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domingo, 12 de mayo de 2024

AD ASTRA (2019), DE JAMES GRAY.

En parte puede decirse que Ad Astra es una adaptación de El corazón de las tinieblas con clara influencia de 2001, la obra de Stanley Kubrick. La película de Gray narra el viaje de un astronauta a los confines del Sistema Solar en busca de su padre, al que se le perdió la pista en una misión en la que buscaba vida inteligente. Además de una aventura espacial contemplamos aquí la aventura íntima de un hombre que viaja en solitario por el espacio en busca de un objetivo incierto. Recuerda en parte esta descripción de la conquista humana del Sistema Solar a la serie The Expanse: lejos del glamour que se le supone a los viajes espaciales, estos se convierten en una actividad inquietante en su monotonía. En cualquier caso el camino en estas rutas espaciales siempre da ocasión de contemplar un panorama tan bello como misterioso, algo que suscita la curiosidad del pequeño soñador que todos llevamos dentro. Seguramente cuando estos viajes puedan hacerse realidad, se parecerán bastante a los que nos ofrecen este tipo de ficciones, algo asombroso, pero que también puede convertirse en rutinario.

P: 7

jueves, 7 de marzo de 2024

ARMAGEDDON TIME (2022), DE JAMES GRAY.

Paul Graff está entrando en la adolescencia y con ella desarrolla su vena rebelde frente a su familia, de la cual solo respeta y venera a su abuelo. Junto a su amigo Johnny, un compañero de clase negro y por lo tanto sujeto a discriminación, realiza una serie de acciones cada vez más atrevidas hasta que llegan a robar un ordenador del colegio. Las consecuencias de sus actos serán muy diferentes para ambos, ya que provienen de clases sociales muy distintas. Toda una lección del funcionamiento de su país para Paul, que vive intensamente el año 1980 en el que transcurre la película. Es la época de la llegada de Ronald Reagan al poder y de Margaret Thatcher al mismo puesto en Gran Bretaña, un tiempo marcado por la amenaza de guerra nuclear y por inminentes cambios económicos que van a acabar con la idea de socialdemocracia y distribución de la riqueza. Armageddon Time funciona en cierto modo como alegoría de una época ya lejana, pero que sigue influyendo en nuestros días. Como si la historia se repitiera, la posible próxima llegada - por segunda vez - de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y el nuevo riesgo de guerra nuclear con Rusia establecen claros paralelismos con aquella época. James Gray consigue una historia sólida pero que no da de sí todas sus posibilidades. A recordar la escena en la que Paul tiene un encuentro con su amigo desde dentro de la verja del Colegio privado al que ha ido a parar después de su etapa rebelde, mientras Johnny tiene que conformarse con sobrevivir en la calle.

P: 6

miércoles, 26 de mayo de 2010

TWO LOVERS (2008), DE JAMES GRAY. EL LABERINTO SENTIMENTAL.


Vendida como un estreno muy prestigioso, de cine de autor, pero distribuida en muchas salas, avalada por muy buenas críticas, la película tenía a priori todos los ingredientes para hacerme pasar una buena velada cinematográfica. Pero me he llevado una decepción mayúscula.

La historia comienza de manera prometedora, con Leonard, el protagonista, abatido por una traumática ruptura sentimental, intentando suicidarse. En el último momento se arrepiente, deja que le ayuden y abandona precipitadamente el muelle desde el que se tiró al mar. Vuelve a casa, vive con sus padres, unos padres complacientes y comprensivos, dueños de una tintorería que da trabajo también a su hijo. Leonard, para más señas, padece un transtorno bipolar. A partir de aquí, según mi humilde parecer, las situaciones que se suceden son absurdas y forzadas. Leonard, sin el más mínimo esfuerzo y sin esperarlo, seduce prácticamente a la vez a dos hermosas mujeres: Sandra, la hija de los futuros socios de sus padres, una joven que dice haberse enamorado de él con solo mirarle y que le ofrece cuidarle sabiendo de su enfermedad y Michelle, la vecina de arriba, que le pide consejo en una relación complicada con un hombre casado.

Los diálogos del film son bastante espurios, no son creibles en ningún momento, al igual que las acciones de las protagonistas femeninas, siempre complacientes y rendidas a los deseos de Leonard, que se gana sus simpatías sin esfuerzo alguno. Lo cierto es que en pantalla estamos viendo a actores que han pasado ampliamente los treinta (alguno se acerca más a los cuarenta), comportándose como veinteañeros, indecisos, irreflexivos e impulsivos al tomar importantísimas decisiones y, lo que es más grave, cambiando de sentimientos cada cuarto de hora como si tal cosa. Una pequeña gran decepción. ¿Qué habrá visto la crítica en esta película?