lunes, 10 de enero de 2022

ANNETTE (2021), DE LEOS CARAX.

Si algo llama la atención de Annette es que está concebida como un gran espectáculo. Se trata de un musical puro, en la que los personajes se expresan continuamente a través de canciones. El argumento nos presenta a dos personajes que son pareja: él es un humorista de mucho éxito que basa sus actuaciones en una libertad de expresión radical que acaba derivando en problemas para su carrera. Ella es una cantante de ópera venerada por su público, una mujer volcada en su profesión que al final va a ser víctima de la ira de su pareja cuando éste empiece a ver el contraste entre su decadencia y la siempre creciente popularidad de Ann. Annette trata muchos temas de actualidad, como la masculinidad tóxica, el Mee Too, la responsabilidad de tener hijos, la popularidad y la frivolización de la misma a través de los medios de masas... Expone muchos asuntos, pero no profundiza demasiado en ninguno, porque tampoco le hace falta, lo que le interesa a Carax es ofrecer un trabajo en el que se encuentre ante todo presente su particular personalidad como director rompedor. Y lo cierto es que la propuesta es muy estimulante, un placer visual que resulta a la postre muy entretenido, por lo que no pesan sus 140 minutos de duración. Magnífico Adam Driver, un actor que no para de trabajar y al que no le importa escoger papeles arriesgados en cualquier género cinematográfico.

P: 7

sábado, 8 de enero de 2022

CORAZÓN DE PERRO (1925), DE MIJAÍL BULGÁKOV. EL ADVENIMIENTO DEL HOMBRE NUEVO.

Los primeros capítulos de Corazón de perro son realmente memorables. Narrados desde el punto de vista de Shárik, el perro protagonista de la novela, constituyen un conmovedor intento de acercarse a los sentimientos de un ser ignorado por todos que intenta sobrevivir callejeando por las heladas calles de Moscú, mientras el lector se sorprende por su gran capacidad de observación de juzgar el entorno. Cuando lo conocemos, Shárik está herido y siente que está próximo a morir. Algunos pasajes de esta primera parte resultan ciertamente conmovedores:

"El perro se quedó en el portal, quejándose del costado llagado, se apretujó jadeante contra la fría pared y decidió firmemente que ya no se movería de allí; que allí, en el porche, exhalaría su último suspiro. La desesperación se apoderó de él. En su alma solo había dolor y amargura. Se sentía tan solo y amedrentado que unas diminutas lágrimas de perro, como ampollas, salían de sus ojos y se congelaban al instante."

Pero un golpe de la fortuna va a hacer que Shárik sea adoptado por una eminencia científica, el profesor Filip Filípovich. Desde ese momento, la existencia de Shárik cambia radicalmente: a cambio del fin de su libertad consigue un refugio con calor y comida ilimitados. Para el protagonista es el paraíso, aunque pronto va a descubrir que su estancia en su nuevo hogar esconde propósitos mucho más siniestros, puesto que el perro va a ser protagonista de un experimento que pretende convertirlo en un ser humano.

Con lo que no contaba Filip Filípovich es con el hecho de que la necesidades de un hombre son mucho más amplias que las de un perro. El Shárik semihumano querrá vivir en sociedad, optará a un puesto de responsabilidad en el nuevo Estado y desarrollará un carácter monstruoso, herencia de la parte animal que todavía lleva consigo. A partir de aquí se desata la vena satírica propia de un escritor tan radicalmente libre como Bulgákov. No es difícil advertir una gruesa crítica a las pretensiones de la nueva Unión Soviética de crear un hombre nuevo partiendo de un material que el escritor consideraba corrupto. Como no podía ser de otro modo, dado el ambiente imperante en el Moscú de la época, la obra fue censurada y solo pudo circular, hasta 1987, año en el que fue reeditada, en ediciones clandestinas, una muestra más de la inmensa tragedia que sufrió la literatura rusa con el advenimiento del poder soviético. Es bueno recordar unas reflexiones del doctor, protagonista de un experimento fallido, pero repleto de buena intenciones, quizá una especie de mensaje baldío a las autoridades:

"Con caricias. Es la única forma posible de tratar a los seres vivos. Con el terror no se consigue nada de los animales, sea cual sea su nivel de desarrollo. Siempre lo he dicho, lo digo ahora y lo seguiré diciendo. Es inútil que algunos piensen que el terror les va a ayudar. No, no les ayudará sea cual sea: ni el blanco, ni el rojo, ni siquiera el pardo. El terror paraliza el sistema nervioso."

CLEOPATRA (1963), DE JOSEPH L. MANKIEWICZ.

Nos encontramos ante una de las producciones más desmesuradas de la historia del cine, tanto que resultó ser una auténtica ruina económica - que no artística - para la Fox y uno de los rodajes más conflictivos que se recuerdan. Leer acerca de los avatares de la realización de Cleopatra es casi tan interesante como el visionado de la película. En su resultado final se nota la lucha titánica que se desató entre los productores y el director (el segundo director, puesto que su realización fue comenzada por Rouben Mamoulian). Los primeros querían espectáculo épico por encima de todo. Mankiewicz pretendía otorgarle un tono más intimista a una historia que ya había sido abordada por Plutarco, Shakespeare o Bernard Shaw. Contra todo pronóstico, los hados se conjuraron para que el equilibrio entre una y otra visión fuera perfecto y la Cleopatra que podemos ver hoy, después de una cuidada restauración, resulta ser una de las mejores películas de romanos jamás realizada, el retrato de una mujer poderosa que no se siente inferior a ningún hombre, aunque éste sea poseedor de un imperio. Míticas son las relaciones entre sus actores, sobre todo teniendo en cuenta el intenso romance que se desató en pleno rodaje entre Elizabeth Taylor y Richard Burton. A pesar de su larga duración, la película no decae en ningún momento y constituye un entretenimiento de primer orden para cualquier tipo de espectador, sea o no aficionado a la Historia. Es una lástima que muchas de sus escenas, descartadas de su montaje final, se encuentren hoy perdidas y solo se conozcan por algunas fotografías.

P: 9

viernes, 7 de enero de 2022

SPIDERMAN: NO WAY HOME (2021), DE JON WATTS.

Después de dos películas bastante mediocres, acaparadas por altas dosis de humor adolescente, en detrimento del necesario desarrollo del mito de Spiderman, la tercera entrega del Peter Parker del Universo cinematográfico de Marvel prometía algo mucho más espectacular. Era un secreto a voces que iban a aparecer los dos intérpretes anteriores del trepamuros - con el consiguiente aplauso de los espectadores nostálgicos - lo que iba a oficializar la existencia de un multiverso, con las enormes posibilidades de futuro que ello conlleva. Spiderman: no way home es una propuesta realmente entretenida, que cuenta con su mejor baza en la relación que se establece entre los tres protagonistas y sus respectivos villanos, pero no consigue convertirse en una película redonda por una serie de importantes errores de guion. Por una parte, las decisiones del Spiderman de Tom Holland resultan demasiado estúpidas incluso para un superhéroe con poca experiencia, un problema que se agrava cuando advertimos que las del doctor Strange van más o menos por la misma senda. En cualquier caso, la película cuenta con la magia de ver juntos a las tres versiones de Spiderman, el sueño húmedo de muchos fans, lo que para muchos la eleva al Olimpo de las obras maestras del cine del siglo XXI. Desde luego, esa no es mi opinión, pero sí que reconozco que la película abre una senda más que interesante para que el Universo Marvel cinematográfico no decaiga en ningún momento, algo a lo que también están ayudando las numerosas series que se están estrenando en la plataforma Disney +. La mitología moderna que representan los superhéroes tiene cuerda para rato por la aceptación que están teniendo estas versiones que se adaptan tan bien a la sensibilidad de nuevas generaciones sin descuidar la nostalgia de los más veteranos.

P: 7 

jueves, 6 de enero de 2022

THE NEST (2020), DE SEAN DURKIN.

El capitalismo especulativo vigente en occidente desde los años ochenta ha creado a muchos individuos así: gente que necesita prosperar dando una imagen de nuevo rico que dista mucho de su realidad económica. Rory es un individuo prototípico en este sentido: ha pasado toda su vida laboral anhelando un pelotazo financiero que nunca llega, aunque una vez consiguió tener un millón de dólares en la cuenta corriente que se evaporaron en poco tiempo. Pero Rory cree que hay que ser optimista a toda costa y vivir en un mundo de fantasía, al que arrastra a su familia, pretendiendo que el éxito está a la vuelta de la esquina y solo hace falta un poco de suerte para conseguirlo. Por eso, cuando se traslada a Londres para trabajar para su antigua empresa no duda en empezar a vivir a todo tren, a pesar de que sus reservas económicas se encuentren bajo mínimos. El conflicto con su esposa, una mujer más con los pies en la tierra (se dedica a una ocupación tangible, la cría de caballos, frente a las especulaciones financieras en el aire de su marido), no va a tardar en llegar. Quizá la historia de Rory sirva como parábola de la situación actual de un capitalismo que no es capaz de estirar más el chicle de su espiral de especulación y deuda. Una película muy interesante, que se atreve a retratar a un personaje muy de nuestro tiempo a través de un solvente Jude Law.

P: 7 

domingo, 2 de enero de 2022

GIRL (2018), DE LUKAS DHONT.

Sentir que uno vive en un cuerpo que no le corresponde debe ser una sensación terrible, una poderosa motivación para someterse al penoso proceso químico y quirúrgico que es para muchos y muchas la única manera de empezar a convivir con su verdadero yo. En Girl conocemos a Lara, una adolescente nacida varón que está comenzando con su proceso de adaptación con el pleno apoyo de su familia. También en la Escuela de danza a la que asiste (y en la que se esfuerza hasta límites que ponen en peligro su salud) sus compañeras la tratan con total normalidad, con el que el auténtico infierno de Lara no son los otros, sino ella misma. El odio que siente por su cuerpo, por sus órganos masculinos hacen que cada día sea un tormento que debe disimular ante sus seres queridos. Como en la adolescencia el tiempo pasa tan despacio, ella no aprecia avance alguno en su tratamiento hormonal y la fecha de su intervención quirúrgica le parece muy lejana. Lara necesita sentirse plenamente mujer de inmediato y eso va a llevarnos a un terrible final, matizado con algunas imágenes esperanzadoras. Girl es una película valiente porque obliga a reflexionar a muchos niveles acerca de una realidad de la que se habla mucho pero se conoce poco: los únicos que podrían hablarnos con conocimiento de causa son sus protagonistas. Dicho lo cual, parece evidente que la respuesta no solo está en la medicina, sino también en el difícil trabajo psicológico que deben afrontar quienes se someten a estos procedimientos, aun cuando sean aceptados plenamente por su entorno más inmediato.

P: 7

SIN MOVIMIENTOS BRUSCOS (2021), DE STEVEN SODERBERGH.

Nos encontramos en el Detroit de los años cincuenta, una ciudad con mucha más vida que la actual. Sin movimientos bruscos parte de una situación clásica del cine negro: el secuestro de una familia para obligar al progenitor a entregar un documento valioso a los delincuentes. Pero el comienzo es engañoso, porque todo acaba derivando en una trama levemente confusa en la que todos los personajes muestran sus cartas después de haber mentido al resto. La película de Soderbergh destaca por encima de la media por su correcta ambientación y por su portentoso reparto, en el que destaca un Matt Damon que ofrece una actuación muy solvente en los escasos minutos en los que aparece en pantalla. Nuevos caminos del cine negro que, respetando la inmensa tradici de los años cuarenta y cincuenta, trata de encontrar un lenguaje más cercano a los gustos del espectador actual. Se agradece mucho el esfuerzo.

P: 6