sábado, 9 de julio de 2022

DOCTOR STRANGE EN EL MULTIVERSO DE LA LOCURA (2022), DE SAM RAIMI.

El regreso de Sam Raimi al universo Marvel - aunque éste no sea exactamente el mismo universo en el que se localizaban sus películas de Spiderman - imprime su particular personalidad a esta nueva entrega del doctor Extraño: una combinación estupenda de humor, terror y fantasía. Y es que Marvel, que ha perdido en sus últimas producciones ese sentido de la maravilla que consiguió hace unos años con la apoteosis de la saga de los Vengadores, tiene la posibilidad de seguir sorprendiendo a los espectadores gracias a la inteligente integración de la idea de Multiverso, que aquí es una excusa para ofrecernos un entretenido viaje por realidades alternativas que contienen más de una sorpresa para los lectores más veteranos de los cómics. Además, la película de Raimi se beneficia de una excelente interpretación de un Benedict Cumberbatch que tomó la medida a su personaje desde el primer momento. Ahora lo que toca es esperar que la remodelación que se está realizando - no recuerdo ahora por que fase andamos - beba de las mejores fuentes de décadas de cómics Marvel.

P: 7 

miércoles, 29 de junio de 2022

DÉJAME CAER (2018), DE BALDVIN ZOPHONIASSON.

El descenso a los infiernos de la droga de una adolescente es una historia que ya se ha contado en otras ocasiones, pero en pocas con la convicción y el realismo de esta producción islandesa. Magnea es una joven quinceañera que va poco a poco despegándose de la vida de buena estudiante que ha llevado hasta ese momento después de conocer a su amiga Stella. Stella le va dando a conocer el mundo de la noche, toda una revelación para una adolescente que rápidamente se siente cómoda en esa existencia de transgresión frente a la existencia convencional. Todo parece más maravilloso aún cuando empieza a tomar drogas y se enamora de ellas casi tanto como de Stella. Mientras tanto, su padre no reacciona adecuadamente al desafío de Magnea, quizá por una mala aplicación de su ideología progresista, que dicta que es normal que los jóvenes quieran experimentar nuevas sensaciones. Cuando se da cuenta de la verdadera naturaleza de los problemas de su hija, ya es demasiado tarde y además ésta sigue toreándolo como quiere. Déjame caer se beneficia de su estructura narrativa no-lineal en las que vamos conociendo las distintas fases del descenso a os infiernos de Magnea, con puntuales paradas en momentos paradisiacos (artificiales). La película de Zophoniasson no ahorra escenas sórdidas y perturbadoras al espectador, pero todo está al servicio de una historia muy sólida que desemboca en un final verdaderamente terrible, en el que podemos atisbar el verdadero significado de la pérdida de una vida joven cuya búsqueda desesperada de placer inmediato no fue frenada a tiempo. Todo un descubrimiento esta pequeña joya del cine islandés.

P: 8

lunes, 27 de junio de 2022

MISIÓN DE AUDACES (1959), DE JOHN FORD.

Nadie puede dudar de que John Ford fuese un enamorado del Ejército, al que retrató en numerosas películas como una sociedad dentro de la sociedad en la que todo funciona razonablemente bien gracias a la jerarquía y a la disciplina. Otra cosa es que le gustase la guerra y menos cuando, como retrata en una de las escenas más impresionantes de Misión de audaces, se empleara a niños para desfilar hacia el campo de batalla. Duelo interpretativo entre John Wayne y William Holden la obra de Ford habla sobre todo del choque entre dos formas de afrontar esta barbarie: desde el punto de vista humanista del médico o desde la visión mucho más práctica y fría del coronel Marlowe, que bajo su capa de dureza esconde una indudable nobleza, como suele ocurrir con los personajes de interpretó Wayne. Aunque no llega a la altura de Fort Apache o Río Grande, Misión de audaces es una de los grandes westerns de Ford, un encargo de los productores al que él dota de personalidad y momentos tan maravillosos como la desesperada batalla final. Y mientras tanto se desarrolla una historia de amor romántica y triste cuya intensidad verdadera queda opacada por las difíciles circunstancias en la que se desarrolla.

P: 8

sábado, 25 de junio de 2022

VOTASTEIS GESTOS, TENÉIS GESTOS (2021), DE MARÍA BLANCO. SOBRE LA DECADENCIA DE LA DEMOCRACIA ESPAÑOLA.

A pesar de que vivimos en una democracia plena, avalada por numerosas instituciones internacionales, la calidad de los políticos que nos representan viene sufriendo desde hace años un serio deterioro. Empecé a leer este libro atraído por su título, pues creo que acierta plenamente con el espíritu de nuestro tiempo: al igual que existe en internet el postureo, es una tendencia en nuestra vida política. A veces parece que nuestros representantes no abordan los problemas, sino que los denuncian, como si ellos no tuvieran responsabilidad sobre los mismos y ofrecen discursos paternalistas que abordan la cuestión de una manera absolutamente superficial, condenando o anhelando cosas, pero sin ofrecer soluciones coherentes. A veces, como hemos podido ver a través de ciertas reformas legales recientes, se da la impresión de que se ha abordado un cambio revolucionario en la materia, pero el resultado final es que todo sigue más o menos igual, aunque ciertamente se dañe el concepto de seguridad jurídica. 

Uno de los grandes males que aborda María Blanco - desde un punto de vista liberal, todo sea dicho - es el maniqueísmo imperante en la lucha política. Frecuentemente el debate político se reduce a la demonización del adversario y a esto se dedica gran parte de los esfuerzos de los diputados. Ya casi no existen periodos ordinarios de sesiones, sino una campaña permanente, como una guerra de trincheras permanente cuyo único objetivo es buscar el voto de la manera más populista posible. Los pecados del pasado en forma de corrupción son olvidados rápidamente por los pecadores para pasar a acusar a otros grupo políticos de ser peores que ellos mismos. Las acusaciones de comunismo y ultraderecha vuelan de un lado a otro de los bancos del Congreso como si nos encontráramos de nuevo en los años treinta del siglo pasado. Además, lo simbólico es mucho más importante que cualquier mensaje medianamente complejo:

"Si antes se trataba de cuidar el contenido y el continente, la política actual se olvida de qué se transmite para centrarse en el cómo se transmite. Así, es más importante que hable una mujer, que simboliza la igualdad de género, que la verdadera igualdad, sea de género o sea en un sentido más global. Se entrena la comunicación no verbal para que la audiencia perciba frescuras, seguridad, etc, y se olvidan la honestidad en el mensaje, los ideales y la conexión con la realidad."

La política como marketing, más que como actividad orientada al bien público, los gestos cortoplacistas que pueden hipotecar a generaciones futuras y los mensajes contradictorios según convenga en cada momento son el pan nuestro de cada día. Además, la actividad política es entendida por muchos como un ejercicio fanático de seguimiento al partido escogido, como si de un club de fútbol se tratara, cuando lo más coherente sería estar de acuerdo con algunas propuestas programáticas y rechazar otras de cada uno de los grupos políticos y votar al que más se acerque a lo que uno cree justo. O no votar, no tener complejos en tomar esa postura cuando uno crea que ninguno de los partidos que se presentan a unas determinadas elecciones merece el voto propio. Necesitamos una sociedad civil más despierta, a la vez colaboradora y controladora del ejercicio del poder. Pero en este país esto parece un sueño lejano.

MADELEINE COLLINS (2021), DE ANTOINE BARRAUD.

Intentado emular al maestro Hitchcock Barraud no acierta demasiado presentando la historia de una persona que lleva una doble vida, una situación que hemos visto ya varias veces en el cine, aunque lo original en este caso es que sea una mujer la protagonista. Judith está casada con un director de orquesta de prestigio y vive una existencia acomodada en Francia. A la vez, mantiene una relación en Suiza con Abdel, con quien tiene una hija pequeña, a quienes visita muy frecuentemente debido al subterfugio de su trabajo como traductora. Aunque la película mantiene el interés en su primer tercio, se va desinflando conforme pasan los minutos y la suspensión de la credibilidad que se exige al espectador va en aumento. El giro final es original, aunque no demasiado sorprendente y no me reconcilia con una historia típica en la que la protagonista va fabricando una red de mentiras cada vez más complicada e inverosímil.

P: 5 

jueves, 23 de junio de 2022

EL ESCUADRÓN SUICIDA (2021), DE JAMES GUNN.

No hay comparación posible: El escuadrón suicida de 2021 es una película mucho más redonda que su homónima de cinco años antes. Independientemente de que ésta tenga alguna continuidad respecto a aquella (el universo cinematográfico de DC es un caos), la dirigida por James Gunn sabe cómo no tomarse en serio a sí misma a sale triunfante al presentar un guion totalmente irreverente y absolutamente divertido. El principal acierto es la elección de personajes, que en esta ocasión son verdaderamente divertidos, y la química que existe entre ellos. La suspensión de la credibilidad es algo consustancial a este tipo de películas, pero en este caso se beneficia de la tendencia de Gunn a no tomarse en serio a sí mismo y dejar que los miembros del Escuadrón se dediquen a realizar cualquier barbaridad posible. A destacar personajes como Tiburón o Pacificador (protagonista de su propia serie), que brillan con luz propia.

P: 7

martes, 21 de junio de 2022

CHAPLIN (1992), DE RICHARD ATTENBOROUGH.

Modélica biografía de uno de los hombres que definió el cine en sus primeros años. Aunque todos hemos visto numerosas películas y cortos de Charlot, el hombre detrás del mito es casi más interesante que el personaje del vagabundo que inmortalizó. El arte de Charlot fue ante todo moldeado por sus duras experiencias vitales de infancia y adolescencia, la ausencia del padre y las dificultades de la madre para sacar adelante a la familia que derivarían en problemas mentales. Además, Chaplin refleja muy bien los primeros tiempos de Hollywood, cuando todo estaba por inventar y las oportunidades que ofrecía el nuevo medio, que muchos veían solamente como una prolongación del teatro, eran inmensas. Talentos como Griffith o Chaplin elevaron el cine a categoría de arte y exploraron las posibilidades del medio como transmisor de mensajes sociales. Robert Downey Jr. encarna a la perfección al protagonista en un trabajo que le valió una justa nominación al Oscar. Está secundado por uno de los mejores repartos que se podían encontrar por aquellos años, además de por Geraldine que, de una manera un tanto perturbadora, encarna a su propia abuela. Una de las mejores películas de los noventa, que no fue entendida por la crítica en el momento de su estreno.

P: 8