sábado, 30 de julio de 2022

SOMBRAS EN EL PARAÍSO (1986), DE AKI KAURISMAKI.

Resulta curioso que, por una vez, el protagonista de una película sea alguien sin pretensiones. Nikander es un basurero cuya vida consiste básicamente en realizar sus turnos de trabajo, fumar y relajarse un poco. Un día su querido compañero muere al pie del cañón, se emborracha y termina en el calabozo. Pero todo esto no parece afectar demasiado al imperturbable Nikander, un hombre de una mentalidad demasiado simple para lo que estamos acostumbrados a contemplar en el cine. Se enamora, eso sí, de una cajera de supermercado, alguien con un carácter todavía más raro que el suyo. Quizá el secreto de esta historia romántica tan poco convencional y escasamente glamurosa sea la falta de pretensiones de ambos miembros de la pareja, dos personas de vuelta de todo pero que parecen complementarse perfectamente. El encanto del cine de Kaurismaki reside también en esa sencillez tan humanista, en ese retrato de personajes vulgares, de los que puede encontrarse uno cada día a cientos por la calle. Para el director, estos son los auténticos héroes del proletariado.

P: 7

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