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viernes, 15 de agosto de 2025

CLOSE (2022), DE LUKAS DHONT.

Léo y Remi son dos adolescentes que gozan de una amistad perfecta. Pasan un verano idílico en perfecta compañía, pero cuando vuelven al instituto comienzan los rumores (con toda la crueldad de la etapa adolescente) acerca de que los dos protagonistas tienen una relación amorosa. Esto provoca que Léo empiece a distanciarse de su amigo y se acerque a compañías más aceptables socialmente, lo que provoca la desesperación en Remi, un ser mucho más sensible que es capaz de recurrir a medidas extremas frente a una situación de esta índole que, por otra parte, es relativamente frecuente a estas edades. Lukas Dhont retrata esta historia tan dura con una sensibilidad extrema, poniendo cuidado en cada plano, con una manera de elegir los colores que visten o de los ambientes que visitan los protagonistas muy significativa. Lo malo es que Close se alarga demasiado, ya que su premisa principal tiene que ser desarrollada a través de un sentimentalismo exagerado, quizá muy propio de nuestro tiempo, porque la película es la crónica de una tragedia no anunciada y, si la examinamos con un poco de calma, absolutamente absurda.

P: 6

sábado, 25 de febrero de 2023

JEANNE DIELMAN, 23, QUAI DU COMMERCE, 1080, BRUXELLES (1975), DE CHANTAL AKERMAN.

Película desconocida hasta hace poco para muchos cinéfilos, la cinta de Chantal Akerman ha saltado a la fama por su polémica designación por la prestigiosa revista Sight & Sound como la mejor de la historia en una votación realizada entre casi mil críticos. Jenne Dielman, 23, Quai du commerce, 1080, Bruxelles retrata de manera casi obsesiva la vida cotidiana de un ama de casa viuda que pasa la mayor parte del día sola y realizando las tareas del hogar. Por las tardes suele ejercitar la prostitución, intuimos que por las estrecheces económicas que padece. Además, tiene un hijo adolescente al que adora, pero con el que apenas se comunica - contemplamos que todos los días le dirige casi las mismas palabras a las mismas horas - pero sucede algo un tanto extraño en las raras ocaciones en las que el muchacho comenta alguna de sus experiencias del día con su madre: parece que esté recitando un texto memorizado. Durante casi tres horas y media de metraje Akerman nos ofrece planos largos y prácticamente sin movimiento de cámaras para que contemplemos el vacío existencial de Jeanne, una mujer que parece estar ahí solo para servir a su hijo y a los clientes que ocasionalmente la visitan, pues no tiene vida propia independiente, ni siquiera se permite ningún pequeño placer o practicar alguna afición. Como no sabemos mucho más de las circunstancias vitales que han llevado a la protagonista a esa situación, solo que es viuda, la presunta denuncia social que se pretende se disipa un poco, más allá de que contemplemos a una mujer muy poco feliz y casi al borde de la depresión. Lo que sí es cierto es que hay que armarse de paciencia para aguantar el desmesurado metraje de la película mientras uno se pregunta qué es lo que ha llevado exactamente a los críticos a considerar la obra de Akerman superior a películas de directores como Alfred Hitchcock, John Ford, Luis Buñuel, Akira Kurosawa y tantos otros. Si la directora pretendía que el espectador sienta el mismo tedio y desazón vital que su protagonista, el objetivo es conseguido plenamente, pero desde mi punto de vista el cine debe ofrecer otra clase de emociones que tengan que ver con el entretenimiento y también con la reflexión, por supuesto, pero sin cometer el pecado de aburrir soberanamente a dicho espectador. Jenne Dielman, 23, Quai du commerce, 1080, Bruxelles podría funcionar como una interesante muestra de cine experimental, pero no como la mejor película de la historia.

P: 4

sábado, 18 de junio de 2022

UN AMOR INTRANQUILO (2021), DE JOACHIM LAFOSSE.

Al igual que en la magnífica Después de nosotros, en su nueva película Joachim Lafosse explora las relaciones de pareja, pero esta vez en un tono muy distinto. El conflicto de Un amor intranquilo no viene del desamor y posterior divorcio, sino de la enfermedad mental que sufre el miembro masculino de la pareja, una bipolaridad que hace de él un competente pintor, pero a la vez le hace sufrir episodios de insomnio y locura que llegan a poner en peligro a su hijo, un crío que quiere con locura a su padre y que sufre con una pasión impropia de su edad la injusta situación. Leila, la mujer, se mueve entre la piedad y el hartazgo, pero no encuentra la salida al laberinto en que se ha convertido su existencia. Película de tono humanista que se apoya ante todo en la solidez de sus interpretaciones, el punto fuerte de la misma es la angustia permanente que logra transmitir al espectador. Pero, aparte de eso, Un amor intranquilo se hace un tanto larga y reiterativa, ya que retrata una y otra vez las mismas situaciones.

P: 6

domingo, 2 de enero de 2022

GIRL (2018), DE LUKAS DHONT.

Sentir que uno vive en un cuerpo que no le corresponde debe ser una sensación terrible, una poderosa motivación para someterse al penoso proceso químico y quirúrgico que es para muchos y muchas la única manera de empezar a convivir con su verdadero yo. En Girl conocemos a Lara, una adolescente nacida varón que está comenzando con su proceso de adaptación con el pleno apoyo de su familia. También en la Escuela de danza a la que asiste (y en la que se esfuerza hasta límites que ponen en peligro su salud) sus compañeras la tratan con total normalidad, con el que el auténtico infierno de Lara no son los otros, sino ella misma. El odio que siente por su cuerpo, por sus órganos masculinos hacen que cada día sea un tormento que debe disimular ante sus seres queridos. Como en la adolescencia el tiempo pasa tan despacio, ella no aprecia avance alguno en su tratamiento hormonal y la fecha de su intervención quirúrgica le parece muy lejana. Lara necesita sentirse plenamente mujer de inmediato y eso va a llevarnos a un terrible final, matizado con algunas imágenes esperanzadoras. Girl es una película valiente porque obliga a reflexionar a muchos niveles acerca de una realidad de la que se habla mucho pero se conoce poco: los únicos que podrían hablarnos con conocimiento de causa son sus protagonistas. Dicho lo cual, parece evidente que la respuesta no solo está en la medicina, sino también en el difícil trabajo psicológico que deben afrontar quienes se someten a estos procedimientos, aun cuando sean aceptados plenamente por su entorno más inmediato.

P: 7

sábado, 3 de junio de 2017

DESPUÉS DE NOSOTROS (2016), DE JOACHIM LAFOSSE. LA ECONOMÍA DE LA PAREJA.

El matrimonio se ha convertido en una institución de alto riesgo en occidente. La enorme tasa de divorcios y separaciones que conlleva - algunas después de solo unos meses de convivencia - transforma en un tanto irónico esa creencia de que una boda es para toda la vida. Para nuestros antepasados, así era, pero es seguro que esto se traducía en enormes infiernos privados, cuando el roce entre los cónyuges se hacía insoportable. En nuestro tiempo puede que las cifras sean alarmantes para muchos, pero también es cierto que nos hemos librado de las enormes dosis de hipocresía que protegían una de las instituciones más antiguas del ser humano. En cualquier caso, los principales afectados de estos dramas cotidianos son los hijos de la pareja, tal y como expone, con enorme contención y frialdad la película de Joachim Lafosse.

Porque, tal y como vemos en Después de nosotros, el principal problema de las rupturas es el económico. Siempre hay uno de los componentes del matrimonio que se ve agraviado por la separación. Que se da cuenta de que no va a contar con un techo donde guarecerse ni con medios para vivir una existencia digna. En este caso, el conflicto está centrado en la vivienda en la que Marie y Boris han convivido felizmente durante años. La casa le pertenece a ella, pero él reclama la mitad de su valor por haber invertido tiempo y dinero en una gran reforma de la misma. Por supuesto, el entendimiento es prácticamente imposible, pero ambos se ven obligados a convivir bajo el mismo techo hasta que lleguen a un acuerdo al respecto. Lo mejor de la película es que no toma partido por ninguno de los dos, sino que se limita a exponer una situación difícil en la que todos son víctimas de una u otra manera. La convivencia se hace agria hasta límites insoportables. Los antiguos amantes se dirigen la palabra solo para intercambiarse reproches y hasta el tiempo que pasa cada uno con las niñas es objeto de negociación.

Nadie piensa que una cosa así pueda pasarle, pero nuestras ciudades están repletas de Maries y Boris, lo cual hace que esta historia sea especialmente escalofriante. Lo que podía haberse convertido en un telefilme propio de una tarde soporífera de Antena 3, en manos de Lafosse se transforma en una auténtica aproximación, casi antropológica, a lo queda después de que la llama de un amor intenso se ha extinguido por completo. Hay escenas especialmente duras, como cuando Boris vuelve a casa después de un día de trabajo y se encuentra a Marie cenando con unos amigos comunes, que no saben que hacer ante una situación tan insólita. La tensión que consigue imprimir el director es notable, una muestra de su talento a la hora de mostrar un episodio que tiene mucho de vulgar, por repetido (casi todo el mundo ha sido testigo de una situación parecida), y a la vez resulta ser intensamente dramático porque, después de todo, está filmando una muestra de dolor humano.