sábado, 6 de noviembre de 2021

WINCHESTER 73 (1950), DE ANTHONY MANN.

La primera colaboración entre Anthony Mann y James Stewart fue este magnífico western que basa su gran atractivo en la originalidad de su argumento: la historia de un rifle - un winchester, el arma más deseada del Oeste - que va pasando de mano en mano hasta terminar, como buen relato circular, en las manos de su primer propietario, aquel que lo ganó legítimamente en un concurso. En el camino conocemos a todo tipo de personajes, pero lo que verdaderamente importa es la misteriosa querella que McAdam sostiene con el hombre que le roba el rifle al principio del film. Antes de que esto ocurra, ya hemos contemplado que, bajo la mirada del mítico Wyatt Earp, sus conversaciones destilan auténtico veneno. El duelo final entre ambos queda como una de las escenas más memorables de la historia de ese género tan inagotable que es el western de la edad dorada del cine. 

P: 9

martes, 2 de noviembre de 2021

EL JUEGO DEL CALAMAR TEMPORADA 1(2021), DE HWANG DONG-HYUK.

El último éxito insospechado de Netflix es esta serie coreana, adictiva y cruel con sus personajes que al final resulta una crítica convincente del sistema capitalista. Porque los protagonistas de El juego del calamar son los parias, los desheredados que se juegan la vida en un juego perverso en la desesperación de conseguir ese premio millonario y liberador que está destinado a un solo superviviente. Mientras tanto, los organizadores de estos juegos clandestinos representan a esos ricos que, aburridos de tenerlo todo, necesitan emociones cada vez más fuertes, emociones que impliquen vidas humanas que van a tener a su merced durante los días que duren los juegos. En realidad, aquí no se engaña a nadie: quien es reclutado sabe lo que se juega, aunque no sospecha lo horrorosa que puede llegar a ser su experiencia. Es evidente que la mezquindad de las clases alta se acaba trasladando a los concursantes, pues la ausencia de moral y de piedad por el semejante es condición indispensable para optar a la victoria. Una serie de mucha calidad cuyo desarrollo admite muchísimas lecturas.

P: 7

sábado, 30 de octubre de 2021

LA TIERRA LLORA (2016), DE PETER COZENS. LA VISIÓN DE LOS VENCIDOS.

La visión más popular de la llamada conquista del oeste, se corresponde con la que nos han ofrecido las películas de Hollywood. En muchas de ellas prevalece el sentido épico de la Historia: una epopeya en la que los pioneros se fueron abriendo terreno frente a los ataques de los indios salvajes. En cualquier caso, no siempre es así. En la trilogía de la Caballería, de John Ford, se advierte un retrato muy respetuoso de la tragedia de los nativos americanos, aunque se siga glorificando el papel del ejército de Estados Unidos. El libro de Peter Cozens ofrece una visión mucho más imparcial de unos hechos históricos cuyos detalles son poco conocidos. Una época de expansión fascinante, pero que estuvo repleta de crímenes atroces. Una visión muy ecuánime y lúcida de lo que significaron las Guerras Indias para los perdedores la ofreció el coronel John Gibbon:

"Pónganse en su lugar y dejen que el hombre blanco se pregunte a sí mismo esto: ¿Qué haría yo si estuviera tan amenazado como lo ha estado y está el indio? Imaginemos que una raza superior a la mía fuera a aterrizar en la costa de este gran continente para comerciar y estafarnos con nuestra tierra palmo a palmo, invadiendo poco a poco nuestro terreno hasta convertirnos en un grupo degradado y desmoralizado, confinarnos en un pequeño rincón del continente, donde, para poder vivir, hiciera falta robar, o incluso algo peor. Imaginemos que en un alarde de justicia esta raza superior reconociera que estaba obligada a darnos de comer y a proporcionarnos mantas como abrigo, ¿qué es lo que haríamos en ese supuesto caso? He conocido a una persona que odia a los indios tanto como a las serpientes, y cree que el único indio bueno es el indio muerto, y al proponerle que se ponga en su lugar, aprieta los dientes de rabia y exclama: «Le arrancaría el corazón a todo aquel que atrapara»; y seguro que lo haría; y lo haríamos todos."

Es curioso que Hitler se escudara en estos hechos cuando justificó su campaña contra Rusia: también estaba conquistando terreno vital para la civilización frente a quienes consideraba salvajes, solo que la Unión Soviética se encontraba mucho más poblada y con un nivel de técnica similar al de los alemanes. Aunque la caballería de Estados Unidos siempre tuvo las de ganar, derrotas tan deshonrosas como la de Litlle Bighorn marcaron un punto de inflexión, presentando a los indios como una amenaza que había que exterminar si no se avenían a retirarse a las reservas que dictara el gobierno. La tierra llora no es solo una historia de batallas y violencia, sino también una narración de continuas negociones con las distintas tribus con el fin de lograr una precaria convivencia. Se pretendía que los indios se adaptasen lo más rápido posible a las costumbres del hombre blanco, que cultivaran la tierra y comerciaran pacíficamente, pero tales pretensiones eran muy difíciles de cumplir, sobre todo cuando se engañaba constantemente a la parte más débil de la negociación: se prometían tierras que luego eran ocupadas masivamente por pioneros, lo cual llevaba a los indios a callejones sin salida que solían resolver con espantosos estallidos de violencia.

Al final, como era lógico, los Estados Unidos se impusieron con una mezcla de violencia, engaños y fomento de la división entre las tribus. En el camino quedaron muchos muertos en batallas innecesarias y una herida que sigue todavía supurando a día de hoy. Cierto es que muchos indios también se comportaron mezquinamente, sobre todo cuando empezaron a alcoholizarse, violando a mujeres y secuestrando y asesinando a niños, pero siempre podían alegar que les estaban robando sus tierras ancestrales. Así es el sino de la Historia y La tierra llora intenta ser lo más imparcial posible al respecto, con un relato trágico que no se olvida de ofrecer los detalles más sórdidos de la epopeya.

viernes, 29 de octubre de 2021

LAS VERDES PRADERAS (1979), DE JOSÉ LUIS GARCI.

Estupendo retrato de un momento concreto de la historia de España, cuando con la reciente llegada de la democracia, muchos madrileños se lanzaron a adquirir una segunda residencia en el monte, una forma de estatus social que no todos se podían permitir. Un magnífico Alfredo Landa interpreta a uno de esos afortunados, un self made man a la española que, desde sus orígenes humildes ha conseguido llegar a ser ejecutivo de una importante empresa y cumplir con sus sueños de juventud: el chalé en la Sierra, los hijos, los amigos, las comidas... Una bucólica imagen que se convierte en una insoportable realidad cuando el protagonista adquiere conciencia de los sacrificios del pasado y las servidumbres del presente que tiene que asumir para poder permitirse ese estatus. En el fin de semana que retrata la película José no puede descansar ni hacer nada de lo que le apetece. Puede que tenga muchas cosas, pero en realidad está esclavizado por la necesidad de conservarlas: tiene que aguantar a su jefe, al empleado pelota (impagable Carlos Larrañaga) y a su familia política, cuando a él lo que le gustaría es descansar y acudir al estadio de fútbol el domingo por la tarde. Al menos sigue enamorado de su mujer - y ella de él -  y puede realizarle confidencias en ese sentido. Garci retrata con acierto los sentimientos del protagonista, aunque teniendo a un actor de la talla de Landa como protagonista, sin duda todo es más fácil.

P: 7

miércoles, 27 de octubre de 2021

jueves, 21 de octubre de 2021

LA TORRE DE LOS AMBICIOSOS (1954), DE ROBERT WISE.

Realizada con uno de los repartos más soberbios que podían conseguirse en aquella época, casi puede decirse que La torre de los ambiciosos inaugura un género muy concreto: el de las intrigas empresariales entre altos ejecutivos, una tradición que ha pasado por películas como Wall Street y desemboca en maravillas como la serie Sucesión. Bien es cierto que la película de Wise es todavía hija de su tiempo y la compañía que presenta basa su riqueza en bienes tangibles - la producción de muebles - y no en extraños productos financieros, derivados, futuros, subprimes y similares. La trama que presenta la película es sólida, al igual que todas las interpretaciones, destacando March, Stanwyck y Holden, pero quizá hubiera sido necesario un poco más de metraje para que nos mostraran con un poco más de detalle las características y de cada uno de los numerosos personajes. Su moraleja final puede seguir prestado un gran servicio en nuestros días.

P: 7

miércoles, 20 de octubre de 2021

SECRETOS DE UN MATRIMONIO (2021), DE HAGAI LEVI.

Extraordinaria puesta al día de la obra de Ingmar Bergman, sostenida ante todo por el sólido trabajo de Oscar Isaac y Jessica Chastain, una pareja que destila aquí una química especial, tanto en las escenas de amor como en las de odio. Creo recordar que en la serie original del director sueco había escenas mucho más crueles entre ambos cónyuges, pero lo que aquí se muestra es suficiente para lo que se pretende: la eterna reflexión acerca de la institución matrimonial, sus pros y sus contras. Mira y Jonathan parecen desatar su pasión mutua solo cuando se hacen daño, cuando se separan. No pueden convivir, pero tampoco vivir demasiado distanciados. Es bueno ver que en estos tiempos no han creado unos personajes maniqueos, siendo incluso ella mucho más egoísta, impulsiva e irracional en sus decisiones que el miembro masculino de la pareja. Apetece volver a acercarse a la de Bergman y comparar versiones.

P: 8