinos y amigos iba a ser la materia prima sobre la que cimentaría sus relatos, hasta el punto de que ella misma es modelo para muchos de sus personajes: mujeres que se sienten frustradas en su matrimonio, agobiadas por el peso de la responsabilidad maternal, a las que les gustaría tener las mismas oportunidades que los hombres y no ejercer el papel que le reserva la sociedad. Por suerte Munro es canadiense y ha podido observar el inmenso cambio social que progresivamente se ha ido instalando en su país, y en la mayor parte del mundo occidental desde los años cincuenta, como la mujer se ha ido emancipando y ha adquirido un protagonismo que era insospechado en sus años de juventud.

Las mujeres de los relatos de Alice Munro suelen estar en constante búsqueda de su identidad. Muchas llevan un par de divorcios a cuestas, con toda la mala conciencia que eso produce en quien ha sido educado en la santidad del matrimonio, pero intentan salir adelante aún a costa del escándalo social y del empobrecimiento. Una de sus heroínas aprovecha la muerte del hijo de su amante para huir con él, otra envidia a sus hermanas que han sabido sobrevivir sin depender de los hombres...

A mí como lector me cuesta mucho seguir el hilo de algunos de sus relatos. Aún siendo una gran narradora, sensible, que sabe meterse en la piel de sus personajes, considero un defecto que se presenten tantos personajes, tantos nombres, tantas profesiones, en un breve espacio y que uno tenga que recordarlo todo para seguir el discurrir de la acción. Entre las narraciones que componen el libro que acabo de leer destacaría la que da título al volumen, un sólido retrato de una mujer que se mueve en un laberinto de sentimientos cuando su padre está ingresado en el hospital, a punto de morir. Y es que la vida nunca suele ofrecer estabilidad: el ser humano, hombre y mujer, se pasa la existencia planificando el futuro, decidiendo que camino tomar en las infinitas encrucijadas que se presentan. De eso tratan las narraciones de Munro.

martes 20 de septiembre de 2011

EL ÁRBOL DE LA VIDA (2011), DE TERRENCE MALICK. EL HOMBRE ANTE EL UNIVERSO.


Una advertencia a los que tengan intención de ver esta película: por mucho que salga Brad Pitt, no se trata de algo convencional, sino de una obra muy personal de un cineasta que hace con su cine lo que quiere, por lo que será muy difícil que la propuesta de Malick guste a todo el mundo. De hecho, en el cine donde fui a verla mucha gente se levantó y pude advertir que una muchacha que se sentaba en el asiento de al lado mandaba el siguiente mensaje por el móvil: "Esto es inenarrable, vaya mierda de película". A mí personalmente me ha parecido una película muy estimulante, pero advertidos quedan:

http://miguel-angel-jimenez-guerra.suite101.net/el-arbol-de-la-vida-una-pelicula-de-terrence-malick-a67307

COWBOY DE MEDIANOCHE (1969), DE JOHN SCHLESINGER. LA OTRA CARA DEL SUEÑO AMERICANO.


Si alguna vez existió algo parecido al concepto de "sueño americano" existió en los años sesenta y en la clase social que retrata tan magistralmente la serie "Mad Men". Existían miedos, claro. Podía producirse una guerra nuclear, por ejemplo, pero esto era algo tan incontrolable por parte del ciudadano medio que valía más la pena no pensar demasiado en ello. Los felices sesenta comenzaron a ser pesadillescos cuando Estados Unidos se implicó a fondo en la Guerra de Vietnam, algo que también se refleja en el cine.

Una de las fascinaciones más recurrentes que me produce la ciudad de Nueva York, al menos la visión que tengo de ella a través del cine, es que se trata de una urbe tan inmensa y en la que conviven tantos tipos de personas que podemos encontrar una Nueva York distinta a cada paso (por no decir en cada época). El periodo que refleja el film era decadente, cuando comenzaba a tener fama de ciudad insegura y tenebrosa. "Cowboy de medianoche" refleja esa cara poco complaciente ofreciendo el magistral retrato de dos perdedores con los que la urbe es implacable. Jon Voight interpreta a Joe Buck, un joven inmaduro que cree que con su atractiva presencia va a seducir a mujeres maduras bien situadas en Nueva York. Su sueño es ejercer la prostitución de lujo y darse a la gran vida a costa de las mujeres. Pronto va a comprender que la gran ciudad solo habla un lenguaje: el del dinero y este no se consigue solo con buenas intenciones. Por otra parte Rizzo (Dustin Hoffman) es un timador de muy poca monta que enseña a Joe a malvivir el sueño americano.

En realidad estos dos personajes se tienen casi exclusivamente el uno a otro mientras soportan el severo invierno neoyorkino en un edificio casi en ruinas, sobreviviendo a base de sueños. Destaca aquí el retrato realista de lo que es vivir instalado en la sordidez, lo cual no impide que los dos personajes vivan en perfecta comunidad solidaria. Quizá su tierra prometida esté en Florida, aunque sea por el buen tiempo. Nos encontramos ante una película importante, no solo por su calidad intrínseca, sino porque adelanta algunas de las constantes experimentales (y feistas) del cine de los setenta.

miércoles 14 de septiembre de 2011

CORAZÓN (1886), DE EDMUNDO DE AMICIS. EL VALOR DE EDUCAR.


No puedo ser imparcial con esta novela, ya que le tengo un cariño inmenso, por ser la primera que leí de niño. Ninguna mejor que esta para comprender el inmenso poder de la narrativa, que hacía que yo me identificara sin dificultad con el protagonista y absorbiera (al menos en aquel momento) muchos de sus valores. La lectura que acabo de hacer me ha traído muchos recuerdos, de las emociones que sentí descubriendo lo que era la literatura. Dejo aquí un texto que seguramente me animó a emprender la aventura de tener mi propia biblioteca:

"He ido a ver a Stardi, que vive en la casa que está frente a la escuela y he sentido verdadera envidia al ver su librería. No es que sea rico, no puede comprar muchos libros; pero él conserva con gran cuidado sus libros de la escuela, y aquellos que le regalan sus parientes, y todo el dinero que le dan, lo guarda y lo gasta con el librero: de esta manera se ha hecho una pequeña biblio
teca, y cuando su padre se dio cuenta de que tenía esa pasión, le compró una bonita estantería de nogal con una cortinita verde, y le hizo encuadernar casi todos los volúmenes con los colores que a él le gustaban. (...) Está siempre alrededor de sus libros, limpiándoles el polvo, examinando la encuadernación; hay que ver con que cuidado los abre, con esas manos suyas cortas y gruesas, soplando las páginas; parecen aún todos nuevos. (...) Para él, con cada libro nuevo que compra, es una alegría alisarlo, ponerlo en su sitio y volverlo a coger para mirarlo por todos los lados y guardárselo como un tesoro."

Aquí el artículo:

http://miguel-angel-jimenez-guerra.suite101.net/corazon-escuela-y-patriotismo-segun-edmundo-de-amicis-a66581

SOLO ANTE EL PELIGRO (1952), DE FRED ZINNEMANN. EL MÁS VALIENTE ENTRE MIL.


La de Gary Cooper paseando por el pequeño pueblo del que todavía es sheriff mientras espera la llegada del tren en el que viaja el enemigo que se la tiene jurada es una de las imágenes icónicas del cine. El actor sabe transmitir perfectamente los sentimientos de su personaje: un hombre atrapado entre el miedo y su sentido del deber, que opta por este último, aún a sabiendas de que probablemente morirá, pues su enemigo va a estar flanqueado por otros tres pistoleros.

Pero Kane no se deja llevar por el pánico: ha sido durante años un servidor de la ley ejemplar e intenta que los habitantes le ayuden en su cometido. Alguno pretende hacerlo, pero se acobarda cuando advierte que van a estar en minoría. Otros, como el ayudante del sheriff, son mucho más mezquinos e intentan aprovechar la situación para sacar réditos personales.

Para que la situación sea aún más dramática, Zinnemann hace que su personaje acabe de casarse con una esposa cuáquera, que pretende que su marido siga sus pasos de rechazo absoluto a la violencia. La película está rodada para que su metraje coincida con el tiempo que transcurre desde la boda hasta el duelo final (menos de hora y media) y la presencia continua de relojes recuerdan continuamente al espectador los minutos que restan para que llegue el tren, añadiendo cada vez más tensión a la historia, que se refleja dramáticamente en el rostro de un personaje al que todos abandonan, pero que se mantiene firme en su decisión.

El duelo final está rodado primorosamente. El silencio es solo roto por las balas, nada de palabras. El final es amargo, muy amargo. Parece ser que Howard Hawks rodó "Río Bravo" en respuesta al mensaje de esta película. Para él, el sheriff no tenía por qué ir pidiendo ayuda a gente inexperta. Los disparos eran solo para los profesionales.

sábado 10 de septiembre de 2011

EL HOMBRE DEL SALTO (2007), DE DON DELILLO. LA CAÍDA DE LAS TORRES.


Estas fueron las dos imágenes que inspiraron su novela a Don DeLillo. La foto de Richard Drew que muestra a una de las personas que se arrojaron desde el infierno en que se había convertido la torre norte y la del superviviente con su maletín, sucio de polvo y humo, con mirada desconcertada, como si no acabara de creerse la abrupta interrupción de su cotidiano día de oficina. Leer esta novela es una buena manera de conmemorar el décimo aniversario del 11 de septiembre, pues contiene una interesante reflexión (a pesar de tratarse de una novela en parte fallida) acerca de los sentimientos de miedo y estupor que embargaron a los neoyorkinos en los días posteriores. Ojalá no vuelva a suceder nada parecido. Aquí el artículo:

http://miguel-angel-jimenez-guerra.suite101.net/el-hombre-del-salto-don-delillo-y-el-11-de-septiembre-a66070

WORLD TRADE CENTER (2006), DE OLIVER STONE. HÉROES E INFAMIA.


Cuando supe que Oliver Stone, uno de los mejores directores estadounidenses de los últimos años, capaz de meter el dedo en la llaga de los males del imperio americano a través de películas como "Wall Street", "Platoon" o "Nixon", iba a filmar una película sobre el 11 de septiembre supuse que iba a contar con una buena dosis de crítica respecto a la reacción posterior del gobierno de George Bush.

Pero no, no eran esas las intenciones del director. Stone no pretendía ahondar en la herida, sino rendir un tributo a los héroes que murieron aquella terrible mañana a través de la historia de dos de los pocos supervivientes del hundimiento de las torres: dos policías de la autoridad portuaria de Nueva York,
John McLoughlin y Will Jimeno, que apenas tuvieron tiempo de hacer nada antes de que el edificio se derrumbara sobre sus cabezas, salvando la vida por refugiarse en el hueco de un montacargas.

La primera parte de la cinta es de gran calidad, reviviendo el caos de los primeros minutos del atentado, cuando muchos creían que lo del primer avión había sido un desgraciado accidente. Es difícil filmar acerca de un hecho cuyas imágenes reales son tan espectaculares que no pueden ser mejoradas por ninguna película. Stone opta por el punto de vista íntimo, el de seres humanos que se ven inmersos en el deber de ayudar dentro de una tragedia que les supera, algo muy parecido a lo que muestra el estremecedor documental de los hermanos Naudet, que filmaron los hechos cuando acompañaron a los primeros bomberos que llegaron a la torre norte.

A partir del momento en el que los protagonistas quedan atrapados entre los escombros, la película empieza a perder calidad a pasos agigantados. Los dos policías sufren una terrible agonía, sin poder moverse y llegan a ver a Jesucristo acercándose a ellos. Paralelamente, se cuenta la historia de un joven que, conmocionado por lo que ha visto en la televisión, decide ir a la peluquería, raparse el pelo y reengancharse en los marines, porque su presidente le ha dicho que están en guerra. Solo hay que ver la cara de psicópata que pone Michael Shannon, un auténtico jarhead, para comprender que algo no funciona en esta película, porque el mensaje que está transmitiendo pone los pelos de punta: venganza a cualquier precio, contra países enteros. Es esta reacción la que desacreditó a Estados Unidos ante el mundo, un país que había conseguido una oleada de solidaridad después de los atentados.

Yo recuerdo perfectamente esa tarde, como todos ustedes. Veía a seres humanos pidiendo ayuda desde las ventanas humeantes y como se tiraban al vacío en un acto de desesperación. También pensé en el presidente que se estaba enfrentando a esos hechos, en las medidas desmesuradas e irracionales que iba a adoptar. Pensé que lo peor no era lo que estaba pasando, lo peor iba a ser lo que venía después.

martes 6 de septiembre de 2011

EICHMANN EN JERUSALÉN (1963), DE HANNAH ARENDT. UN ESTUDIO SOBRE LA BANALIDAD DEL MAL.



La de arriba es la mirada del asesino en la plenitud de su gloria criminal. La de abajo es la mirada del hombre desconcertado que no entiende por qué se le enjuicia cuando solo cumplía con un deber basado en órdenes superiores. Entre estas dos miradas, la terrible historia de la industria del holocausto que asoló Europa durante el periodo nazi. Hay que asomarse a las páginas escritas por Hannah Arendt como crónica lúcida del juicio de Eichmann con la misma distancia y objetividad con las que ella las escribió. Se trata de un documento único, el juicio a uno de los principales funcionarios del horror, que cumplían con su labor como lo haría el administrador de una compañía de logística. Los asesinatos eran objetivos y cifras mensuales que había que cumplir, pero manchándose las manos lo menos posible
porque, después de todo, asesinar a seres humanos es una tarea que puede resultar dura si dejamos hablar a nuestra propia conciencia. Aquí el artículo:

http://miguel-angel-jimenez-guerra.suite101.net/eichmann-en-jerusalen-hannah-arendt-y-el-holocausto-judio-a65757

LA PIEL QUE HABITO (2011), DE PEDRO ALMODÓVAR. EL EXPERIMENTO DEL DOCTOR LEDGARD.


Cuando leí por ahí que Almodóvar se pasaba el género de terror, pensé, con razón, que se pasaría a su manera. Y así ha sido a través de este extraño híbrido que contiene lo mejor y lo peor del cine del manchego, una película nada desdeñable, pero que me deja un regusto amargo, y no precisamente por haber pasado miedo.

No he leído la novela "Tarántula", de Thierry Jonquet, en la que se basa, pero estoy seguro de que "La piel que habito" es una adaptación muy libre de la misma. Se nos presenta al doctor Ledgard, un prestigioso médico con un pasado familiar ciertamente terrible, que experimenta con una especie de piel sintética, mucho más resistente que la natural. Lo cierto es que la interpretación de Antonio Banderas no es nada creible. Ya cuando ví un pequeño avance de la película, aquí en internet, la escena en la que ella le amenaza con un cuchillo, me pareció mucho más esperpéntica que terrorífica, algo muy propio de este director, pero que no encaja en una película de estas características.

Es una lástima que una película tan esperada esté tan repleta de situaciones absurdas (algunas de ellas provocadas por secundarios demasiados almodovorianos) y que no se desarrolle mejor el pasado del personaje de Elena Anaya, para que el espectador se pueda sentir más identificado con ella y pueda comprender mejor su evolución. Además, tampoco se desarrolla demasiado el tema de la piel sintética, que parecía tan prometedor... El gran interés del director es la relación entre los dos protagonistas, pero esta queda lastrada por la mala interpretación de Banderas y la escasa entidad del personaje de ella, por lo que su acercamiento es poco creible. Además tampoco ayuda mucho una música que poco tiene que ver con las imágenes que vemos en la pantalla...

Pero la película cuenta también con virtudes nada desdeñables: al menos es entretenida, mantiene el interés del espectador (aunque en mi caso al final me sienta muy decepcionado) y, sobre todo, nos ofrece unas cuantas imágenes muy perturbadoras, que hablan de las grandes posibilidades que tenía esta historia si se hubiera enfocado desde un punto de vista más oscuro y menos festivo.

EL HOMBRE DEL CARRITO (1958), DE HIROSHI INAGAKI. EL HONOR DEL SALVAJE.


No me fije hasta que ví los títulos de crédito, pero en ese momento me pareció enteramente lógico que Toshiro Mifune, el icono de Akira Kurosawa, fuera el protagonista de esta película. Matsu es llamado cariñosamente por sus vecinos "el salvaje", por su afición a pelear por cualquier nimiedad, pero en el fondo todos saben que es un hombre noble y humilde. Matsu se gana la vida con uno de los oficios más humildes para un japonés de hace un siglo: transportando mercancías y personas en su carrito. Él lleva su oficio con mucha dignidad y parece un hombre enteramente feliz con lo que la vida le ha dado.

Un buen día conoce a un niño que se ha perdido y lo devuelve a su casa. Sus progenitores están agradecidos y entablan amistad con Matsu. Cuando muere el padre, Matsu pasará a ejercer su papel, enseñando al chico sus experiencias de la vida real.

Aparte de la relación que se establece entre dos seres en principio tan antagónicos, como un niño llorón y el pendenciero Matsu, el tema de la película es algo tan japonés como el amor prohibido entre dos personas de clases sociales diferentes. El protagonista se enamora de la viuda, pero ha de sobrellevar su amor en silencio, porque su sentido del honor le impide manifestarlo, aún a costa de sacrificar su vida por mantener su secreto.

A destacar también la sublime elegancia con la que Inagaki filma todos estos sentimientos, como expresa el paso del tiempo a través de las imágenes de las ruedas en movimiento del carrito de Matsu, como sabe contrastar la energía y la amargura del personaje principal (Mifune demostrando que es uno de los grandes actores de la historia) y esa escena impagable, de pura alegría, que define perfectamente a un personaje cuyo sentido de la tradición va quedando atrás en las nuevas generaciones: aquella en la que toca el tambor japonés con una energía y un ritmo endiablados, como debe hacerse.

PERSIGUIENDO A AMY (1997), DE KEVIN SMITH. EL DISCURSO DE BOB EL SILENCIOSO.


Kevin Smith es el cineasta friki por antonomasia. Los cómics de superhéroes y las películas de Star Wars son continuas referencias en sus películas. Esta no constituye una excepción y su comienzo sigue los caminos ya transitados en otras obras: conocemos a dos autores de cómic de éxito y uno de ellos Holden (Ben Affleck) se enamora de una chica lesbiana, a la que considera un alma gemela, la única persona con la que se siente realmente a gusto.

Su compañero Banky, un ser negativo donde los haya, le aconseja que se olvide de esa hipotética relación, para evitar sufrir, pero Holden es incapaz de desistir. Todo esto está aderezado con la habitual frescura en los diálogos de los personajes de Smith, que hablan de sexo (y hacen del frikismo algo casi filosófico) sin tapujos, sobre todo de sexo lésbico.

Hay un momento muy valiente en la película: el momento en el que la protagonista tiene que elegir entre una identidad sexual con la que parece sentirse a gusto y los sentimientos que le provoca Holden. Las amigas lesbianas de Alyssa se muestran aquí decepcionadas con ella, casi intolerantes, como si la homosexualidad fuese una militancia y quien pretende abandonarla una traidora.

Seguramente con "Persiguiendo a Amy", Kevin Smith consiguió la cumbre de su cine, en su estilo muy personal, pero emparentado en algunas cosas con Woody Allen. Escuchen si no el lúcido discurso de Bob el Silencioso, personaje habitual de las películas de Smith y apliquénselo a ustedes mismos. Muy, muy inspirado.

jueves 1 de septiembre de 2011

CLUBES DE LECTURA EN MÁLAGA EN SEPTIEMBRE. LECTURAS CONTEMPORÁNEAS.


Después del parón de agosto, donde solo ha funcionado el club de lectura de la Casa del Libro, septiembre significa la reanudación de actividades en muchos ámbitos, también en éste. Lo más característico de este mes es la práctica ausencia de clásicos, a no ser que consideremos como tal el libro de Dalton Trumbo (y teniendo también en cuenta que Mario Vargas Llosa es un clásico en vida).

En la Biblioteca Provincial de Málaga, todavía no hay un libro asignado, así que sus miembros hablaremos sobre las lecturas que hemos realizado este verano.

En el club de lectura de la Biblioteca Cristóbal Cuevas, volvemos con un habitual en los talleres de meses anteriores: Mario Vargas Llosa con una novela donde se adentra en el mundo del arte: "El paraíso en la otra esquina".

En el club de lectura de la librería Cincoechegaray, una escritora que ha sido calificada como la "Chejov canadiense", Alice Munro con "Las lunas de Júpiter".

En el club de lectura de la Casa del Libro, una novela que tengo muchísimas ganas de leer, cuyo autor dirigió la adaptación cinematográfica. "Johnny cogió su fúsil", de Dalton Trumbo. Una de las películas más estremecedoras que he visto.

Y, para finalizar, en el club de lectura de Fnac Málaga, que como es habitual coincide en fecha con el anterior, los cuentos del argentino Patricio Pron: "El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia".

CASINO ROYALE (1953), DE IAN FLEMING. UN MITO DEL SIGLO XX.

Hacía mucho tiempo que tenía gran curiosidad por leer algo de Ian Fleming, cuyos libros, curiosamente, no son fáciles de encontrar en España, a pesar de la inmensa popularidad de su personaje. Al fín, gracias al e-book he podido asomarme a su primera aventura literaria. Se trata de una novela de espias muy convencional, a ratos aburrida, con alguna buena idea desaprovechada, pero de una gran importancia por ser la primera aparición de un personaje que, queramos o no, forma parte de la cultura popular del siglo XX (y del XXI). Realmente, tiene mucho mérito la adaptación cinematográfica de la novela, pues partía de un material demasiado pobre. Martin Campbell (ayudado por el sensacional trabajo de Daniel Craig, que humaniza a James Bond) supo extraer lo mejor de la novela y trabajar a partir de ahí en una historia actual, pero que recoge perfectamente la esencia del personaje. Aquí el artículo:

http://miguel-angel-jimenez-guerra.suite101.net/casino-royale-el-origen-de-james-bond-por-ian-fleming-a64889

LOS GIRASOLES (1970), DE VITTORIO DE SICA. ITALIANOS EN LA URSS.


¿Quién no ha tenido alguna vez la experiencia de que la lectura de un libro le sugiere acudir a otro del que ha encontrado referencias en el primero? Igual sucede a veces con las películas. En "El abrazo partido", que ví hace algunas semanas había una escena en la que la madre del protagonista le recomendaba ver esta película. Él accedía, a regañadientes, y como espectador se nos dejaba asomarnos a una de sus escenas culminantes. Como la tenía por aquí, seleccionada entre las que quería ver a corto plazo (Sofia Loren y Marcello Mastroianni son una de las grandes parejas de la historia del cine), fue una de las primeras que escogí, pues quería saber cual era la historia de estos dos amantes desesperados.

Es muy curiosa esta película. Comienza como la típica comedia italiana, en la que el pícaro Mastroianni se casa, en plena Segunda Guerra Mundial, para conseguir algunos días de permiso, que transcurren fogosamente junto a su flamante esposa. Pero el plazo acaba y, como buen bufón, el protagonista intenta que le declaren demente para no tener que ir a la guerra. Descubren enseguida su engaño y empieza el drama: es enviado a combatir a la Unión Soviética.

Históricamente, la expedición italiana a Rusia fue un despropósito y acabó en un desastre de dimensiones épicas. Los italianos formaban una de las alas del VI Ejército alemán durante la batalla de Stalingrado y fueron destrozados por el contraataque soviético. Su huida por los caminos nevados con los rusos pisándoles los talones fue una auténtica masacre. En estas se las ve el protagonista de "Los girasoles", que es salvado por una campesina. Esta es la primera de las inverosimilitudes de esta historia. La segunda es el viaje de su esposa a la inmensa Rusia, donde logra encontrar a su perdido esposo simplemente preguntando a la gente con una fotografía del mismo.

A pesar de todo, estos errores son disculpables, porque la película pretende ser más una descripción poética de lo que es el amor (el amor mueve montañas, suele decirse) que otra cosa. Un punto muy interesante y muy insólito en una producción como esta, es que buena parte de su metraje fue rodado en la Unión Soviética, por lo que el espectador puede asomarse a lo que era la vida en aquel país. Una imagen idealizada, claro está, porque las autoridades soviéticas no iban a permitir el rodaje de una producción crítica con su sistema, pero en la que se pueden entrever las caras de resignación de unos trabajadores que llevan una vida mecánica y sin demasiados horizontes aunque, eso sí, con su sustento garantizado.