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sábado, 14 de septiembre de 2024

EL CRIMEN DE LA CALLE DE BORDADORES (1946), DE EDGAR NEVILLE.

El crimen de la calle de Bordadores nos traslada a un pasado ya remoto, a finales del siglo XIX, pero lo hace con un particular equilibrio entre lo realista y lo teatral. La película no es solo una comedia costumbrista, sino que tiene toques bastante efectivos de cine policiaco en un estadio muy primitivo. La creación de un ambiente castizo dentro de una trama policiaca y con toques de cine negro no es tarea fácil, pero aquí se consigue plenamente. Destaca también el papel de los periodistas, emparentados con los que ya había retratado Howard Hawks en Luna nueva: unos tipos mucho más interesados en el sensacionalismo que hace vender periódicos que en contar la verdad. La novedad del crimen y las dudas sobre su autoría se extienden por un Madrid en el que no hay televisión ni radio, pero eso no impide que se celebren apasionados debates en numerosas sobremesas. Al final incluso tenemos unas gotas de cine judicial. Una película a reivindicar, pues retrata parte de nuestra historia, algo deformada, pero real.

P: 7

martes, 18 de enero de 2022

LA TORRE DE LOS SIETE JOROBADOS (1944), DE EDGAR NEVILLE.

No importa que la historia que cuenta sea algo endeble, que su humor esté completamente desfasado o que las actuaciones de sus protagonistas sean francamente mejorables: La torre de los siete jorobados es una obra que sigue produciendo fascinación y es por derecho propio una de las películas más míticas del cine español. El gran hallazgo del filme es la ambientación, ese descubrimiento de una ciudad subterránea de arquitecturas imposibles bajo Madrid y esa influencia tan marcada del expresionismo alemán. Desde un comienzo marcado por la aparición de todo tipo de supersticiones se va construyendo una trama de novela gótica que no tiene nada que ver con lo que se hacía en el cine español de la época. Al final todo confluye en esa mágica escalera de caracol que hace descender al protagonista a un submundo insospechado y fascinante, una ciudad oculta bajo la ciudad convencional que es la verdadera protagonista de la película.

P:9