
Llega el turno de comentar la novela que estamos tratando este mes en el club de lectura de la Biblioteca Provincial. Ha dado para discutir como pocas y ha sido motivo de un interesante (y subido de tono en el mejor sentido de la palabra) intercambio epistolar entre algunos miembros del club. Yo hago desde aquí mi humilde aportación al debate:
http://novelaactual.suite101.net/article.cfm/chesil-beach-de-ian-mcewan





Miguel, muy interesante el enfoque que haces en tu artículo de suit 101, sobre la novela. Parece mentira que una novela tan corta de para tanto.
ResponderSuprimirUn abrazo
L;)
Muy buen artículo, Miguel Ángel. Muy bien traído lo de los libros de "educación sexual" de la época, ya que forman parte también del argumento de la novela (y no era lo mismo 1962 en la España de entonces y en Gran Bretaña).
ResponderSuprimirEn mi opinión hay otro asunto importante, aparte de la vergüenza y la no tan extraña repugnancia al sexo (masculino) de muchas mujeres, que es el tema del amor propio y la falta de intimidad psicológica (y no sólo física) entre dos personas jóvenes, inteligentes y bienintencionadas.
Pero como a la lectura del club aún le queda un repaso, igual vuelvo luego.
Muchísimas gracias a los dos. La novela, aunque inferior a otras del autor, trata un tema interesante y sobre el que quizá todavía no se ha reflexionado lo suficiente. Si ahora está de plena actualidad el asunto de los abusos a menores por parte de sacerdotes, a mí me parece también bastante penoso el hecho de que millones de personas se han educado en la represión al sexo y muchas de ellas no han podido superarlo.
ResponderSuprimirA mí no me parece inferior a otras del autor. creo que es un acierto condensar toda una novela en torno a un solo episodio. Una torpeza estropeó la vida de dos jóvenes. Una torpeza que hoy no se habría dado, pero, en cambio, cuando el protagonista se aleja de aquel error de juventud y se ve inmerso en el mundo liberal y libertino de los años sesenta y setenta, no encuentra nada de valor para compensarlo. Echa de menos la gravedad y la inteligencia de su casi esposa perdida, las mismas cosas que los diferenciaban. Las dificultades que no pudieron superar.
ResponderSuprimirO sea, que la vida no puede ser una fiesta y que la liberalidad de hoy en el fondo supone una banalidad. Hay que seguir corrigiendo.
La verdad es que en la novela el destino del protagonista se condensa en un solo momento, que le atormenta el resto de sus días, aunque de modo leve. Quizá tampoco supo encauzar él su existencia posterior. Nunca se sabe que decisión hubiera sido la mejor.
ResponderSuprimirSaludos.