jueves, 28 de abril de 2011

EL SEÑOR DE LAS MOSCAS (1949), DE WILLIAM GOLDING. EL PENSAMIENTO SALVAJE.


La tercera vez que leo este clásico del siglo XX. Y son pocas, porque este libro admite muchas más. Esta ha sido la más interesante, con diferencia, por el debate que sostuvimos en el club de lectura de la Biblioteca Provincial. Gran parte del artículo se lo debo a las ideas de mis compañeros. A quien tenga esta laguna, le recomiendo encarecidamente la lectura de esta novela, uno de los retratos más certeros que se han escrito acerca de la naturaleza humana:

http://www.suite101.net/content/el-senor-de-las-moscas-el-pesimismo-de-william-golding-a50432

2 comentarios:

  1. El pesimismo de Golding es compatible con las conclusiones más estándar de los antropólogos: en el ser humano coexisten tendencias agresivas y cooperativas, y es el entorno cultural el que selecciona las tendencias que han de predominar dadas las circunstancias de la comunidad.

    En la historia de Golding, los dos chicos que representan, uno la cooperación (Ralph) y el otro la agresividad (Jack), van "siendo seleccionados" a medida que evoluciona el medio. Cuando aún acaban de salir de la civilización avanzada, el líder es Ralph, cuando pasa el tiempo y se encuentran en un estado salvaje donde se premia a los cazadores con la riqueza de la carne (imprescindible fuente de proteína), el líder es Jack. Al final de la novela, deus ex machina, regresa la civilización en forma de la llegada de los adultos. Automáticamente,el líder vuelve a ser Jack.

    En medio, la transición habitual del miedo, las incertidumbres, las nacientes supersticiones y la única seguridad que aporta la fuerza que representa un chico que es un poco más agresivo y que ahora carece de control por parte de los adultos.

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  2. Unas reflexiones estupendas, Francisco, que como de costumbre complementan el artículo a la perfección. Una novela perfecta para un aficionado a la antropología.

    Abrazos.

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