sábado 30 de julio de 2011

PARACUELLOS (1976-2003), DE CARLOS GIMÉNEZ. AUXILIO ASOCIAL.


Esta imagen tan estupenda pertenece a una de las mejores series de comics españoles: "Paracuellos", de Carlos Giménez. Son dos de los chicos huérfanos internos en el hogar franquista que observan como sus compañeros más afortunados reciben la visita (y de paso comida) de sus familiares. Toda una generación de españoles pasó por estos centros o, en todo caso, son capaces de recordar la brutalidad de la educación franquista, donde el maltrato estaba a la orden del día. No puedo sino recomendar la lectura de estas páginas, editadas en un solo tomo hace un par de años por Debolsillo, una de las mejores lecturas que he realizado últimamente. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/paracuellos-carlos-gimenez-y-el-auxilio-social-franquista-a61860

LA CAMPAÑA INTERMINABLE.


Como si de una broma de mal gusto se tratara, nuestro presidente ha convocado elecciones para el 20 de Noviembre, aniversario de la muerte de Franco, quizá para recordarnos que hubo épocas peores que la presente. Zapatero ha repetido tantas veces que iba a agotar la legislatura (¿o quizá lo que dijo es que iba a llegar agotado al final de la legislatura), que era lógico, en coherencia con esta desastrosa legislatura, que tuviera que tragarse sus palabras y adelantar las elecciones. Paradójicamente, esta decisión es la que ha suscitado el aplauso más unánime de cuantas ha tomado últimamente.

Ahora el ciudadano se enfrenta a una difícil elección, entre lo malo y lo peor. Por un lado, un Rubalcaba al que se intenta presentar como a un político novedoso, cuando lleva toda la vida ejerciendo tareas de gobierno, proponiendo unas ideas que ya podría haber aplicado en los últimos años, si tan buenas son. A veces me da la impresión (a pesar de que al menos da una imagen de inteligencia que no logro captar en su rival) de que se trata de un hombre cansado al que las circunstancias le han llevado a aceptar un reto casi imposible. Por otro lado, un Rajoy muy confiado en que los graves errores ajenos (que no sus virtudes) le lleven a la Moncloa. Como ciudadano me gustaría saber cuales son las medidas que va a tomar para sacarnos de la crisis económica. Todavía no he escuchado ni leído nada al respecto, más allá de "conseguir la confianza de los mercados" y "estimular la creación de empleo, que es lo que reclaman los españoles." De lo de Camps mejor no hablo, solo diré que en cualquier país civilizado, donde los ciudadanos no estuvieran adormecidos, haría ya tiempo que ese caso habría acabado con toda la cúpula del PP, que en principio trató de ocultar, después negar y finalmente disculpar un grave caso de corrupción política.

En Andalucía lo tenemos peor que en ningún sitio, porque después del verano comenzará una campaña electoral que se antoja interminable. Después de las elecciones generales tendremos, en marzo, las andaluzas, donde se juega la permanencia en el poder de los socialistas después de treinta años. Sería bueno que alguien limpiara debajo de las alfombras, aunque no se si será peor el remedio o la enfermedad, pues un tipo que ha esperado semanas y semanas para presentar a los ciudadanos su abultada declaración de IRPF no me merece la menor confianza.

Un factor sorpresivo en estas elecciones sería que se presentara el movimiento 15-M. Creo que conseguiría una representación bastante digna, aunque deberían preparar un programa coherente y creible a partir de todas las ideas que surgieron en las Asambleas. Y por último, una pregunta que lanzaría a los expertos. ¿Es bueno que un gobierno comience su andadura con unos presupuestos prorrogados del gobierno anterior? Seguro que a los mercados, que son tan picones, no les hace gracia.

PAPRIKA (2006), DE SATOSHI KON. EL DESFILE DE LA LOCURA.


Para un cinéfilo, al igual que para un aficionado a la literatura, es imposible seguir todas las novedades que inundan el mercado año tras año. De vez en cuando un producto es tocado por la vara de la fortuna y así podemos conocer algún ejemplo señero del cine que se hace en países lejanos, como Japón. ¿Cuantas películas de dibujos animados producirán al año? El director Satoshi Kon no era un desconocido por estos lares, pero era patrimonio casi exclusivo de los aficionados al manga. No vamos a poder ver más trabajos de este director de imaginación portentosa, pues falleció hace ahora un año.

Paprika desarrolla ideas que luego tomaría Christopher Nolan para su magnífica "Origen". Un científico ha inventado un aparatito por el que se pueden visitar los sueños de otra persona y así (esa es la intención primera) curar enfermedades, pero también existen enormes posibilidades para vivir en otros mundos y conectarse con otras personas. Como es lógico, dicho invento proporciona un enorme poder a quien lo controla y de eso trata la trama de "Paprika".

Ni que decir tiene que la técnica de dibujos animados usada es primorosa y, advertidos quedan, se trata de una película para adultos. Ofrece algunas de las escenas más perturbadoras del cine de los últimos años, como el desfile onírico de electrodomésticos, juguetes y toda clase de objetos, mientras suena la música fascinante de Susumu Hirasawa. A mí particularmente me inquietó bastante, como si llegara a tocar levemente un temor muy extendido y oculto que compartimos todos los seres humanos: que la lógica de lo real se transforme y todo se vuelva incontrolable locura.

Lo único que falla en este guión casi impecable es el final, demasiado convencional (y apocalíptico, porque estamos hablando de japoneses) pero la visión de esta pequeña joya merece la pena. Aunque muy influenciado por el cine americano, los japoneses siguen poniendo mucho de su cultura en sus historias.

sábado 23 de julio de 2011

EL PALACIO DE LOS SUEÑOS (1981), DE ISMAÍL KADARÉ. UNA PESADILLA KAFKIANA.


Hacía mucho tiempo que tenía ganas de leer algo de Ismaíl Kadaré. En este verano de lecturas extrañas, dado que fui nombrado jurado del concurso literario "Rafael Cansinos Assens", intento encontrar tiempo para lecturas pequeñas y estimulantes entre los libros obligatorios, de gran calidad algunos de ellos, pero no aptos otros para los rigores estivales. Ismaíl Kadaré me ha deslumbrado. Su obsesión por los totalitarismos es evidente, viniendo de donde viene, de uno de los regímenes comunistas más delirantes, de un país que vivió décadas encerrado en sí mismo. "El palacio de los sueños" bebe de la tradición centroeuropea, de Kafka y de las leyendas balcánicas que Kadaré tan bien conoce. Un escritor que enamora a primera vista y del que pienso seguir leyendo su obra con regularidad. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/el-palacio-de-los-suenos-el-totalitarismo-segun-ismail-kadare-a61210

EXTRAÑO SUCESO (1950), DE TERENCE FISHER. ALARMA EN EL HOTEL.


He aquí una película que podría haber sido firmada por el maestro Alfred Hitchcock, si no fuera porque ya fue director de una con argumento parecido: "Alarma en el expreso".

Y lo cierto es que la experiencia de la protagonista de "Extraño suceso" es como una pesadilla: su hermano desaparece de la noche a la mañana en el hotel parisino donde están hospedados y nadie parece acordarse de él, hasta el punto de que llega a dudar de su cordura. No obstante, no se rinde e intentará aclarar el misterio.

Un Terence Fisher que todavía no había trabajado para la Hammer dirigió con oficio esta trama muy entretenida y que sabe mantener en vilo en todo momento al espectador. La ciudad de París aparece como uno más de los personajes de la película, en uno de sus momentos más solemnes: la inauguración de la Exposición Internacional de 1889, en la que la torre Eiffel fue utilizada como arco de entrada. La presencia de dos actores tan solventes como la dulce Jean Simmons y Dirck Bogarde. Hace pocos años se realizó una película con temática parecida, aunque de bastante peor calidad: "Plan de vuelo: desaparecida", con Jodie Foster.


martes 19 de julio de 2011

EL LÁPIZ DEL CARPINTERO (1998), DE MANUEL RIVAS. LOS TRIUNFOS DEL PERDEDOR.


No había leído nada de Manuel Rivas, salvo sus artículos del sábado en El País. Rivas es en la actualidad el escritor más popular de Galicia y prácticamente siempre escribe acerca de su tierra. En esta ocasión se centra en una historia sucedida durante la Guerra Civil, de la que ahora se cumplen setenta y cinco años, pero centrándose en la represión, ya que en Galicia triunfó el golpe de Estado casi desde el principio, por lo que apenas hubo combates.

La novela se centra en dos personajes antagónicos: por una parte el doctor Da Barca, un joven médico ilustrado y republicano, que vive un romance con una muchacha perteneciente a las clases altas de Galicia y por otra Herbal, uno de sus carceleros, un hombre de pocas palabras, casi un odiador profesional. Cierto es que en las guerras, por muy ideológicas que estas se presenten, en realidad es un campo de disfrute para los más irracionales, para los que disfrutan con el dolor ajeno. Para los fusilamientos que se dan cada noche en el penal de Santiago de Compostela nunca faltan voluntarios. Los excluidos sociales se sienten importantes con un arma en las manos.

La principal misión de la novela de Rivas es denunciar los abusos cometidos por el bando nacional en su tierra. Allá no dio tiempo a la reacción de elementos exaltados de izquierda y la represión fue durísima. Las muertes se producían tanto por fusilamientos como por las condiciones de frío y humedad en las celdas de los republicanos presos. En "El lápiz del carpintero" los republicanos son inteligentes y solidarios, haciendo una piña en prisión. Sus carceleros son sádicos, hombres que solo piensan en la venganza. En lineas generales no dudo que la realidad fuera así, pero la narración debería haber mostrado que la realidad fue mucho más enrevesada. Únicamente el personaje de Herbal está dotado de complejidad suficiente, y ello por un elemento que entronca con el realismo mágico o, más bien, con el gusto por lo sobrenatural del pueblo gallego: el lápiz de carpintero que lleva en la oreja le pone en comunicación con su antiguo dueño, un pintor muerto en la represión.

Y es que Herbal establece una relación de amor-odio con el doctor Da Barca. A pesar de su situación, virtualmente condenado a muerte, parece mantener un optimismo a prueba de balas, particularidad propia de un hombre hecho a sí mismo. Pero este no es el principal motivo por el que Herbal envidia a su antagonista, sino su hermosa amante, que no renuncia a Da Barca ni en las más penosas circunstancias. Para Herbal, que Da Barca se haya hecho acreedor de un amor así, es motivo de envidia y de tormento. Es un triunfador incluso en la peor de las derrotas. Aquí toma todo su sentido la mítica frase que Unamuno le lanzó a Millán Astray en uno de los grandes duelos dialécticos de la historia: "Venceréis, pero no convenceréis".

La novela de Manuel Rivas se queda corta en sus pretensiones, no aportando demasiado a la literatura sobre la Guerra Civil y la represión. Es una historia demasiado simple, en la que solo tiene interés la evolución del personaje de Herbal, aunque también es cierto que se lee con agrado e interés, aún faltándole algo de credibilidad en algunas partes. Un detalle que a mí me chirría un poco: ¿por qué no sabemos nada más del periodista que aparece al principio, en la actualidad? No hubiera estado mal que apareciera al final, para cerrar el círculo.

UN CUENTO CHINO (2011), DE SEBASTIÁN BORENSZTEIN. LAS TRIBULACIONES DE UN CHINO EN BUENOS AIRES.


Hay ocasiones en las que uno acude a ver una película sabiendo exactamente lo que le van a mostrar en pantalla. El cine es espectáculo y sorpresa, pero también lugares comunes y actores de los que se espera una determinada pose. Cuando entré en la sala que proyectaba "Un cuento chino" sabía que la película era exactamente eso: Ricardo Darín irritándose y lanzando toda clase de insultos maldiciendo su suerte al cruzar su vida con la de un chino perdido en la ciudad porteña, llamándole boludo y cagándose en su putísima madre, pero al fín al cabo mostrando su buen corazón al acoger en su hogar a uno de estos seres que andan perdidos por el mundo. O sea, que las películas de Ricardo Darín constituyen todo un género en sí mismo.

Eso no debe ser ningún problema, porque en este caso nos encontramos con un grandísimo actor que se ha especializado en este tipo de papeles tragicómicos. Quizá esta película se quedaría en nada sin su presencia, una película que se sustenta básicamente en su falta de pretensiones, pues lo único que busca es contar una historia pequeña centrándose en el personaje protagonista. Y es que Roberto es un misántropo (tiene sus razones para serlo, como comprobará cualquiera que se acerque a ver la película) y solo le interesa mantener el orden en su espacio de soledad. La aparición de Jun Quian hará despertar a trompicones al ser humano que guardaba en su interior. Porque después de todo Roberto es un hombre íntegro, un ser que se rige por principios éticos.

Para redondear la historia, diremos que una de las aficiones de Roberto es recortar de los periódicos sucesos insólitos para demostrarse a sí mismo que la vida no tiene sentido. Y en eso hay que darle la razón, no lo tiene, pero uno tiene que vivir disimulando lo contrario, porque a veces el sinsentido merece la pena, al menos por momentos. Recomiendo el visionado de "Un cuento chino", no tanto por su calidad, sino porque, en estos tiempos veraniegos es una de las pocas propuestas estimulantes en nuestros queridos cines de centro comercial.


jueves 14 de julio de 2011

MANON LESCAUT (1731), DEL ABATE PRÉVOST. AMOR DE PERDICIÓN.


Si en el anterior artículo hablábamos de una relación amorosa pura, que surge de una conversación y que reafirma en su carácter noble al protagonista, aquí comentamos otro tipo de amor, un amor apasionado y tormentoso, con momentos de plenitud y momentos de hundimiento. Para el protagonista, pese a pasar de noble a pícaro, la experiencia merece la pena. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/manon-lescaut-la-novela-mas-popular-del-abate-prevost-a60240

MARTY (1955), DE DELBERT MANN. EN BUSCA DEL AMOR.


El otro día cuando estaba visionando "Grupo salvaje", cada vez que aparecía Ernest Borgnine en escena me acordaba de "Marty" y reconocía en él a un gran actor, el que es capaz de abordar papeles tan diferentes y hacer creibles a sus personajes.

Marty es ante todo un ser noble y bondadoso. Trabaja en una carnicería, aunque hubiera podido terminar estudios universitarios si sus circunstancias vitales hubieran sido distintas. Pero su mayor frustración es, a sus treinta y cuatro años, no haber encontrado una mujer con la que vivir una relación amorosa, tal y como no cesan de repetirle las clientas de la carnicería. Para Marty las salidas nocturnas con sus amigos son una auténtica tortura, pues, tal y como expresa el cartel de la película, se siente solo en medio de una multitud.

Una noche, sorpresivamente, conoce a una muchacha con un alma parecida a la suya. Congenian y gozan de una larga conversación. Yo siempre he estado convencido de que el amor surge de la conversación. También son dos largas conversaciones una obra maestra posterior que se divide en dos partes: "Antes del amanecer" (1995) y "Antes del atardecer" (2004), ambas de Richard Linklater. Son películas que exploran los más íntimos sentimientos humanos y la necesidad de encontrar un ser afín a quien comunicarlos.

Él está encantado, pero sus amigos piensan que ella es un adefesio y a su madre tampoco le hace gracia que se trate de una mujer con estudios. El típico miedo de todas las madres ante las mujeres que se salen de su papel tradicional. Marty es un mar de dudas ¿debe renunciar a lo que cree será su felicidad y dejarse llevar por opiniones ajenas?

Lo más asombroso de "Marty" es que se trata de la película más sencilla posible, cuyo argumento es uno de esos pequeños dramas cotidianos que se sufren íntimamente y que los demás no pueden llegar a entender del todo. Betsy Blair también está perfecta en un papel que volvería a repetir (pero esta vez añadiendo a la fórmula la crueldad española) en otra de mis películas favoritas: "Calle Mayor" (1956), de Juan Antonio Bardem.

Les recomiendo encarecidamente que visionen todas estas películas si quieren comprender un poco mejor ese sentimiento tan humano y tan escurridizo que es el amor. Para mí "Marty" fue un descubrimiento hace años, una de esas películas que uno empieza a ver sin saber muy bien de que va el asunto y que al final quedan para siempre en la memoria. Por suerte ahora puedo volver a verla cada vez que me apetece.

domingo 10 de julio de 2011

GRUPO SALVAJE (1969), DE SAM PECKINPAH. LOS APÓSTOLES DE LA VIOLENCIA.


La ví hace ya tantos años que solo recordaba su primera escena (que es de las que no se olvidan), seguramente en unas de esas sesiones televisivas eternas que, con publicidad incluida, podían acabar a las dos de la madrugada en el caso de películas largas como esta. Ahora he podido verla en todo su esplendor, en una copia restaurada para Blue Ray. Solo decir una cosa. A mí no me parece que esta película sea una apología de la violencia, sino todo lo contrario: se presenta como algo sucio y brutal. La apología (y banalización) de la violencia vendría en los años ochenta, con Rambo y todos sus discípulos. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/grupo-salvaje-la-violenta-obra-maestra-de-sam-peckinpah-a59885

AJUSTE DE CUENTAS. COMO CONSEGUIR TRABAJO EN DIEZ DÍAS.


No suelo ver televisión prácticamente nunca. Antes, de vez en cuando veía un programa muy interesante de la cadena Cuatro, llamado "Hermano mayor", donde un valiente se enfrentaba a las fuerzas desatadas de la maldad humana en forma de hijos díscolos que, embravecidos con una combinación de porros y otras drogas en el cuerpo, tiranizaban a sus padres a base de pedirles dinero para sus vicios, bajo amenaza (muchas veces cumplida) de ir destrozando la vivienda familiar hasta sus cimientos.

Ayer puse la tele a esa misma hora y el programa había cambiado, pero este se me antojó aún más interesante, pues si en el anterior la gente común se creía libre en general de los males extremos que se mostraban, en este muchos de los espectadores pueden sentirse identicados con las historias que muestra la pantalla. "Ajuste de cuentas" está presentado por el ex baloncestista Curro Ávalos, actualmente un coach (entrenador) personal de éxito, especialista en ese término tan difuso como es la motivación. He visto algunos vídeos suyos y he de reconocer que se trata de un gran comunicador. Conozco algo del mundo de los recursos humanos y sé que el coaching es una de las alternativas que usan las empresas para despertar a algún empleado importante cuando se encuentra afectado más de lo normal por las angustias del mundo laboral. Todo esto tiene mucho que ver con la moda del pensamiento positivo, de enfocar los deseos como paso previo a conseguir los objetivos. Supongo que en la profesión habrá de todo, desde gente honesta e inteligente hasta pseudopredicadores de verbo florido y resultados mediocres.

El programa del viernes nos presentaba el caso de cuatro jóvenes que llevaban una cantidad obscena de meses en paro en esta dolorosa España de hoy. Uno de ellos era el dueño de la casa donde vivían todos juntos y el banco estaba a punto de embargársela, junto a la de sus padres, que firmaron un aval seguramente sin pensar demasiado en las consecuencias, pues antes los tiempos eran más alegres. Lo cierto es que la angustia reinaba en esa casa y esa misma angustia paralizaba a sus habitantes, que esperaban su destino con una mezcla de fatalidad y miedo. Pero un día Curro Ávalos llamó a su puerta y se dedicó a ponerles las pilas.

Supongo que como coach experto, Ávalos tendría sus motivos para actuar como actuó, pero yo lo único que sentí como espectador es que el hombre les dedicaba una bronca tras otra a los pobres desempleados y les llamaba vagos. Les culpabilizaba todo el tiempo de su situación y llegaba a enseñarles una representación de la tumba de los padres del protagonista. Les daba diez días para encontrar trabajo, si no llegaría la hecatombe. En un determinado momento les llevaba a visitar el despacho de lujo de unos expertos financieros vestidos como pijos que les confirmaban que sin ingresos no podían pagar la hipoteca y que les ofrecían como solución buscar un trabajo. Los jóvenes lloraban, se reconocían ante la cámara como inútiles y se dedicaban a responder a ofertas de trabajo de cualquier cosa y a dejar currículums en empresas de la más variadas actividades. A veces yo llegaba a pensar si alguno no se le suicidaría al responsable del programa, ante el negro panorama que les mostraba continuamente.

El momento estelar llegó cuando Curro Ávalos les anunció que iban a gozar de una entrevista de trabajo con un conocido empresario del sector de la restauración en unos segundos. La cosa consistía en que debían correr hacia un lujoso Mercedes negro donde les esperaba el que podría llegar a ser su futuro patrón, vestido impecablemente con su traje y echando miradas condescendientes, cuando no algo despreciativas, a los candidatos. Todos realizaron desastrosamente la entrevista. Lo cierto es que a mí, o a cualquiera, le hubiera pasado lo mismo. Uno de los chicos comentó que se había sentido como una mierda frente al esplendor del triunfador.

Llegan los últimos días, el tiempo apremia. Según nos informa una voz en off, los chicos espabilan y dedican todo el día a la búsqueda de empleo. Curro Ávalos les echa las últimas broncas, les hace mirar al abismo (desde mi punto de vista no hubiera estado mal también un poco de motivación positiva para que los chicos fueran conscientes también de sus virtudes y no solo de sus defectos) y ¡oh milagro! cuando está a punto de acabarse el plazo comienzan a encontrar trabajo. La última escena es impagable. Están todos reunidos en el salón y Curro Ávalos le anuncia a uno de ellos que tiene una llamada telefónica: es un empresario que quiere que comience a trabajar para él en labores de mantenimiento. ¿Pero cómo que llamaron a Curro antes que al candidato? ¿No habrá tenido nada que ver el programa en tan oportuno final? Lo más divertido es que en los agradecimientos del final pueden leerse los nombres de algunas de las sociedades que han empleado a los tres chicos que encuentran trabajo.

Realmente no dudo de que los métodos de Curro Ávalos sean positivos y den buenos resultados, pero como espectador me queda la duda razonable (por no decir certeza) de si el programa no ha intervenido para que ciertas empresas ofrezcan empleo a los protagonistas a cambio de la mención del final. Eso desvirtuaría todo lo anterior, pues el objetivo no habría sido conseguido únicamente por el esfuerzo de los desempleados y su coach, sino por otros medios. Hoy día, por mucha motivación que haya por medio, es prácticamente imposible en España conseguir un puesto de trabajo en diez días. Y menos tres. Y menos aún si los candidatos son tan inútiles como se nos ha hecho ver durante todo el programa. Parece que el mensaje final sería este: en España el que no trabaja es porque no quiere. Un insulto para las personas que se esfuerzan cada día en conseguir un trabajo en medio de una crisis tan severa.

LA NOVIA ERA ÉL (1949), DE HOWARD HAWKS. EL ESPOSO DE GUERRA.


De las colaboraciones entre dos monstruos del cine como Howard Hawks y Cary Grant surgieron dos obras maestras incontestables: "La fiera de mi niña" y "Luna nueva" (nada que ver con la saga Crepúsculo). Esta es la más floja de todas y a mí particularmente me ha decepcionado muchísimo.

Lo cierto es que la química entre los dos protagonistas es inexistente, sobre todo por la actuación de Ann Sheridan, demasiado gris. Cuenta la historia de un militar francés que realiza misiones rutinarias en la Alemania ocupada de la postguerra. En una de ellas tendrá que pasar más tiempo del que quisiera con una oficial con la que mantiene una relación de amor-odio, muy típica de este tipo de comedias. En esta primera parte de la película se fuerzan las situaciones para que Cary Grant haga un poco el ganso: la consigna parece ser no dejar dormir al protagonista en paz ni una noche.

Luego, como no podía ser de otra manera, el amor acaba imponiéndose. El morbo del asunto a partir de ese momento es asistir a su peculiar noche de bodas, donde son separados y el personaje de Cary Grant es incapaz de encontrar alojamiento y, sobre todo, al momento culminante, cuando deben arreglárselas para partir juntos a Estados Unidos, teniendo en cuenta que los papeles de él lo definen como una "esposa de guerra". El machismo del ejército, que no preveía en su burocracía que una de sus miembras pudiera enamorarse con los mismos derechos que un hombre. Como es sabido (y como se ve en todos los carteles de la película), Cary Grant no tiene más remedio que hacer de tripas corazón y convertirse en un travesti con la ayuda de una peluca improvisada realizada con la crin de un caballo. La película se deja ver a ratos, pero se hace muy larga.

miércoles 6 de julio de 2011

DEL ASESINATO CONSIDERADO COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES (1827), DE THOMAS DE QUINCEY. LA ESTÉTICA DEL CRIMEN.


Un poco decepcionado me ha dejado este texto de Thomas de Quincey, por debajo del gran nivel mostrado en otro libro suyo que leí hace unos años, "Confesiones de un inglés comedor de opio". En cualquier caso, es una lectura rápida y, digamos, imprescindible. Un texto que causó escándalo en su época, pero que ha envejecido mal, aunque sigue teniendo encanto:

http://www.suite101.net/content/del-asesinato-considerado-una-de-las-bellas-artes-de-quincey-a59300

lunes 4 de julio de 2011

WHO´S THAT KNOCKING AT MY DOOR. (1967), DE MARTIN SCORSESE. MACHISMO ITALOAMERICANO.


Descubrir las primeras obras de los grandes cineastas es un ejercicio muy interesante. Hace algunos años lo hice con Stanley Kubrick visionando "El beso del asesino", que, igual que este "Who´s that knocking at my door" está obviamente muy por debajo de sus grandes obras maestras, pero ya se pueden advertir algunos de los elementos característicos de su cine.

Lo primero que llama la atención en esta primera obra de Scorsese es lo bien que está rodada, el buen manejo de la cámara y la experimentación constante, la libertad creativa de quien tiene muchos proyectos en mente y aprovecha su primer rodaje comercial para ir definiendo su cine. Ya aquí están patentes algunas de las obsesiones que posteriormente poblarán su filmografía: la educación de los jóvenes italoamericanos que deben salir adelante en un ambiente neoyorkino altamente competitivo: como explicará más tarde Scorsese, muchos de estos muchachos que aún conservan casi intacta su inocencia y que en su vacío existencial solo piensan en juergas nocturnas y en practicar sexo con mujeres más experimentadas, caerán bajo el influjo de la mafia.

"Who´s that knocking at my door" también servirá para hacer debutar a un jovencísimo Harvey Keitel, que interpreta con solvencia a un muchacho que no tiene claras sus aspiraciones, pero cuya relación con una chica mucho más centrada que él, con mejor formación, hará desencadenar todas sus defensas en forma de un machismo exacerbado que divide a las mujeres en vírgenes y putas. Todavía es pronto como para que la sangre llegue al río, pero estas ideas tan arraigadas acaban provocando tragedias. La virtud obligatoria de las mujeres y la virilidad de sus maridos, que casi por obligación deben demostrar, si quieren ganar prestigio en el grupo, que son machos alfa en potencia, forman un cóctel difícil de manejar.

sábado 2 de julio de 2011

CLUBES DE LECTURA EN MÁLAGA EN JULIO. A MEDIO GAS.


Cuando van llegando las vacaciones (para quien puede tomárselas), se disipan un tanto las actividades culturales, entre ellas los clubes de lectura, aunque todavía habrá oportunidad de asistir a alguno en este mes de julio.

En la biblioteca Cristóbal Cuevas (no se fíen mucho de la fecha que he puesto, pues todavía tengo que confirmarla), una novela de un autor del que solo he leído hasta ahora los artículos que publica los sábados en El País: "El lápiz del carpintero", de Manuel Rivas.

En la Casa del libro, una novela coreana de la que no sé nada, y que me intriga: "Por favor cuida de mamá", de Shin Kyung Sook.

Y en la Fnac, en la misma fecha que en la Casa del libro, ¿contraprogramación?, "El espía", la nueva novela de Justo Navarro.

Respecto al club de la biblioteca provincial, el miércoles pasado celebramos la despedida. Se está leyendo para el final del verano "Rayuela", de Julio Cortázar. Para quien le resulte demasiado densa, yo propuse "Bartebly el escribiente", una novela corta de Herman Melville.

Por mi parte, espero tener tiempo de leer las dos primeras. Mis horas de lectura están ocupadas ahora con las novelas que participan en el concurso literario del que soy miembro del jurado. Supongo que no podré reseñarlas hasta octubre, pero iré compatibilizando con otras lecturas, que no sean muy extensas.

Feliz verano a todos los lectores.

BULLIT (1968), DE PETER YATES. LAS CALLES DE SAN FRANCISCO.


Se trata de una de estas películas icónicas que todavía no había visto. Por algún extraño motivo, yo suponía que se trataba de una especie de precedente de Harry el sucio (seguramente por desarrollarse ambas en San Francisco), pero no es exactamente así.

A diferencia del personaje de Clint Eastwood, Bullit es un policía bastante integrado en el cuerpo, sin demasiados conflictos personales, con una compañera que parece bastante estable y respetado, al menos en principio, por sus superiores. De hecho, la misión que se le confía no resulta demasiado espectacular: proteger a un testigo durante un par de días en un hotel de mala muerte, aunque todo se va a complicar muy pronto.

En "Bullit" las escenas de acción están muy dosificadas, pues lo que se busca ante todo es el realismo. Esto puede suponer un suplicio a ojos del espectador actual, acostumbrado a tiroteos inverosímiles y persecuciones a doscientos por hora, pero ciertamente, la famosa persecución por las calles de San Francisco de esta película no ha sido superada todavía. Por lo que he leído, el propio Steve McQueen, gran piloto, realizó toda la escena, que se extiende durante diez minutos trepidantes. Un auténtico precedente de los videojuegos actuales cuando la cámara se situa en la misma perspectiva que el conductor.

A "Bullit" no se le puede juzgar por su guión, demasiado rutinario, ni por su ritmo irregular, sino por una confluencia de elementos que la hacen única: los ojos azules de Steve McQueen, que compone un personaje con mucha personalidad, la belleza de Jacqueline Bisset y, sobre todo, el hermoso retrato de la ciudad de San Francisco, recorrida a ritmo de persecución, pero no tan deprisa como para no apreciar lo singular de sus calles. Visionar hoy esta película, perfectamente restaurada en blue ray, resulta un espectáculo mucho más estimulante que la mayoría de los estrenos insufribles del verano.