viernes, 4 de marzo de 2022

HISTORIA DEL CINE (2019), DE MARK COUSINS. EL ARTE DEL SIGLO XX.

Nada más nacer, el nuevo arte cinematográfico ya estaba ofreciendo al mundo sus primeras obras maestras. Y es que el invento que se concibió como una mera curiosidad para ser exhibido en barracas de feria pronto demostró sus inmensas posibilidades narrativas y técnicas: puede decirse que el cine fue un arte que nació ya perfectamente armado, seguramente porque tenía un poco de teatro, de pintura y de narrativa, disciplinas que ya habían sido desarrolladas en los siglos precedentes. Los primeros creadores, como David W. Griffith o Murnau fueron estableciendo las pautas del nuevo lenguaje, jugando con los movimientos de cámara, experimentando nuevas formas de transmitir emociones al público. Era un lenguaje universal, sin fronteras, por lo que cualquier espectador podía entender de inmediato lo que estaba sucediendo en la pantalla, aunque lo que se mostrara tuviera que ver con culturas ajenas a la suya. Esta magia, esta posibilidad de vivir otras vidas durante un par de horas es lo que llevaba masivamente al público a las salas. La oscuridad en la que se envolvía la sesión de cine ayudaba al espectador a desconectar de su en muchas ocasiones descorazonadora realidad cotidiana:

"Si somos indios y vemos una película francesa, o queer y vemos una cinta hetero, o jóvenes y vemos una película sobre mayores, o ricos y vemos un film sobre personas pobres, nos enfrentamos a algunas cosas que están al margen de nuestra experiencia inmediata, pero lo que vemos es también nuestro mundo porque utiliza nuestro lenguaje, el lenguaje del cine. Las películas son un esperanto del espacio-tiempo, un idioma de soñadores, rebeldes, idealistas, llorones y tímidos. Este tipo de personas seguirá existiendo dentro de mil años y también, en cierto modo, los placeres del cine."

Al margen del apabullante volumen de información que ofrece, el libro de Mark Cousins reivindica el cine más allá del sistema de estudios que se instauró en Hollywood durante su edad dorada, por lo que posa su mirada frecuentemente en cinematografías alternativas, como las de Japón, Irán, Egipto, India, Brasil y numerosos países europeos. Además, estudia detenidamente todas las innovaciones que se produjeron a partir de los años sesenta, formas narrativas que iban más allá del clasicismo romántico de Hollywood y que experimentaban nuevos lenguajes. Incluso el cine de los años noventa es reivindicado por Cousins como uno de sus momentos más creativos. El cine pasa a ser también una cuestión moral e incluso política. 

Ni que decir tiene que esta es una lectura imprescindible para cualquier cinéfilo, no solo para apreciar en su justa medida la evolución de un arte, sino también para descubrir películas olvidadas y que Cousins reivindica como importantes e innovadoras, aunque muchas de ellas sean difíciles de encontrar. Además, la abundancia de ilustraciones ayudan a que su lectura sea un auténtico placer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario