
Una lectura deliciosa, de las que dejan un estupendo sabor de boca. Fue un acierto elegirla para nuestro club de lectura porque, además de ser una obra literaria de primer orden, habla de unos tiempos que tienen cierto paralelismo con los actuales: la Gran Depresión de los años treinta. Aquí les dejo mi artículo:





Estamos acostumbrados a esos anuncios de detergentes que usan un falso lenguaje religioso tipo "limpieza sobrenatural", "pureza inigualable" y poco acostumbrados a lo que nos muestra Steinbeck, el verdadero lenguaje religioso que es el de la inocencia con un personaje que deslumbra por su sencillez y su bondad, una virtud prácticamente desaparecida hoy en día. Es una novela que no conocía y me ha parecido maravillosa.
ResponderSuprimirA mí también me ha parecido maravillosa, aunque yo si que había oído hablar de ella con anterioridad. A ver si el martes seguimos con ella y con Cervantes.
ResponderSuprimirAbrazos.
Saludos de un lector madrileño.
ResponderSuprimirHe terminado de leerlo esta mañana y me ha parecido un relato convincente. Los personajes transpiran humanidad: Lenni y George, el viejo Candy, el negro Crookes... Una historia corta, de pequeños hombres con grandes sueños, melancólica y cruel, como la vida misma.
Me alegro de que te haya gustado Roy, ahora hay que seguir probando cosas de este autor.
ResponderSuprimirSaludos.