
Me ha interesado muchísimo esta novela de James Joyce no solo, como es evidente, desde el punto de vista literario, sino también desde el antropológico, pues pocas visiones más certeras pueden escribirse acerca de lo que significa padecer una educación por parte de unos jesuitas integristas que tratan de impresionar a sus alumnos con sádicas visiones de un castigo eterno tan insoportable como injusto. Todos sabemos en que ha derivado al final tantos años de educación estrictamente católica en Irlanda: cientos de casos de abusos o instituciones tan abominables como las hermanas de la Magdalena (veáse la película homónima). Tanto esta novela, como los cuentos de "Dublineses" constituyen una excelente plataforma de lanzamiento para enfrentarse a esa cumbre de la literatura llamada "Ulises". Yo todavía no me he atrevido, pero lo haré en un futuro próximo. Aquí el artículo:
http://www.suite101.net/content/retrato-del-artista-adolescente-una-novela-de-james-joyce-a44990





A propósito de Joyce y el nacionalismo irlandés, de lo que hay una mención en el artículo de "suite", me parece que hay que puntualizar que Joyce no era nacionalista irlandés, sino más bien lo contrario. El rechazo de Joyce a las verdades eternas de la religión católica se hacía extensivo al rechazo a las verdades eternas del nacionalismo. Por ese motivo Joyce no ha sido nunca considerado un gran escritor nacional de Irlanda.
ResponderSuprimirSin duda Joyce se vio afectado por el fracaso de las grandes expectativas morales que en la infancia puede despertar la religión. Se ofrece claridad, pero al alumno inteligente la claridad eclesial revela el turbulento inconsciente del que se origina el catolicismo militante del 1900. Y hay que recordar que en Irlanda el catolicismo estaba en constante lucha contra el protestantismo, de forma que hacía recurso de sus trucos efectistas más morbosos.
Es cierto que no es el escritor nacional de Irlanda, pero en Dublín se le venera. Yo también identifico muchas veces nacionalismo con religión. Joyce era demasiado inteligente como para caer en esa trampa.
ResponderSuprimirSaludos.