sábado, 19 de marzo de 2022

EL INFIERNO DEL ODIO (1963), DE AKIRA KUROSAWA.

Aunque es su faceta más conocida a nivel popular, Kurosawa no solo fue un director de películas históricas de la época de los samuráis. Era muy capaz de filmar obras tan magistrales como ésta, en la que recrea con una insólita minuciosidad la investigación del secuestro de un niño que pone contra las cuerdas a un rico industrial de Japón y que no tiene nada que envidiar a cualquier clásico de Hollywood. Gondo es un hombre ambicioso, que necesita todo su dinero disponible para comprar las acciones que le faltan para dominar la empresa de la que es ejecutivo. Cuando le informan de que han secuestrado a su hijo, no duda en poner toda su fortuna para rescatarlo, pero cuando se percata de los delincuentes han cometido un error y se han llevado al hijo de su chófer, cae en un profundo dilema moral: ¿debe hacer lo mismo por un niño que no es suyo? La profunda transformación psicológica del personaje de Mifune que acaba apelando a su sentido del honor para echar sus ambiciones por tierra es uno de los puntos fuertes de esta película. El otro es el desarrollo, absolutamente realista, de la investigación policial, un cuerpo que no aparece como una institución corrupta, sino como unos profesionales que se esfuerzan en resolver la situación, con escenas tan magistrales como la del tren. También destaca el contraste entre el domicilio de Gondo, en la colina más alta de la ciudad y el retrato de los bajos fondos que ofrece la penetrante mirada de Kurosawa. Una película impresionante y a la que no pesa en absoluto su larga duración.

P: 9

1 comentario:

  1. Un gran Maestro Kurosawa. Indagando en las profundidades de los Seres. Obras inolvidables como RASHOMON, que primero vimos en el Teatro, por un Grande: Pepe Soriano. Bellos resúmenes los suyos !!

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