
Dickens siempre ha sido uno de mis autores predilectos, desde que leí muy joven "Oliver Twist", uno de esos libros que dejan marcado. "Historia de dos ciudades" es una de sus obras más conocidas, pero no la mejor. Su magnífica descripción de ambientes, de la miseria prerrevolucionaria y la venganza posterior queda lastrada por la pobreza de sus personajes y por una estructura narrativa inadecuada. En todo caso, se trata de una lectura imprescindible, con algunos momentos sublimes que compensan todo lo anterior. Aquí el artículo:





Muy amplio el artículo se Suit, Miguel.
ResponderSuprimirAún no me lo he leído, creo que esta vez me pilla el toro o me tendré que dar un atracón para llegar con los deberes hechos para el martes.
abrazos
Pues a hacer los deberes, que si no te desvelaremos igualmente el final...
ResponderSuprimirAbrazos.
No comparto tu opinión sobre la estructura narrativa que a mí me resulta lo más interesante de esta novela, sabemos de sobra que a Dickens no le hubiera costado escribirla dando menos saltos y yo pienso que si prefirió hacerla de este modo fue porque pretendía que el lector comprendiese el salto histórico que dio la Humanidad al final del siglo XVIII. A mi manera de ver el autor cuenta su historia de esa forma porque no prentende contarnos una revolución determinada o el derrocamiento del rey de una nación en concreto, sino un cambio global con el surgimiento de nuevas naciones y nuevos derechos, los derechos del Hombre que pasa de súbdito a ciudadano.
ResponderSuprimirUn libro de éxito del momento, de un autor tan conocido como el periodista Pedro J. Ramírez, "El primer naufragio", hace un detallado retrato del caos de la Revolución que acabó llevando al periodo del Terror. Aunque está centrado en la génesis del parlamentarismo revolucionario y es casi tan maniqueo como la novela de Dickens en algunos aspectos, da un retrato más aproximado de la realidad de este caso histórico, un auténtico paradigma de las transformaciones sociales.
ResponderSuprimir"Historia de dos ciudades" sólo tangencialmente puede ser considerada una novela histórica. Y si Dickens fue influido por Carlyle, pues peor para él.
Pues nos vemos todos mañana, a ver si sale un debate de los buenos. El libro lo merece.
ResponderSuprimirAbrazos.