jueves, 6 de abril de 2023

HAPPY VALLEY, TEMPORADAS 1-3 (2014-2023), DE SALLY WAINWRIGHT.

Lo primero que llama la atención de una serie como Happy Valley es su verosimilitud. Aquí no encontramos personajes glaumorosos de vidas perfectas, sino a gente perfectamente normal con un físico mediocre. Catherine es una sargento de policía de una pequeña población inglesa que vive con el trauma del suicidio de su hija, que fue violada por su némesis, el criminal Tommy Lee Royce. La hija dio luz a su nieto y poco después se suicidó. El nieto es ya un adolescente que se hace muchas preguntas y la protagonista debe lidiar con este drama familiar en su complicado día a día. Catherine es una auténtica heroína, retratada como una mujer ya en edad de jubilación dotada de mucho coraje, pero con los pies en la tierra. De comportamiento rudo e incluso soez en ocasiones, es uno de los miembros más queridos del cuerpo policial de Yorkshire y en más de una ocasión sabe, a través de su experiencia y su intuición, de qué hilo tirar en los casos más complicados. Happy Valley aprovecha también para retratar cómo es la vida de la clase media británica, sus carencias y sus conflictos familiares, además de acercarnos al submundo de los pequeños criminales que pululan por la población. Una auténtica delicia que apuesta por el naturalismo a la hora de contar una historia policial muy verídica.

P: 8

miércoles, 5 de abril de 2023

POR QUÉ DUELE EL AMOR (2011), DE EVA ILLOUZ. UNA EXPLICACIÓN SOCIOLÓGICA.

Los cambios en las relaciones sociales y amorosas entre seres humanos producidos en las últimas décadas son más profundos que los se hayan podido producir en los siglos anteriores. Con esta premisa, Eva Illouz emprende un análisis que se centra en lo sociológico mucho más que en lo psicológico. Salvo casos excepcionales, hasta finales del siglo XIX - y para la mayoría de la gente hasta muy entrado el siglo XX - las relaciones de pareja tenían un componente religioso y familiar que sustetaban la realidad de que eran para toda la vida, una conviencia más o menos amorosa cuya principal finalidad era traer hijos al mundo y reforzar la idea de familia que se tuviera en cada época. La llegada de libertades hasta entonces insospechadas a los países, sobre todo de Occidente, que iban profundizando en sus sistemas democráticos iban cambiando poco a poco las costumbres. El feminismo consiguió la emancipación de la mujer, que ya no tenía que someterse a las elecciones de otros a la hora de encontrar una pareja. Pero lo más importante es que se fue abriendo el campo de dichas elecciones. Las barreras en cuanto a clases sociales, que habían sido tan sólidas, fueron desmoronándose y la idea de amor romántico quedó como primer y casi único aspecto a tener en cuenta a la hora de comprometerse con una pareja. La felicidad personal tomó cuerpo frente a la idea de sacrificio y los roles tradionales dieron paso, poco a poco, a la plena igualdad entre hombre y mujer.

Hay que acercarse, por ejemplo, a los rituales de cortejo decimonónicos que describen las novelas de Jane Austen o a la literatura epistolar de la época para advertir el inmenso cambio producido. Además de que dicho cortejo se produjera en las circunstancias y dentro de la clase social adecuada, estaba bien visto que las mujeres menospreciaran las cualidades propias que debían ser ensalzadas por el hombre. Encontramos, por ejemplo, esta deliciosa carta de Mark Twain dirigida a Olivia Langdon, a quien trataba de conquistar con el largo y laborioso método propio de aquellos días:

"Por favor, no te sientas ofendida cuando te elogio, Livy, pues sé que al hacerlo sólo digo la verdad. Por fin te reconozco un defecto: te menosprecias a ti misma (...) Y aun así, ese menosprecio es una virtud y un mérito, ya que proviene de la ausencia de egoísmo, uno de los defectos más graves que hay."

Hoy día todo esto ha quedado atrás. La libertad radical de elección se traduce en su dificultad, cada vez mayor cuando el campo de posibilidades se va abriendo, hasta llegar al casi infinito actual gracias a las redes sociales, con lo cual dicha elección se vuelve cada vez más exigente y caprichosa. La industria cosmética, el cine, la literatura y la moda desplazaron la idea moral del cuerpo y la convirtieron casi exclusivamente en estética. Ahora el aspecto físico se había convertido en la más importante puerta de entrada a las relaciones amorosas y sexuales y la idea de compromiso para toda la vida se había diluido frente a la atracción sensual por el otro. Casi se podría decir que se había entrado en una especie de mercado en el que los consumidores aspiraban al ideal, al hombre o la mujer perfectos que le vendía la industria, el cual rara vez llegaba a sus vidas, por lo que la frustración pasa a ser la norma. Frente al encorsetamiento de antaño, la idea de libertad de elección goza de indudables ventajas pero tiene un efecto indesado: deja fuera del mercado a aquellos que no cuentan con el atractivo físico o las habilidades sociales suficientes para interesar al otro. Además, dispara la tasa de divorcios y separaciones. La búsqueda permanente del amor ideal y perfecto que creemos merecer - o al menos así nos lo machacan desde todas partes y de manera permanente - acaba creando inmesas frustaciones:

"El desplazamiento de las formas premodernas a las formas modernas del cortejo implica también otro desplazamiento: los ritos y significados sociales compartidos en el ámbito público (en ese universo social común al que pertenecían hombres y mujeres) dejan paso a las interacciones privadas en las que el yo es evaluado según criterios múltiples y volátiles, como el atractivo físico, la "química" emocional, la compatibilidad en los gustos y la configuración psicológica. (...) Como el valor social se ha tornado performativo (pues debe negociarse en el marco de los gustos individualizados y de los criterios individualizados de valor), el yo se encuentra frente a nuevas formas de incertidumbre. En efecto, la individualización constituye una fuente de incertidumbre porque los criterios de evaluación dejan de ser objetivos, es decir, ya no están sometidos al escrutinio de varios agentes sociales que comparten los mismos códigos sociales. En cambio, quedan sujeros a una dinámica del gusto que reviste carácter privado y subjetivo."

La llegada de internet a nuestras vidas no ha hecho sino profundizar en esta tormenta perfecta. Evidentemente, no se puede ni se debe volver al modelo anterior, pero debería haber alguna forma de racionalizar el actual, consiguiendo de alguna manera que en las relaciones primen otros valores además de los meramente estéticos. Están por estudiar con más profundidad fenómenos como las relaciones a distancia, en las que la gente se enamora primero de una imagen, luego de una voz para acabar frustándose cuando se encuentra con la persona real a la que había idealizado. Illouz incluye numerosos testimonios contemporáneos que ratifican sus principales tesis, plasmadas como siempre en un libro ambicioso, valiente y alejado de tentaciones ideológicas para centrarse en la plasmación objetiva del fenómeno que se estudia.

VASIL (2022), DE AVELINA PRAT.

Película sobre relaciones humanas, la historia de Vasil se basa en la convivencia entre un inmigrante búlgaro y un jubilado de vida acomodada que lo ha acogido temporalmente en su hogar. Como suele suceder en estas historias, a pesar de las suspicacias iniciales, entre ambos se establece una relación profunda que llega a cambiar la hermética existencia del personaje que interpreta Karra Elejalde. Claro que Vasil, el inmigrante que ha llegado a nuestro país buscando un futuro mejor resulta ser un tipo estupendo: campeón de ajedrez, de bridge, culto y además un manitas cuando se trata de arreglar cosas del hogar que posee además la facultad de acercar a personas que se encontraban distantes, como a su benefactor con su hija. Así pues, la trama se centra en el impacto de la excepcional personalidad de Vasil entre quienes lo van conociendo y el laberinto burocrático al que se enfrenta para regularizar su situación. En realidad la película se queda un poco en tierra de nadie, más allá de los buenos valores que destila respecto a la relación con el que viene de fuera y necesita que le echen una mano para poder integrarse en nuestra sociedad. En ese sentido en este caso concreto ayuda, y mucho, que se trate de una persona que viene de una cultura con muchos puntos en común con la nuestra y además dotado de una bondad y un don de gentes formidable.

P: 5  

martes, 4 de abril de 2023

VIVIR (1952), DE AKIRA KUROSAWA.

No veía esta película desde los tiempos remotos en los que la única posibilidad de acercarse a estos clásicos se encontraba en la caprichosa programación televisiva. Recuerdo que en aquella ocasión el filme de Kurosawa ya provocó mi admiración, sentimiento que se ve renovado con creces esta segunda vez. Porque Vivir no es solo el retrato preciso de cada uno de nosotros mismos, de ese pavor a la muerte que a veces se hace presente en nuestros pensamientos, algo que se hace amarga realidad para Kaji, diagnosticado con un cáncer de estómago, aunque el médico intente ser piadoso al transmitirle la noticia (solo la escena del Hospital ya podría dar lugar a un extenso debate). El protagonista ha pasado treinta años asistiendo a su puesto de trabajo en la administración municipal y ahora que siente la necesidad de reflexionar sobre su existencia, advierte que durante todo ese tiempo ha sido una especie de fantasma que ha tratado de pasar inadvertido. La película también profundiza en la relación del protagonista con su hijo, cuya conexión ha ido perdiendo a lo largo de los años, a pesar de que el joven no tiene más remedio que vivir bajo el mismo techo en casa de su padre, un hecho que nos recuerda que la escasez de vivienda es un problema social endémico perteneciente a las épocas más diversas. Kaji también tiene tiempo para pensar en la trágica y prematura muerte de su mujer, quizá el hecho que más le marcó e lo transformó en un ser apático. Curiosamente, cuando el protagonista sabe que está viviendo sus últimos días es cuando pretende exprimir la vida y encontrarle algo de sentido, lo cual acabará transformándole en una persona feliz, en un ser humano completo que, después de treinta años ejerciendo de momia administrativa, es capaz de conmoverse con una puesta de Sol. Una película admirable e intensamente humanista que interpela directamente a los sentimientos más íntimos del espectador.

P: 10

CRAZY STUPID LOVE (2O11), DE GLENN FICARRA Y JOHN REQUA.

Comedia romántica que consigue distanciarse de los tópicos del género a través de una mirada irónica bastante interesante. Steve Carell interpreta al típico padre de familia de mediana edad en crisis matrimonial que intenta compensar sus desgracias a través de una especie de deconstrucción personal - y estética - a cargo de un joven guapo y triunfador al que conoce en una noche de borrachera. La película se ve con agrado en todo momento y aunque muchas de sus subtramas no sean en absoluto creíble el tono general de la misma consigue que dicha circunstancia no moleste al espectador. A pesar de su voluntad levemente provocadora, el final de Crazy stupid love es bastante conservador, una situación en la que se intenta que las aguas vuelvan a su cauce y todos los personajes hayan aprendido tolerancia a través de sus diversas experiencias. Un buen divertimento para una tarde de domingo.

P: 5

sábado, 1 de abril de 2023

SUBMISSION (2017), DE RICHARD LEVINE.

He leído en más de una ocasión acerca de la realidad actual de la universidades en Estados Unidos, de cómo los estudiantes ponen cualquier lectura en cuestión en nombre del progresismo más rancio y cómo exigen constantemente espacios seguros en los que se vele especialmente por su integridad física, siempre en peligro y - sobre todo - porque no se cuestionen sus principios más sagrados. Viene esto a cuento porque en una de las escenas más interesantes de Submission, que nos va preparando para lo que va a venir después, unos profesores que están de cena íntima se sinceran al respecto y cuentan algunas experiencias con alumnos realmente insólitas, pero que no dudo que estén basadas en la realidad. El protagonista es profesor de escritura creativa, un novelista que fue prometedor en su día pero que ya está bastante olvidado. Cuando una de sus alumnas intenta entablar una relación más íntima con él, interesada en que lea los capítulos de la novela que está escribiendo, él no puede resistir dejarse llevar por la presunta inocencia de ésta y por los halagos que ella le dedica continuamente, hasta llegar a un conato de relación sexual entre ambos. La película de Levine trata el tema del Me too desde una perspectiva muy inteligente, mostrando al espectador la caída en los infiernos de un profesor universitario que, a pesar de su cínica inteligencia, ha caído en una trampa muy burda tejida por los encantos de su alumna, que obtendrá a partir de ese momento el estatus de víctima. Como Submission apenas tuvo repercusión, su argumento apenas ha generado debate, pero vale la pena recuperarla, sobre todo por ese paralelismo que establece con la obra inmortal de Von Sternberg, El ángel azul.

P: 7

LA ENTREGA (2014), DE MICHAEL R. ROSKAM.

Adaptación de una novela de Dennis Lehane, uno de los escritores de los que se han adaptado más libros al cine, casi siempre con resultados más que interesantes. En esta ocasión centra su atención en unos tipos discretos pero importantes para que el ecosistema oculto de la mafia funcione. Se trata de de los que regentan uno de los bares controlados por el crimen organizado, cuya misión algunas noches es custodiar el paquete con el dinero de las ganancias del día. La película está muy bien narrada y se toma su tiempo en ir desvelando la sorpresa final, que no resulta tan sorpresiva si el espectador está atento al carácter y acciones de los personajes. Una historia trágica, con toques de cine negro y policial que en todo momento se preocupa por ser verosímil. La entrega se sostiene también en la magnífica labor de sus intérpretes, Tom Hardy y el recordado James Gandolfini en su último papel antes de su fallecimiento.

P: 7