domingo, 13 de octubre de 2024

DON QUIJOTE DE LA MANCHA (1947), DE RAFAEL GIL.

Con la mitología imperial por bandera, característica del primer franquismo, era lógico que el cine de la época quisiera una adaptación de la obra inmortal de Cervantes, aprovechando que se celebraba el cuarto centenario del escritor. Considerada la película más fiel a la novela, sigue siendo una obra muy correcta a los ojos del espectador de hoy, aunque es inevitable que destile la amargura de un personaje con sueños de grandeza que se topa incesantemente con la dolorosa realidad. Algo parecido le pasaba a aquel Régimen, cuyos sueños imperiales debían esperar frente a una población hambrienta y con todo tipo de necesidades. Dotada de un gran despliegue de medios para el cine español de la época, la adaptación resulta muy entretenida, aunque algo teatral en algunas escenas. El espíritu de Gil parece ser arriesgar lo menos posible, no innovar, sino encomendarse al espíritu de Cervantes y recrear lo más exactamente posible las páginas del Quijote. Destaca también la gran interpretación de sus dos protagonistas, Rafael Rivelles y Juan Calvo, así como la presencia de una joven Sara Montiel y de Fernando Rey interpretando al bachiller Sansón Carrasco.

P: 6

sábado, 12 de octubre de 2024

LA HUELLA (1972), DE JOSEPH L. MANKIEWICZ.

A veces el cine y el teatro se dan la mano y conciben obras tan magistrales como ésta. Pocas veces hemos visto en pantalla un escenario tan conseguido como el que se muestra en esta película. Se trata de la casa de uno de los protagonistas, un coleccionista de objetos raros, el lugar perfecto para que se produzca el mítico duelo interpretativo entre Laurence Oliver y Michael Caine. La huella exige plena atención al espectador debido a los muchos giros de guion que contiene, pero a cambio ofrece una diversión plena, puesto que el interés por la enrevesada trama, lejos de decaer, intensifica su interés hasta el inspirado final. Uno de los personajes es un aristócrata. El otro es dueño de una peluquería, pero ambos se comportan de una manera similar bajo una apariencia caballeresca. Al final la película puede funcionar como una especie de metáfora de lo que es la existencia: una lucha permanente para ser más ingenioso y decidido que los semejantes y adquirir la mejor posición. Todo ello en el escenario de una casa en la que el espectador no puede dejar de mirar cada detalle de la misma, cada muñeco, cada pequeña trampa preparada para sorprender al visitante. Una película mítica que sigue funcionando igual de bien que el día en el que se estrenó.

P: 10

ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO (1975), DE MILOS FORMAN.

Protagonismo absoluto para Jack Nicholson en una película cuyo papel principal está concebido a su medida. Alguien voló sobre el nido del cuco es ante todo un canto a aquellas personas que son apartadas y marginadas por parte de la sociedad por apartarse del orden establecido. Los locos reciben con la llegada de Randie McMurphy a un líder natural tan carismático como imprevisible. La película muestra, de un modo tragicómico, los métodos de la psiquiatría tradicional que sirven más para intentar tener pacientes mansos que para recuperarlos a la vida social. Lo más original es que la villana sea una enfermera que trata de imponer una autoridad tiránica sobre los internos, autoridad que cuenta con todo el respaldo institucional. La película es una perfecta hija de una época en la que el cine se permitía no ofrecer discursos morales, sino mostrarse ambiguo en este aspecto para el espectador. Alguien voló sobre el nido del cuco ha quedado como todo un clásico cuyos personajes y escenas se encuentran en el imaginario colectivo.

P: 7

domingo, 6 de octubre de 2024

VIDAS ANTE EL ABISMO (2023), DE OLIVER HIMES. ALEMANIA, 1943.

A principios de 1943, el panorama de la Segunda Guerra Mundial, que hasta entonces había favorecido a los alemanes, cambió radicalmente con la derrota de Stalingrado. Los habitantes de las ciudades alemanas sintieron una especie de escalofrío en su espina dorsal y trataron de seguir con sus vidas, aunque la situación en el país irá volviéndose cada vez más asfixiante, sobre todo después de que Goebbels proclame la guerra total y el Estado apueste radicalmente al todo o nada: o la victoria o la derrota más espantosa. 

Vidas ante el abismo toma como eje narrativo la historia de Karlrobert Kreiten, un pianista que cometió la imprudencia de hacer unos comentarios en contra del Régimen frente a quien no debía. Hasta entonces Kreiten había disfrutado de una vida de éxito, puesto que su talento era muy apreciado en toda Alemania e incluso fuera de ella. A partir de su caída en desgracia el pianista conocerá las duras condiciones de encarcelamiento de quienes eran considerados traidores y la radicalidad de la justicia alemana de aquel momento de locura, en el que las ciudades del Tercer Reich comenzaban a sufrir ataques aéreos masivos por parte de ingleses y norteamericanos. 

El libro de Oliver Himes describe un completo panorama de la intimidad de los alemanes en un momento terrorífico, en el que las condiciones de vida iban deteriorándose progresivamente, pero en el que todos sabían que lo peor estaba por llegar, puesto que cualquier observador objetivo sabía que en aquel momento era cuestión de tiempo que Alemania perdiera la guerra. Acciones tan simbólicas como la de los miembros de la Rosa Blanca de poco iban a servir ante un Régimen totalitario cuyo afán era extender el terror entre todos los ciudadanos para que todos cumplieran con su papel en el esfuerzo de guerra sin rechistar. Resulta terrorífico simplemente imaginar lo que pasaría por la cabeza de los ciudadanos decentes en esos momentos: a la desgracia de tener a los hijos muriendo en el frente se sumaba la destrucción cada día más intensa de los centros urbanos. Una agonía que se prolongó durante dos años y media y que desembocó en la más absoluta y destructiva derrota de la historia.

LA VIRGEN ROJA (2024), DE PAULA ORTIZ.

Al igual que hiciera Fernando Fernán Gómez en su momento, Paula Ortiz basa su película en un caso real sucedido en España en la primera mitad del siglo XX. Se trata de un hecho insólito: una madre que concibió a su hija con un plan extremo educativo y moral, con el objetivo de convertir a ésta en la mujer del futuro: independiente y extremadamente libre, una criatura que superara las limitaciones impuestas por el patriarcado. Con esta fascinante premisa, La virgen roja se centra en las relaciones entre madre e hija, que al principio son un ejemplo de armonía, pero se tensan con la adolescencia de Hildegart. El conflicto, según se narra en la película surge principalmente por el enamoramiento de la adolescente, sentimientos que son reprimidos por la madre, pues son tomados por ésta como una debilidad y un desvío intolerable en el camino intelectual de su hija. A la vez se describe a grandes rasgos el ambiente político en la Segunda República en las filas del Partido Socialista. Una época de grandes esperanzas que eran también alimentadas por la presencia de una joven tan extraña. La virgen roja nos habla de cómo las ideas de plena libertad pueden engendrar los más escalofriantes totalitarismos, también en la izquierda. La pureza y la degradación más absoluta se dan la mano en una historia que acabó demasiado prematuramente.

P: 6

sábado, 5 de octubre de 2024

LECTOCRACIA (2023), DE JOAQUÍN RODRÍGUEZ. UNA UTOPÍA CÍVICA.

Vivimos en la época en la que el acceso a la lectura es más fácil. Las ediciones impresas se multiplican y los nuevos medios digitales, como el libro electrónico hacen que el poseer miles y miles de libros en el propio hogar haya dejado de ser una utopía. Sin embargo, por mucho que se diga, la lectura sigue sin ser una afición popular entre la mayoría de la gente y muchos de los que se pasan por la librería lo hacen para adquirir alguna novela de evasión cuya lectura no resulte demasiado complicada. Y es que el abrumador número de posibilidades de diversión anula la posibilidad de que una persona dedique algunas horas silenciosas a concentrarse en la lectura de un libro y más si este es un ensayo. 

Joaquín Rodríguez nos recuerda en Lectocracia que los regímenes autoritarios no siempre han prohibido toda clase de lectura, sino que han eliminado unos libros para fomentar otros, aquellos que cimentan la ideología imperante en ese momento. Se fomenta una visión del mundo y se purga todo lo que se oponga a la misma, como sucedió en su momento con el Libro rojo de Mao o Mi lucha, de Hitler:

"Lo más paradójico, a pesar de todo, es que quienes proscriben y calcinan aquello que tienen por impío o inmoral son los verdaderos creyentes en la fuerza de las palabras, en el poder de la literatura, en la pujanza de lo escrito. Su energía sancionadora es equivalente a su convicción en la energía transformadora de los textos. Quizás conviniese aprender de ellos esa sola cosa: que la lectura de un texto tiene la capacidad de transmutar nuestras vidas."

El gran problema de nuestro tiempo, al menos en occidente, no tiene que ver con regímenes que prohiben libros, sino con nuevas formas de lectura digital, en pantallas de móviles u ordenadores que tiende a convertirnos en lectores fragmentarios, incapaces de concentrarse más de un minuto en un determinado texto, puesto que las mentes, sobre todo las de los más jóvenes, están dispersas debido a los numerosos estímulos que constantemente surgen a su alrededor. Esto sucede hasta el punto de que no sabemos exactamente cuantos lectores a la manera tradicional quedan, pero sin duda su número está menguando progresivamente. 

El autor propone una utopía, la lectocracia, en la que el Estado debería fomentar la lectura en serio, en todos los ámbitos ciudadanos, incluyendo la creación de un Ministerio de la lectura y el pensamiento. Una lectura libre y crítica por parte de una sociedad de lectores que sean capaces de oponerse con razones al pensamiento imperante:

"La lectocracia, en resumen, como el decidido empeño por promover una actitud de compromiso cívico crítico, capaz de poner en evidencia nuestras interdependencias y alentar nuestra empatía, con la firme ambición de instruir a seres capaces de levar anclas y hacerse a la vela por sí mismos, como una práctica consciente de que, para no resultar ambigua y maleable, capaz de prestarse a cualquier arreglo, debe permanecer siempre vigilante."

DEADPOOL & WOLVERINE (2024), DE SHAWN LEVY.

Esta es una película mucho más compleja de lo que pudiera parecer en un principio. Bajo la fachada de un mero divertimento, se esconde nada menos que la creación de una nueva estructura narrativa para relanzar de nuevo un universo Marvel que en los últimos años anda de capa caída. Y para ello han optado por el camino de la autoparodia con Deadpool como gran maestro de ceremonias, un personaje al que no le importa disparar contra todo lo que se mueve y que camina todo el tiempo por un terreno en el que es consciente de que se encuentra en una película y de vez en cuando su voz se dirige directamente a los fans, incluso mirando a la cámara. Al final Deadpool & Wolverine es un gran homenaje al universo que muchos hemos seguido desde pequeños. A algunos esta propuesta les puede parecer insultante, pero es tan divertido lo que aparece en pantalla que todos los insultos e incoherencias quedan perdonadas. En la película las sorpresas se suceden y se recuperan numerosos personajes de la franquicia de Fox que se encontraban literalmente en tierra de nadie. Lo que no queda claro es a dónde nos lleva todo esto, puesto que las posibilidades de futuro son infinitas y aquí al final al espectador se le dejan más preguntas que respuestas, aunque eso sí, acompañadas por un buen sabor de boca.

P: 7