viernes 27 de mayo de 2011

DIARIO DEL AÑO DE LA PESTE (1722), DE DANIEL DEFOE. UNA PLAGA BÍBLICA.


Daniel Defoe, el célebre autor de "Robinson Crusoe" vivió la peste de Londres de 1665 a la edad de cuatro años. Puede que le quedara algún recuerdo, pero su crónica es tan verosímil porque seguramente recopiló muchos testimonios de aquellos terribles días. La lectura de este libro estremece, porque es como si una voz nos hablara desde un pasado que tiene mucho de apocalíptico: no hay que olvidar que el año siguiente, 1666, fue el del gran incendio de Londres. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/diario-del-ano-de-la-peste-la-cronica-de-daniel-defoe-a54555

martes 24 de mayo de 2011

POR QUÉ GANARON LOS ALIADOS (1995), DE RICHARD OVERY. LA GUERRA TOTAL.


Muy bueno el libro de Richard Overy, todo un clásico en los estudios de la Segunda Guerra Mundial. Su planteamiento es un estudio global de la guerra sin dar nada por supuesto, es decir, analizando los momentos decisivos de la contienda, sobre todo en los años 1942-43, que es cuando cambiaron las tornas y la iniciativa pasó a los Aliados. No se olvida el historiador británico de la relevancia de la producción y de la moral en las filas de los distintos combatientes, elementos esenciales para conseguir la victoria. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/por-que-ganaron-los-aliados-de-richard-overy-a54119

ELECCIONES Y REIVINDICACIONES


Las elecciones han tenido el resultado que podía esperarse: subida del PP (aunque moderada) y desmoronamiento del PSOE, ya que muchos de sus votos han ido a parar a otros partidos como IU o UPyD. A mí particularmente me parece algo natural. La gente está cansada de un gobierno que no termina de resolver la situación económica. Más bien, al contrario, su mensaje es que los ciudadanos habrán de afrontar próximamente nuevas pruebas y que hay que tener sosegados a los mercados, los grandes protagonistas de esta historia.

Me parece muy bien que la gente vote al PP, cada uno es libre de hacerlo a la opción política que prefiera. De hecho, en Andalucía sería hasta higiénico un cambio de, después de treinta años de gobierno socialista y que alguien barriera debajo de las alfombras. Me temo que el caso de los Eres es solo la punta del iceberg. Lo que no puedo entender es que los ciudanos no castiguen la corrupción en lugares como Valencia o que un personaje tan deplorable como Sandokan haya conseguido tanto apoyo en Córdoba, con la promesa de construcción masiva de edificios. Es como si la gente lo que quisiera es volver atrás, a los tiempos dorados de la burbuja inmobiliaria y no fuera capaz de mentalizarse de que eso no debe repetirse, que hay que conseguir que este país produzca algo más que edificios.

Mientras tanto, las movilizaciones del 15 de mayo continúan adelante. Hay que quitarse el sombrero ante quienes continuan acampados desde hace ya diez días, con todas las incomodidades que ello conlleva. He de decir con conocimiento de causa que el ambiente que se está viviendo en estos sitios es de ebullición democrática y continua de ideas. Las asambleas son de participación totalmente libre.

El único error está siendo no emitir un comunicado de mínimos, unas reivindicaciones claras y posibles de cumplir por quienes obstentan el poder. En Egipto la condición sine qua non para abandonar las movilizaciones era que Mubarak se fuera. En España deben establecerse también condiciones. La primera de ellas debería ser el establecimiento de un debate para profundizar en reformas de nuestro sistema democrático, en establecer cauces de participación más continuos. Votar cada cuatro años y desentenderse de lo que hacen los políticos ya no sirve. Yo también propondría el estudio de reforzar los derechos constitucionales al trabajo y a la vivienda haciendo que pasen a formar parte del grupo de derechos fundamentales. ¿Algo muy utópico? Tanto como justo.

Lo mejor de todo es que la gente sigue allí. Cansados pero animados por lo que significa este movimiento. Al menos los políticos se han enterado de que hay gente que piensa por sí misma, que no les sigue con la misma candidez que quienes llenan sus mítines.

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS (1991), DE JONATHAN DEMME. HOLOCAUSTO CANÍBAL.


Aunque siempre me ha gustado esta película, recuerdo que renové mi interés en ella el año pasado, cuando en un seminario de Recursos Humanos nos dieron una clase de Negociación basándose en una escena en la que Hannibal y Clarice pactan las condiciones por las cuales el primero va a ayudar al FBI a capturar a un psicópata llamado Búfalo Bill. Todo bajo el lema "Quid pro quo".

Y hay que agradecer al creador de los personajes, el novelista Thomas Harris que ideara un planteamiento tan original: el caso solo puede resolverse anticipándose a los movimientos del asesino, y para ello hay que conocer sus motivaciones. Solo un hombre posee una mente tan retorcida como para encargarse de ese trabajo: Hannibal Lecter, interpretado magistralmente por Anthony Hopkins en el papel por el cual será más recordado. La encargada de mantener el contacto con este ser que representa el mal absoluto será Clarice, una agente que ni siquiera ha salido de la academia, pero cuya inocencia y moralidad cautivan a Lecter.

Hannibal es sociópata y sádico: disfruta haciendo daño, no física, sino mentalmente. Además es extramadamente inteligente y capaz de disimular sus emociones. Su fuga es una de las escenas más brillantes del cine de los últimos años y su director, muy comedido en el resto del metraje, no se priva de mostrar el porqué del sobrenombre del personaje.

Si algo hay polémico en esta película es la simpatía inmediata que el espectador siente hacia Hannibal, ayudando poderosamente a ello el desagradable director del centro penitenciario de alta seguridad en el que está confinado. Es paradójico que un psicópata asesino sea el héroe de la historia, pero hay está Clarice para hacer de contrapeso, para otorgarle algo de redención en esa extraña y escalofriante relación que se establece entre dos seres tan distintos.

Pero la película de Demme (que por cierto nunca volvió a dirigir nada de una calidad parecida) es mucho más que el personaje de Hopkins. Es un thriller perfecto en el que se nos van dando pistas con cuentagotas acerca de la identidad del asesino, un retrato de la crueldad del mundo en el que hasta los detalles más nimios (el machismo cotidiano al que se ha de enfrentar la agente Clarice) sirven perfectamente a la coherencia del relato.

viernes 20 de mayo de 2011

LA CIUDAD DE SOL.


Tommaso Campanella imaginó en el siglo XVII una utopía donde los ciudadanos de una República intentan evitar los conflictos sociales mediante una estricta distribución equitativa de la riqueza . Aunque la forma de gobierno es teocrática (recordemos que el texto fue escrito por un religioso), en esta ciudad imaginaria se estimulan las ciencias, la sabiduría y la racionalidad. La llamó "La ciudad del Sol". Se puede decir que Campanella fue un inspirador para posteriores ideólogos progresistas.

Ahora se levanta una ciudad muy distinta, pero con el mismo nombre y con algunas aspiraciones muy parecidas. Desde hacía mucho tiempo se sabía que la gente estaba harta, que expresaba su indignación en las redes sociales o en los comentarios a las noticias en los periódicos. Pero nadie creía que existiera una capacidad de organización para llevar la protesta a la calle. Se esperaba que la movilización del 15 de mayo fuera un fracaso. Pero resulta que no, que el movimiento está teniendo un éxito tal que desborda las más optimistas previsiones y se empieza a extender incluso internacionalmente.

Mucha gente critica que precisamente esto se haya iniciado en época electoral. A mí me parece genial por varios motivos: por un lado porque las voces del pueblo han apagado el monótono y gastado discurso de los políticos, que solo pronuncian palabras vacías a auditorios entregados. Durante muchos años estos políticos han abusado de su poder, han gastado ingentes cantidades de dinero en proyectos vacuos y han descuidado lo esencial: el trabajo y la dignidad de las personas a las que se suponen que han de servir. Ahora el pueblo les mira, pero no para escucharles, sino para que escuchen. Se les pregunta que ha sido de sus promesas, se les cuestiona por qué ayudan a los bancos mientras dejan tirados a los ciudadanos, por qué exigen sacrificios mientras ellos no tocan ni uno solo de sus privilegios, por qué construyen una Europa en la que la economía (los intereses de las grandes empresas) es lo más importante y, sobre todo, por qué han entregado el poder cedido por los ciudadanos a estos grandes intereses empresariales, los grandes beneficiarios de esta crisis.

Los políticos han de ser conscientes de que los ciudadanos se dirigen a ellos y han de responder, por una vez en su vida, sin evasivas, sin ruedas de prensa en las que ni siquiera dan la posibilidad a los periodistas de preguntar, sin mítines en los que presentan a imputados y corruptos como los grandes salvadores de la patria. Han de responder con sinceridad y sin escudos partidistas. Ahora es cuando deben demostrar valor y acercamiento al pueblo al que dicen representar.

Lo mejor de todo es que este movimiento está internacionalizándose. Los españoles no estamos solos, hay otros muchos ciudadanos que se averguenzan del espectáculo podrido de la política. Italia, sin ir más lejos está empezando a imitarnos. Todos pedimos lo mismo: control sobre nuestros políticos, mayor participación ciudadana, redistribución de la riqueza, separación entre Iglesia y Estado y trabajo y vivienda para todos. No son inventos ni ocurrencias de nadie. Son artículos constitucionales que, a veces, parecen papel mojado.

Les dejo este artículo de Antonio Muñoz Molina que, sinceramente, me ha emocionado:

http://antoniomuñozmolina.es/2011/05/hora-de-despertar/

miércoles 18 de mayo de 2011

EL INOCENTE (2011), DE BRAD FURMAN. LA LEY DE LOS ANGELES.


El título en inglés de esta película hace referencia al lugar de trabajo preferente de su protagonista, un Lincoln en que se desplaza continuamente de un lugar a otro de la inmensa Los Angeles. Eso nos recuerda lo que nos ha contado tantas veces el cine de esta gran ciudad: que es un lugar para ser visto solamente desde el otro lado de las ventanillas de un vehículo. Los Angeles no es una ciudad hecha a escala humana, sino para facilitar el tránsito de millones de vehículos. Lo vimos claramente en "Un día de furia": el americano medio que de pronto se hartaba de ese mundo, de ese encierro continuo de la oficina al coche y del coche a la oficina para emprenderla a tiros con todo lo que se moviese.

"El inocente" no es una película original: sigue todos los esquemas y los tópicos del thriller judicial al uso. No es el tipo de cine que más me gusta ver (acabamos en esta sala porque en el multicines al que acudimos no estaban poniendo la última de Woody Allen), pero las críticas no eran negativas, así que no estaba mal darle una oportunidad. La película se salva por dos factores: el buen ritmo que le proporciona su director, que consigue interesar al espectador en todo momento en la trama y, sobre todo, la interpretación de Matthew McConaughey, que insufla vida y autenticidad a su personaje, un abogado penalista que nunca abandona el contacto con el mundo real, el de la calle.

Una frase para el recuerdo: lo peor para un abogado es tener que defender a un inocente, porque si es condenado, el daño es irreparable. Con un inocente no caben acuerdos de rebaja de pena. Hay que ir directamente a por la absolución, y esto a veces resulta muy complicado.

En lo que si coincido, y lo he leído en alguna crítica, es en que el film posee la estructura de un episodio piloto de una serie de televisión, con esa presentación de personajes que el espectador quisiera ver más desarrollados en próximos episodios. Es posible que los tenga, y que se funde una franquicia con este personaje, creado por el prestigioso escritor de novela negra Michael Connolly. Por lo pronto, en "El inocente" se tratan, aunque sea de forma indirecta, problemas sociales de primera importancia: la fragilidad del sistema de justicia, la corrupción, el racismo y, por qué no decirlo, la esclavitud de un trabajo para el que se necesita estar despierto y alerta las veinticuatro horas del día.

sábado 14 de mayo de 2011

EL TÚNEL (1948), DE ERNESTO SÁBATO. EL PINTOR Y SUS FANTASMAS.


Una de mis grandes lagunas literarias era Ernesto Sábato, del cual solo había leído algún artículo en prensa. Su reciente muerte ha hecho que el deseo de leer algo suyo se precipite y he decidido comenzar por lo más lógico, su primera novela. Me ha deslumbrado su escritura, tan fría, tan seca... Y es que habla por boca de un pintor misántropo en una dura lucha por tener sentimientos. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/el-tunel-la-primera-novela-de-ernesto-sabato-a52770

martes 10 de mayo de 2011

EL MUNDO DE AYER. MEMORIAS DE UN EUROPEO (1942), DE STEFAN ZWEIG. EL MUNDO ANTIGUO Y EL NUEVO.


Es uno de los libros que más ganas tenía de leer, me lo habían recomendado varios amigos. A veces es fácil cumplir los deseos, cuando estos son sencillos. Se trata de la narración de un hombre que se sincera con el lector de forma cautivadora y le cuenta los principales episodios de su vida, obviando las intimidades familiares, ya que Zweig proviene de una época en la que la palabra "decoro" quería decir algo. La existencia del escritor vienés estuvo marcada por las dos guerras mundiales, episodios dolorosos cuyas consecuencias supo prever sin ser escuchado. Un gran escritor y un gran hombre:

http://www.suite101.net/content/el-mundo-de-ayer-las-memorias-de-stefan-zweig-a52122

sábado 7 de mayo de 2011

EL SUEÑO DEL CELTA (2010), DE MARIO VARGAS LLOSA. EL FANTASMA DE ROGER CASEMENT.


Aunque la última novela de Vargas Llosa baja levemente su calidad literaria respecto a obras esplendorosas como "La fiesta del Chivo", la temática escogida por el escritor peruano es tan apasionante que el lector es absorbido desde el principio por la vida contradictoria de Roger Casement, ese irlandés tan excepcional y tan humano que no vivió una sola vida, sino varias. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/el-sueno-del-celta-mario-vargas-llosa-retrata-a-roger-casement-a51598

miércoles 4 de mayo de 2011

CLUBES DE LECTURA DE MÁLAGA EN MAYO. LECTURAS PRIMAVERALES.


Mucha variedad de estilos en los clubes de lectura programados para mayo. Personalmente voy a intentar pasarme algún jueves por el de la Biblioteca Provincial, pero este mes lo tengo un poco complicado, porque tengo ocupadas las tardes, así que tampoco podré organizar el habitual viernes de cine y literatura.

En la Biblioteca Provincial sigue la lectura de "La tesis de Nancy", de Ramón J. Sender, con esa estudiante norteamericana tan ingenua provocando situaciones equívocas.

En la Biblioteca Cristóbal Cuevas se reanuda el club de lectura con "El corazón helado", novela de Almudena Grandes , novela que habla acerca de la experiencia de un hombre en la Guerra Civil y la División Azul.

En Cincoechegaray, regreso a la buena literatura japonesa: "La madre del capitán Shigemoto", de Junichiro Tanizaki.

En la Casa del Libro, la terrible historia de un incesto: "El beso", Kathryn Harrison.

En la Fnac, un libro muy importante para conocer la historia de Málaga en el siglo XX: "Mi casa en Málaga", de Peter Chalmers.

Y, finalmente, para los que se encuentren en Vélez-Málaga o Torre del Mar, la Sociedad de Amigos de la Cultura propone "La joven de las naranjas", de Jostein Gaarder, el famoso autor de "El mundo de Sofía".

Felices lecturas a todos, ya con buen tiempo.

LA MUERTE DE BIN LADEN.


Cuando presencié en directo, como tantos millones de ciudadanos, el derrumbamiento de las Torres Gemelas, pensé, no solo en la catástrofe inmediata que estaba sucediendo en Nueva York, sino también en las consecuencias terribles que se iban a derivar de todo ello.

Y acerté, lo cual no era muy difícil. Guerras, nuevos atentados indiscriminados... Diez años después seguimos más o menos en las mismas. La guerra contra el terrorismo es quizá la guerra más oscura de la historia, pues nadie tiene la menor idea (ni siquiera sus generales) de quien está ganando o perdiendo y de cuales pueden ser los próximos movientos del enemigo. La muerte de Bin Laden, cuya localización, no lo olvidemos, se logró mediantes torturas, tiene mucho más de simbólico que de decisivo. Desde el mismo 11 de septiembre Estados Unidos se conjuró para destruir a la cabeza visible de aquel golpe devastador. Ahora lo ha conseguido, pero la sensación es agridulce, porque esto no tiene nada que ver con el suicidio de Hitler en Berlin, que sí que puso fín a la Segunda Guerra Mundial en Europa.

Bin Laden en realidad seguramente ya no dirigía la organización Al Qaeda, era más bien el inspirador de las distintas células independientes que se mueven por todo el mundo, lo cual quiere decir que su muerte no va a cambiar nada. Me hacen mucha gracia los mensajes contradictorios que se lanzaban el lunes. Por un lado nos decían que el mundo era un lugar mucho más seguro sin Bin Laden y por otro que nos preparemos y extrememos las precauciones (¿cómo se extreman las precauciones en este caso?) para las posibles represalias.

En todo caso veo un poco obscena toda esa euforia de estadounidenses que salen a la calle a celebrar una muerte como si hubiesen ganado el Mundial de fútbol. Todas las opciones eran malas: si no se encontraba a Bin Laden, seguiría siendo un mito que burla al país más poderoso del mundo, si se le mataba, como ha sido el caso, se convertíría en un mártir y si se le capturaba vivo, cualquier juicio al que se le sometiera, constituiría una plataforma publicitaria única.

No creo que esta muerte sea decisiva en esta guerra soterrada que se lleva a cabo desde hace diez años. No hay que olvidar que provocar matanzas sigue siendo espantosamente fácil.

THOR (2011), DE KENNETH BRANAGH. EL DIOS DESTERRADO.


Tenía muchas ganas de ver esta adaptación del cómic de la Marvel, porque Thor era uno de mis héroes favoritos en la infancia y por la solvencia de su director, un Kenneth Branagh que podía darle un aire decidamente shakesperiano al conflicto familiar del triángulo Thor-Loki-Odín. Lo cierto es que salí del cine bastante decepcionado, después de las expectativas que me había generado el trailer, porque la película abusa del infantilismo en muchas escenas. De todos modos, también ofrece escenas de buen espectáculo, que es lo que va buscando el espectador en estos tiempos. Aquí el artículo:

http://www.suite101.net/content/thor-kenneth-branagh-y-la-mitologia-nordica-a51272