
Si hace unos años nos hubieran avisado sobre la situación que estamos viviendo en estos momentos, no nos lo hubiéramos creído. Saramago, con la sabiduría que da la edad, lo veía venir y por eso nos dejó esta fábula, que nos hace reflexionar acerca del verdadero significado de la palabra democracia. Unos ciudadanos descarriados deciden votar masivamente en blanco en unas elecciones. Las consecuencias serán terribles, puesto que el Estado se verá acorralado por un poder insospechado de la ciudadanía. ¿Tenemos una verdadera democracia o un obsoleto sistema de partidos que nos piden que les votemos cada cuatro años? ¿Hemos cedido el poder originario de nuestro Estado a instituciones y organismos cuyos fines nada tienen que ver con el bienestar de los ciudadanos? Es una pena lo de estas elecciones. Los partidos no ofrecen ilusión ni esperanza, sólo miedo y aceite de ricino. Aquí el artículo sobre este libro, cuya lectura considero imprescindible en estos días:





No he leído el libro, y normalmente tengo por norma no leer nada sobre política cuando quien lo escribe es un partidario de los estados totalitarios, como es el caso de Saramago, que apoyaba la dictadura cubana. La verdad es que creo que nos merecemos respuestas más imaginativas a la hora de cuestionarnos las deficiencias de la democracia parlamentaria y del capitalismo.
ResponderSuprimirPor cierto, que me parece que otro demagogo (aunque de prosa muy inferior a nivel literario), ya escribió algo sobre un gobierno que abandonaba sus funciones y cuya dejación de funciones tenía también como resultado que todo iba estupendamente: Fernando Vizcaíno-Casas.
otra vez me ha salido el otro nombre. Estos de google son un caso... soy fran
ResponderSuprimirFran, no creo que haya que dejar de leer ningún libro por causa de la ideología de su autor. Por esa regla de tres, tampoco habría leído este verano "Viaje al fín de la noche", de Céline. Aquí Saramago no está haciendo ninguna fábula comunista o totalitaria, sino simplemente denunciando a unos poderes que se alejan cada vez más de sus ciudadanos y que ceden la soberanía a entes no democráticos. ¿Cuál es la novela de Vizcaíno Casas que mencionas? Por cierto, yo tampoco creo que si el Estado hiciera dejación de sus funciones todo fuera estupendamente como por arte de magia.
ResponderSuprimirSaludos.
La verdad es que nunca he leído una novela de Vizcaíno-Casas, pero recuerdo que hablaron de eso en una entrevista. Cuando había muchas huelgas, escribió una novela donde el Gobierno se ponía en huelga y todo iba estupendamente. Por lo demás, una cosa es leer un libro que trata de política y sociedad escrito por alguien que está a favor del totalitarismo, y otra leer un libro que trata de cualquier otra cosa. De todas formas, siempre puede haber interés "antropológico" en leer determinados libros.
ResponderSuprimirBueno, Saramago no deja de ser un premio Nobel y, sólo por eso, ya merece la pena acercarse a sus escritos. Como curiosidad, a Bélgica le ha ido estupendamente estar un año sin gobierno.
ResponderSuprimirhttp://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/06/110613_belgica_gobierno_rg.shtml
Saludos.